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Full text of "Escuela de arquitectura civil : en que se contienen los ordenes de arquitectura, la distribución de los planos de templos y casas, y el conocimiento de los materiales"

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ESCUELA 

DE  ARQUITECTURA 

CIVIL, 


EN  QUE  SE  CONTIENEN 


LOS  ORDENES    DE  ARQUITECTURA, 

la  distribución  de  los  Planos  de  Templos 

y  Casas ,  y  el  conocimiento  de  los 

materiales. 


S  U    AUTO  R 


ATANASIO  GENARO  BRIZGUZTBRU, 
v  Arquitecto. 


EN  VALENCIA 
EN    LA    OFICINA    DE   JOSEPH    DE    ORGA. 

AÑO     MDCCCIV. 
con  las  licencias  necesarias. 


Se  hallará  en  casa  de  Mallen  ,  junto  á  S.  Martin. 

180¡* 


PROLOGO 

A  LOS  ESTUDIOSOS  DE  LA  ARQUITECTURA 

por  su   profesión   :   y  á  los  aficionados   á  tan  no^ 
ble   estudio  por  su   buen  gusto. 


L 


fa  excelencia  de  un  Arte  ,  sus  grandes  utilidades  ,  sus  fa- 
mosos profesores ,  forman  su  nobleza  ,  y  hacen  apreciable  su 
estudio.  Por  esta  causa  al  abrir  esta  Escuda  de  Arquitectura 
Civil ,  para  mover  á  sus  alumnos  al  aprecio  de  su  estudio  ,  he 
de  manifestar  las  calidades  excelentes  que  ennoblecen  este  Ar- 
te ,   y  los   famosos  profesores  que   ilustran  su  exercicio. 


u. 


Antigüedad  de  la  Arquitectura. 


na  de  las  primeras  Artes  que  los  hombres  pusieron  en 
práctica  ,  fué  la  Arquitectura.  Apenas  nuestros  primeros  pa- 
dres fueron  echados  por  su  pecado  de  aquella  feliz  habitación 
del  Paraíso  ,  que  Dios  les  habia  plantado  ,  se  vieron  precisa- 
dos á  buscar  abrigo  contra  las  inclemencias  del  tiempo  é  in- 
jurias de  los  elementos.  Empezaron  los  primeros  hombres  (co- 
mo se  dirá  después )  á  formar  sus  habitaciones  en  cuevas  y  en 
chozas  :  pasaron  luego  á  formar  con  arte  edificios  de  casas  y 
poblaciones.  La  Ciudad  de  Henoc  fabricada  por  Caín  ,  la  Tor- 
re de  Babel  levantada  por  Nemrod  ,  la  Ciudad  de  Nínive  fun- 
dada por  Niño  ,  y  la  de  Babilonia  por  Semíramis  ,  son  ilus- 
tres testimonios  de  esta  antigüedad.  Sin  duda  de  nuestros  pri- 
meros padres  aprendieron  sus  hijos  el  arte  de  edificar.  Y  si 
como  dixo  Clemente  Alexandrino  (  1.  i.  Strom.  )  Toda  opera- 
ción que  se  hace  con  arte  y  sabiduría  viene  de  Dios  ,  y  por 
eso  defiende  que  de  Dios  dimanan  todas  las  Artes  ,  debemos 
con  especial  razón  reconocer  como  Autor  de  la  Arquitectura  á 
Dios.  Este  mismo  Señor  fué  el  Soberano  Arquitecto  que  fabri- 
có los  Cielos  y  la  tierra  ,  fundando  su  hermosa  fábrica  con 
superiores  reglas  de  número  ,  peso  y  medida.  ¿  Pues  qué  ofra 
cosa  es  la  invención  de  la  Arquitectura  ,  sino  una  imitación 
de  las  obras  de   aquel  Supremo    Hacedor  ?    Sin  duda  infundió 

*  2 


4  Prólogo. 

Dios  á  nuestros  primeros  padres  entre  otras  las  ciencias  que 
tratan  del  número  ,  peso  y  medida.  De  estas  ha  tomado  sus 
reglas  la  Arquitectura  ;  con  ellas  dirige  la  firmeza  ,  las  pro- 
porciones y  los  ornatos  de  los  edificios.  ¡Quánto  pues  se  de- 
be ennoblecer  con  la  antigüedad  de  su  origen  y  grandeza  de 
su  Autor! 

Excelencia   de  la  Arquitectura. 


E 


<s  la  Arquitectura  una  de  las  ciencias  Matemáticas  ,  y  en- 
tre ellas  posee  especial  dignidad  y  nobleza.  Es  una  ciencia  (  di- 
ce Vitruvio  I.  i.  cap.  i.  )  adornada  de  muchas  otras  ciencias, 
y  varia  erudición  ,  á  cuyo  juicio  se  sujetan  las  obras  de  las 
demás  Artes  Es  propio  pues  de  la  Arquitectura  el  adorno 
de  otras  ciencias  ,  y  el  juicio  de  otros  artefactos  :  y  lo  uno 
pende  de  lo  otro  ,  como  efecto  de  su  causa.  Pues  por  eso 
puede  el  Arquitecto  juzgar  de  las  obras  que  reciben  su  perfec- 
ción de  otras  Artes  ;  porque  para  ser  perfecto  debe  adornarse  de 
muchas  ciencias    y    varia    erudición. 

Todo  lo  explica  Vitruvio  quando  dice  ,  que  debe  ser  el 
Arquitecto  ingenioso  y  estudioso  ;  porque  el  ingenio  sin  la  cien- 
cia ,  y  la  ciencia  sin  el  ingenio  ,  no  pueden  hacer  un  Artífi- 
ce perfecto.  El  quiere  que  sea  perito  en  el  dibuxo  y  perspec- 
tiva p:»ra  hacer  con  perfección  las  trazas  ó  diseños.  Que  sea 
erudito  en  la  Geometría  para  el  uso  del  compás  en  varias  fi- 
guras artificiosas.  Que  entienda  de  Aritmética  para  las  reglas  de 
proporciones  y  cómputo  de  las  costas.  Que  sepa  muchas  historias 
para  que  pueda  dar  razón  á  quien  preguntare  de  muchos 
adornos  simbólicos  que  se  usan  en  las  fábricas  ,  alusivos  á  his- 
torias profanas  ó  sagradas.  Quiere  que  posea  la  Filosofía  Moral 
que  regula  las  costumbres  y  pasiones  ,  para  que  sea  de  un 
ánimo  grande  y  generoso  sin  arrogancia  ni  avaricia  ,  y  para 
que  mantenga  su  empleo  con  honor  y  gravedad.  Quiere  que 
la  Filosofía  Natural  le  dé  conocimiento  de  muchos  efectos  y 
experiencias  fínicas  que  conducen  para  el  mayor  acierto.  Quie- 
re que  de  la  Jurisprudencia  tome  la  noticia  de  las  leyes  que 
pertenecen  á  los  derechos  y  servidumbres  de  los  edificios  ,  pa- 
ra que  hechas  las  obras  ,  no  les  queden  á  sus  dueños  con- 
tiendas y  pleytos.    Quiere  que  entienda   algo  de  la  Razón  m«- 


Prólogo.  5 

sica  ,  porque  los  antiguos  con  la  artificiosa  disposición  de  sus 
teatros  ayudaban  á  la  suavidad  y  armonía  del  canto.  Quiere 
en  fin  que  sepa  algo  de  la  Medicina  ,  Astronomía  y  Gnomo- 
nica  ;  de  esta  para  la  construcción  de  los  reloxes  solares  que 
adornan  los  edificios  ,  de  aquellas  para  el  conocimiento  de 
los  climas   y  ayres    saludables  á  las   habitaciones. 

Y  aunque  el  mismo  Vitruvio  confiesa  no  ser  igualmente 
necesarias  al  Arquitecto  todas  estas  ciencias  ,  y  que  le  bas- 
ta en  algunas  de  ellas  tener  solo  un  ligero  tinte  ;  pero  se  co- 
noce por  sus  escritos  ,  que  él  las  poseía  en  grado  de  perfec- 
ción ,  y  por  eso  merece  justamente  el  renombre  de  Príncipe 
de  los   Arquitectos. 

De  todo  esto  ya  se  vé  la  excelencia  de  la  Arquitectura  ,  co- 
mo Arte  que  para  su  perfección  se  ennoblece  con  el  adorno 
de  tantas  y  tan  ilustres  ciencias.  De  aquí  se  infiere  ,  que  Ar- 
quitecto no  es  el  que  solo  trabaja  con  sus  manos  (  como  se  dirá 
después  )  sino  el  que  forma  los  diseños  ,  el  que  dirige  y  man- 
da según  las  reglas  del  Arte.  Así  lo  difine  ,  no  solo  el  Prínci- 
pe de  los  Arquitectos  Vitruvio  ,  sino  también  el  insigne  Filó- 
sofo Platón  ,  quando  en  su  libro  de  Regno  nos  dice  :  Arquitec- 
tus  nullus  manuum  ministerio  utitur  ,  sed  utentibus  pr&údet  $  dum 
judicium  adhibet  ,  non  ministerium  :  y  aun  llega  á  decir  ,  que  el 
Arte  Arquitectónico  es  Arte  de  imperar.  El  mismo  nombre  lo 
dice  ,  porque  la  voz  Griega  Arquitectos  ,  significa  lo  mismo  que 
el  príncipe  ó  cabeza  de  los  Artífices.  Y  aun  es  lo  mismo  decir 
Arquitectos  ,  que  sabios  ,  según  lo  que  dixo  Santo  Tomás  /.  con- 
tra gentes  c.  1.  Todo  esto  es  muy  conforme  á  las  Sagradas  Le- 
tras ;  pues  habiendo  Dios  elegido  á  Beseleel  por  Arquitecto  del 
Tabernáculo  ,  dice  (Exod.  31.  )  que  le  llenó  del  Espíritu  de  Dios 
de  sabiduría  ,  inteligencia  y  ciencia  para  executar  con  perfección 
todo  lo  que  en  aquella  Fabrica  sagrada  se  habia  de  hacer  de  oro, 
plata  ,  perlas  ,  bronce  ,   mármol  y    madera. 

Pero  lo  que  mas  ennoblece  este  Arte  ,  es  ver  en  las  Sagradas 
Letras  ,  que  no  solo  es  llamado  Dios  Arquitecto  del  Universo  ,  sí 
que  también  quiso  en  las  Sagradas  Fabricas  del  Tabernáculo  y  del 
Templo  ser  el  Arquitecto  y  Maestro  de  Arquitectos  ;  pues  él  mis- 
mo dio  á  Moyses  el  diseño  del  Tabernáculo  delineado  y  explicado: 
(Exod.  2  5. 4.)  y  á  David  el  del  Templo  ,  para  que  le  pasase  á  Sa- 


6  Prólogo. 

lomon  :  ( i.  Paral.  29.  19.  )  Y  tenemos  tanto  de  la  Arquitectura 
en  las  Sagradas  Letras,  que  le  parece  á  Villalpando  (f.  2.p.  2.  c.i.) 
que  de  allí  pudo  sacar  en  gran  parte  Virruvio  su  Arquitectura. 
Tan  nobles  son  las  calidades  de  este  Arce  ,  tan  excelsa  su  es- 
tirpe y  su  origen  ,  tanta   su  excelencia. 

Utilidad  y   necesidad  de  la  Arquitectura. 

i  „ia  vida  sociable,  que  la  naturaleza  misma  inspiró  á  los  hombres^ 
Jes  hizo  formar  mutuas  confederaciones.  Así  unidos  con  los  vín- 
culos de  la  amistad  ,  se  unieron  mas  por  medio  de  contiguas  ha- 
bitaciones y  edificios  ,  de  que  resultaron  las  Villas  ,  Ciudades  y 
Reynos  de  que  se  pobló  la  tierra.  Pero  entre  los  que  así  forma- 
ban sus  Repúblicas  ,  se  debían  distinguir  los  Príncipes  y  Señores-, 
no  solo  por  los  Solios,  Cetros  y  Coronas ,  sino  también  por  la 
grandeza  de  sus  Palacios  correspondientes  á  su  dignidad.  Ade- 
niis  de  esto  ,  para  el  público  exercicio  de  la  Religión  eran  precisos 
edificios  Sagrados  ,  ó  Templos  distintos  de  todo  lugar  profano: 
distintos  digo  ,  no  solo  por  sus  ritos  y  ceremonias  ,  sino  también 
por  su  magnificencia  y  adornos.  De  todo  esto  resulta  la  utilidad 
y  necesidad  de  la  Arquitectura,  como  de  Arte  que  dirige  las  fá- 
bricas de  Casas  ,  Palacios  y  Templos  de  que  tanto  necesita  la 
República.  Interesa  pues  en  la  Arquitectura  la  vida  civil  y  so- 
ciable ,  para  la  comodidad  de  las  habitaciones  que  padecieran 
grandes  perjuicios  sin  este  Arte.  Interesa  la  Policía  para  el  debido 
decoro  de  los  Príncipes  y  Monarcas  ;  pues  desmereciera  mucho 
su  magnificencia  y  grandeza  ,  si  este  Arte  no  se  esmerase  en  su 
obsequio  :  como  al  contrario  ,  se  engrandece  sobre  manera  con 
este  socorro  ;  pues  los  Palacios  magníficos  que  se  miran  con  ad- 
miración ,  son  para  los  siglos  venideros  testimonios  perenes  de 
la  grandeza  de  los  Príncipes  que  les  erigieron  ,  hacen  resonar  sus 
augustos  nombres  ,  y  les  concilian  la  veneración  de  los  pueblos. 
En  fin  ,  interesa  la  Religión  que  no  aparecería  tan  grande,  tan 
augusta  ,  tan  magestuosa  ,  si  no  le  ayudase  la  Arquitectura  á  pu- 
blicar su  rnagestad  y  esplendor  en  los  Templos,que  son  otros  tan- 
tos trofeos  que  la  ostentan  triunfante  ,  y  la  hacen  mas  respetable 
y  venerable.  De  suerte  ,  que  si  la  gloria  de  un  florido  Reyno  se 
ostenta  en  ia  grandeza  de  los  Palacios  y  públicos  edificios  ,  la  glo- 


Prologo.  j 

ría  de  nuestra  triunfante  Religión  se  o  renta  mas  en  la  magnificen- 
cia de  los  Templos.  Por  eso  Carlos  V.  Emperador  ,  entrando  en 
qualquier  Ciudad  miraba  tres  cosas  :  Si  el  relox  iba  bien  regulado, 
si  las  plazas  y  calles  estaban  limpias1,  y  si  los  Templos  eran  her- 
mosos y  magníficos.  De  lo  primero  y  segundo  infería  la  policía  y 
buen  gobierno  :  de  lo  tercero  infería  la  religión  y  piedad  de  aque- 
llos Ciudadanos.  Ello  es  cierto, que  la  falta  de  Arquitectura  es  de 
sumo  detrimento  en  las  repúblicas  ,  pues  sin  ella  se  malogran  las 
expensas  ,  se  exponen  á  ruinas  los  edificios  ,  y  carecen  de  la  co- 
modidad ,  firmeza  y  hermosura  que  se  requiere.  Por  eso  entre  los 
grandes  males  que  por  Isaías  (  c.  1.7.)  amenazaba  Dios  a  la  an- 
tigua Jerusalen  por  sus  pecados,  uno  er;j,  que  les  privaría  Dios  de 
sabios  Arquitectos.  ¿Qué  es  todo  esto  sino  una  convincente  prueba 
de  la  gran  utilidad  y  necesidad  de  la  Arquitectura? 

Profesores  de  la  Arquitectura, y  varios  estados  de  ella. 

p 

JL  ero  este  Arte  tan  útil  y  necesario  padeció  muchas  variaciones 
con  la  mutación  de  los  tiempo?.  En  unos  empezó  i  adelantarse  ,en 
otros  se  perficionó  ,  en  otros  descaeció,  y  en  otros  se  restauró  su 
perfección.  Mas  en  todos  tiempos  ha  habido  famosos  Arquitectos, 
dignos  de  perpetua  memoria  en  la  posteridad  de  los  siglos.  Para 
dar  de  ellos  alguna  noticia  ,  considero  la  Arquitectura  en  quatro 
tiempos   ó  estados   diferentes. 

El  primero  empieza  desde  el  origen  de  este  Arte  en  los  pri- 
meros siglos  del   mundo  ,  hasta  los  tiempos  de  Augusto. 

Y  ademas  de  los  que  fabricaron  las  primeras  Ciudades  del 
mundo  que  menciona  la  Escritura  ,  tenemos  ilustre  memoria  de 
Beseleel  y  Oliab  ,  Arquitectos  del  Tabernáculo  de  Moyses  ;  de 
Hiran  ,  Arquitecto  del  Templo  de  Salomón  ,  como  también  de 
Zoiobabel  su  restaurador  ;  y  en  fin  de  Neemias  y  Eliazib  ,  que 
reedifi  áron  los  muros  de  Jerusalen.  Fuera  de  todos  otos  Jos  Ar- 
quitectos que  florecieron  por  estos  tiempos  hasta  Augusto  ,  y  de 
quieue»  tenemos  noticia  por  Plinio  ,  Pausánias  ,  Vitruvio  y  otros 
son   los    siguientes. 

Trofo'iio  y  Agamedes , los  primeros  Arquitectos  Griegos  de  quie- 
nes hiblan  los  A  ñores ,  fabricaron  el  Templo  de  Apolo  en  Delfos. 

Dédalo  ,  Arquitecto  del  Laberinto  de  Creta. 


8  Prologo. 

HeriHÓgenes  de  Alabancia  ,  Arquitecto  del  Templo  de  Diana: 
Vitruvio  le  celebra  por  el  mas  insigne  Arquitecto  de  la  antigüedad. 

Teodoro  y  Arquitecto  del  Templo   de  Samos. 

Ctesifon,  Arquitecto  del  Templo  de  Diana  en   Efeso. 

Chirósofo  ,  Arquitecto  del   Templo  de    Apolo  en  Tegea. 

Calimaco  ,  á  quien    Vitruvio  hace  inventor   del  Chapitel  Co- 
rintio  como  se  dirá  después. 

DinócrateSj  Arquitecto  de  ¿Alexandro  Magno,  de  cuyo  orden 
fabricó   la    Ciudad   de  Alexandría. 

Sostrato  ,  Arquitecto  de  Ptolomeo  Filadelfo  ,  que  le  hizo  edi- 
ficar  famosas   fábricas. 

Cosucio,  Ciudadano  Romano   y   Arquitecto  ,  fué   uno  de  los 
primeros   que  fabricaron   á  la  moda    de  los    Griegos. 

Hermodoro  de  Salamina,  Arquitecto  en  tiempo  de  Mételo  Nu- 
mídico,que  le  hizo  circuir  de  pórticos  el  Templo  de  Júpiter  Stator. 

Sauro  y  Batracho  de  Lacedemonia,  Arquitectos  celebrados  por 
Plinio  ,  hicieron  en  Roma  famosos   Templos. 

Mucio  ,  Arquitecto  en  tiempo  de  Mario  ,  que  le  hizo  ador- 
nar el  Templo  del  honor    y  de  la   virtud. 

Otros  muchos  sin  duda  florecieron  entre  los  Griegos  y  Ro- 
manos ;  pero  se  cree  que  se  perdieron  muchos  libros  que  podían 
darnos  noticias  de  ellos ;  pues  sabemos  por  Vitruvio  ,  que  Fulci— 
cío  escribió  de  las  proporciones  de  los  órdenes  :  y  Quintiliano  nos 
da  á  saber,  que  entre  los  siete  libros  que  M.  Terencio  Varron  es- 
cribió de  varUs  ciencias  ,  y  de  los  quales  solo  quedan  algunos 
fragmentos  ,  habia    uno   entero  de    Arquitectura. 

Lo  cierto  es  ,  que  de  los  Griegos  aprendieron  los  Romanos  ía 
excelencia  de  este  Arte  ,  y  antes  no  tenian  sus  edificios  otra  co- 
sa recomendable  ,  que  su  grandeza  y  solidez  ,  contentos  con  su 
orden  Toscano.  Mas  aprendiendo  de  los  Griegos  sus  tres  órdenes 
Dórico  ,  Jónico  y  Corintio, y  habiendo  inventado  el  Compuesto, 
como  se  dirá  en  adelante,  resultó  la  admirable  armonía  de  los 
cinco  órdenes  ;  cuya  simetría  se  ha  perficionado  examinando  las 
dimensiones  de  los  fragmentos  que  nos  han  quedado  de  los  edi- 
ficios antiguos  fabricados  por  los  famosos  Arquitectos  que  dire- 
mos en  adelante 

El  segundo  estado  de  la  Arquitectura  empieza  desde  los  tiem- 
pos de  Augusto ,  hasta  la  decadencia  del  Imperio  Romano.  El  amor 


Prologo.  9 

que  Augusto  tuvo  á  cosas  grandes  ,  la  paz   que  gozaba  ,  las   ri- 
quezas que  poseía  ,  fueron  coyunturas   favorables  á  las   ciencias 
y  buenas  Artes ,  y  entre  ellas  hicieron    florecer   por  todo  el  Im- 
perio la  Arquitectura.    La  misma  pasión    tuvieron  los  Emperado- 
res Tito  y  Ve>.pas¡ano  ,Trajano,  Adriano  y  Constantino  el  Gran- 
de, que  fué  el  primer   Emperador  que  mandó  erigir  Templos  en 
honra   del  verdadero  Dios  ;  y  á  cuyas  expensas  se  fabricaron  los 
Templos  de  San  Pedro  y  San  Juan  Laterano  en  Roma,  y  otros  mu- 
chos en  Cápua  ,  Constaatinopla  y  otras  Ciudades  de  su  Imperio. 
Estos  Príncipes  y  sus  sucesores  llenaron  las  Ciudades  de  su  Impe- 
rio de  fabricas  suntuosas  ,  que  hacen  ver  la  perfección  á  que  lle- 
gó este  Arte  ,  y  quan  famosos   eran  los  Arquitectos  que  entonces 
florecieron.  Entre  ellos  Vitruvio  ,  Arquitecto  de  Octaviano  Augus- 
to ,  es  en  todo   tan  primero  ,  que  se  mereció  ,  como  se   ha  dicho, 
el  renombre  de  Príncipe  de  los  Arquitectos  ,  y  fué  dorado  de  todas 
aquellas  excelentes  calidades  que  forman   un  famoso  Arquitecto  y 
un  grande  Sabio.  Sus  diez  libros  de  Arquitectura, al  paso  que  en- 
señan los  primores  de  este  Arte  ,   forman  el  mayor  elogio  de  su 
Autor ,  y  pueden  pasar  por  uno  de  los  mas  preciosos  monumen- 
tos de   la    antigüedad. 

Después  de  Vitruvio   florecieron 

Q  Cisonio  ,  cuyo  epitafio  en  Ñapóles  le  da  el  renombre  de^r- 
quitectus  Augustorum  ;  porque  ( según  se  cree  )  dirigió  las  fabricas 
de   los  Emperadores  Severo  ,  Caracalla    y   Geta. 

Ateneo  y  Cleodamo  de  Bizanzo  ,  que  se  adquirieron  gran  fa- 
ma  en   tiempo  de   Galieno  Emperador. 

dríades ,  no  menos  recomendable  por  su  sabiduría  en  la 
Arquitectura  ,  que    por   la  dignidad  de  Cónsul. 

De  otros  muchos  Arquitectos  de  aquellos  tiempos  nos  dan, 
noticia  las  antiguas  inscripciones  que  por  la  brevedad  omito.  Pe- 
ro es  de  advertir  ,  que  aunque  entonces  floreció  tanto  la  Arqui- 
tectura ,  solo  Vitruvio  nos  ha  dexado  las  reglas  y  principios  de 
este  Arte.  No  obstante  muchos  ilustres  Autores  contribuyeron  á  su 
gloria  ,  como  son  Plinio  el  mayor  ,  que  en  sus  escritos  descubre  la 
mucha  luz  con  que  la  poseía.  Frontino  en  su  libro  de  los  Aoü:duc- 
tos  de  Roma  ,  en  donde  se  hallan  bellí-;imas  observaciones  para  to- 
do género  de  edificios.  Y  en  fin  ,  Plinio  el  menor  ,  pues  basta  leer 
sus  cartas  para  conocer  quan  sabio  era  en  la  Arquitectura,  Son 


io  Prólogo. 

muy  apreciables  las  descripciones  que  hace  de  su  Palacio  en  Ro- 
ma ,  y  de  sus  casas  de  campo  ,  llamadas  :  El  Laurento  y  el  Tusco, 
y  de  otros  públicos  y  famosos  edificios  que  dirigió  en  Bitinia 
siendo  Pro- Pretor    de    Trajano. 

El  tercer  estado  de  la  Arquitectura  es  el  de  su  decadencia,  que 
empezó  con  la  decadencia  del  Imperio  por  la  invasión  de  los  Bár- 
baros. Los  Wicegodos  ,  Alanos ,  Suevos ,  Hunnos  ,  y  otras  bárba- 
ras naciones  lo  llevaron  todo  á  fuego  y  sangre  ,  y  arruinaron  los 
mas  bellos  edificios  sin  perdonar  los  de  Roma.  Introduxeron  la 
barbarie  por  todas  las  parres  adonde  llegó  el  poder  de  sus  ar- 
mas ,  y  se  perdió  en  gran  parte  la  afición  á  los  sabios  ,  á  las  cien- 
cias y  buenas  Artes.  Poco  a  poco  se  fué  casi  olvidando  la  Arqui- 
tectura Griega  y  Romana  ,  y  se  introduxo  la  Gótica  ,  que  aun- 
que es  de  mucha  firmeza,  carece  de  belleza  y  hermosura.  No  obs- 
tante eita  turbación  de  cosas ,  en  aquellos  lugares  y  tiempos  en 
que  dominabí  menos  la  opresión  ,  se  mantuvo  la  Arquitectura 
Romana  ,  y  en  algunos  Reynos  y  Provincias  florecieron  insignes 
Arquitectos. 

Alosio  fué  el  Arquitecto  de  quien  se  valió  Teodorico  ,  Príncipe 
de  los  Ostrogodos  y  Rey  de  Italia,  quando  empezó  á  favorecer  las 
ciencias  y  buenas  Artes  ,  y  quiso  restablecer  lo  que  se  habia  ar- 
ruinado. 

Daniel  fué  el  otro  Arquitecto  de  quien  se  valió  Teodorico 
para  el    dicho    fin. 

Simmaco  ,  Senador  y  Cónsul  ,  fué  muy  sabio  en  la  Arquitec- 
tura ;  como  á  grande  Arquitecto  le  celebra  Casiodoro  ,  «'abando 
las  fabricas  que  se  reedificaron  en  Roma  con  sus  diseños  y 
dirección. 

Severino  Boecio  Cónsul  ,  fué  insigne  en  las  Matemáticas  ,  y 
tuvo    singular  inteligencia  y  gusto    en  la   Arquitectura. 

Ca  iodoro  tuvo  también  gran  conocimiento  en  la  Arquitec- 
tura ,  y  en  diferentes  lugares  de  sus  escritos  nos  ha  dexado  ex- 
celentes preceptos  de  esre    Arte. 

Y  á  estos  tres  ilustres  Patricios  Romanos  se  deben  las  co^as 
gr.mdc>  que  hizo  Teodorico, hasta  que  volvió  á  la  barbarie,  de  que 
estos  grandes  hombres  le  habian  sacado  ioa  sus  -roios  ionse!o->. 

En  fin  ,  aplicados  los  seglares  enteramente  a  las  A  ma;  .  v  des* 
«aecidus  eu  ellos  las  buenas  Artes  ,  únicamente  tenia  o  estimación 


Prologo.  xi 

entre  los  Eclesiásticos.  Los  Monges  se  fabricaban  sus  Monasterios 
y  Templos:  los  mas  hábiles  entre  ellos,  y  tal  vez  los  Prelados  mis- 
mos servían  de  Maestros.  Y  bien  lejos  que  esto  derogase  á  la  digni- 
dad Eclesiástica ,  se  vieron  muchos  Obispos  que  apreciaron  mucho 
pasar  por  Arquitectos  de  las  Iglesias  que  dedicaban.  San  Gregorio 
Turonense  (  1.  10.)  califica  de  Arquitecto  un  predecesor  suyo  lla- 
mado León.  San  Germ«»,Obispo  de  Paris,  formó  el  diseño  déla  Igle- 
sia de  San  Vicente,  que  el  Rey  Childerico  le  dedicaba.  Semejantes 
empleos  de  Arquitectos  vemos  en  San  iíi'/ro,Obispo  de  CIermon,en 
San  Dalmac'iOfObUpo  de  Rodes,  y  en  San  Agrkola,Ob\spo  de  Chalons. 

Después  en  tiempo  de  Cario  Magno,  en  que  empezaron  á  re-» 
florecer  las  ciencias,  se  adelantó  mucho  la  Arquitectura  ,  aunque  se 
ignoran  los  nombres  de  los  Arquitectos  que  fabricaron  los  Tem- 
plos   y  otros  edificios  que  mandó  erigir  este  Príncipe. 

Poco  después  florecieron  Rumaldo ,  Arquitecto  de  la  Catedral 
de  Reims.  Buscheto  Dulichio,  Arquitecto  de  la  República  de  Pisa. 
San  Benitico,  Arquitecto  del  Puente  de  Aviñon,y  otros  muchos.  No 
obstante  ,  el  modo  de  edificar  de  los  Godos  duró  en  algunas  Pro- 
vincias por  muchos  siglos  ,  hasta  que  disgustados  de  su  poca  ó 
ninguna  hermosura ,  se  renovaron  los  primores  de  la  antigua 
Arquitectura. 

Este  es  el  4.  y  último  estado  eft  que  la  considero.  Con  el  favor 
de  los  Papas  y  Reyes  se  ha  restablecido  en  el  florido  estado  en  que 
la  vemos  ,  á   que  han  contribuido  con  sus  estudios  y  aplicación 

Bramante,  Arquitecto  de  Julio  II. 

Miguel  Ángel  de  Bonarrota,  Arquitecto  de  la  Fábrica  de  San 
Pedro    en   Roma. 

Baltasar   Perucio ,  Arquitecto  de  la  Fábrica  de  San  Pedro. 

Vicente  Scamoci ,  Arquitecto  de  la  República  de  Venecia. 

Andrés  Paladión  Arquitecto  de  Ja  República  de  Venecia. 

Sebastian  ¿¡¿r /¿o,  Arquitecto    de  Bolonia. 

]acobo  Baioccio  de  Viñola  ,  Arquitecto  del  Templo  de  la 
Compon    de  Jesús  de  Roma. 

Alonso  de  Covarrúbias  ,  Arquitecto  de  la  Iglesia  de  Toledo, 
y   del    Alcázar    Real. 

Sebastian  de  H  >ya,  Arquitecto   de   Felipe  II.  Rey  de    España. 

Juan  Bautista  de  Foledo  ,  Arquitecto  del  Escorial. 

Juan  de  Herrera ,  Arquitecto  del  Escorial. 


12  Prólogo. 

"Fray  Antonio  de  Villacastin.        El  Ilustrísimo  Señor  Caramuel. 
Fray  Lorenzo  de  San  Nicolás.     El  P.  Dr.  Tomas  Vicente  Tosca. 

Esta  es  una  noticia  por  mayor  de  los  varios  estados  de  ía 
Arquitectura,  y  de  los  insignes  profesores  que  le  han  ilustrado  ,  ó 
con  sus  fábricas  ,  ó   con  sus  escritos. 


D< 


Aprecio  de  la  Arquitectura, 


\.,Jg  todo  lo  dicho  hasta  aquí ,  se  vé  quan  apreciable  sea  la  Ar- 
quitectura, y  quan  noble  su  estudio.  El  Pueblo  de  Dios,  como  se  ha 
visto  ,  miraba  este  Arte  como  cosa   divina  ,  al  ver  al  mismo  Dios 
empleado  en   los  diseños  de  su  Tabernáculo  y  Templo,  y  que  in- 
fundía su  Espíritu  y  sabiduría  á  los  que  destinó  para  Arquitectos 
de  estas  Fábricas.  Los  mismos  Príncipes  del  Pueblo  Josué  yZoroba— 
be!,  los  mismos  Sacerdotes  y  Levitas  se  emplearon  en  la  renovación 
del  Templo  :  como  también  Neemias  y  Eliazib  en  la  reedificación 
de  las   puertas  y  muros  de  Jerusalen.  Tan  debido  aprecio  de  este 
Arte  pasó  á  los  demás  Pueblos  y  Naciones.  En  tiempo  de  Platón 
erau  tan  estimados  en  la  Grecia  los  Arquitectos,  que  dice   Platón 
(l.  deFil.  )  Opificem  quinqué  ad  summum  ,  aut  decem  minis  emeres9 
Arquitectura  nec  drachmarum  quidem  decem  millibus.  Que  se  halla- 
ría un  Oficial  mecánico  por  cinco  ó  diez  minas;  pero  un  Arquitec- 
to apenas  se  hallaría  por  diez  mil  dragmas.  Y  se  merecieron  los  Ar- 
quitectos sabios  tales  honras  de  los  Griegos  y  Romanos,  que  á  Chi- 
rosofo  fe  erigieron  estatua  en  Tegea.Sostrato  era  llamado:  El  Ami- 
go y  favorecido  de  los  Reyes.  Era  estilo  entre  los  Romanos  libertar  á 
los  que  adelantaban  este  Arte  con  primor:  y  como  añade  Suetonio, 
daban  el  título  de  Ciudadano  Romano  á  los  que  mas  contribuían  á 
su  mayor  perfección.  Llegaron  en  fina  fundir  Medallas  ó  Monedas 
para  honrar  la  memoria  de  Mucio  Arquitecto  Romano.  Asimismo 
los  Papas  y  los  Reyes  han  continuado  en  hacer  especiales  honras  á 
los  que  profesaron  con  singular  honor  este  Arte.  Por  otra  parte  vi- 
mos empleados  en  su  estudio  ilustres  Senadores  y  Cónsules,  muchos 
Prelados  y  Santos  ,  y  otras  personas  muy  autorizadas  por  su  dig- 
nidad y    letras.  Tolo  lo  qual  hace  ver  la  nobleza  de  este  Arte,  y 
que  su  estudio  es  empleo  digno  de  Nobles  ,  y  de   las  personas  de 
letras   y  de  buen  gusto  en  las  ciencias  y  Artes. 


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INTRODUCCIÓN 

A   LA    ARQUITECTURA 
CIVIL. 


retende  la  Arquitectura  Civil  o  Arte 
de  edificar  ,  no  solo  firmeza  en  sus  edi- 
ficios ,  sino  también  comodidad  y  her- 
mosura :  atiende  no  solo  á  lo  macizo 
de  los  cimientos  y  paredes  de  las  fá- 
bricas ,  sino  también  á  la  acomodada 
distribución  de  los  planos  y  hermosa 
elevación  de  las  fachadas.  En  esto  se 
ocupa  la  Arquitectura  ;  y  la  explicación  de  sus  reglas 
será  la  materia  de  este  Libro.  Pero  me  ha  parecido  con- 
veniente declarar  antes  su  origen  y  progreso  ,  ignora- 
do de  muchos  Arquitectos. 


Hj\¡j 

Ir  t!       ^¿Eírasí/'' 

DIFINICIOÑ,    DIVISIÓN,   ORIGEN 

y  progreso  de  la  Arquitectura  Civil. 

JLLl  Arte  de  edificar  vistosas  fábricas ,  firmes  y  propor- 
cionadas al  fin  para  que  se  fabrican  ,  es  la  Arquitec- 
tura ,  y  no  el  Albañil  ,  no  el  Cantero  ,  sino  el  Maestro 

A 


2  Introducción 

de  Obras  ,  que  dirige  ,  gobierna  y  minia  á  los  uncia- 
les  y  Peones  es  el  que  se  llama  Arquitecto. 

Divídese  la  Arquitectura  Civil  en  recta  y  obliqua. 
Trata  la  recta  de  edificios,  cuyos  suelos  son  paralelos  al 
Orlzonte.  Sobre  estos  planos  erige  paredes  rectas  ,  hace 
salones  ,  cámaras  y  galerías  ,  gobernando  sus  ideas  con 
la  esquadra.  Ocupase  la  obliqua  ,  donde  el  suelo  se  in- 
clina ,  en  los  pasadizos  y  puertas  aviajadas"  ,  en  los  Tem- 
plos redondos  y  de  figura  oval. 

La  Arquitectura  en  sus  principios  imperfecta  ,  se  per- 
ficiono  con  el  tiempo,  ayudada  del  ingenio  y  experiencia; 
porque  al  principio  los  hombres  para  defenderse  de  las  in- 
clemencias del  Cielo  ,  ó  se  acogían  á  los  troncos  de  acopa- 
dos árboles,  d  se  retiraban  á  las  cuevas,  que  en  las  faldas  de 
los  montes  sin  arte  humano  habia  labrado  la  naturaleza.  La 
necesidad  que  tuvieron  de  vivir  juntos  y  en  sociedad  ci- 
vil, les  obligó  á  cavar  espaciosas  grutas,  donde  .vivían  con 
unión  y  amistad  ;  pero  porque  la  experiencia  les  enseño, 
que  en  lugares  subterráneos  vivían  sin  luz ,  y  con  poca 
salud  ,  imitaron  á  las  golondrinas  ,  y  con  ramos  y  lodo 
formaban  algunas  chozas,  en  que  se  defendían  de  la  llu- 
via, sin  que  por  eso  dexasen  de  gozar  de  los  rayos  del  Sol. 

Perficionároneste  modo  de  edificar  ,  plantando  en  tier- 
ra troncos  de  árboles,  que  servían  de  pilares,  y  sobre  ellos 
asentaron  bigas  ,  en  las  quales  descansaban  los  tirantes 
que  sostenían  el  techo.  Añadieron  á  todo  esto  tablas  con 
que  cerraban  el  espacio  que  habían  de  habitar  ,  y  experi- 
mentando que  las  tablas  no  eran  bastante  defensa  para  los 
tiempos  de  lluvia  ,  inventaron  los  adoves  y  ladrillos  con 
que  cubrían  sus  techos.  Represéntase  todo  en  la  Figura  i. 

Después  los  Arquitectos  imitaron  este  modo  de  edificar, 
haciendo  primeramente  de  piedra  tosca  ,  y  finalmente  de 
mármol,  lo  que  hasta  entonces  los  Carpinteros  habían  hecho 
de  postes  toscos.  Los  primeros  postes  que  se  pusieron  fu- 
ron  como  A ,  y  los  Canteros  d  /\rquitectos  que  cortaron 
en  piedra  ,  lo  que  observaban  en  los  edificios  de  madera, 
fabricaron  de  piedra  tosca  pilares,  que  servían  en  Lugares 
y  Aldeas,  que  no  pedían  mayores  adornos.  Estos po.:e.) ,  co- 


a  la  Arquitectura  Civil.  - 

molo  representa  DC  no  tenían  Basa  ni  Chapitel;  imitáron- 
les los  Arquitectos  haciendo  colunas  sin  basa  ni  chapitel 
porque  ai  principio  de  chapiteles  y  basas  no  se  tuvo  noti- 
cia. El  Arquitrabe  MN,  que  es  una  biga  que  pasa  de  colu- 
na á  coluna,  no  asentaba  bien  sobre  Jas  puntas  de  los  pos- 
tes; y  por  esta  causa  pusieron  encima  el  tablón  E  para  ase- 
gurar la  unión  del  poste  y  arquitrabe.  Esta  acción  aunque 
rústica,  la  imitaron  los  Arquitectos,  y  de  ella  tuvo  origen 
el  chapitel  ;  y  así  se  hallan  en  Templos  y  edificios  anti- 
guos muchas  colunas  que  tienen  chapiteles  sin  basas. 

Enseño  la  experiencia  que  estos  postes  por  la  parte  D , 
que  se  unian  con  el  suelo ,  ya  se  iban  pudriendo  con  el  tiem- 
po y  humedad  de  la  tierra  ,    ya  se  iban  hundiendo  con  su 
peso  ,  y  para  ocurrir  á  estos  dos  inconvenientes  pusieron 
debaxo  de  los  postes  un  ladrillo  quadrado  ,  como  en  H  se 
vé  ,  é  imitando  esto  los  Arquitectos ,  adornaron  las  colunas 
con  basas,  que  se  originaron  de  aquel  plinto  d  ladrillo.  Con 
la  fuerza  del  Sol  estos  postes  ,  que  solían  ser  de  pino  ,  se 
hendían  á  la  larga,  y  algunas  veces  tanto,  que  se  venían  á 
romper  y  saltar  á  pedazos ;  y  así  sus  dueños  para  obviar 
inconveniente  tan  notorio  ,  les  ataron  con  cuerdas.  Vien- 
do después  los  mismos  dueños  de   los  edificios  que  cuer- 
das no  bastaban  ,  para  que  quedasen  mas  seguros  les  pu- 
sieron unos  cercos  de  hierro  con  que  les  aseguraron.  Y 
luego  consideradas  estas  dos  cosas,  las  esculpieron  los  Can- 
teros en  piedra  ,  acanalando  las  colunas  ,  y  labrando  cír- 
culos de  piedra  ,  que  son  los  que  hoy  llamamos  Boceles, 
Toros  6  Cordones.  Las  bigas ,  que  sustentan  al  techo,  y 
cargan  sobre  el  arquitrabe  ,   asientan  por  sus  cabos  sobre 
los  postes  d  pilares  ,  como  se  vé  en  las  letras  O,  P,  Q,  R. 
Estos  cabos  de  bigas  se  hienden  con  el  calor  del  Sol,  y  con 
el  mismo  la  resina  que  hay  en  sus  teas  se  derrite  y  gotea; 
y  á  estos  cabos  hendidos  representan  las  molduras  ,  que 
ahora  llamamos  Triglifos  ;  y  no  significan  otra  cosa  las  go- 
tas d  campanillas  que  se  ponen  debaxo  de  los  triglifos ,  si- 
no que  gotearían  si  fuesen  de  pino. 

Doro  ,  Príncipe  de  los  Dorios  ,  observo  con  cuidado 
estos  accidentes,  que  se  advertían  en  los  postes  y  arquitra- 

Az 


a  Introducción 

bes  de  madera,  y  mando,  que  en  un  Templo  que  erigía 
y  dedicaba  ;í  Juno  se  ejecutasen  y  esculpiesen  en  mármol. 
Hiciéronlo  sus  Arquitectos;  mas  como  no  tenían  bien  com- 
prehendido  el  Arte  ,  cometieron  en  este  edificio  muchos 
yerros  Pocos  años  después  trece  Colonias  pasaron  de  la 
Jonia  á  la  Asia  ,  y  á  imitación  del  Templo  de  Juno  edifi- 
caron otro  í  Apolo.  Corrigiéron  en  este  los  yerros  que  en 
el  de  Doria  hallaron  ,  y  por  haber  venido  de  esta  Provin- 
cia el  modelo  le  llamaron  Dórico  ;  y  desde  entonces  se 
llaman  Dóricas  las  colunas  que  guardan  los  ornatos  y 
molduras  que  tenían  las  de  este  Templo. 

Estos  mismos  Artífices  ,  después  de  haber  edificado  el 
Templo  referido  ,  que  se  dedico  á*  Apolo  ,  erigieron  otro 
en  honra  de  la  Diosa  Diana,  poniendo  Volutas  en  sus  cha- 
piteles ;  lo  que  sucedió  de  este  modo  :  sobre  el  poste  S  pu- 
sieron la  tabla  H  por  chapitel  ,  como  lo  pedia  la  ley  det 
orden  Dórico  ;  esta  era  verde  ,  y  algo  mayor  de  lo  que 
solía  ,  y  dentro  de  pocos  dias  se  torció  con  el  calor  del  Sol: 
entonces  viendo  los  Arquitectos  ,  que  este  modo  de  tor- 
cerse daba  gracia  á  la  coluna  ,  torciéndola  con  sus  ingenios 
mas  de  lo  que  con  sus  rayos  la  había  torcido  el  Sol ,  for- 
maron la  voluta  ,  que  por  ser  ellos  Jonios  ,  y  ser  inven- 
ción suya  ,  quisieron  que  se  llamase  Jónica  la  coluna  ,  cu- 
yo chapitel  se  formase  en  Espira.  Otros  dicen  que  los  Ar- 
quitectos ó  Canteros  inventaron  las  volutas,  imitando  las 
crespadas  trenzas  de  aquellas  mugeres  cautivas  de  Caria, 
cuyas  estatuas  pusieron  en  vez  de  colunas. 

Sobre  estas  mismas  colunas  acomodaron  los  Arquitec- 
tos el  chapitel  Corintio  que  inventó  el  industrioso  Cali- 
maco ;  cuya  invención  cuenta  Vitruvio  de  esre  modo: 
Habiendo  muerto  una  doncella  natural  de  Corinto,su  ama 
de  leche  ,  que  la  quería  mucho,  metió  unos  brinquiños  ó 
vasos ,  que  ella  estimaba  mucho  quando  vivía  ,  dentro  de 
un  canastillo  ,  y  le  puso  sobre  su  sepulcro ,  cubriéndole 
con  un  ladrillo,  para  que  permaneciesen  mas  tiempo.  Este 
canastillo  fué  puesto  acaso  sobre  la  raíz  de  un  Acanto,  que 
oprimida  con  el  peso  del  canastillo  echóá  la  primavera  unos 
tallos,  los  quales  creciendo  por  las  esquinas  del  ladrillo,  se 


a  la  Arquitectura  Civil.  5 

torcieron  y  formaron  aquellas  vueltas  cjue  llamamos  Can- 
licolos.  Pasando  después  por  este  lugar  el  industrioso  Cali- 
maco ,  considero  aquel  canastillo ,  y  el  ornato  de  las  hojas 
que  le  cercaban,  y  deleytado  de  su  hermosura,  á imitación 
suya  labro  un  chapitel,  que  se  acomodo  sobre  las  primeras 
colunas  que  hizo  un  Corinto  ;  y  por  esta  causa  se  llaman 
Corintias  ias  colunas  adornadas  con  estos  chapiteles. 

Estos  fueron  los  principios  de  los  tres  ordenes  Griegos, 
Dórico  ,  Jónico  y  Corintio  ,  que  en  su  origen  no  tuvie- 
ron determinadas  dimensiones.  Buscando  después  los  Ar- 
quitectos Griegos  la  mayor  perfección,  dieron  á  estos  or- 
denes determinadas  medidas  y  bellos  ornatos  con  que  her- 
mosearon sus  fábricas. 

Algunos  de  estos  Arquitectos  "Griegos  pasaron  á  la 
Toscana  ,  d  gran  Ducado  de  Florencia,  y  habiendo  visto 
los  habitadores  de  este  pais  el  modo  de  edificar  de  ios  Grie- 
gos ,  le  alabaron;  mas  pareciéndoles  que  la  perpetua  dura- 
ción que  en  las  fábricas  se  desea  no  se  conseguía ,  guardan- 
do la  simetría  Griega,  apreciaron  mas  la  utilidad  que  la 
hermosura  ;  hicieron  las  colunas  mas  gruesas  ,  mas  firmes, 
y  consiguientemente  mas  toscas  ;  y  por  ser  toscas  ,  o  por 
haberse  inventado  en  la  Toscana  se  llamaron  Toscana. 

Estos  son  los  quatro  ordenes,  que  Vitruvio,  que  flore- 
cid  en  tiempo  de  Augusto  César,  nos  describe:  del  quinto  d 
Compuesto  nada  dice  ,  porque  en  su  tiempo  no  se  conocía 
este  orden.  Los  Romanos  acostumbrados  á  dar  Leyes  en  lo 
Militar  y  Político  ,  quisieron  también  darlas  en  materia 
de  ingenio  ,  inventando  el  quinto  orden  ,  que  se  llama 
Compuesto  ;  porque  junta  en  sí  los  mas  primorosos  orna- 
tos de  los  ordenes  Griegos.  Las  primeras  obras  de  este  or- 
den fueron  ios  Arcos  Triunfales  de  Tito  y  Vespasíano. 

A  la  mas  bella  proporción  y  hermosura  llegaron  los 
cinco  ordenes  de  Arquitectura  en  tiempo  de  los  Emperado- 
res Romanos,  cuyos  Palacios  ,  y  aun  las  Casas  de  los  mas 
Nobles  Ciudadanos  de  Roma  ,  no  eran  menos  vistosas  por 
sus  materiales,  que  por  el  arte  con  que  estaban  labradas; 
pues  eran  estas  no  de  piedra  tosca  cubiertas  de  lodo  ,  co- 
mo en  tiempo  de  Vitruvio  lo  era  el  Aredpago  de  Atenas, 


6  Introducción 

sino  de  mármol  ,  y  otras  piedras  ricas,  como  lo  aseguró 
Augusto  César  ,  quando  dixo  :  Que  les  dexaba  la  Ciudad 
de  mármol ,  habiéndola  recibido  de  ladrillo. 

Duro  esta  magesrad  y  grandeza  hasta  que  los  Godos, 
Ostrogodos  ,  Vándalos  ,  &c.  inundaron  Alemania  ,  Italia, 
Francia  y  España.  Estos  quemaron  los  Palacios  ,  en  que  la 
materia  pudo  arder, y  derribaron  los  que  no  pudieron  con- 
vertir en  ceniza  ;  hicieron  nuevas  fábricas  con  una  nueva 
Arquitectura ,  que  llamaron  Gótica ,  por  haber  sido  los  Go- 
dos sus  inventores.  Quan  fea  fuese  esta  Arquitectura  esfácil 
de  conocer,  si  se  comparan  los  Templos  de  Arquitectura 
Gótica  ,  con  los  de  Arquitectura  Griega  d  Romana.  Sin 
embargo  de  estoles  pareció'  á  los  Godos  tan  hermosa  la  su- 
ya, y  tan  fea  la  Romana  ,  que  despreciando  á  esta  execu- 
táron  la  otra  en  quintos  Templos  y  Palacios  fabricaron. 

Esta  ceguedad  duró  hasta  el  principio  del  siglo  décimo- 
quinto  de  la  Era  Christiana  ,  en  que  floreció  Bramante, 
hombre  de  grande  ingenio,  muy  erudito  y  versado  en  to- 
do género  de  Matemáticas.  Deleytándose  este  en  la  con- 
templación de  las  ruinas  de  Templos  y  Palacios  antiguos, 
y  midiendo  sus  mármoles  con  curiosidad  ,  llego  á  ser  tan 
excelente  Artífice  ,  que  no  contento  de  competir  con  Vi- 
truvio  quiso  excederle.  De  esto  dio  prueba  en  la  idea 
del  Templo  de  San  Pedro  ,  que  después  de  su  muerte  de- 
xd  en  manos  del  Papa  ,  dibuxada  con  tan  diestro  pincel, 
que  no  hubo  quien  se  atreviese  á  executarla. 

Sucedióle  en  el  empleo  de  Arquitecto  de  aquel  Tem- 
plo Rafael  Urbino  ,  que  vivid  muy  poco  ,  y  así  vino 
todo  el  peso  de  esta  fábrica  á  caer  sobre  los  hombros 
de  Baltasar  Perucio  ,  que  la  delineo  ,  sigMíendo  en  Jos 
ornatos  de  la  cúpula  las  ideas  de  Bramante  ;  pero  en 
los  fundamentos  mas  quiso  ser  prudente  que  atrevido, 
y  así  los  echo  mas  seguros  ,  para  que  máquina  tan  gran- 
de se  sustentase  sin  peligro.  Florecía  al  mismo  tiempo 
Miguel  Ángel  ,  que  reedifico  el  Capitolio  ,  é  hizo  otras 
obras  ,  que  con  gloria  suya  se  conservan  en  Florencia 
y  en  Roma.  Sucedieron  á  estos  Serlio  ,  Baroccio  ,  Pa- 
Jadio  ,  Scamozi  y  otros ,  cuyas  fábricas  harán  perpetua 


a  la  Arquitectura  Civil.  7 

su  memoria.  Con  estos  principios  se  fué  en  Roma  restau- 
rando y  adelantando  este  noble  Arte,  ayudado  de  la  libera- 
lidad de  los  Papas  y  Príncipes  Romanos,  que  cada  dia  en- 
grandecen esta  Metrópoli  del  mundo  con  nuevos  Templos 
y  Palacios.  De  Roma  paso  á  España  y  Francia ,  donde 
se  han  erigido  en  nuestros  tiempos  Templos  y  Palacios 


magníficos. 


Este  es  en  breve  el  origen  de  la  Arquitectura  Civil;  este 
el  progreso  con  que  ha  llegado  al  sublime  estado  ,  en  que 
se  halla  en  nuestros  tiempos  ,  en  los  quales  no  solo  se  vé 
restaurada  la  antigua  Arquitectura,  sino  también  mas  ade- 
lantada que  en  tiempo  de  los  Emperadores  Romanos. 

LIBRO    I. 

DE  LOS  ÓRDENES  DE  ARQUITECTURA, 

y  de  algunos  principios  necesarios  para 
su  recta  delincación. 


L 


ía  magestad  ,  firmeza  y  hermosura  de  un  edificio 
consiste  en  una  acomodada  distribución  de  su  plano  ,  pro- 
porcionada elevación  de  sus  cuerpos  ,  y  buena  repartición 
de  los  ornatos  que  le  hermosean.  A  todas  estas  tres  co- 
sas debe  especialmente  atender  el  que  edifica  ;  porque 
no  solo  se  pretende  que  las  obras  deleyten  la  vista  ,  y 
sean  perpetuas,  sino  también  quesean  acomodadas  á  nues- 
tro uso.  Para  saber  executar  todo  esto  debe  considerar  el 
Arquitecto  para  quien  ha  de  ser  la  obra;  si  es  Casa  d Pala- 
cio ,  quántas  cámaras  ,  salones  y  galerías  ha  de  tener  ;  si 
Templo,  quántas  Capillas,  &c.  si  Convento, quántos  claus- 
tros ,  celdas ,  &c.  Conforme  á  este  modo  ha  de  discurrir 
de  qualquiera  género  de  edificio:  Sabido  esto  ha  de  ver  co- 
mo ha  de  acomodar  en  el  terreno  que  se  le  da ,  todo  lo 


S  Arquitectura  Civil. 

que  se  le  pide  ;  pero  porque  esto  difícilmente  se  puede  ha- 
cer sin  saber  algunos  principios  de  Geometría,  de  esto  tra- 
tará el  Capítulo  que  se  sigue. 

CAPITULO     I. 

EXPLICANSE    ALGUNOS    PROBLEMAS 

Geométricos. 


-/Vi 


-tinque  este  Arte  no  esté  atenido  á  los  rigorosos  pre- 
ceptos de  la  Geometría  ,  necesita  sin  embargo  de  muchos 
de  sus  problemas  ,  de  cuya  resolución  depende  la  facilidad 
en  la  recta  delineacion  de  las  molduras  ,  y  proporciona- 
da formación  de  sus  cuerpos :  por  esta  causa  me  ha  pareci- 
do conveniente  resolver  con  brevedad  algunas  proposicio- 
nes ,  cuyo  uso  suele  ser  mas  freqüente  en  la  Arquitectura. 

PROPOSICIÓN    PRIMERA. 

Sobre  una  línea  recta  describir  un  triángulo  equilátero. 

Fig.  2. 

vjea  la  recta  AB,  sobre  la  qual  se  ha  de  describir  un  trián- 
gulo de  tres  lados  iguales.  Operación.  Del  punto  B  con  la 
distancia  BA  descríbase  el  círculo  ACD  ;  y  con  esa  misma 
distancia,  haciendo  centro  en  A,  descríbase  el  círculo  BCD, 
que  cortará  al'primero  en  C  :  tírense  las  rectas  AC  ,  BC, 
y  el  triángulo  ABC  será  equilátero. 

PROPOSICIÓN    II. 

Sobre  una  recta  dada  describir  un  triángulo  Iso celes. 

Fig-  3- 

^ea  dada  la  recta  AB  ,  y  se  pide  ,  que  sobre  ella  se  ha- 
ga un  triángulo  Isoceles ,  tí  de  dos  lados  iguales.  Opera- 
ción. De  los  puntos  A  y  B  con  una  misma  abertura  de 


Libro  Primero.  0 

compás  (qualquiera  que  sea  mayor  que  la  línea  dada)  há- 
ganse dos, arcos  ,  que  se  corten  en  el  punto  C  :  de  este 
punto  C  tírense  líneas  á  los  extremos  A  y  B  ,  y  el  triángu- 
lo descrito  será  Isoceles. 

Si  se  pide  que  se  haga  un  triángulo  escaleno  ,  ú  de  tres 
lados  desiguales  entre  si,  pero  iguales  á  las  líneas  P,  R,  M 
Fig.  4.  ó  a  qualesquiera  otras  ,  se  obrará  de  este  modo  :  tí- 
rese la  línea  AB  igual  á  la  línea  M  :  del  punto  A  con  la 
abertura  de  la  línea  R  hágase  el  arco  C  ;  con  el  intervalo 
de  la  línea  P  hágase  del  punto  B  otro  arco ,  que  corte  al 
primero  en  C  ;  de  los  puntos  A  y  B  tírense  las  líneas  AC, 
jBC  ,  y  quedará  formado  el  triángulo  escaleno  que  se  pide. 

PROP.    III. 

Dividir  una  línea  recta  en  dos  partes  iguales.  Fig.  £. 

Oea  la  línea  MN  la  que  se  ha  de  dividir.  Operación. 
Descríbase  debaxo  y  encima  de  la  línea  un  triángulo 
equilátero  (por  la  prop.  1.)  y  tirando  la  línea  DQ  de  un 
ángulo  al  otro  ,  quedará  dicna  línea  dividida  en  O  en  dos 
partes  iguales. 

PROP.    IV. 

De  un  punto  dado  en  una  línea  levantar  una  perpendicular, 

Fig-  5- 

C}ea  dada  la  línea  MN  ,  y  en  ella  el  punto  O  ,  y  se  pide, 
que  se  levante  una  perpendicular  desde  el  dicho  punto. 
Operación.  Córtense  las  OM  ,  ON  iguales  :  de  los  puntos 
M  ,  N  ,  con  qualquiera  abertura  de  compás  háganse  dos 
arcos  ,  que  se  corten  en  D  :  del  punto  D  tírese  una  línea 
al  punto  O  ,  y  esta  será  perpendicular. 

De  otro  modo,  sobre  el  suelo  Fig.  6.  Del  punto  A  da- 
do en  la  línea ,  se  cortarán  á  entrambas  partes  los  segmen- 
tos iguales  AM  ,  AN  ,  y  tomando  un  hilo  largo  á  discre- 
ción ,  se  doblará  juntando  sus  cabos  para  tenerle  dividido 
por  medio;  y  aplicando  d  fixando  los  cabos  en  los  pun- 
tos M ,  N ,  se  extenderá  de  manera ,  que  formará  con  la  lí- 

B 


I0  Arquitectura  Civil. 

neá  el  triángulo  MON  Isoeeles :  tírese  la  AO  ,  y  será  per- 
pendicular. 

PROP.    V. 

De   un  punto  dado  fuera  de  una  línea  baxar  á  ella  una 
perpendicular.  Fig.  7. 

Oca  dada  la  recta  RS  ,  que  se  pueda  alargar  si  fuere  me- 
nester ;  y  sea  también  dado  el  punto  V  ,  del  qual  ha  de 
baxar  una  perpendicular  á  la  RS.  Operación.  Del  punto  V 
descríbase  un  segmento  de  círculo  ,  que  corte  á  la  RS  en 
qualesquiera  puntos  X,  Z  :  Divídase  las  XZ  por  medio  en 
T  ,    y  la  línea  VT  será  perpendicular. 

De  otro  modo  Fig.  6.  sobre  el  terreno.  Sea  el  punto 
O  del  qual  se  ha  de  tirar  una  perpendicular  á  la  línea  MNT. 
Operación.  Dóblese  un  hilo  como  en  la  proposición  ante- 
cedente ,  y  puesto  el  punto  de  en  medio  en  O,  ajústense 
sus  cabos  á  la  línea  MN  :  pártase  MN"  por  medio  en  A  ,  y 
la  OA  será  perpendicular. 

PROP.    VI. 

Levantar  una  perpendicular  sobre   la  extremidad  de  una 
línea  dada.  Fig.  8. 

Oea  el  punto  A  la  extremidad  de  la  línea  dada  AB  ,  y  se 
pide  ,  que  sobre  dicha  extremidad  se  tire  una  perpendi- 
cular. Operación.  Del  punto  A  como  centro  ,  descríbase 
eon  el  intervalo  AB  el  arco  BC.  Del  punto  B  como  centro, 
descríbase  con  el  mismo  intervalo  el  arco  AE :  del  punto  F, 
sección  de  los  dos  arcos  ,  con  el  mismo  intervalo  descríba- 
se el  arco  D:  tírese  por  los  puntos  BF  la  línea  BD  termi- 
nada en  D ;  y  la  línea  AD  tirada  de  la  extremidad  A  al 
punto  D. será  perpendicular. 

De  otro  modo  Fig.  9.  Sea  el  punto  S  el  extremo  de  la 
línea  dada.  Operación.  Dóblese  el  hilo  como  en  las  propo- 
siciones antecedentes ,  y  ajustados  sus  cabos  al  punto  S  de 
la  línea  dada,  y  al  punto  P ,  tomado  á  discreción,  extendi- 
do el  hilo  se  notará  el  punto  B  :  hecho  esto  la  extremidad  S 
deí  hilo.se  pasará  á  Q,  de  suerte  que  P,  B ,  Q. hagan  una 


Libro  Primero.  fI 

línea  recta  :   tírese  la  línea   QS  ,   y  será  perpendicular. 

PROP.    VII. 

Tirar  una  línea  paralela  á  otra  por  un  punto  dado.  Fig.  io. 

JL  or  el  punto  dado  D  se  ha  de  tirar  una  paralela  á  la  línea 
dada  AB.  Operación.  Escójase  á  discreción  el  punto  C  en 
la  línea  dada  AB  ,  o  fuera  de  ella.  Hágase  á  discreción 
centro  en  C  ,  y  con  la  distancia  CD  descríbase  un  arco  que 
corte  á  la  línea  dada  AB  en  dos  puntos  A  y  B  :  tómese  la 
distancia  AD  ,  y  pásese  desde  B  á  E  :  tírese  la  DE ,  y  será 
paralela  á  AB. 

PROP.    VIII. 
Por  dos  puntos  poco  distantes  tirar  una  línea  larga.  Fig.if: 

^ean  los  puntos  AyP,  y  se  pide  que  por  ellos  se  tire 
una  linca  larga.  Operación.  Desde  dichos  puntos  con  qual- 
quiera  abertura  háganse  las  decusaciones  C  ,  T;  y  desde 
C  y  T  hágase  la  decusacion  E  ;  y  si  se  quiere  hágase  otra 
en  H  :  por  A  y  H  tírese  la  AH  ,  y  pasará  por  todos  los 
puntos  A ,  P ,  E  ,  &c.  y  se  tendrá  lo  que  se  pide. 


O 


PROP.    IX. 

Hacer  un  quadro  sobre  la  recta  dada  AB.  Fig.  12. 


peracion.  Levántense  las  perpendiculares  AC  ,  BD 
iguales  á  la  recta  dada  AB  :  tírese  la  línea  CD  ,  y  queda- 
rá descrito  el  quadrado. 


s 


PROP.    X. 

Doblar  un  quadrado  0  un  círculo.  Fig.  12. 


3ea  ABCD  el  quadrado ,  que  se  ha  de  doblar.  Operación. 
Tírese  la  diagonal  CB  ,  y  sobre  ella  ú  otra  igual  hágase 
por  la  antecedente  un  quadrado  ,  y  este  será  duplo  del 
quadrado  ABDC.  Si  se  hiciere  un  círculo  ,  cuyo  diámetro 
fuese  la  diagonal ,  también  será  duplo  del  que  tiene  por 
diámetro  el  lado  del  quadrado. 

B2 


12  Arquitectura  Civil. 

PROP.    XI. 

Dados  los  lados ,  hacer  un  par  alelógr  amo  rectángulo.  Fig.  13. 

Oean  las  líneas  AB,  AC  los  lados ,  de  los  quales  se  ha  de 
hacer  el  paraleldgramo  rectángulo.  Operación.  Levántense 
de  las  extremidades  de  la  línea  AB  las  perpendiculares 
AC,  BE  iguales  á  la  recta  dada  AC  :  tírese  después  la  li- 
nea CE ,  y  quedará  formado  el  paraleldgramo  rectángulo. 

PROP.    XII. 

Describir    un  círculo    cuya  circunferencia  pase  por  tres 
puntos  dados.  Fig.  14. 

i  ji  los  tres  puntos  A ,  B ,  C  estuvieran  en  una  misma 
línea  recta  ,  no  se  podría  resolver  el  problema ;  pero  supo- 
niendo que  no  lo  están,  se  obrará  de  este  modo.  Desde  los 
puntos  A  y  B  con  quaiquiera  intervalo  ,  háganse  las  in- 
tersecciones E  y  G.  Asimismo  desde  los  puntos  B  y  C 
háganse  otras  dos  intersecciones  F  ,  H :  tírense  las  líneas 
EG,  FH,  que  se  cruzarán  en  O  ;  si  desde  este  punto  O  se 
hace  un  círculo  con  la  distancia  que  hay  desde  O  hasta 
quaiquiera  de  los  tres  puntos  dados  se  tendrá  lo  que  se 
pide. 

PROP.    XIII. 
Hallar  el  centro  de  un  círculo.  Fig.  15. 

i^ea  el  círculo  PNQM  ,  cuyo  centro  se  ignora.  Hállase 
pues  de  este  modo:  tírese  quaiquiera  línea  MN  dentro  del 
círculo  :  divídase  por  medio  enS;  y  por  el  punto  S  tírese 
la  perpendicular  PQ.  :  divídase  esta  por  medio  en  O  ,  y 
el  punto  O  será  el  centro. 


D 


PROP.    XIV. 

Acabar  un  círculo  dada  una  porción  de  él.  Fig.  16. 


'ado   el   arco  TX  ,  se  pide  que   se  perficione  todo  el 
círculo.    Operación,    Tírense    qualesquiera    dos    cuerüas 


Libro  Primero.  13 

TV,  VX:  divídanse  por  medio  en  Ry  S  con  las  perpendi- 
culares RZ ,  SZ  :  Digo  pues,  que  el  punto  Z  donde  concur- 
ren es  el  centro  ,  del  qual  con  el  intervalo  ZV  se  pe  rucio- 
nará  el  círculo. 

PROP.    XV. 
Sobre  una  línea  dada  describir  un  pentágono.  Fig.  17. 

JL  ídese ,  que  sobre  la  línea  AB  se  describa  un  pentágono 
regular  ,  o'  una  figura  de  cinco  Jados.  Operación.  Del  pun- 
to A,  con  el  intervalo  AB  hágase  un  arco  á  discreción :  le- 
vántese del  punto  A  la  perpendicular  AC:  divídase  el  qua- 
drante  BC  en  cinco  partes  iguales ;  tómese  una  de  estas 
partes  ,  y  pásese  desde  C  á  F:  tírese  la  línea  FA  ;  tírese 
también  la  A3  al  punto  3 ;  del  medio  O  de  la  línea  AB  le- 
vántese una  perpendicular  ,  que  cortará  la  A3  en  I  ;  y  el 
punto  I  será  el  centro  del  círculo,  que  pasará  por  los  pun- 
tos B ,  A,  F:  y  el  arco  AB  será  su  quinta  parte  ;  luego  pa- 
sando la  línea  AB ,  de  B  á  H ,  de  H  á  G ,  y  de  G  á  F ,  que* 
dará  formado  el  pentágono  regular. 

PROP.    XVI. 

Sobre  una  línea  dada  formar  un  exágono  regular, 

Fig.  18. 

i3ea  dada  la  línea  AH  sobre  la  qual  se  ha  de  formar  un 
exágono  regular.  Operación.  De  los  extremos  A  y  H  ,  con 
la  distancia  AH  háganse  los  arcos  AC ,  HC  :  de  la  sección 
C  hágase  con  el  mismo  intervalo  el  círculo  AHE  ,  &c.  y 
la  recta  AH  cabrá  seis  veces  justas  en  la  circunferencia  ,  y 
quedará  formado  el  exágono. 

PROP.    XVII. 

Sobre  una  recta  dada  describir  qualquiera  rectilíneo  regular 

desde  el  exágono  hasta  el  de  do£e  lados. 

Fig.  10. 

Oea  dada  la  línea  AB  ,  sobre  la  qual  se  ha  de  formar  un 
eptágono  ,  octágono  ,  &c.   Operación.  Divídase  la  recra 


i4  Arquitectura  Civil. 

AB  por  medio  en  O  :  levántese  la  perpendicular  O  I :  há- 
gase centro  en  B,y  con  la  distancia  BA  hágase  el  arco  CA: 
divídase  CA  en  seis  partes  iguales  i ,  2 ,  3 ,  &c.  Hecho  es- 
to ,  si  se  quiere  hacer  un  eptágono,  se  tomará  la  distancia 
Ci  ,  y  se  pasará  desde  C  hasta  D  ;  y  en  el  círculo  hecho 
con  la  distancia  DA  cabrá  siete  veces  la  línea  A.B  ,  y  se< 
tendrá  lo  que  se  pide. 

Si  se  quiere  hacer  un  octágono  ,  se  pasará  la  distancia 
C2  desde  C  hasta  E  :  y  en  el  círculo  hecho  con  la  abertu- 
ra EA  cabrá  ocho  veces  la  línea  AB  ;  y  así  en  las  demás 
Figuras  ,  hasta  la  de  12.  lados ,  en  la  qual  la  distancia  CA 
se  pasará  desde  C  hasta  I ;  y  en  el  círculo  hecho  con  la  dis- 
tancia I A  ,  cabrá  doce  veces  la  línea  AB. 

PROP.    XVIII. 

Sobre  una  recta  dada  describir  qualquiera  rectilíneo  regular, 
desde  el  de  12.  hasta  el  de  24.  lados.  Fig.  20. 

Oea  dada  la  línea  AB ,  sobre  la  qual  se  ha  de  describir 
qualquiera  rectilíneo  desde  el  de  12.  lados  hasta  el  de  24. 
Operación.  Hágase  como  antes  el  arco  AC  ,  que  se  dividirá 
en  12.  partes  iguales.  Véase  quantos  lados  sobre  12.  tiene 
la  figura  que  se  ha  de  describir  ,  y  tómense  del  arco  CA 
otras  tantas  partes  ,  y  pásense  á  la  perpendicular  ID,  des- 
de C  hacia  arriba  :  Esto  es  ,  si  se  ha  de  describir  la  figura 
de  15.  lados, porque  15.  excede  al  doce  en  tres,  se  tomarán 
tres  de  estas  partes  del  arco  CA  ,  y  se  pasarán  de  C  hasta 
O  :  tómese  la  distancia  OB ,  y  pásese  desde  O  hasta  F  ;  y 
puesto  el  compás  en  F,y  abierto  hasta  Ase  hará  un  círculo, 
en  cuya  circunferencia  cabrá  1^.  veces  la  línea  AB.  De  la 
misma  suerte  se  describirá  qualquiera  otra  figura  hasta  la 
de  24.  lados. 

PROP.    XIX. 

Inscribir  en  el  círculo  un  quadrado ,  un  octágono ,  y  las  demás 

Figuras  de  doblado  número  de  lados.  Fig.  21. 

Oea  el  círculo  ACBD,  y  se  pide  ,  que  dentro  de  él  se  ha- 
ga un  quadrado  ,   cuyos  ángulos  toquen  en  la  circunfe- 


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Libro  Primero.  i  ^ 

rencia.  Operación.  Tírense  dos  diámetros  ,  que  se  corten 
perpendicularmente  en  el  centro  E  del  círculo  dado  :  des- 
pues  tírense  las  líneas  AC ,  AD  ,  BD  ,  BC  ,  y  quedará  ins-  • 
crito  el  quadrado.  Dividiendo  los  arcos  AC,  BC,  &c.  por 
medio  ,  y  tirando  líneas  por  los  puntos  de  las  divisiones, 
quedará  inscrito  el  octágono,  y  continuando  la  subdivi- 
sión ,   se  inscribirán  las  otras  Figuras   de  doblado  número 
de  lados. 

PROP.    XX. 
Inscribir   en  el  círculo  un  pentágono  ,  /  las  demás  Figuras 
de  doblado  número  de  lados. 

Fig.    22. 


D 


ado  el  círculo  CIHD  se  pide,  que  se  inscriba  en  él  un 
pentágono  regular.  Operación.  Tírese  el  diámetro  CH  ,  y 
el  semidiámetro  MI  perpendicular  á  CH  :  divídase  el  ra- 
dio MH  por  medio  en  L:  desde  L  como  centro  con  el  in- 
tervalo LI  h  ágase  el  arco  IF  :  tírese  la  recta  IF  ,  y  esta 
será  el  lado  d  el  pentágono  inscrito  ,  de  suerte  que  cabrá 
cinco  veces  ju  stas  en  la  periferia  ó  circunferencia  del  cír- 
culo ;  y  MF  será  el  lado  del  polígono  de  10.  lados ,  y  di- 
vidiendo por  medio  los  arcos ,  que  sirven  para  el  pentágo- 
no ,  se  inscribirá  la  Figura  de  10.  lados  ;  y  con  otra  sub- 
división la  de  20.  y  así  de  las  demás. 


O, 


PROP.    XXL 

Inscribir  un  exágono  regular  en  el  círculo.  Fig.  23. 


f per  ación.  Tírese  la  línea  SR  igual  al  radio  OR  ,  y  di- 
cha línea  será  el  lado  del  exágono  regular.  Si  el  arco  RS 
se  divide  en  dos  partes  iguales  ,  se  tendrán  los  Lidos  del 
polígono  de   12.  lados. 

PROP.    XXII. 

Inscribir  en  el  círculo  qualquiera  Figura  regular.  Fig.  24. 

\yperacion.  Divídase  el  quadrante  ,  o'  la  quarta  parte  de 
la  circunferencia    del    círculo  ABCD   en    tantas   partes 


1 6  Arquitectura  Civil. 

iguales  quantos  lados  tiene  la  Figura  que  se  ha  de  inscri- 
bir. Tómense  siempre  quatro  de  las  sobredichas  partes,  y 
esta  distancia  cabrá  tantas  veces  justas  en  el  círculo,  quan- 
tos lados  tiene  la  Figura  que  se  quiere  inscribir.  Exemplo. 
Quiero  inscribir  un  pentágono.  Divido  el  quadrante  del 
círculo  dado  en  cinco  partes  iguales  ;  tomo  con  el  compás 
las  quatro ,  y  esta  distancia  será  el  lado  de  la  Figura  de  5. 
lados.  Si  se  dividiese  en  seis  partes  ,  y  se  tomasen  las  qua- 
tro ,  el  intervalo  de  estas  seria  el  lado  del  exágono,  y  así 
de  los  demás  polígonos. 

^  PROP.    XXIII. 

Describir  una  Figura  oval  dado  el  mayor  diámetro. 
Fig.  25.  26.  y  27. 

1  >a  Figura  oval  se  puede  formar  d  con  círculos  que  se 
cortan  ,  que  se  tocan  d  que  están  separados.  Descríbe- 
se pues  del  modo  siguiente.  Sea  el  mayor  diámetro  de  un 
ovalo  AB;  tómense  los  puntos  C  y  Q  igualmente  distantes 
de  los  extremos  A  y  B  ;  y  desde  los  mismos  puntos  con 
abertura  arbitraria  hágase  la  decusacion  E;  desde  E  por  los 
puntos  C  y  Q  tírense  las  ECI,  EQH  ,  y  puesto  el  pie  del 
compás  en  E,  con  el  intervalo  El,  d EH  descríbase  el  ar- 
co IH ;  hágase  la  misma  operación  á  la  otra  parte ,  y  que- 
dará formado  el  ovalo  con  círculos  iguales  y  separados, 
como  en  la  Fig.  27.  que  se  tocan  ,  como  en  la  Fig.  26.  6 
que  se  cortan  como  en  la  Figura  25. 

PROP.    XXIV. 

Describir  un  óvalo  dado  el  mayor  y  menor  diámetro* 

Fig.  28. 

Oea  C A  el  mayor  diámetro  ,  y  DQ  el  menor.  Operación, 
Del  punto  F  medio  de  CA  ,  con  el  intervalo  FA  descrí- 
base el  semicírculo  ABC  ;  divídase  la  distancia  BD  en 
tres  partes  iguales;  y  una  de  estas  partes  báxese  desde  D  á 
E  :  de  los  puntos  A  y  C  como  centros  ,  con  el  intervalo 
FE  háganse  los  arcos  GI  ,  HK :  de  los  puntos  G  y  H  con 


EíWipafr.Tolio  i? 


Libro  Primero.  Xj 

la  misma  abertura  descríbanse  los  arcos  AK  y  CI  ,  que 
corten  á  los  primeros  en  los  puntos  I ,  K  ,  de  los  quales  co- 
mo centros,  con  la  distancia  IK  háganse  dos  arcos,  que  se 
crucen  en  Q;  y  finalmente  ,  del  punto  Q  con  la  distancia 
QI ,  hágase  el  arco  IDK  ;  y  haciendo  la  misma  operación  á 
la  otra  parte,  quedará  formada  la  Figura  oval.  Juzgo ,  que 
estos  problemas  bastarán  para  que  el  Arquitecto  pueda  exe- 
cutar  todas  las  operaciones  que  se  suelen  ofrecer. 

CAPITULO    II. 

EXPLICANSE     LOS    ORDENES    DE 

Arquitectura  en  general  5  y  ¡as  partes  ó  cortes 
que  les  suelen  componer. 


o, 


rden  de  Arquitectura  es  :  Un  compuesto  de  diferentes 
ornatos  di  un  edificio  ,  que  tienen  buena  proporción  entre 
sí  ,  y  unidos  forman  un  cuerpo  entero  ,  fuerte  y  agrada- 
ble á  la  'vista.  Este  compuesto  puede  variarse  notable- 
mente de  cinco  modos  ;  y  de  esta  variación  resulta  la  di- 
visión común  de  los  cinco  ordenes,  Toscano  ,  Dórico  ,  Jó- 
nico ,  Corintio  y  Compuesto.  Mas  adelante  trataremos  de 
cada  uno  de  ellos  en  particular. 

PROP.    XXV. 

Del  Pedestal ,  Coluna  ,  Cornijón  y  de  otros  miembros  prin- 
cipales ,  qtté  componen  estos  tres  cuerpos. 
Estampa  5. 


JL- 4[ 


'a  coluna  ,  que  es  el  cuerpo  mas  principal  de  los  que 
componen  el  orden  de  Arquitectura  ,  representa  la  Fi- 
gura de  un  hombre  d  de  una  muger  ;  así  pues  ,  como  en 
algunas  Provincias  incultas  los  hombres  y  mugeres  van 
desnudos  y  en  otras  vestidos  ,  así  en  algunas  fábricas  se 
acomodan  colunas  adornadas  d  vestidas  ,  y  en  otras  des- 
midas. La  coluna  desnuda  representa  al  hombre  d  muger 

C 


x$  Arquitectura  Ovil. 

si  a  adorno  ni  vestido;  y  así  consta  solamente  de  basa  ,  que' 
representa  sus  pies  ,  de  caña  ,  que  significa  sus  ^cuerpos  ,  y 
de  chapitel  ,  que  la  hermosea  como  cabeza.  La  coluna 
adornada  representa  á  la  muger  o  al  hombre  vestidos  de 
gala  ;  por  eso  pues  ,  así  como  para  vestir  á  estos  se  les  po- 
nen unos  zapatos  o'  chinelas  á  los  pies  ,  y  un  sombrero  en 
la  cabeza  ,  así  para  adornar  á  aquella  se  le  pone  un  Pedes- 
tai  debaxo  de  su  basa  ,  y  un  Cornijón  sobre  su  chapitel, 
que  representan  los  zapatos  ,  chinelas  y  sombreros  con 
que  se  calzan  y  cubren  las  personas. 

La  Figura  12.  representa  la  colocación  de  estas  par- 
tes ,  que  se  componen  de  otras  mas  pequeñas  ,  y  se  notan 
con  las  letras  siguientes. 

Pedestal  es  el  solido  AH  ,  que  se  llama  así ,  porque 
viene  á  ser  como  el  pie  del  edificio.  Componese  de  tres 
ornatos  ,  que  son  Basa ,  Neto  y  Cornija.  La  Basa  es  AI; 
el  Neto  es  IC  ,  y  la  Cornija  es  CH.  Debaxo  de  la  basa  del 
pedestal  se  suele  poner  una  piedra  quadrada  ;  llamada  So- 
colo ,  que  asienta  inmediatamente  sobre  el  suelo.  Puede  el 
Arquitecto  dar  á  esteso'colo  la  altura  que  le  pareciere;  por- 
que la  simetría  de  la  obra  se  cuenta  de  la  basa  o  pedestal 
que  carga  sobre  este  socolo  ,  hasta  la  última  moldura  en 
que  remata  el  cornijón. 

Pónese  sobre  el  pedestal  la  coluna  FE.  Consta  esta  de 
tres  miembros  ,  que  son  Basa  ,  Caña  6  Scapo  y  Chapitel. 
La  Basa  ,  es  HF  ;  Caña  6  Scapo  FO  ;  y  Chapitel  OE. 

Asienta  sobre  la  coluna  el  Cornijón  EP  ,  al  qual  ador- 
nan tres  partes,  que  son  el  Arquitrabe  EN ;  el  Friso  NQ; 
y  la  Cornija  QP.  Cada  una  de  estas  partes  se  adorna  y  her- 
mosea con  otras  mas  pequeñas ,  cuya  formación  explicaré 
en  la  proposición  siguiente. 

PROP.    XXVI. 

JExplícanse  las  molduras  ,   que  suelen  adornar  los  cinco  ór- 
denes de  Arquitectura.  Estampa  5. 

Y  Je  las  molduras  ,  que  suelen  adornar  algunas  partes  de 
los  edificios ,  unas  son  grandes ,  como  Óvalos  o  Qiur- 


. "    Libro  Primero,  ig 

fus-Boceles  ,  Cimacios-Lesbios  ,  Golas ,  Talones  ,  Abacos, 
Toros  ,  Antechinos  ,  Boceles  ,  Coronas  y  Escocias  ú  Des- 
ganes :  Otras  pequeñas  ,  como  Filetes  o  Lístelos  ,  Astra- 
galos  ,  Contarlos  y  Junquillos. 

Filete  ó  Lístelo  es  una  moldura  lisa  y  paraleldgrama 
rectángula,  como  Fig.  i.  Su  delineacion  es  la  misma  que 
la  del  paraleldgramo  rectángulo. 

Astr ágalo  es  una  moldura  circular  y  convexa  ,  como 
Fig.  2.  Es  algo  menor  que  el  Bocel.  Algunos  llaman  As- 
tragalo  á  dos  de  estas  molduras  juntas ,  dando  á  cada  una 
de  por  sí  el  nombre  de  Tondino  6  Junquillo.  Sirven  estas 
molduras  para  coronar  y  separar  las  grandes,  dándoles  con 
esta  separación  mayor  realce  y  hermosura. 

Bocel  es  un  corte  circular  y  convexo  ,  mayor  que  el 
Tondino  ,  y  menor  que  el  Toro  ó  Cordón.  Ambos  se  des- 
criben haciendo  en  los  extremos  de  un  paleldgramo  un  se- 
micírculo ,  como  se  vé  en  el  Bocel  de  la  Fig.  3.  y  en  el 
Toro  de  la  Fig.  4. 

Escocia  ,  Media-Caña  6  Desván  es  una  moldura 
co'ncava  ,  como  la  de  la  Fig.  5. :  su  delineacion  se  expli- 
cará mas  adelante. 

Quarto-Bocel ,  Ovalo  ó  Echino  es  una  moldura  con- 
vexa ,  cuyo  contorno  suele  ser  una  quarta  parte  de  círcu- 
lo. Descríbese  de  este  modo  Fig.  6.  Alargúese  la  línea  HC 
del  paraleldgramo  BCHD  hasta  F  ,  de  suerte  que  CF  sea 
igual  á  la  línea  oculta  d  punteada  CB  :  del  punto  C  con  la 
distancia  CF  d  CB  descríbase  el  quadrante  FB ,  y  se  ten- 
drá lo  que  se  pide. 

Antechino  ó  Esgucio  es  una  moldura  contornada  por 
lo  ordinario  de  la  concavidad  de  un  quadrante  de  círcu- 
lo Fig.  7.  Delinease  haciendo  un  paraleldgramo ,  cuyos 
lados  sean  tan  largos,  quanto  ha  de  salir  fuera  la  parte  su- 
perior del  Antechino  :  después  del  punto  D ,  con  la  dis- 
tancia DC  hágase  el  quadrante  CE  ,  y  quedará  descrito 
el  Esgucio  ó  Antechino. 

TLVTalon ,  como  se  vé  en  las  Figuras  8, 8.  es  una  moldu- 
ra compuesta  de  dos  arcos  encontrados.  Puede  ser  recto  d 
reverso,  según  el  modo  de  colocarle.  Fdrmanse  de  este  mo- 

C2 


¿o  Arquitectura  Civit. 

do:  Tírese  la  línea  punteada  HI:  divídase  por  medio  en  C: 
sobre  la  línea  HC  hágase  el  triángulo  equilátero  HEC;  y 
del  punto  E  con  la  distancia  EC  hágase  el  arco  AC  :  sobre 
la  otra  mitad  IC  hágase  el  triángulo  eq.iilátero  CIF  ;  des- 
críbase con  el  intervalo  Fí  del  punto  F  el  arco  CI  ,  y 
quedará  descrito  el  Talón. 

La  Gola  es  como  un  papo  de  paloma  Fig.  9.  Formase 
dividiendo  por  medio  las  líneas  punteadas  ,  y  formando 
los  triángulos  equiláteros  ,   como  se  dixo  del  Talón. 

Corona  es  una  moldura  paralelógrama  rectángula  ,  ma- 
yor que  todas  las  otras  ;  y  suele  rematar  en  una  copada, 
que  recibe  al  lístelo  ú  otro  qualquiera  corte  ,  que  asienta 
sobre  tWz.Fig.  10. 

Abaco  es  una  moldura  quadrada  ,  que  asienta  sobre  el 
echino  d  quarto  bocel  ,  que  se  suele  poner  en  el  chapi- 
tel. Su  figura  se  verá  mas  adelante. 

El  Talón  coronado  con  un  Filete  se  llama  Cimacio- 
Lesbio.   ■ 

La  bolada  d  proyectura  de  estas  molduras  no  sue- 
le exceder  á  su  altura  sino  la  de  la  corona  ,  que  como  es  el 
corte  mas  principal ,  y  el  que  señorea  en  la  cornija ,  es  pre- 
ciso que  su  bolada  d  proyectura  sea  mayor  que  su  altura. 
Todas  estas  molduras  han  de  tener  sus  alturas  diferentes, 
para  que  de  este  modo  las  menores  hagan  con  su  compara- 
ción mas  garbosas  á  las  mayores.  Una  misma  moldura  nun- 
ca se  ha  de  repetir  sobre  otra  del  mismo  género  inmediata- 
mente ,  como  por  exemplo ,  sobre  Talón  nunca  se  ha  de  po- 
ner otro  Talón  ,  aunque  esté  separado  con  un  Filete ;  por- 
que si  se  repite  una  moldura  sobre  otra  semejante  ,  no  se 
halla  en  los  miembros  aquella  agradable  variedad  que  tan- 
to satisface  á  los  ojos.  La  corona  nunca  se  ha  de  omitir 
en  la  cornija  (aunque  se  halle  omitida  en  el  Templo  de  la 
Paz  de  Roma  )  por  ser  de  ella  el  miembro  mas  esencial. 


Libro  Primero.  21 

PROP.     XXVII. 
Explícanse  los  ornatos  que  suelen  hermosear  estas  molduras» 

Estampa  5. 

Riendo  casi  infinitos  los  ornatos  que  se  entallan  en  las 
molduras ,  he  dado  en  la  Estampa  5.  solamente  los  mas 
usados  y  mas  convenientes  á  cada  moldura  en  particular, 
prefiriendo  los  de  Viñola  á  los  de  los  otros  Arquitectos, 
por  ser  de  mejor  gusto  ,  y  mas  agradables  á  la  vista.  Pero 
por  quanto  el  Arquitecto  puede  variar  estos  labores  á  su 
discreción  ,  explicaré  lo  que  debe  observar. 

Habiendo  de  ser  la  Arquitectura  proporcionada  al  lugar 
que  adorna  ,  deben  repartirse  los  ornatos  tan  á  proposito, 
que  manifiesten  todos  el  juicio  del  Arquitecto,)'  el  uso  del 
edificio.  Así  vemos  ,  que  los  antiguos  no  los  emplearon  á 
caso  ;  pues  por  sus  menores  fragmentos  conocemos  gua- 
les eran  sus  Templos ,  Basílicas,  Arcos  Triunfales  ,  y  otros 
edificios ,  que  mas  servían  de  magnificencia ,  que  de  publi- 
ca utilidad.  Pero  hablando  solamente  de  aquellos  ornatos 
que  enriquecen  las  molduras,  digo  ,  que  son  Indiferentes  ó 
Signific atibóos.  Los  indiferentes  se  labran  en  las  molduras, 
sin  ningún  orden  ni  conseqüencia.  Los  significativos  d 
simbólicos  deben  ser  propios  para  dar  á  conocer  el  uso,  y 
á  quien  está  dedicado  el  edificio  ;  como  si  se  hiciese  un 
Templo  á  San  Lorenzo  ,  y  se  labrasen  Parrillas  en  sus 
molduras  ,  serian  las  Parrillas  un  ornato  significativo  del 
Martirio   de  este  Sarto  ,   y  de  que  es  suyo  este  Templo. 

Los  ornatos  tanto  indiferentes  como  simbólicos,  se  en- 
tallan de  relieve  sobre  las  molduras,  o  se  cavan  en  ella*:.  En* 
túllanse  de  medio  o  baxo  relieve  sobre  las  molduras  co:.e.  - 
vas,  como  son  las  Escocias,  Antechinos,  &c.  Cávanse  denrro 
del  macizo  en  las  molduras  convexas  ,  como  son  Talones, 
Golas ,  &c.  Los  adornos  ó  labores  mas  comunes,  que  se  em- 
plean indiferentemente,  son  los  Óvalos ,  Agallones,  Flores, 
Hojas,  Frutas,  Cuentas,  Perlas ,  &c  Estos  labores  se  han  ie 
repartir  con  gran  arte,  para  que  las  molduras  parezcan  lige- 
ras y  hermosas ,  y  no  pesadas  y  confusas.  La  regla  geiie* 


ti  Arquitectura  Civil. 

ral  para  esto  es ,  que  las  molduras  estén  labradas  y  lisas  al- 
ternativamente; esto  es,  una  labrada,  y  otra  lisa, porque  de 
este  modo  la  llanura  de  las  lisas  hace  resaltar  mas  á  las  la- 
bradas ,  de  cuya  armonía  quedan  muy  satisfechos  los 
ojos.  Todos  los  ornatos,  como  óvalos  ,  agallones,  cuente- 
zuelas  ,  y  los  demás  que  enriquecen  las  molduras  deben 
corresponder  á  plomo  los  unos  sobre  los  otros  ,  y  los  ma- 
yores ,  como  modillones  ó  canes  y  dentellones  ,  regulan 
los  mas  pequeños.  Débese  procurar  ,  que  los  ornatos  con- 
vengan á  los  ordenes,  de  suerte  que  los  mas  ricos  se  han  de 
emplear  en  los  ordenes  mas  delicados,  como  en  el  Corintio 
y  Compuesto  ,  siendo  desproporcionados,para  el  Dórico  y 
Toscano.  También  se  debe  procurar  que  todas  las  partes 
estén  adornadas  con  proporción  ,  de  modo  que  no  haya 
parte  ninguna  sin  adorno  ,  quando  las  otras  están  enrique- 
cidas excesivamente  ;  porque  sacando  la  Arquitectura  sus 
proporciones  del  cuerpo  humano  ,  le  deben  ser  tan  conve- 
nientes los  adornos  ,  como  al  cuerpo  humano  los  vestidos. 
Ademas  de  estos  ornatos  hay  otros,  los  quales  esculpían 
los  antiguos  en  los  Frisos  y  Arquitrabes,  representando  en 
ellos  sus  historias,  instrumentos  militares,  y  misterios  de  su 
falsa  Religión.  En  lugar  de  estos  se  suelen  poner  ahora  imá- 
genes de  Querubines  ,  de  Virtudes  y  otros  atributos  de 
nuestra  Religión  ,  que  ademas  de  la  hermosura  que  con- 
tienen ,  instruyen  á  quien  les  mira.  Pero  se  debe  observar, 
que  quando  todos  estos  ornatos  están  en  la  parte  de  afuera 
de  los  edificios ,  deben  tener  mas  relieve  que  quando  están 
en  la  parte  de  adentro,  contribuyendo  á  esto  mucho  lagran- 
deza  de  la  fábrica.  Lo  que  he  dicho  es  lo  que  generalmente 
se  debe  observar  en  las  molduras,  dexando  la  observación 
de  muchas  particularidades  al  buen  gusto  y  discreción  del 
Arquitecto. 

PROP.    XXVIII. 

Explícase  la  proporción  de  los  tres  cuerpos ,  Pedestal,  Colana, 

y  Cornijón.  Estampa  5.  Fig.  12. 


D 


el  Pedestal  poco  d  nada  dixeron  los  antiguos  :  pe- 
ro yo  siguiendo  á  Viñola  ,  Daviler  y  otros,  doy  al  pe- 


y#w 


"Kt^^wBjJ 


Libro  Primero.  23 

destal  la  tercera,  y  al  Cornijón  la  quarta  parte  de  la  colana 
con  basa  y  chapitel  (  y  esta  es  la  proporción  que  guardan 
ejstos  tres  cuerpos  en  todos  los  ordenes  de  Arquitectura); 
de  modo  que  teniendo  la  coluna  con  basa  y  chapitel  doce 
partes  ,  tendrá  quatro  de  estas  el  pedestal,  y  tres  el  corni- 
jón ;  de   que  se   sigue  ,  que  dividiendo  la  altura  que  ha 
de  ocupar  el   orden  con  pedestal  en   19.  partes  iguales, 
4.  de  estas  serán   para   el   pedestal  ,   tres  para  el  corni- 
jón ,  y  las   12.   restantes  para  la  coluna.   Si  el  o'rden  no 
llevase   pedestal,  dividiendo  la  altura  de  la  obra  en  5. 
partes  iguales  ,    4.  partes  de  estas  serán  para  la  coluna  ,  y 
la  quinta  par  a  el  cornijón.   Para  practicar   esta   propor- 
ción ,  suelen    valerse  los  Artífices  de  una  medida  deter- 
minada ,   que    llaman  Módulo.   Este  es   el  semidiámetro 
del  imo  scapo  ,  que  es  la  parte  inferior  de  la  colima.  Re- 
pítese muchas  veces  para  dar  la  debida  medida  á  los  cuer- 
pos mayores :    y  se  divide  en  12.  d  18.  partes  ,  para  de- 
terminar la  m  edida  de  los  cuerpos  menores. 


E 


CAPITULO    IIL 
DEL    ORDEN   TOSCANO. 


[I  o'rden  Toscano  es  el  mas  fuerte  y  menos  usado  de 
todos  los  o'rdenes  de  Arquitectura.  Su  idea  es  de  un  hom- 
bre muy  robusto  y  desaliñadamente  vestido.  Llámase 
Toscano  y  ó  por  ser  toscas  y  mal  labradas  las  colunas,  d 
por  haberse  yiventado  en  la  Toscana.  De  este  orden  no 
ha  quedado  ningún  fragmento  antiguo  ,  del  qual  se  pueda 
inferir  la  proporción  de  sus  cuerpos  ;  y  así  ha  sido  pre- 
ciso á  los  Arquitectos  valerse  de  la  autoridad  de  Vitruvio, 
que  en  el  cap.  7.  del  lib.  4.  explica  la  altura  que  ha  de  te- 
ner la  coluna  Toscana  ,  de  la  qual  se  saca  la  proporción 
del  Pedestal  y  Cornijón ,  que  se  declara  en  la  proposi- 
ción siguiente. 


24  Arquitectura  Civit. 

PROP.    XXIX. 

Explícase    la  proporción  y  simetría    del   orden    Toscano» 

Estampa  6. 

Supongo  lo  primero  ,  que  el  Módulo  ,  que  es  el  semidiá- 
metro del  imo  scapo  de  Ja  coluna  ,  representado  en  la  mi- 
tad de  la  línea  MM  Fig.  i.  en  este  orden  y  en  el  Dóri- 
co ,  se  divide  en  12.  partes  iguales. 

Supongo  lo  segundo  ,  que  aunque  las  colunas  Toscanas 
se  suelen  fabricar  sin  pedestal  ,  poniendo  en  su  lugar  un 
socolo  ,  se  pueden  fabricar  con  él  ,  y  así  explico  también 
su  proporción.  Esto  supuesto 

Digo  Fig.  1./  2.  que  la  coluna  con  basa  y  chapitel 
consta  de  14.  módulos  ,  ó  de  siete  diámetros  de  su  imo 
scapo  $-  su  pedestal  tiene  4.  módulos  y  8.  partes  ,  que  es  el 
tercio;  y  su  cornijón  3.  módulos  y  medio,  que  es  elquarto 
de  la  coluna  con  basa  y  chapitel.  De  que  se  sigue,  que  to- 
da la  altura  del  orden  Toscano  ,  quando  lleva  pedestales, 
será  22.  módulos  y  1.  partes  ;  y  quando  no  les  lleva  ,  17. 
módulos  y  medio.  Estos  módulos  se  reparten  de  este  modo. 

La  Basa  del  pedestal  tiene  6.  partes. 

Neto  ó  Stilobata  3.  módulos  y  8.  partes 

Cornija  del  pedestal  6.  partes. 

La  Basa  de  esta  coluna  es  la  misma  que  la  de  la  coíuna 
Trajana  ,  y  tiene  un   módulo. 

Scapo  ó  Caña  de  la  coluna  12.  módulos. 

Chapitel  un  módulo. 

Arquitrabe  un  módulo. 

Friso  un  módulo  y  2.  partes. 

Cornija  un  módulo  y  4.  partes. 

Algunos  dan  menos  altura  al  pedestal  y  coíuna  ,  y  erl 
lugar  de  la  basa  y  cornija  que  se  vén  en  el  pedestal ,  ponen 
unas  ftxas  llanas ;  mas  lo  arriba  dicho  es  lo  mejor  ,  porque 
aquella  medida  da  mayor  garbo  á  todo  el  cuerpo  de  Arqui- 
tectura, y  las  faxas  llanas  que  ponen  por  términos  del  pe- 
destal ,  hacen  demasiado  rústica  la  obra  Toscana  :  y  así  no 
se  deben  practicar.  Débese  aquí  advertir  ,  que  aunque  las 


Libro  Primero.  2^ 

basas  ¿c  las  colunas  en  todos  los  ordenes  tienen  un  modu- 
lo de  altura,  hay  esta  diferencia,  que  en  los  ordenes  Tosca- 
no  y  Dórico,  se  incluye  en  dicho  módulo  un  lístelo  en  que 
remata  la  coluna  por  la  parte  de  abaxo  ,  pero  no  en  los 
otros  tres.  Este  listelo  ,  aunque  es  parte  de  la  basa ,  se  hace 
de  Ja  misma  piedra  de  que  se  labra  la  coluna  ,  como  lo 
saben  y   practican  los  sabios  Arquitectos. 


PROP.    XXX. 

Hallar  la  cantidad  del  módulo  del  orden  Toscane. 
Estampa   6. 


V, 


éase  quantos  son  los  pies  d  palmos  de  altura  ,  que 
ha  de  ocupar  el  cuerpo  de  Arquitectura  ,  desde  la  basa 
del  pedestal  quando  le  lleva  la  obra  ,  d  de  la  basa  de  la 
coluna  quando  no  lleva  pedestal  ,  hasta  el  remate  del  cor- 
nijón. Pártase  esta  altura  por  17.  módulos  y  medio  quan- 
do la  obra  no  lleva  pedestales, d  por  22.  y  un  sexto  quan- 
do les  lleva  ;  y  el  número  de  palmos  d  pies  que  saliere  en 
el   quociente   será  el  modulo. 

JExe?nj?lo.  Se  ha  de  fabricar  un  cuerpo  de  Arquitectura 
de  orden  Toscano  sin  pedestales  ,  y  ha  de  subir  70.  pal- 
mos :  parto  pues  70.  por  17.  y  medio  ,  y  hallo  en  el  quocien- 
te, que  el  modulo  consta  de  4.  palmos  justos.  Si  el  cuerpo 
de  Arquitectura  ha  de  tener  pedestales  ,  y  su  altura  es  90. 
palmos,  parto  90.  por  22.  y  un  sexto  ,  y  el  quociente  dará 
el  modulo  de  4.  palmos  y  algo  mas.  Este  modulo  se  ha  de 
dividir  en  12.  partes ,  y 'de  esta  división  se  ha  de  valer  el 
Artífice  para  labrar  las  piedras,  según  las  dimensiones  que 
se  declararán  en  la  proposición  siguiente. 

El  otro  modo  de  hallar  el  modulo  mas  vulgar  y  común 
entre  los  Arquitectos,  que  por  lo  ordinario  no  saben  la  re- 
gla aritmética  de  partir  es  este  :  Tírese  aparte  una  línea, 
como  C  Fig.  4.  :  divídase  esta  linca  con  el  compás ,  o  con 
la  pantómetra  en  tantos  pies  d  palmos  quantos  ha 
de  tener  de  alto  el  cuerpo  de  Arquitectura  :  hecho 
esto  divídase  otra  vez  la  misma  línea  ,  d  para  mayor 
claridad  otra  igual ,  en  tantas  partes  quantos  módulos  ha 

D 


1 6  Arquitectura  Civil. 

de  tenerla  obra,  y  una  de  estas  partes  será  el  modulo.  Véa- 
se esta  parte  quantos  pies  d  palmos  comprehende  en  la  lí- 
nea que  se  dividid  primeramente  ,  y  de  tantos  pies  o  pal- 
mos constará  el  modulo  ,  quantos  ocupare  la  parte  dicha. 
Exemplo.  Supongamos  que  un  cuerpo  de  Arquitectura  sin 
pedestales  consta  de  70.  palmos, y  quiero  por  este  segundo 
modo  saber  la  magnitud  del  módulo.  Operación.  Fig.  4. 
Tírese  la  línea  C  :  divídase  esta  en  70.  partes  iguales  ,  que 
serán  los  70.  palmos  que  ha  de  tener  de  alto  el  cuerpo 
de  Arquitectura  :  vuélvase  otra  vez  á  dividir  esta  misma 
línea,  d  por  mayor  claridad  otra  igual,  como  D  en  17. 
partes  y  media  ,  y  una  de  estas  17.  partes  ,  que  consta 
de  4.  palmos  ,  es  la  magnitud  del  modulo.  Si  la  obra 
llevare  pedestales  se  hará  Ja  última  división  de  la  línea  en 
22.  partes  y  un  sexto,  como  consta  de  lo  dicho. 

PROP.    XXXL 

E  xplícanse  las  alturas  y  voladas  ó  proyecturas  de  las  mol- 
duras que  adornan  al  orden  Toscano* 
Estampa   6. 


P 


uede  el  Arquitecto  variar  estas  molduras  ,  y  substituir 
en  lugar  de  ellas  otras  á  su  gusto  ;  pero  debe  siempre  pro- 
curar ,  que  su  altura  sea  igual  á  la  que  tienen  los  cortes  si- 
guientes, para  que  sumadas  todas  las  alturas  hagan  los  22. 
módulos  y  2  partes  quando  lleva  pedestales  ;  y  los  17. 
módulos  y  medio  quando  no  les  lleva  ,  que  son  los  mó- 
dulos que  debe  tener  el  orden  Toscano  ,  como  se  dixo  en 
la  proposición  29.  La  volada  o  proyectura  de  las  molduras 
del  pedestal  y  coluna  ,  se  cuenta  en  todos  los  ordenes  de 
una  línea  ,  que  pasa  por  medio  del  pedestal  y  coluna.  Esta 
línea  se  llama  exe  ,  y  aunque  no  se  vé  por  lo  ordinario  en 
los  perfiles  ,  no  dexa  de  tirarse  en  ninguno  ,  ya  sea  oculta, 
d  ya  punteada,  por  lo  mucho  que  facilítala  exacta  delinca- 
ción de  las  molduras.  Exprésase  en  la  línea  OO  de  la  Fig.  r. 
La  proyectura  de  las  molduras  del  cornijón  no  se  cuenta 
del  exe  OO  Fig.  2.  prolongado  ,  sino  de  la  línea  FH  ,  que 
se  continua  recta,  sin  entrarse  mas  adentro,  ni  salirse  mas 


Libro  Primero.  27 

afuera  por  el  Friso  del  chapitel  de  la  colima  ,  Arquitrabe 
y  Friso  del  Cornijón ,  hasta  mas  arriba  de  la  Cornija.  Esta 
línea  después  de  trazada  la  coluna  se  suele   también  tirar 
oculta;  y  de  ella  hacia  fuera  se  trazan  las  molduras  ,y  hacia 
dentro  se  hace  el  macizo  de  la  obra.  La  altura  y  volada  de 
las  molduras  se  expresa  en  partes  de  modulo  dividido  en 
12.  partes  iguales.  Hállase  todo  esto  practicado  en  las  Fi- 
guras 1.  y  2.  advirtiendo,  que  las  alturas  se  vén  expresadas 
entre  dos  líneas ,  que  en  la  parte  inferior  ó  superior  tienen 
la  letra  A  ,  y  las  proyecturas  d  voladas  la  letra  P. 
Pedestal,    F'ig.  1. 

A.  Plinto:  su  altura  5.  partes:  proyectura  20.  partes  y  media. 

B.  Filete : altura  una  parte:  proyectura  18.  partes  y  media. 

C.  Neto  ó  Dado  del  pedestal :  altura  3.  módulos :  proyec- 

tura  16.   partes  y  media 

D.  Talón  recto  :  altura  4.  partes :  proyectura  20.  partes. 
JE.  Mocheta  ó  Listón  :  altura  2.  partes  :  proyectura  20. 

partes  y  media. 

Basa  de  la  colima.   Fig.  1. 
F.  Plinto :  altura  6.  partes :  proyectura  16.  partes  y  media. 
Cr.  Toro  6  Cordón :  altura  5.  partes  :  proyectura  16.  par- 
tes y   media. 
H.  Orla  6  Listelo  :  altura  una  parte :  proyectura  13.  par- 
tes y  media.  Esta  orla  es  siempre  de  la  misma  piedra  que 
el  cuerpo  de  la  coluna,  aunque  se  incluya  en  el  modulo 
de  la  basa   que  se  hace  de  otra  piedra. 
Debaxo  de  la  Figura  1.  he  delineado  la  mitad  de  la 
planta  del  pedestal  y  de  la  basa  de  la  coluna  ,  expresando 
en  ella  del  modo  que  se  puede  el  plano  d   planta  de  sus 
principales  molduras  ,  á  fin  de  mostrar  mas  claramente  la 
volada  de  las  molduras;  y  el  macizo  que  tienen  el  pedestal 
y  coluna ,  quando  se  fabrican  islados  d  sin  pai  ástades,  como 
se  acortumbra  en  los  Claustros,  Fachadas  y  Retablos  de  los 
Altares ;  y  para  que  el  artífice  quando  fuere  menester  sepa 
trazar  la  planta  de  estos  cuerpos  ,  que  suelen  resaltar  sobre 
el  macizo  de  las  paredes  de  los  Templos  y  Palacios. 
Coluna.  Fig.  i.y2. 
La  Caña  6  scapo  de  la  coluna  tiene  de  altura  12.  irid- 
ia 


2$  Arquitectura  Ovil. 

dalos  :  su  proyectura  en  la  parte  inferior  d  imo-sca- 
po  es  el  modulo  que  se  extiende  formando  una  garbosa 
copada  ,  hasta  juntarse  con  la  orla  en  que  remata  por 
la   parte  de  abaxo. 

D.  Fig.  2.  es  el  Sumo-Scapo  6  Vivo  de  la  coluna  por  la 
parte  de  arriba  :  su  proyectura  9.   partes  y  media. 

E.  Colarino  de  la  coluna  :  su  altura  media  parte  :  su  pro- 
yectura  10.    partes. 

G.  Tondino  6  Ast rúgalo  :  altura  una  parte  :  proyectura  1  r. 
partes.  Estas  dos  últimas  molduras  son  parte  de  la  ca- 
ña ,  y  se  incluyen  en  sus  12.  módulos. 
Chapitel.    Fig.  2. 

X.  Hipotraquelio  o  Friso  del  chapitel  :  altura  4.  partes; 
proyectura  .9.   partes  y  media. 

V.  Filete :altura  una  parte:  proyectura  10.  partes  y  media, 

N.  Quarto-Bocel  ó  Ecliino  :  altura  3.  partes  :  proyectura 
ío,.    partes. 

M.  Abaco:  altura  3.  partes:  proyectura  13.  partes  y  media. 

L.  Lista  del  Abaco:ahura  una  prarte:proyectura  impartes  y 
media.  Debaxo  de  la  porción  de  la  coluna  que  se  vé  en  la 
Figura  está  la  planta  del  chapitel,  en  la  qualse  vé  la  pro- 
yectura de  sus  principales  molduras  con  mayor  claridad. 

Cornijón.    Fig.    2. 
Ahora  se  cuenta  la  volada  de  las  molduras  de  la  línea 

recta  FH,  que  termina  el  Sumo-Scapo,  Arquitrabe  y  Friso 

como  se  dixo  arriba. 

F.  Arquitrabe  :  altura  10.  partes:  proyectura  la  misma  que 
la  del  sumo-scapo.  En  la  parte  superior  del  Arquitrabe 
se  hace  una  copada  que  recibe  el  filete  que  se  sigue. 

"B.  Tenia  ó  Lista  del  Arquitrabe  :  altura  2.  partes  :  vola- 
da 2.   partes. 
S.  Friso:  altura  14.  partes:  proyectura  como  el  Arquitrabe, 
P.  Talón  recto  :  altura  4.  partes  :  volada  4.  partes. 
Q.  Listoncillo:  altura  media  parte:volada4.partesy  media, 
R.  Corona  :  altura  6.  partes  :  volada  14.  partes.  En  el  pla- 
no orizontal  de  debaxo  de  la  corona  se  cava  una  canal, 
que  aligera  el  peso  de  este  miembro;  y  se  hace  una  mo- 
cheta pendiente  que  guarda  del  agua  á  todo  el  edificio. 


Libro  Primero.  29 

0.  Filete :  altura  media  parte  :  volada  14.  partes  y  media. 
C.  Junquillo  :  altura  una  parte  :  volada  15.  partes. 

1.  Ovalo  ó  Quarto- Bocel:  altura  4.  partes :  volada  18.  par- 
tes ,  d  modulo  y  medio  ;  y  así  la  volada  de  la  cornija 
en  este  orden  ,  es  dos  partes  mayor  que  su  altura. 

PROP.    XXXII. 

Explícase    la    disposición  de    los  Entrecolunios  y 
y  la  proporción  de  los  Arcos. 


E, 


L¿  ntrecolunios  son  los  intervalos  que  hay  entre  coluna 
y  coluna  en  los  colunarios  o'  series  de  colunas  que  ador- 
nan los  Claustros ,  Peripterios  ,  Corredores  y  Peristilios. 
Estos  intervalos  no  son  siempre  unos  mismos  ,  y  así  va- 
rios serán  los  entrecolunios.  Vitruvio  señala  cinco  espe- 
cies ,  que  son  el  Pigndstilo  ,  el  Eustilo  ,  el  Sístiio  ,  el 
Diástilo  y  el  Aredstilo.  El  entrecolunio  Pigndstilo  es 
aquel  cuyas  colunas  distan  entre  sí  tres  módulos.  El  Sísti- 
io es  el  espacio  de  4.  módulos.  El  Eustilo  de  4.  módulos 
y  medio.  El  Diástilo  de  6.  módulos.  El  Aredstilo  de  8. 
módulos.  Según  todas  estas  distancias  disponían  les  anti- 
guos los  colunarios  en  sus  Templos,  Basílicas ,  Pórticos, 
Anfiteatros  y  otros  edificios  públicos.  Pero  ahora  siendo 
la  planta  de  los  Templos  y  Palacios  modernos  muy  di- 
ferentes de  la  antigua,  se  ha  variado  también  la  disposi- 
ción de  los  entrecolunios  ,  y  es  la  que  se   sigue. 

Los  colunarios  se  hacen  d  con  arcos  d  sin  ellos.  Quan- 
do  se  hacen  sin  arcos  como  Fig.  3.  Estampa  6.  han  de  ser 
cortos  los  entrecolunios  ;  porque  las  piedras  que  se  colo- 
can en  la  parte  del  Arquitrabe,  correspondiente  al  entre- 
colunio ,  si  este  se  hace  largo  ,  se  rompen  con  facilidad  ,  no 
pudiendo  sustentar  tanto  peso  ,  como  suele  cargar  sobre 
ellas.  Vitruvio  dice  ,  que  este  entrecolun  io  en  el  orden 
Toscano  puede  ser  Aredstilo,  d  de  8.  módulos ;  pero  ahora 
no  se  admite  tanta  distancia,  porque  no  se  hacen  los  Arqui- 
trabes de  madera  en  este  orden  ,  como  se  soli  an  en  tiempo 
de  este  célebre  Arquitecto.  Viñolá  ,  á  quien  siguen  muchos, 
da  6.  módulos  y  medio  al  entrecolunio  ;  pero  se  d<*be  ad- 


3 o  Arquitectura  Civil. 

vertir,  que  este  Arquitecto  contó  los  6.  módulos  y  medio 
del  exe  de  las  colunas.  Yo  siguiendo  al  P.  Miliet ,  Daviler 
y  otros  ,  le  doy  4.  módulos  y  2.  tercios,  que  es  una  dis- 
tancia  muy  proporcionada. 

Si  los  col  únanos  se  hacen  con  arcos  ,  la  buena  propor- 
ción del  arco  determina  los  entrecolunios.  Para  lo  qual  su- 
pongo lo  primero  ,  que  en  todos  casos  la  altura  del  claro 
del  arco  ha  de  tener  con  su  anchura  dupla  proporción  ,  ó 
algo  mayor.  Supongo  lo  segundo  ,  que  los  arcos  pueden 
mover  de  las  parástades ,  que  están  arrimadas  á  las  colunas, 
d  también  del  mismo  chapitel  de  las  colunas.  Supongo  lo 
tercero  ,  que  en  los  dos  casos  dichos  pueden  las  colunas 
llevar  pedestales  ,  ó  carecer  de  ellos.   Supuesto  esto 

Digo  Estampa  7.  si  los  arcos  asientan  sobre  las  parásta- 
des ó  pies  derechos  ,  en  los  quales  están  entregadas  las 
colunas  ,  se"  dispondrán  de  este  modo  los  entrecolunios: 
dense  á  las  parástades  PR  3.  módulos  de  ancho ,  de  los  qua- 
les dos  sirven  para  la  coluna  ó  pilastra  ,  y  medio  á  cada 
parte  para  las  jambas,  ó  alas  D  de  la  parástade  que  recibe 
el  arco :  quítese  de  la  altura  IF  igual  á  la  altura  de  la  colu- 
na con  basa  y  chapitel  un  módulo  ,  y  la  restante  altura 
HF  ,  que  en  este  caso  es  13.  módulos  ,  será  el  claro  d  luz 
del  arco.  La  mitad  de  esta  altura  será  el  ancho  RR  del  ar- 
co ,  que  se  describe  así:  en  las  jambas  D  á  altura  de  8.  mó- 
dulos y  9.  partes  hágase  la  imposta  E  de  un  módulo  de 
altura  ,  y  3.  partes  de  proyectura.  Continúese  la  línea  su- 
perior M  oculta  de  la  una  imposta  ,  hasta  la  letra  C  de  la 
otra  imposta  correspondiente  :  divídase  esta  línea  MC  en 
dos  partes  iguales  en  A  ;  y  con  el  intervalo  AC  d  AH  se 
delineará  el  arco  que  por  la  parte  de  afuera  se  circuye  con 
una  arquivuelta  ,  que  suele  tener  las  mismas  medidas  y 
molduras  que  la  imposta,  que  en  este  caso  es  una  sola  fa- 
xa  ,  como  se  vé  en  la   Figura. 

Si  las  colunas  arrimadas  d  entregadas  en  el  macizo  de 
las  parástades  llevasen  pedestales  ,  se  obrará  así  :  dense  á 
la  parástade  Estampa  8.  4.  módulos ,  2.  para  la  coluna  ,  y 
uno  para  cada  jamba.  De  la  altura  del  pedestal,  y  coluna 
con  basa  y  chapitel  ,  que  es  18.  módulos  y  8.  partes,  quí- 


h 


WW^WWWjWffiHitvvittlwa^arTOWiU'MiiiiM iiii n 111 i miiiiui|'in i i )i|li)nn 


Jfoftth'. íAUdarJ*  fculpat  2Jallrtk* 


Libro  Primero.  31 

íese  un  modulo  para  la  arquivuelta  ,  que  guarnece  el  ar- 
co ,  y  quedarán  diez  y  siete  módulos  ,  y  ocho  parres  pa- 
ra el  claro  ó  luz  del  arco.  La  mitad  de  esta  altura  será 
la  anchura  del  arco.  La  imposta  ó  chapitel  de  las  jam- 
bas d  postes  se  hará  á  la  altura  de  12.  módulos  y  3. 
partes  ;  danle  3.  d  4.  partes  de  proyectura  ,  que  son  las 
mismas  que  se  deben  dar  á  la  arquivuelta.  Finalmen- 
te con  el  intervalo  de  4.  módulos  y  5.  partes  ,  que  es  la 
mitad  de  la  anchura  del  claro  ,  descríbase  el  arco  ,  y 
queda  concluida  la  arcada  ;  y  toda  la  obra  tendrá  de  al- 
tura en  este  caso  22.  módulos  y  2.  partes. 

Si  el  colunario  se  hace  con  colunas  isladas  sin  pedesta- 
les, el  tercio  de  la  coluna  con  basa  y  chapitel  será  el  semi- 
diámetro con  que  se  ha  de  describir  el  arco.  Añádase  este 
tercio  á  la  altura  de  la  coluna  con  basa  y  chapitel ,  y  esta 
suma  será  la  altura  del  claro  del  arco  ,  cuya  mitad  será  ei 
entrecolunio  de  dicho  arco  ;  y  siendo  la  altura  de  coluna 
con  basa  y  chapitel  14.  módulos  ,  será  el  semidiámetro 
del  arco  4.  módulos  y  8.  partes,  que  es  el  tercio.  La  suma 
de  estas  dos  cantidades  ,  que  es  18.  módulos  y  2.  tercios, 
es  la  altura  del  arco  ,  y  9.  módulos  y  un  tercio  que  es 
su  mitad  ,  es  el  entrecolunio.  La  arquivuelta  tiene  un 
modulo  de  altura  ,  con  las  mismas  molduras  que  antes 
dixe.  Si  á  la  altura  del  arco  se  añade  este  modulo  de 
la  arquivuelta  ,  y  3.  módulos  y  medio  del  cornijón  ,  que 
carga  sobre  dicha  arquivuelta ,  será  toda  la  altura  de  la 
obra  23.  módulos  y  2.  partes. 

Si  llevaren  pedestales  las  colunas  isladas,  la  tercera  par- 
te del  pedestal  y  coluna  será  el  semidiámetro  del  arco: 
siendo  pues  la  altura  del  pedestal  y  coluna  18.  módulos  y 
8.  partes  ,  será  su  tercio  6.  módulos  y  casi_3.  partes  ;  y 
con  esta  distancia  se  describirá  el  arco.  Añadidos  los  6.  mó- 
dulos á  los  18.  módulos  y  8.  partes  ,  será  la  suma  24.  mó- 
dulos y  11.  partes  la  altura  del  arco  ,  cuya  mitad  12.  mó- 
dulos y  5.  partes  y  media  será  el  entrecolunio.  La  arqui- 
vuelta del  arco  tiene  un  modulo,  y  el  cornijón  3.  módulos 
y  medio  ,  que  sumados  con  los  24.  módulos  y  11.  partes 
será  la  suma  29.  módulos  y  5.  partes;  y  esta  es  la  altura  de 


32  Arquitectura  Civil. 

todo  el  cuerpo  de  Arquitectura.  De  estos  dos  casos  no  he 
puesto  Figura,  porque  se  entienden  fácilmente  con  lo  dicho. 
Aquí  se  han  de  advertir  dos  cosas.  La  primera  ,  que 
muchas  veces  los  Arquitectos  para  hacer  mas  rustica  esta 
obra  Toscana  ,  ponen  á  trechos  en  sus  colunas  o  pilastras 
algunos  bosages  ,  que  son  unos  faxones  resaltados  que  las 
circuyen  ;  pero  entonces  se  debe  dar  un  modulo  de  altura 
mas  a  la  coluna  ,  para  que  su  altura  sea  proporcionada  con 
su  crasicie,  aumentada  con  los  bosages  o  almohadillas  cir- 
culares. La  segunda,  que  quando  el  colunario  lleva  paras- 
tades  ,  se  podrá  continuar  la  basa  de  la  coluna  d  pedes- 
tal por  la  frente  de  la  parástade ,  y  aun  por  sus  lados, 
como  se  vé  en  la  Estampa  8. 


CAPITULO     IV. 
DEL     ORDEN    DÓRICO. 


E 


fl  orden  Dórico  es  el  mas  antiguo  de  todos  los  or- 
denes de  Arquitectura.  Su  idea  es  la  de  un  valeroso  y 
bien  dispuesto  Soldado  ,  que  suele  tener  de  altura  siete 
pies  de  los  suyos  ;  así  la  coluna  Dórica  tiene  de  altura 
y.  diámetros  de  su  pie  d  imo-scapo.  Hace  parecer  este 
orden  muy  magestuosos  y  magníficos  los  edificios.  Por  es- 
ta causa  los  Arquitectos  Griegos  le  executáron  en  las  mas 
suntuosas  fábricas  que  erigieron ,  como  en  el  primer  Tem- 
plo dedicado  á  la  Diosa  Juno  ,  en  el  de  Júpiter  Olím- 
pico ,  en  el  de  Apolo  Deifico ,  y  en  el  de  Minerva  de  Ate- 
nas. Del  mismo  modo  le  usaron  los  antiguos  Romanos, 
como  se  vé  en  el  Teatro  de  Marcelo  ,  en  el  Arco  Triunfal 
de  Verona  ,  en  el  Teatro  Vicentino  ,  y  en  el  Templo  de 
Marte  ,  que  son  las  principales  obras  Dóricas  que  nos 
quedan.  Asimismo  le  practican  en  nuestros  tiempos  fre- 
qüentemente  los  modernos,  como  se  vé  en  el  Escorial ,  en 
el  Palacio  de  Lucemburgo,  en  el  Palacio  Farnesio  de  Ro- 
ma ,  y  en  otras  innumerables  fábricas. 


Libro  Primero.  3» 

PROP.     XXXIII. 

Explícase  la  proporción  y  simetría  del  orden  Dórico. 

Estampa  9. 


L 


'os  antiguos  ,  bien  lejos  de  dar  pedestal  i  las  colunas 
de  este  orden  ,  las  dexáron  sin  basa  ,  como  se  vé  en  los 
edificios  que  quedan  de  los  antiguos  Romanos.  Pero  los 
modernos  juzgan  ,  que  el  no  tener  basa  las  colunas  Dó- 
ricas era  abuso  de  la  antigüedad  ,  y  así  las  calzan  ya  ,  no 
solamente  con  su  basa  ,  sino  también  con  su  pedestal ,  con 
lo  qual  queda  ya  este  orden  con  la  misma  entereza  que  los 
demás.  Su  proporción  y  simetría  es  la  que  se  sigue. 

Tiene  la  coluna  con  basa  y  chapitel  16.  módulos,  Fig. 
i.y  2.  De  estos  tiene  4.  el  cornijón  ,  que  es  el  quarto  v  <r. 
módulos  ,  y  4.  partes  el  pedestal ,  que  es  el  tercio.  Estos 
módulos  se  distribuyen  así. 

Basa  del  pedestal   10.  partes. 

Neto  ó  Stilobata   4.   módulos. 

Cornija  del  pedestal  6.  partes.    * 

Basa   de  la  coluna  un  módulo. 

Caña  ó  scapo  de  la  coluna  14.  módulos. 

Chapitel  un  módulo. 

Arquitrabe  un   módulo. 

Friso   un    módulo  y  medio. 

Cornija  un  módulo   y  medio. 

De  que  se  sigue  ,  que  toda  la  altura  de  la  obra  Dóri- 
ca sin  pedestales  será  20.  módulos  ,  y  con  pedestales  25. 
módulos  y  4.  partes  de  las  12.  en  que  se  supone  dividido 
el  módulo  de  este  orden. 

PROP.    XXXIV. 

Hallar  la  cantidad  del  módulo  en  este  orden  Dórico. 

X  ártase  la  altura  de  la  obra,  quando  el  cuerpo  de  Arqui- 
tectura no  lleva  pedestales  por  20  ,  y  lo  que  saliere  en  el 
quociente  será  el  módulo  ;  como  si  la  obra  tiene  de  airo 
60.  palmos  se  repartirán  60.  por  20  ,  y  el  quociente  3. 

E 


34  Arquitectura  Civil. 

palmos  será  la  magnitud  del  modulo.  Quando  la  obra  lleva 
pedestales  tiene  de  alto  25.  módulos  y  un  tercio  ;  pártase 
pues  la  altura  que  ha  de  ocupar  el  cuerpo  de  Arquitectura 
por  25.  y  un  tercio  ,  el  quociente  será  la  cantidad  del  mo- 
dulo. Cumo  si  el  cuerpo  de  Arquitectura  ha  de  ocupar  la 
altura  de  76.  palmos  ,  se  partirán  los  76.  palmos  por  25 
y  un  tercio  ,  y  el  quociente  3.  palmos  ,  será  la  magnitud 
del  modulo.  De  otro  modo  se  puede  hallar  la  magnitud 
del  modulo  ,  como  se  dixo  en  la  proposición  30. 

PROP.    XXXV. 
Explícanse  las  alturas  y  voladas  ó  proyecturas  de  las  mol- 
duras que  adornan  este  orden  Dórico. 
Estampa  9. 


X 


amblen  puede  el  Arquitecto  en  lugar  de  estas  moldu- 
ras substituir  otras  á  su  gusto  ,  pero  debe  siempre  pro- 
curar que  guarden  la  misma  altura  y  proyectura  que 
los  cortes  siguientes. 

Pedestal  Fig.  1. 
Plinto  ó  Socolo  :  altura  4.  partes  :  proyectura  21.  partes 

y  media. 
Listón  :  altura -2.  partes  y  media  :  proyectura  ai.  partes. 
Talón  reverso  :  altura  2.  partes  :  proyectura  20.  partes  y 

media. 
Cordoncillo  :  altura   1.  parte  :   proyectura    19.  partes  y 

media. 
Lístelo  :  altura  media  parte  :  proyectura  18.  partes. 
Isleto  :  altura  4.  módulos  :  proyectura  17.  partes. 
Talón  recto  :  altura  1.  parte  y  media:  proyectura  18.  par» 

tes  y  media. 
Corona  :  altura  2.  partes  y  media  :  proyectura  21.  partes. 
Filete  :  altura  media  parte  :  proyectura  21.  partes  y  media. 
Qiiarto- Bocel:  altura  1. parte:  proyectura  22. partes  y  media» 
Filete  :  altura  media  parte  :  proyectura  23.  partes. 
Basa  de  la  colima.  Fig.  1. 
A  esta  coluna  no  le  señala  basa  Vitruvio  ,  como  consta 
de  lo  dicho  ;  pero  los  Arquitectos  modernos ,  que  quieren 


Libro  Primero.  ,? 

que  este  orden  tenga  basa  propia  muy  diferente  de  la  an-  * 
tigiia  ,  señalan  la  que  se  ve'  en  la  Figura  ,  que  es  de  Vino-»* 
Ja  ,  por  haber  sido  el  primero  que  con  acierto  la  executó. 
Sus  cortes  son  los  siguientes. 
Plinto  :  altará  6.  partes  :  proyectura  17.  partes. 
Toro  ó  cordón  :  altura  4.  partes  :  proyectura  17.   partes 

como  el  plinto. 
Junquillo-,  altura  1.  parte  :  proyectura  15.  partes. 
Orla  o  Lístelo  :  altura  1.  parte  :  proyectura  14.  partes. 

Coluna.  Fig.  2. 
Scapo  6  Caña  de  la  coluna:  altura  14. módulos:  proyectura 
en  el  imo-scapo  un  módulo  :  en  elsumo-scapo  10.  partes. 
Por  entrambas  partes,  esto  es  ,  tanto  en  el  imo-sca- 
po, como  en  el  sumoscapo  remata  la  caña  de  la  coluna  en 
una  copada  ,  que  se  extiende  en  la  parte  de  abaxo  hasta 
juntarse  con  la  orla  inferior  ;  y  en  la  de  arriba  hasta  unir- 
se con  la  orla  ó  colarino  ,  cuya  altura  es  media  parte  :  su 
proyectura  11.  partes. 
Tondino  :  altura  1.  parte  :  proyectura  un  modulo. 

En  todos  los  ordenes,  menos  en  el  Toscano,  dieron  los 
antiguos  un  modulo  de  proyectura  al  Tondino;  de  manera 
que  quando  hallan  los  modernos  algún  pedazo  de  coluna 
sin  su  imo-scapo,  con  la  proyectura  del  Tondino  como  mo- 
dulo miden  la  altura  y  proyectura  de  las  demás  molduras. 
La  altura  de  estas  dos  últimas  molduras  se  incluye  en 
los  14.  módulos  que  ha  de  tener  el  cuerpo  de  la  coluna; 
pero  no  la  altura  de  la  orla  inferior,  que  es  parte  de  la  ba- 
sa ,  aunque  se  haga  de  la  misma  piedra  que  la  coluna. 

Chapitel.    Fig.  2. 
Hipotraquelio  ó  Friso  del  chapitel  :  altura  4.  partes  :  pro- 
yectura 10.   partes. 
C.  Anuletos  :  altura  media  parte  cada  uno:  la  provectura 
del  primero  10.  partes  y  media:  la  del  segundo  íi.  par- 
tes :  la  del  tercero  11.  partes  y  media. 
tyiarto-  Bocel :  altura  2.  partes  y  media:  proyectura  13. 

partes   y  media. 
i.  Cimacio  ó  Abaco  :  altura  2.  partes  y  media :  proyectu- 
ra 14.  partes. 

Es 


3 6  Arquitectura  Civil. 

Talón  recto  :  altura  i.  parte  :  proyectura  15.  partes. 

Lístelo  :  altura  media  parte  -.proyectura  15.  partes  y  media, 

La  proyectura  de  estas  molduras  sobredichas  ,  se  ha 
contado  de  la  línea  que  pasa  por  medio  del  pedestal  y 
coluna  :  H  de  los  cortes  que  se  siguen  en  el  cornijón  ,  se 
cuenta  desde  la  línea  que  difine  el  sumo-scapo  de  la  colu- 
na,  Arquitrabe  y  Friso  del  cornijón.  Del  mismo  modo  se 
cuentan  las  proyecturas  y  alturas  en  los  tres  ordenes  si- 
guientes Jónico  ,    Corintio  y  Compuesto. 

Cornijón.   Fig.  2. 
El  Arquitrabe  tiene   de  altura  un  modulo  ,   esto  es,  10. 

partes  en  el  vivo  ,  y  2.  partes  en  la  Tenia  ,  cuya  volada 

es  también  2.  partes. 
Friso  :  altura  modulo  j  medio.  Sus  ornatos  se  explicarán 

después. 
Lístelo  :  altura  2.  partes :  proyectura  media  parte. 
Talón  recto  :  altura  2.  partes  :  volada  2.  partes  y  media. 
Filete  :  altura  media  parte  :  proyectura  3.  partes. 
Q.  Dentellones  :  altura  3.  partes  :  volada  5.  partes.  La  an- 
KVthurá  de  estos  dentellones  es  2.  partes  ,  y  dista  el  uno 

del  otro  una  parte. 
Esgucio  :  altura  media  parte  :  volada  6.  partes. 
Corona  :  altura  4.  partes  :  volada  18.  partes  y  media. 
Talón  recto  :  altura  1.  parte  y  media  :  volada  2.  parres. 
Lístelo:  altura  media  parte  :  volada  20.  partes  y  media. 
Antechino  6  Esgucio  :  altura  3.  partes  :  volada  20,.  partes 

y   media. 
Filete  :  altura  1.  parte  :  volada  2.  mo'dulos. 

Con  que  toda  la  altura  de  la  cornija  será  modulo  y 
medio,  y  su  volada  2.  módulos.  El  perfil  de  este  chapitel, 
y  cornijón  es  sacado  del  Teatro  de  Marcelo  ,  cuyos  Den- 
tellones convencen  ,  que  no  fué  Vitruvio  ,  como  algunos 
piensan  ,  el  Arquitecto  de  esta  fábrica, porque  este  Arqui- 
tecto no  admite  dentellones  en  la  cornija  Dórica,  como  les 
tiene  este  Teatro.  Ademas  de  esto  ,  siendo  Virruvio  ya 
viejo  quando  compuso  sus  diez  libros  de  Arquitectura,  no 
hubiera  dexado  de  hacer  mención  de  un  edificio  tan  consi- 
derable ,  así  como  la  hizo  de  la  Basílica  de  Fano,  que  es  la 


Libro  Primero.  37 

única  fabrica  ,  que  sabemos  sea  de  este  Arquitecto  ,  de  la 
qual  no  queda  ya  ningún  vestigio. 

Ornatos  del  Cornijón.  Fig.  2. 

En  el  Friso  se  ponen  los  Triglifos  2.  ,  que  son  unos 
listelos  separados  con  unas  canales.  Representan  como 
dixe  al  principio  los  cabos  de  las  vigas  que  asientan  so- 
bre el  Arquitrabe;  y  porque  habiendo  colunas  descansarian 
sobre  ellas  las  vigas  ,  por  esta  causa  debe  colocar  el  Arqui- 
tecto los  Triglifos ,  no  en  la  misma  extremidad  del  Arqui- 
trabe ,  sino  en  medio  del  exe  de  las  colunas ,  como  veremos. 
Los  Triglifos  tienen  de  resalte  una  parte  ;  de  anchura  un 
modulo  ,  que  se  reparte  de  este  modo  :  Cada  media  canal 
de  la  orilla  tendrá  una  parte,  las  canales  de  en  medio,  que 
forman  un  ángulo  entrante  constan  cada  una  de  dos  partes; 
los  listelos  que  separan  estas  canales  tienen  también  dos 
partes  ;  y  sumadas  todas  estas  partes  hacen  doce  ,  d  un 
modulo.  El  lístelo  que  está  encima  de  los  Triglifos  ,  y 
corre  por  todo  el  Friso  ,  sigue  el  resalte  de  los  Tríglifos» 
que  descendiendo  de  él  ,  se  continúan  hasta  la  Tenia  del 
Arquitrabe  ,  debaxo  de  la  qual  ,  y  en  correspondencia  de 
los  Triglifos,  se  pone  un  Filete  muy  delgado  ,  del  qual 
están  pendientes  seis  gotas  redondas  ,  que  tienen  2.  partes 
de  altura  ,  y  algo  mas  de  una  parte  de  resalte  d  proyectu- 
ra ,  que  es.  la  misma  del  filete.  Entre  los  Triglifos  se  de- 
xan  unos  espacios  quadrados  ,  d  casi  quadrados  ,  llamados 
me  topas  ,  en  los  quales  se  suelen  esculpir  algunos  ornatos 
de  medio  o  baxo  relieve. 

Estos  ornatos  casi  siempre  fueron  significativos  ;  y  así 
los  antiguos  esculpían  unas  veces  diversas  armas  ,  como 
cotas  militares  ,  broqueles  d  escudos,  espadas,  aljavas  con 
flechas  y  celadas  d  morriones  ,  para  significar  los  despojos 
de  sus  victorias  ;  otras  veces  cabezas  descarnadas  de  toros, 
y  platos  ,  que  significaban  los  sacrificios  que  en  sus  Tem- 
plos profanos  ofrecían  ;  pero  nosotros  esculpimos  en  los 
metopas  algunos  ornatos  que  representan  algunas  virtu- 
des y  prerogativas ,  o  del  Santo  á  quien  se  consagra  el 
Templo  ,  d  del  Príncipe  á  quien  se  dedica  el  Palacio. 

La  colocación  de  los  Triglifos  y  metopas  ha  de  ser  tan 


3$  Arquitectura  Ovir. 

ajustada,  que  siendo  estos  quadrados,  d  casi  qtiadrados,  y 
aquellos  de  un  modulo,  no  ha  de  sobrar  nada  en  el  entre- 
colunio  ,  y  en  medio  de  cada  coluna  ha  de  corresponder 
un  Triglifo.  Esta  colocación  tan  ajustada  como  he  dicho 
tiene  alguna  dificultad;  pero  no  por  eso  se  debe  despreciar, 
porque  los  Triglifos  y  metopas  son  el  distintivo  del  o'rden 
Dórico  ,  y  así  se  debe  poner  en  su  exacta  distribución  to- 
do el  cuidado  posible.  Algunos  Arquitectos  dicen  que  esta 
colocación  d  distribución  de  Triglifos  y  metopas  tan  ajus- 
tada como  se  ha  dicho  ,  es  un  ornato  que  da  mas  enfado 
al  Arquitecto  ,  que  deieyte  á  los  ojos  que  miran  la  fábri- 
ca Dórica  ;  y  añaden  ,  que  por  esta  razón  los  Arquitectos 
omiten  comunmente  esta  colocación  ,  como  se  vé  en  el  Co- 
liseo de  Roma  ,  que  no  tiene  ni  Triglifos  ni  metopas  ,  en 
el  Palacio  de  laChancillería  de  Roma,  que  es  obra  de  Bra- 
mante ,  en  el  Pórtico  de  la  Plaza  de  la  Iglesia  de  San  Pe- 
dro del  Vaticano  ,  que  es  obra  del  Caballero  Bernini  ,  y 
en  otros  edificios  muy  suntuosos  y  magníficos. 

De  estos  exemplares  se  valen  los  Modernos  que  no  dis- 
tribuyen como  se  debe  los  Triglifos  y  metopas.  Pero  es- 
tos exemplares  tienen  muy  poca  autoridad  ;  porque  el 
Coliseo  d  Anfiteatro  de  Vespasiano  ,  no  se  debe  citar  co- 
mo un  perfecto  modelo  de  Arquitectura  ,  sino  como  un  so- 
lo coloso  de  manipostería.  El  Palacio  de  la  Cnancillería  le 
hizo  Bramante,  quando  la  Arquitectura  no  había  llegado  í 
tan  levantado  punto  como  ahora  se  halla  ;  y  el  no  estar 
exactamente  distribuidos  los  Triglifos  y  metopas  del  or- 
den Dórico  ,  que  está  en  el  Pórtico  de  la  Plaza  mayor  del 
Templo  de  San  Pedro  del  Vaticano  es  ,  porque  las  colunas 
que  están  en  la  parte  interior  de  este  Pórtico  compuesto  de 
dos  porciones  circulares  ,  están  menos  distantes  que  las 
que  están  en  la  parte  exterior  :  y  así  no  se  pudo  hacer  tan 
ajustada  como  se  debía  la  distribución  en  el  Friso.  Y  quan- 
do no  fuera  por  estas  razones,  debíamos  atenernos  masa  lo 
que  nos  enseñan  los  ordenes  Dóricos  del  Teatro  de  Mar- 
celo, del  Patio  del  Palacio  Farnesio  de  Roma  ,  que  es  obra 
de  Miguel  Ángel,  de  la  Procura  nueva  de  San  Marcos  de 
Venecia,  que  es  obra  de  Scamozi ,  y  de  la  Basílica  de  Vi- 


Libro  Primero.  39 

cencía  ,  que  es  obra  de  Pal  adió  ,  en  todos  los  quales  están 
los  Triglifos  y  metopas  distribuidos  con  toda  exactitud. 
Quantos  hayan  de  ser  los  Triglifos  y  metopas  ,  se  verá  ha- 
blando de  los  entrecolunios. 

La  Figura  1.  de  la  Estampa  10.  es  el  plano  orizontal  o 
paflón  de  la  cornija  ,  con  los  labores  y  gotas  que  la  her- 
mosean ordinariamente.  En  el  plano  de  la  corona  se  cava 
una  canal  como  E,  y  se  hace  una  mocheta  pendiente  como 
F,  quando  este  orden  se  fabrica  expuesto  á  las  lluvias,  para 
que  la  agua  no  pase  de  la  corona  al  Friso  ni  Arquitrabe, 
y  se  conserve  la  fábrica  con  grande  integridad  y  limpieza. 
La  Fig.  2.  es  el  paflón  de  otra  cornija  Dórica  ,  que  en  lu- 
gar de  los  Dentellones  tiene  una  faxa  llana  con  sus  mu  tu- 
fos resaltados  ,  en  los  quales  están  encapitelados  los  Tri- 
glifos ,  como  se  verá  en  la  Estampa  12.  La  letra  A  deno- 
ta las  gotas  ,  la  B  la  rosa ,  y  la  I  el  rayo  con  sus  saetas. 

PROP.    XXXVI. 

Explícase  la  disposición  de  los  entrecolunios, ,  y  la  proporción 

de  los  arcos  en  este  orden  Dórico. 

Estampa  10. 


,Q 


uando  el  colunario  no  lleva  arcos  ,  como  Fig.  3, 
se  dará  al  entrecolunio  5.  módulos  y  medio  ,  y  de  este 
modo  se  podrán  ajusfar  en  la  parte  del  Friso  corres- 
pondiente al  entrecolunio  3.  metopas  de  modulo  y  me- 
dio en  quadro  ,  y  dos  Triglifos  de  un  modulo  de  an- 
cho ,  sin  contar  los  otros  2.  Triglifos  ,  que  caen  en  me- 
dio de  las  colunas  ó  pilastras.  Si  la  fábrica  fuere  muy 
grande  ,  para  asegurar  el  Arquitrabe  se  hará  menor  el  en- 
trecolunio ,  estrechándole  2.  módulos  y  medio  mas  ,  de 
suerte  que  entre  coluna  y  coluna  solo  haya  de  distancia  3. 
módulos,  y  de  este  modo  queda  en  la  parte  del  Friso  cor- 
respondiente al  entrecolunio  espacio  suficiente  para  colo- 
car en  él  2.  metopas  de  módulo  y  medio  en  quadro ,  y  un 
Triglifo  de  un  módulo  de  ancho,  sin  contar  los  dos  que 
caen  en  medio  de  las  colunas. 

2     Quando  el  colunario  consta  de  colunas  y  arcos  ,  y 


40  Arquitectura  Civil. 

mueven  estos  de  las  parástades ,  que  están  arrimadas  á  las 
colunas ,  si  estas  no  llevan  pedestal  Estampa  1 1,  se  dispone 
de  este  modo  el  entrecolunio.  Las  parástades  tendrán  3. 
módulos  de  anchura  ,  y  ocupando  2.  la  coluna  ,  quedará 
para  cada  ala  ó  jamba  medio  modulo.  Y  porque  en  este 
caso  el  cornijón  asienta  inmediatamente  sobre  la  coluna, 
quítense  de  la  altura  de  esta  con  basa  y  chapitel  2.  módu- 
los ,  y  quedarán  14.  módulos  para  la  altura  del  arco  ,  cuya 
mitad ,  que  es  7.  módulos,  será  la  anchura  del  claro  del  ar- 
co ;  y  añadiendo  el  medio  modulo  de  cada  jamba  á  los  7. 
módulos  dichos  ,  tendrá  de  ancho  el  entrecolunio  8.  mó- 
dulos :  y  con  esto  se  podrán  distribuir  en  el  Friso  4.  me- 
topas  de  módulo  y  medio  en  quadro,  y  3.  Triglifos  de  un 
módulo  cada  uno ,  sin  hacer  cuenta  de  los  dos  Triglifos  cor- 
respondientes al  medio  de  las  colunas.  La  arquivuelta  que 
guarnece  el  arco  tiene  medio  módulo  de  altura.  De  esta 
hasta  el  Arquitrabe  queda  módulo  y  medio  ,  lo  que  da 
lugar  á  que  por  toda  la  obra  se  pueda  continuar  un  cordon- 
cillo con  su  File.te.  En  el  ángulo  que  forma  la  vuelta  del 
arco  con  la  coluna  se  suelen  poner  unos  tableros  triangu- 
lares algo  resaltados ,  que  tienen  esculpida  en  medio  una 
rosa  ,  como  lo  demuestra  la  Estampa. 

3  Quando  las  colunas  de  este  género  de  entrecolunios 
llevaren  pedestales  Estampa  12.  se  darán  á  las  parástades  4. 
módulos ,  y  ocupando  2.  la  coluna  ,  quedará  un  módulo 
para  cada  ala  ó  jamba.  La  altura  del  pedestal  y  coluna  es 
21.  módulos  y  un  tercio ;  quítese  de  esta  altura  un  módu- 
lo y  un  tercio  ,  y  quedarán  20.  módulos  para  la  altura  del 
claro  del  arco  ,  cuya  mitad  ,  que  es  10.  módulos,  es  la  an- 
chura del  arco.  Añádanse  á  estos  10.  módulos  los  1 .  módu- 
los de  las  jambas,  y  la  suma  12.  módulos  será  el  entrecolu- 
nio ;  y  con  esto  se  colocarán  en  el  Friso  6.  metopas  de  mó- 
dulo y  medio  de  altura  ,  y  16.  partes  de  anchura  ,  y  5. 
Triglifos  de  un  módulo  de  anchura  sin  cortar  los  2.  que 
corresponden  ai  medio  de  las  colunas.  Aunque  de  este  mo- 
do los  metopas  no  sean  en  sí  quadrados ,  lo  parecen  mirados 
de  abaxo;  porque  la  vista  siempre  disminuye  algo  la  altura. 
Viñola  para  hacer  los  metopas  perfectamente  quadrados, 


Libro  Primero.  41 

da  á  las  parástades  5.  módulos  de  anchura  ,  lo  que  no  debe 
imitarse  ;  porque  de  este  modo  parecería  la  obra  Dórica 
mas  rústica  que  la  Toscana  ,  á  cuyas  parástades  da  este 
mismo  Arquitecto  solos  4.  módulos ,  y  también  poique  el 
quinto  módulo  no  es  necesario  ,  ni  para  la  distribución  de 
los  Triglifos  ,  ni  para  la  fortaleza  de  la  obra. 

Algunas  veces  «¡obre  un  mismo  pedestal  se  ponen  dos 
colunas  con  sus  basas  separadas,  como  se  vé  en  la  una  par- 
te del  entrecolunio  Estampa  12. ;  y  en  este  caso  se  debe  ob- 
servar ,  que  las  dos  colunas  emparejadas  disten  entre  sí  2. 
módulos  y  dos  tercios ,  para  poder  acomodar  en  el  Friso 
2.  métopas  y  un  Triglifo.  Esto  se  entiende  en  este  orden 
Dórico  ,  porque  en  los  demás  no  es  menester  que  estén  tan 
distantes.  La  imposta  tiene  de  altura  un  módulo; la  misma 
tiene  la  arquivueita  ;  los  cortes  de  entrambas  se  vén  en  la 
Fig.2.  Ai  pie  de  las  parástades  se  suele  poner  un  socolo  con 
un  cordoncillo  y  filete  encima  que  las  circuye.  Adviér- 
tase aquí ,  que  la  anchura  de  los  postes  ó  lados  de  las  parás- 
tades ha  de  ser  lo  que  menos  2.  módulos,  así  en  este  orden 
como  en  los  demás.  Alguna  vez  se  les  dará  mas  de  2.  mó- 
dulos de  anchura,  según  el  peso  que  ha  de  sustentar  el  arco. 

Quando  el  colunario  consta  de  colunas  y  arcos  sin  pa- 
rástades ni  pedestales  ,  tendrá  de  altura  el  claro  del  arco 
21.  módulos  y  un  tercio  ,  y  de  anchura  10.  módulos  y  8. 
partes,  que  es  la  mitad  de  la  altura  sobredicha.  En  este  ca- 
so los  pies  de  los  arcos  cargan  sobre  los  chapiteles  de  las 
colunas  ,  y  el  cornijón  corre  orizontalmente  sobre  la  ar- 
quivueita de  los  arcos  ,  que  es  de  un  modulo.  En  el  espa- 
cio de  este  entrecolunio  se  colocan  6.  Triglifos  de  un  mó- 
dulo justo  cada  uno  ,  incluyendo  los  correspondientes  al 
medio  de  las  colunas,  y  5.  métopas  que  tienen  de  anchu- 
ra cada  uno  un  módulo  ,  ó.  partes  y  2.  quintos.  La  altura 
de  toda  la  obra  es  en  este  caso  26  módulos  y  4.  partes.  Por 
este  número  se  puede  partir  la  altura  de  la  obra,  y  eí  quo- 
ciente  será  la  magnitud  del  módulo. 

Quando  las  colunas  de  estos  entrecolunios  llevaren  pe- 
destales, se  dará  de  altura  al  claro  del  arco  29.  módulos,}'' 
de  anchura  14.  módulos  y  medio  ,  y  de  esle  modo  se  pon- 

F 


4*1  Arquitectura  Civil. 

drán  en  el  Friso  7.  Triglifos  de  un  módulo  de  anchura ,  y  6. 
mérropas  que  tendrán  1.  modulo  y  9.  partes  de  anchura 
cada  uno.  En  los  7.  Triglifos  se  incluyen  los  dos  que  caen 
al  medio  de  las  colunas,  como  en  el  caso  precedente  se  di- 
xo.  La  altura  de  toda  la  obra  es  en  este  caso  34.  módulos, 
por  cuyo  número  se  parten  los  pies  ó  palmos  que  sube  la 
obra  ,  y  el  quociente  es  la  cantidad  del  modulo. 


L 


CAPITULO  V. 
DEL     ORDEN    JÓNICO. 


ía  idea  de  este  orden  es  la  de  una  gallarda  y  bien  dis- 
puesta Matrona :  por  esta  causa  la  colima  Jónica  que  la  re- 
presenta ,  ni  tiene  tanta  groseza  respecto  de  su  altura,  co- 
mo la  coluna  Dórica  ,  que  representa  á  un  Soldado  ;  ni 
tanta  delgadez  como  la  Corintia  ,  que  representa  á  una  de- 
licada Doncella  ;  y  así  siendo  la  altura  de  la  coluna  Dóri- 
ca con  basa  y  chapitel  16.  módulos ,  y  la  de  la  Corintia 
20.,  será  la  altura  de  la  coluna  Jónica  18. módulos.  Las  pri- 
meras fábricas  de  este  orden  fueron  los  Templos  de  Dia- 
na, de  Apolo  y  de  Baco  en  Efeso,  que  tan  celebrados  fue- 
ron de  los  antiguos.  Los  edificios  Jónicos  que  al  presente 
nos  quedan  de  mas  autoridad  ,  son  el  Teatro  de  Marcelo,  y 
el  Templo  de  la  Concordia.  De  estas  fábricas  antiguas  han 
sacado  los  Arquitectos  modernos  la  simetría  de  las  partes 
de  este  orden,  como  se  verá  en  las  proposiciones  siguientes. 

PROP.    XXXVII. 

Explícase  la  proporción  y  simetría  del  orden  Jónico. 
Estampa  13. 

JlJ  e  dicho,  que  la  coluna  Jónica  con  basa  y  chapitel 
tiene  18.  módulos  de  altura  ,  y  así  el  pedestal  ,  que  es  el 
tercio  ,  tendrá  6.  módulos  ,  y  el  cornijón,  que  es  el  quar- 
to  ,  4.  módulos  y  medio.  En  este  orden  Jó'iico  ,  y  en  los 
dos  siguientes  Corintio  y  Compuesto,  el  modulo  se  divi- 


¡llll!ll!!ill!íl¡l!¡lllí 


Estamv  a  12JE0I4  2 


Libro  Primero.  43 

de  en  18.  partes  iguales  ,  que  se  reparten  de  este  modo. 

Basa   del  pedestal   medio   modulo. 

Cornija   del  pedestal  medio  modulo. 

Neto  ó   Stilobata  5.   módulos. 

Basa  de   la  coluna  un   modulo. 

Caña  ó  cuerpo  de  la  coluna  16.  módulos  y  un  tercio. 

Chapitel  12.   partes  ,   o  dos   tercios. 

Arquitrabe  un   modulo  y  un  quarto. 

Friso  un  modulo  y   medio. 

Cornija   un   módulo   y   tres  quartos. 

Con  que  la  altura  de  un  cuerpo  de  Arquitectura  de 
orden  Jónico  ,  no  teniendo  pedestales  será  22.  módulos  y 
medio  ,  y  teniendo  pedestales  28.  módulos  y  medio. 

PROP.    XXXVIII. 

Hallar  la  cantidad  del  móaulo  de  este  orden  Jónico, 

j^i  llevare  pedestales  el  cuerpo  de  Arquitectura  ,  pártase 
la  altura  de  la  obra  por  28.  partes  y  media  ,  y  lo  que  sa- 
liere en  el  quociente  será  la  magnitud  del  modulo.  Exem- 
pío.  Un  cuerpo  de  Arquitectura  Jónica  con  pedestales  ha 
de  ocupar  la  altura  de  57.  palmos,  y  se  pide  quántos  pal- 
mos ha  de  tener  el  modulo.  Operación.  Pártanse  los  57. 
palmos  por  28.  y  medio  ,  y  el  quociente  dos  palmos  ,  se- 
rá la  cantidad  del  modulo. 

Si  la  obra  no  llevare  pedestales  ,  pártanse  los  palmos 
que  tiene  de  alto  la  obra  por  22.  y  medio  ,  y  lo  que 
saliere  por  quociente  será  el  módulo.  Exemplo.  La  al- 
tura de  la  obra  es  90.  palmos  ,  pártanse  pues  90.  por 
22.  y  medio  ,  y  el  quociente  4.  palmos ,  será  la  canti- 
dad del  módulo. 


F2 


44  Arquitectura  Civil. 

PROP.    XXXIX. 

Decláranse  las  alturas  y  voladas  6  proyecturas  de  las  mol- 
duras que  adornan  este  orden  Jónico.  Estampa  13. 

r>  Pedestal.  Fig.  1. 

i3ofo/o  :  altura  4.  partes  :  proyectura  33.  partes. 

Lístelo  :    altura    media  parte  :    proyectura  32.    partes. 

Cola  reversa  :  altura  3.  partes  :  proyectura  por  la  parte 
de  abaxo  31.  y  por  la  de  arriba  28.  partes. 

Junquillo  :  altura  una  parte  :  proyectura   28.  partes. 

Filete  -.altura  media  parte  :  proyectura  26.  partes. 

Neto:  o  Stilobata  :  altura  5.  módulos  incluyendo  el  Filete 
inferior  y  superior  :  proyectura  25.  partes. 

Filete  :  altura  media  parte  :  proyectura   26.  partes. 

Cordoncillo  :  altura  una  parte  :  proyectura  2j.  partes. 

Quarto-Bocel  :  altura  3.   partes  :  proyectura  29.  partes* 

Corona  :  altura  3.  partes  :  proyectura  33.  partes. 

Talón  recto  :  altura  una  parte  y  media  :  proyectura  ^ 
partes  y  media. 

Filete  :  altura  medía  parte  :  proyectura  35.  partes. 

La  basa  propia  de  este  orden  no  es  la  basa  aticurga,que 

por  su  hermosura  es  común  á  todas  las  colunasGric gas,  si- 
no la  que  consta  de  cordón  sobre  Astrágalo ,  cuyos  cortes 

son  los  siguientes. 

Basa  de  la  Coluna.  Fig.  1. 

Plinto  :  altura  6.  partes  :  proyectura   25.   partes. 

Paladio  hace  el  plinto  del  modo  que  muestra  la  línea 

punteada  de  la  figura  ;  mas  no  conviene  imitarle. 

Escocia  incluyendo  el  Filete  inferior  y  superior  :  altura 
3.  partes  :  proyectura  en  el  filete  de  abaxo  24.  partes 
y   media  ,  y  en  el  de  arriba  22.  partes. 

Astrágalo  compuesto  de  dos  junquillos  iguales  :  su  altura 
una  parte  y  media  :  proyectura  22.  partes  y  media. 

Escocia:  altura  2.  partes  y  media  incluyendo  los  filetes  in- 
ferior y  superior  :  proyectura  en  el  lístelo  o  filete  infe- 
rior 22.  partes  :  en  el  superior  20.  partes  y  me  Jia. 

Toro  ó  Cordón  ;  altura  5.  partes  :    proyectura  en  medio 


Libro  Primero.  ** 

22.  partes  y  media  ,  como  los  junquillos  del  Astrágalo. 
Lístelo  :  altura  una  parte  y  media  :  proyectura  20.  partes. 
Este  lístelo  ,  ni  en  este  orden  ni  en  los  dos  siguientes 
se  incluye  en  el  modulo  de  la  basa  ,  sino  que  pertenece 
á  los  módulos  del  scapo  de  la  coluna. 
Coluna.    Fig.    1.  y  2. 
Scapo  ó  cuerpo  de  la  coluna  :  altura  16.  módulos  y  un 
tercio  :  proyectura    en  el  imo-scapo  un  modulo,  en  el 
sumo-scapo   15.  partes  ,  o'   5.   sextos. 
Colar ino  :  altura  una   parte  :  proyectura  16.  partes. 
Tondino   o  Bocel:  altura  2.  partes :  proyectura  18.  partes. 
Estas  dos  molduras  son  también  parte  de  la  colima. 
Chapitel.  Fig.  2.   y  5. 
Quarto-Bocel :  altura  5.  partes  :  proyectura  22.  partes. 
Friso  ó  Esgucio  :  altura  3.  partes  :  proyectura  en  lo  infe- 
rior es  la  misma  que  la  del  sumo-scapo  de  la  coluna  :  en 
lo  superior  17.  partes. 
Lístelo  :  altura   una  parte  :  proyectura  17.  partes. 
Talón  directoialtura  2.partes:proyectura  19.  partesy  media. 
Filete  :  altura  una  parte  :  proyectura  20.  partes. 

Este  chapitel  Jónico  se  suele  adornar  con  dos  volutas, 
y  dos  bar alistes, como  se  vé  en  las  Figuras  3.  y  4.  Estas  vo- 
lutas ó  espiras  ,  como  se  vé  en  la  Figura  2.  y  5.  fenecen 
en  un  pequeño  círculo  llamado  ojo  d  rosa  de  la  voluta.  La 
altura  perpendicular  de  la  voluta  es  16.  partes: las  8.  están 
sobre  la  rosa,  que  tiene  2.  partes  de  diámetro,  y  las  6.  res- 
tantes ocupan  la  parte  de  abaxo.  La  anchura  de  las  volu- 
tas es  14.  partes:  las  7.  á  la  parte  de  la  rosa  ,  que  cae  ha- 
cia fuera  :  las  2.  son  para  la  rosa  ,  y  las  otras  5.  que  que- 
dan caen    hacia  el  medio  de  la  coluna. 

La  dificultad  de  este  chapitel  consiste  tínicamente  en  la 
delincación  de  la  voluta  y  colocación  de  la  rosa  ,  en  lo 
qual  hay  variedad  de  dictámenes  ;  porque  Daviler,Osio, 
Viñola  y  otros  pretenden,  que  el  centro  de  la  rosa  ha  de 
estar  en  la  misma  línea  en  que  remata  el  Tondino  de  la  co- 
luna ,  para  que  así  sea  mas  alto  el  chapitel.  Monsieur  Pe- 
raut  ,  Comentador  de  Vitruvio,  Serlio  ,Caramuel  y  otros 
quieren  ,  que  el  centro  de  la  rosa  sea  el  mismo  que  el  del 


46  Arquitectura  Civil. 

Tondir.o  de  la  coluna  ;  y  así  hacen  el  chapitel  una  parte 
mas  abaxo.  Por  esta  causa  los  primeros  lo  disponen  de  este 
modo,  Fig.  5.  Dan  á  la  mitad  del  Cimacio  ó  Abaco  20. 
partes,  de  estas  quitan  las  dos  OS, y  del  punto  S  tiran  una 
perpendicular  hacia  baxo  ,  que  consta  de  19.  partes.  Tres 
de  estas  son  para  el  talón  y  lilete  ,  o  para  todo  el  cima- 
cio -lesbio  ,  siendo  las  restantes  16.  para  la  altura  de  la 
voluta.  En  esta  línea  perpendicular  ,  que  se  llama  cate- 
to ,  se  coloca    el  centro  de    la   rosa. 

De  las  16.  partes  que  tiene  de  alto  la  voluta  hay 
8.  encima  de  la  rosa  ,  que  sumadas  con  las  3.  del  ci- 
macio-lesbio  hacen  ir.  ,  dos  que  ocupa  la  rosa  ,  y  las 
6.  que  restan  caen  debaxodelarosa  ;  y  teniendo  12.  partes 
de  a  tura  el  chapitel  ,  estará  necesariamente  según  esta 
disposición  el  centro  de  la  rosa  en  la  misma  línea  en  que 
se  termina  ó  remata  el  Tondino  de  la  coluna. 

Los  Autores  de  la  otra  sentencia  disponen  de  este  otro 
modo  la  voluta.  Hacen  el  cimacio-lesbio  quadrado  de  38. 
partes,  y  por  consiguiente  su  mitad  de  19.  partes:  toman  2. 
partes  de  O  hasta  S,  Fig.  5.,  y  del  punto  S  tiran  el  cateto 
S  de  19.  partes,como  ántes:de  estas  3.  son  para  el  cimacio- 
lesbio;  esto  es,  dos  para  el  Talón,  y  una  para  el  listelo  su- 
perior, y  las  16.  que  restan  son  para  la  altura  de  la  voluta. 
De  estas  16.  partes  8.  hay  encima  de  la  rosa,  que  sumadas 
con  las  3.  del  cimacio-lesbio  hacen  11. ,  y  esta  es  la  altura 
del  chapitel  ,  que  no  incluye  al  Tondino  por  ser  este  par- 
te del  scapo  de  la  coluna.  Determinada  así  la  altura  del 
chapitel,  descríbase  del  mismo  centro  del  Tondino  con  el 
intervalo  de  una  parte  la  rosa, cuyo  diámetro  será  dos  par» 
tes ,  y  lo  que  queda  de  la  perpendicular  d  cateto  será  6. 
partes ;  y  con  esto  se  tendrá  todo  lo  necesario  para  delinear 
la  voluta  ,  por  qualquiera  de  los  dos  modos  siguientes. 
Voluta  1.  Fig.  5. 

Muchos  Arquitectos  se  han  fatigado  en  la  recta  delinea* 
cion  de  las  volutas; pero  han  sido  pocos  los  que  con  acier- 
to y  claridad  las  han  descrito.  Por  esta  causa  algunos  mo- 
dernos se  fatigan  aun  en  quitar  todas  aquellas  imperfeccio- 
nes,que  en  las  volutas  hasta  ahora  halladas  concibe  su  buen 


Libro  Primero.  47 

usto  y  prudente  discernimiento. Yo  sin  detenerme  en  esto, 
?  explicaré  dos  géneros  de  volutas  ,  que  siendo  fáciles  en 
u  descripción,  deleyten  los  ojos  del  que  las  mira.  Mas  antes 
e  ha  de  advertir,que  la  voluta  tendrá  mas  gala,  y  será  mas 
lermosa  si  sus  vueltas  fueren  resaliendo  ,  de  suerte  que  la 
egunda vuelta  salga  masque  la  primera,  la  tercera  mas  que 
a  segunda,  y  la  rosa  mas  que  todas.  Esto  supuesto  la  pa- 
nera voluta  que  es  de  Viñola  ,  se  describe  así  :  Píntese 
parte  el  ojo  de  la  voluta  en  mayor  círculo,  para  que  en  su 
liámetro  se  puedan  notar  los  puntos  necesarios ,  Fig.  e. 
Estampa  13.Tirensedentro.de  la  rosa  quatro  líneas  por  las 
¡xtremidades  de  los  diámetros,  y  quedará  descrito  el  qua- 
lradoADGQ,á  cuyos  lados  se  tirarán  4.  perpendiculares 
iesde  el  centro.  Estas  perpendiculares  se  dividen  en  tres  par- 
es iguales ,  señalando  los  puntos  de  la  división  con  las  le- 
ras D,  E,  F,G,  &c.  Cada  parte  de  estas,  que  está  entre  dos 
etras,  se  divide  en  quatro  partes  iguales;  y  en  la  primera, 
]ue  es  la  que  mas  dista  del  centro  ,  se  pone  un  punto,  que 
iirve  para  delinear  la  voluta  interior.  Hecho  esto,  del  centro 
\  delinéese  el  primer  quadrante,  del  centro  D  el  segundo, 
leí  centro  G  el  tercero,  del  centro  Q  el  quarto,  del  centro 
B  el  quinto  ,  y  así  se  proseguirá  hasta  el  fin  de  la  vuelta 
exterior.  Para  delinear  la  vuelta  interior,  se  fixará  la  una 
punta  del  compás  en  el  punto  señalado  entre  A  y  B  ,  y 
iesde  este  punto  se  hará  el  primer  quadrante  ,  del  que 
*stá  entre  D  y  E  se  hará  el  segundo  ,  del  que  está  entre  G 
y  H  el  tercero  ,  del  que  está  entre  Q  y  P  el  quarto  ,  y  así 
de  los  demás  hasta  el  fin  de  la  voluta. 

Voluta  2.  Fig.  1.  Estampa  4. 
La  descripción  de  esta  voluta  es  de  Nicolás  Goldmano, 
gran  Geómetra  y  arquitecto.  Usan  de  ella  freqiientemen- 
te  los  Arquitectos  ,  porque  es  la  mas  hermosa  de  todas  las 
que  hasta  ahora  se  han  h.  liado.  Procede  del  modo  siguiente. 
Sea  el  círculo  AEBD  la  Rosa  ,  delineada  aparte  en  mayor 
círculo  para  mayor  claridad  :  divídase  el  diámetro  AB  de 
la  Rosa  en  quatro  partes  iguales  en  los  puntos  1 ,  C,  4:  so- 
bre la  línea  1-4,  hágase  el  quadro  1  2  7  4  ,  cuyos  lados 
serán  iguales  al  radio  CA:  del  centro  C  tírense  á  los  ángu- 


48  Arquitectura  Civil. 

los  2,  7  las  diagonales  C-2,  C-7:  pártase  el  lado  1-4  en  seis 
parres  iguales  en  los  puntos  3,  9,  C,  12,8:  por  estos  puntos 
tírense  á  las  diagonales  C-2  ,  C-7  las  líneas  3-6,9  10,  12- 
11,  y  8-5  paralelas  al  diámetro  DE,  y  las  líneas  5-6,  10- 11 
paralelas  al  diámetro  AB  ,  y  los  puntos  1,  2,  7,  4,  3,  6, 
5,  8,  9,  10,  11,  12  serán  los  centros  ,  de  los  quales  se  con- 
tornará la  voluta  de  esta  suerte :  del  punto  1 ,  como  centro 
con  el  intervalo  1 F,  descríbase  el  quadrante  FG,  que  se  ter- 
minará en  la  línea  1-2  prolongada;  del  punto  2, como  cen- 
tro con  el  intervalo  2G,  descríbase  el  quadrante  GH,quc 
se  terminará  en  la  línea  2-7  prolongada,  y  continuando  de 
este  modo  en  los  demás  puntos  ,  quedara  descrita  la  vuel- 
ta exterior. 

Los  centros  de  la  vuelta  interior  se  hallarán  de  estemo- 
do:  divídase  la  línea  C-i  en  8.  partes  :  tómense  7.  de  estas 
partes,  desde  C hasta  la  línea  punteada  superior,  y  otras  7. 
hasta  la  línea  punteada  inferior  ;  esta  distancia  contenida 
entre  estas  dos  líneas  punteadas  divídase  en  seis  partes  igua- 
les ,  y  de  cada  punto  de  la  división  tírense  paralelas  pun- 
teadas al  diámetro  DE,  hasta  que  encuentren  con  las  diago- 
nales C-2,  C-7.  De  Jos  puntos  en  que  estas  líneas  punteadas 
cortan  á  las  diagonales  C-2  ,  C-7,  tírense  líneas  punteadas 
paralelas  al  diámetro  AB  ;  y  los  centros  de  donde  se  ha  de 
describir  la  espiral  o  vuelta  interior  serán  los  puntos  in- 
termedios en  que  las  líneas  punteadas  cortan  á  las  otras. 
Todo   se   vé   claramente  en   la  Fig.  1. 

Con  dos  de  estas  volutas  explicadas  se  adorna  la  frente 
del  chapitel  Jónico  :  con  otras  dos  el  dorso,  y  con  dos  Ba- 
raustes, Fig.  3.  /  4.  de  la  Estampa  13.  que  pasan  de  las  vo- 
lutas de  delante  alas  de  detras,  se  hermosea  el  chapitel.  Este 
barauste  se  viste  de  hojas, para  que  parezca  mas  hermoso. Mas 
porque  aun  con  estos  ornatos  no  es  este  chapitel  de  los  que 
tienen  mas  gala,Scamozi  y  muchos  Arquitectos  modernos 
han  introducido  la  parte  superior  del  chapitel  Compuesto 
en  vez  del  chapitel  Jónico  antiguo  y  de  Viñola,  imitando 
al  chapitel  Jónico  del  Templo  de  la  Concordia, cuyas  qua- 
tro  frentes  ó  lados  son  semejantes  ,  como  en  el  chapitel 
Compuesto;  y  en  este  caso  parecerá  mas  garbosa  la  voluta, 


E-rtampaiS      FoUo.^-{ 


Libro  Primero.  40 

si  esta  no  se  hace  en  el  misino  plano  de  la  frente  d  del  dor- 
so sino  en  la  misma  diagonal.  También  parecerá  mas  her- 
mosa esta  voluta  si  se  hiciese  oval  ,  y  un  poco  pendiente, 
como  lo  hizo  Miguel  Ángel  en  los  chapiteles  Jónicos  del 
Capitolio  ,  á  los  quales  dio  un  modulo  y  12.  partes  de  al- 
tura ,  para  poder  acomodar  en  ellos  un  colgante,  cuyos  ca- 
bos salen  de  las  rosas  de  las  volutas.  Su  figura  se  vé  en  la 
Estampa  15.  en  la  qual  la  Figura  C  representa  la  frente  del 
chapitel  ,  y  la  Figura  E  su  lado  ,  que  es  desemejante  á  la 
frente,  como  en  el  chapitel  Jónico  de  Viñola.  Si  el  lado  E 
de  este  chapitel  de  Miguel  Ángel  fuese  semejante  á  su  fren- 
te ,  hermoseada  con  las  canales  y  colgante  ,  que  se  vén  en 
la  Figura  C  ,  seria  este  chapitel  Jónico  el  mas  hermoso  de 
todos  los  que  hasta  ahora  se  han  executado. 
Cornijón.  Estampa  13.  Fig.  2. 
El  Arquitrabe  tiene  un  modulo  y  un  quarto  en  las  mol- 

.  duras  que  se  siguen. 
Ví"üo  del  Arquitrabe  :  altura  4.  partes  y  media. 
Faxa  :  altura  6.  partes  :  volada  una  parte. 
Otra  Faxa  :  altura  7.  partes  y  media  :  volada  2.  partes. 
Talón  recto  :  altura  3.  partes  :  volada  4.  partes. 
Lístelo  :  altura  una  parte  y  media:  volada  5.  partes. 
Frisé  :  altura  modulo  y  medio. 

El  Friso  no  sale  mas  afuera  que  el  vivo  del  Arquitrabe. 
La  Cornija  tiene  un  modulo  y  3.  quartos  de  altura  en  los 

cortes  siguientes. 
Talón  recto  :  altura  4.  partes  :  volada  j.  partes. 
Filete  :   altura  una  parte  :  volada  5.  partes  y  media. 
Dentículo  :  altura  6.  partes  :  volada  8.  partes  y  media :  ca- 
da dentellón  tiene  4.  parres  de  latitud  ,  y  entre  uno  y 
otro  se  dexa  un  vacío  ó  entre  dentellón  de  2.  partes. 
Filete  :  altura  media  parte  :  volada  9.  partes. 
Contarlo  :  altura  1.  parte  :  volada  9.  partes  y  media. 
Quarto- Bocel  :  altura  4.  partes  :  volada  13.  partes. 

Suélese   adornar  esta  moldura  con  óvalos  y  agallones. 
Corona  :  altura  6.  partes  :  volada  23.  partes. 
Talón  directo  :  altura  2.  partes:  volada  24.  partes  y  media. 
Filete  :  altura  media  parte  :  volada  25.  partes. 


5  o  Arquitectura  Civil. 

Gola  directa  d  Esguci  o  :  altura  5.  partes :  volada  30.  partes. 
Lístelo  :  altura  una  parte  y  media  :  volada  31.  partes,  y 
esta  es  la  salida  o  vuelo  de  la  cornija. 
Andrés  Paladio  ,  Viola  ,  Scamozi  y  otros  Arquitectos, 
Imitando  el  orden  Jónico  del  Templo  de  la  Concordia,  po- 
nen modillones  6  canes  en  la  cornija  en  lugsr  de  los  dente- 
llones ;  hacen  el  Friso  protuberante,  ó  retumbeado,  como 
lo  demuestra  la  línea  punteada  :  hacen  también  los  lados  del 
abaco  cóncavos,  y  en  lugar  de  la  basa  de  la  coluna  arriba  ex- 
plicada ,  ponen  la  aticurga  ,  y  con  la  variación  de  todos  es- 
tos ornatos,  hacen  un  orden  Jónico  muy  diferente  del  pasa- 
do ,  que  si  se  executa  co  n  acicr.ro  ,  parecerá  muy  garboso, 
y  conforme  ala  buena  Arquitectura.  La  foiniscion  de  los 
canes  o  modillones,  y  del  abaco  concavo,  cuyos  lados  son 
porciones  de  círculo,  se  explicará  mas  adelante. 

PROP.    XL. 

Explícase  la  disposición  de  los  entrecolunios ,  y  la  proporción, 

de  los  arcos  en  este  orden  Jónico. 

Estampa  14. 


,0, 


uando  el  colunario  carece  de  arcos  comoi7/^.  2,  se 
darán  al  entrecolunio  4.  módulos  y  medio  :  y  si  el  mo- 
dulo fuere  muy  grande  ,  será  preciso  poner  menos 
distantes  las  colunas  ,  como  quiere  Vitruvio  ,  d  ase- 
gurar con  varas  de  hierro  d  de  otro  qualquier  modo 
el  Arquitrabe. 

2  Quando  el  colunario  Estampa  16.  lleva  también  pa- 
rástades  ,  en  cuyo  macizo  están  entregadas  las  colunas  sin 
pedestales  ,  será  la  anchura  de  la  parástade  3.  módulos,  y 
ocupando  dos  la  coluna,  queda  una  y  otra  parte  de  elia 
medio  modulo  para  la  jamba.  Teniendo  18.  módulos  la 
coluna,  si  de  estos  se  quita  un  modulo,  quedarán  17.  pura 
la  altura  del  claro  d  luz  del  arco  ,  cuya  mitad  8.  módulos 
y  medio  será  la  anchura  del  arco. 

3  Si  las  colunas  llevaren  pedestales ,  tendrán  de  frente 
lasparástades  Estampa  17.  4.  módulos  ,  y  ocupando  dos 
la  coluna ,  queda  un  modulo  á  cada  parte  para  la  ala  d 


i]     . 
H    / 


■  r 


Libro  Primero.  ^ 

jamba.  La  imposta  y  arquivuelta  tienen  cada  una  un  mo- 
dulo de  altura  en  los  cortes  que  se  vén  en  la  Figura  de  aba* 
xo.  La  altura  del  claro  del  arco  es  22.  módulos ,  cuya  mi- 
tad, que  es  1 1.  módulos,  será  la  anchura  del  dicho  claro.  A 
los  22.  módulos  del  claro  añádase  un  módulo  de  la  arqui- 
vuelta ,  y  serán  23  ;  y  siendo  la  altura  del  pedestal  y  co- 
luna con  basa  y  chapitel  24.  módulos,  quedará  un  módu- 
lo entre  la  arquivuelta  y  cornijón.  En  medio  del  arco  se 
suele  poner  una  ménsula  ,  como  se  vé  en  la  Figura. 

4  Quando  el  colunario  consta  de  colunas  y  arcos  sin  pa- 
rástades  ni  pedestales  ,  tendrá  de  alto  el  claro  del  arco  24. 
módulos  ,  y  de  ancho  12.  módulos.  En  este  caso  el  cor- 
nijón descansa  sobre  la  arquivuelta  del  arco  ,  y  esta  tiene 
un  módulo  de  altura  ,  y  6.  partes  de  proyectura;  con  que 
si  á  los  24.  módulos  del  claro  del  arco  se  añaden  uno  de 
la  arquivuelta  ,  y  4.  y  medio  dei.  cornijón  ,  será  la  altura 
de  toda  la  obra  29.  módulos  y  medio  ;  por  cuyo  núme- 
ro se  partirá  la  altura  de  la  obra  ,  si  se  quiere  saber  la 
cantidad  del  módulo. 

5  Quando  estas  colunas  isladas  llevan  pedestales  ,  es 
la  altura  del  arco  32.  módulos  ,  y  la  anchura  del  entreco- 
lunio  16.  módulos.  Si  á  los  32.  módulos  de  la  altura  del 
arco  se  añaden  un  módulo  de  la  arquivuelta  ,  que  guar- 
nece el  arco  ,  y  los  4.  módulos  y  medio  del  cornijón, 
será  la  altura  de  toda  la  obra  en  este  caso  37.  módulos 
y  medio  ;  y  por  este  número  se  partirá  la  altura  de  la 
obra  ,   si  se  quiere  hallar  el  módulo. 

capitulo  vi. 

BEL    ORDEN    CORINTIO. 


E 


fl  orden  Corintio  es  ,  según  el  dictamen  de  todos 
los  Arquitectos  ,  el  mas  hermoso  de  todos  los  órde- 
nes de  Arquitectura.  Este  orden  es  el  que  junta  la  ma- 
gestad  del  Dórico,  con  la  gala  y  hermosura  del  Jónico; 
por  esta  causa  le  executan  los  Arquitectos ,  no  solo  en  las 

G2 


c2  Arquitectura  Civil. 

mas  primorosas  fachadas  ,  sino  también  en  lo  interior  de 
Jos  mayores  Templos  y  Palacios  ,  como  se  vé  en  el  Pan- 
teón de  Roma  ,  llamado  ahora  el  Templo  de  la  Rotunda, 
y  en  el  Templo  de  S.  Pedro  ,  en  los  quales  está  executado 
•con  gran  primor  ,  así  por  la  parte  de  adentro  como  por  la 
de  afuera.  Infinitos  Templos  antiguos  y  modernos  pudie- 
ra citar  ,  en  prueba  de  que  la  Arquitectura  en  ningún  or- 
den ostenta  mas  su  magestad  y  gala  ,  que  en  el  Corintio: 
por  esta  causa  casi  todos  los  Templos ,  que  de  nuevo  se 
erigen  ,  se  hacen  con  los  ornatos  y  medidas  Corintias. 
Su  "idea  es  la  de  una  espigada  Doncella  ,  que  ataviada 
con  las  galas  honestas  ,  y  convenientes  á  su  estado  y  se- 
xo ,  no  tiene  la  menor  sombra  de  descompostura  ;  así  la 
colima  Corintia  ,  que  la  representa  ,  se  viste  con  nuevos 
adornos  ,  y  se  levanta  mas  que  las  otras ,  pero  sin  nin- 
gún género  de  desproporción. 

PROP.    XLI. 

Explicase  la  proporción  y  simetría  del  orden  Corintio, 
Estampa  18. 


Ti 


iene  la  coluna  con  basa  y  chapitel  20.  módulos  ,  el 
cornijón  5.  módulos ,  que  es  el  quarto  ,  y  aunque  el  pe- 
destal ,  siguiendo  la  regla  que  hasta  ahora  hemos  obser- 
vado ,  deba  tener  6.  módulos  y  2.  tercios  ,  comunmente 
le  dan  los  Arquitectos  con  Viñola  7.  módulos  justos  ,  que 
se  distribuyen  de  este  modo. 

Basa  del  pedestal  12.  partes  de  las  18.  en  que  se  supo- 
ne dividido  el  modulo  de  este  orden. 

Neto  ó  Stilobata  5.  módulos  y  10.  partes. 

Cornija  del  pedestal  con  el  Friserolo  14.  partes. 

Basa  de  la  coluna  un  modulo  ,  sin  incluir  la  orla  en 
que  se  termina  el  scapo  de  la  coluna  por  la  parte  de  abaxo. 

Srapo  ó  Caña  de  la  coluna  16.  módulos  y  2.  tercios. 

Chapitel  2.  módulos  y  un  tercio. 

Arquitrabe  módulo  y  medio. 

Frise   modulo  y   medio. 

Cornija  dos  módulos. 


Libro  Piumfro.  53 

De  lo  dicho  consta  ,  que  un  cuerpo  de  Arquitectura 
Corintia  ,  quando  lleva  pedestales  ,  tiene  32.  módulos ,  y 
guando  no  les  lleva  25.  módulos. 


o 


PROP.    XLII. 

Hallar  la  magnitud  del  módulo  en  este  orden  Corintio. 


uando  la  obra  lleva  pedestales  ,  pártase  su  altitud  por 
32.  partes  ,  y  quando  no  les  lleva  ,  pártase  por  25.  par- 
tes ,  y  en  los  dos  casos  lo  que  saliere  en  ei  quo- 
ciente  será  la  magnitud  del  modulo.  Exemplo.  Un  cuerpo 
de  Arquitectura  de  orden  Corintio  con  pedestales  ha  de 
subir  64.  palmos  ,  y  se  pide  la  cantidad  del  módulo.  Ope- 
ración. Paríanse  los  64.  palmos  por  32  ,  y  el  quociente  2. 
palmos  justos  será  el  modulo.  Si  esta  misma  obra  no  lle- 
vare pedestales,  pártanse  ios  64.  palmos  por  25  ,  y  el  quo- 
ciente dos  palmos  y  algo  mas  de  •medio  ,  será  ia  cantidad 
del  modulo  que  se  busca. 

PROP.    XLIIT. 

Decláranse  las  alturas  y  voladas  6  proyectura  de  las  moldu-* 
ras  de  este  orden  Corintio.  Estampa  18. 

r>  Pedestal.  Fig.  1. 

Kjvcolo  :  altura  4.  partes  :    proyectura  ,  contada  desde  el 

mclio  del  peJestai  ,  un  modulo  y    5.  partes. 

Toro  :  altura  3.  partes  :  proyectura  en  ci  medio  un  modu- 
lo y  15.  partes. 

Filete  :  altura  1 .  parte  :  proyectura  un  modulo  y  13.  partes. 

Gola  reversa  :  altura  3.  partes :  proyectura  un  módulo  y 
10.  partes  en  la  parte  superior  ,  y  un  módulo  y  12.  par- 
tes en  la  parte  inferior. 

Junquillo  :  altura  una  parte  :  proyectura  un  módulo  y  9. 
partes. 

Listoncillo  :  altura  1.  parte:  proyectura  un  módulo  y  8. 
partes-. 

Neto  :  altura  5.  módulos  y  10.  partes :  proyectura  un  mó-' 
dulo  y  7.  partes.  A  los  5.  módulos  y  3.  partes  de  alti- 


54  Arquitectura  Civil. 

tud  del  Neto  se  hacen  un  filete  y  un  cordoncillo  ,  que 
tienen  cada  uno  una  parte  de  altura  ,   siendo  la  proyec- 
tura del  cordoncillo  un  modulo  y  9.  partes. 
Sigúese  un  Friserolo  ,  cuya  altura  es  5.  partes  :  su  proyec- 
tura la  misma  que  la  del  Neto. 
JListoncillo  :  altura   1.  parte:  proyectura  1.  modulo  y  8. 

partes. 
Junquillo  :   altura  1.  parte  :   proyectura  un  modulo  y  9. 

partes. 
Gola  directa  :  altura  sin  lo  que  entra  en  la  cavadura  de  la 

corona  1.  parte. 
Corona  :  altura  3.  partes  :  proyectura  un  modulo  y  13. 

partes. 
Talón  recto  :  altura  1.  parte  y  media:  proyectura  un  mo- 
dulo y  14.  partes  y  media. 
Filete  :   altura  media  parte  :  proyectura  un  modulo  y  15. 
partes  ,  que  es  toda  la,  proyectura  de  la  cornija. 

Basa  de  la  Colima.  Fig.  1.  > 

Participa  esta  basa  de  los  ornatos  de  las  basas  Jónica  y 
Ática  d  Aticurga,  porque  de  esta  toma  los  dos  cordones  d 
Toros  ,  y  de  aquella  las  dos  escocias  con  el  Astrágalo  en-, 
tremedio.  Sus  medidas  son  las  que  se  siguen. 
Plinto  :  altura  6.  partes:  proyectura  1.  modulo  y  7.  partes. 
Toro  ó  Cordón  :  altura  4.  partes  :  proyectura  en  medio  la 

misma  que  el  Plinto. 
Filete  :  altura  media  parte  :  proyectura  un  modulo  y  5. 

partes  y  media. 
Escocia  :  altura  1.  parte  :  proyectura  por  la  parte  de  aba- 

xo  un  modulo  y  3.  partes  y  media. 
Filete  :  altura  media  parte  :  proyectura  1.  modulo  y  4. 

partes. 
Astrágalo  ,    incluyendo  los  dos  Junquillos  y  el  Filete  su- 
perior ,  altura  2.  partes:  proyectura    1.   modulo  y  5. 
partes. 
La  otra  Escocia  con  el  Filete  superior:   altura  una  parte  y 

medía  :  proyectura  1.  modulo  y  2.  partes  y  media. 
Bocel :  altura  2.  partes  y  media  :  proyectura  un  modulo  y 
4.  partes. 


LrBRo  Primero.  5? 

Scapo  de  la   colima.  Fig.  1.  y  2. 
El  cuerpo  de  la'  colima  consta  de  16.  módulos  y  2.  ter- 
cios ,  incluyendo  el Listelo  de  una  parte  y  media  de  altura, 
en  que  se  termina  el  Imo-scapo  ,  y  el  Colarino  y  Tomiino 
en  que  remata  el  Sumo- scapo.  La  altura  delCoIarino  es  una 
parte  :  su  proyectura  16.  partes  y  media.  El  Tondino  tiene 
2.  partes  de  altura, y  18.  de  proyectura.  La  proyectura  del 
Sumo- scapo  es  15.  partes ,  como  se  ha  notado  en  la  Fig.  2. 
Chapitel.  Fig.  1.  de  la  Estampa  19. 
El  Chapitel  Corintio  tiene  2.  módulos  y  un  tercio  de 
altitud.  Adornase  con  tres  o'rdenes  de  hojas  ,  con  flores  y 
caulícolos,  que  se  perciben  mejor  con  la  vista,  que  no  con 
la  explicación .  Las  medidas  de  estas  hojas ,  y  de  las  otras 
partes  del  chapitel  son  las  que  se  siguen. 
El  Abaco  úena  6.  partes  de  altura,  y  2.  módulos  de  proyec- 
tura por  la  diagonal ,  contados  desde  el  exe  de  la  coluna. 
Co'mponese  este  corte  de  un  QuartoíBocel ,  que  tiene  2. 
partes  de  altura  ,  de  un  Filete  de  una  parte  de  altura,  y 
34.  partes  de  proyectura  ,  y  de  un  Antechino  de  3.  par- 
tes de  altura  ,   y  de  32.  y  media  de  proyectura. 
H.   Caulícolo  :  altura  8.  partes. 
R.   Hojas  superiores  ,  quatro  partes.  Estas  hojas  tocan  los 

caulícolos. 
F.  Vuelta  de  las  hojas  de  en  medio  :  3.  partes  de  altura  :  dis- 
ta esta  vuelta  de  las  hojas  de  mas  abaxo  9.  partes. 
E.  Hojas  inferiores  :  su  altura  9.  partes. 
Vuelta  de  estas  mismas  hojas  3.  partes. 

Estas  hojas  con  que  suelen  los  Arquitectos  vestir  los 
Chapiteles  Corintios  son  ordinariamente  imaginarias, 
feas  y  ridiculas  ;  las  que  se  hallan  en  los  Chapiteles  anti- 
guos son  por  lo  ordinario  de  Acanto,  que  son  las  que  quie- 
re Vitruvio  que  adornen  este  Chapitel  ,  para  que  se  tenga 
siempre  presente  su  invención.  Algunos  Chapiteles  anti- 
guos se  hallan  revestidos  de  ramos  de  olivo  ,  y  adornados 
con  Caballos,  Águilas,  Peces,  y  Leones  en  lugar  de  los 
Caulícos.  Ahora  los  modernos  Arquitectos  (dexando  estos 
ornatos  ,  que  no  son  propios  para  nuestros  Templos)  her- 
mosean los  Chapiteles  Corintios  con  hojas  y  ramilletes 


jó  Arquitectura  Civil. 

de  olivó  ,  con  hojas  de  palma  ,  de  laurel ,  de  acanto,  y 

otras  que  deleytan  honestamente  la  vista. 

La  proyectura  de  estas  hojas  y  caulícolos  no  ha  de  ex- 
ceder á  la  línea  ,  que  se  tira  del  Tondino  á  la  esquina  del 
Abaco  ,  cuya  formación  es  esta  :  Descríbase  el  quadrado 
OIIM  ,  Fig.á.  de  la  Estampa  19. ,  cuya  diagonal  Oí  sea  de 
4.  módulos ,  lo  qual  se  hace  describiendo  el  círculo  IOMI 
con  el  intervalo  de  2.  módulos,  é  inscribiendo  en  él  el  qua- 
drado sobredicho,  que  será  el  del  Abaco:  tírense  en  los  qua- 
tro  extremos  de  las  diagonales  Oí ,  Mí  ,  unas  líneas  de  qua- 
tro  partes  perpendiculares  á  las  quatro  extremidades  sobre- 
dichas ,  de  suerte  que  queden  en  estos  extremos  divididas 
en  dos  partes  iguales,  y  estas  servirán  para  el  corte  del  bor- 
de superior  del  Abaco  en  las  esquinas  :  y  este  corte  por  lo 
inferior  tendrá  una  sola  parte,  como  se  vé  en  la  Fig.2.  Dis- 
puesto esto  así ,  para  formar  la  concavidad  del  Abaco  ,  se 
hace  sobre  cada  lado  un  triángulo  equilátero  III  :  y  ha- 
ciendo centro  en  el  vértice  I  con  la  distancia  II  se  descri- 
be la  concavidad  del  Abaco  ;  y  asimismo  desde  el  mismo 
centrb  I  se  extiende  el  compás  á  cada  uno  de  los  cortes  del 
Abaco  ;  y  quedan  por  todo  él  continuados  los  dichos  cor- 
tes. Lo  mismo  se  hará  en  los  otros  lados ,  y  quedará  for- 
mado el  Abaco.  Todo  se  vé  en  las  Figuras  1.  /  2.  de  la  Es~ 
tampa  19,  que  en  planta  y  perfil  manifiestan  las  canalatu- 
ras,  la  proyectura  de  las  hojas,  y  demás  ornatos. 
Cornijón.    Fig.  2.  de  la  Estampa  18. 

Sobre  el  Chapitel  de  la  coluna  descansa  el  Cornijón, 
de  suerte  que  el  vivo  del  Arquitrabe  ,  del  qual  se  cnenta 
la  volada  de  las  molduras ,  viene  á  estar  en  la  línea  recta 
sobre  el  vivo  del  sumo-scapo  de  la  coluna  ,  sin  entrar  mas 
adentro  ,  ni  volar  mas  afuera. 
Vivo  del  Arquitrabe  :  altura  5.  partes. 
Cnent ezuefas  :  altura  una  parte  :  volada  media  parte. 
Faxa  :   altura  6.  partes  :  proyectura  media  parte. 
Talón  directo  :  altura  2.  partes :  volada  2.  partes. 
Otra  Faxa  :  altura  7.  partes  :  volada  2.  partes. 
J:i  Kjiiiílo:   altura  1.  parte  :  volada  2.  partes  y  media. 
Talón  directo:  altura  4.  partes :  volada  4.  partes  y  media. 


Libro  Primero.  ¿y 

Lístelo  :  altura  i.  parre  :  volada  5.  partes.  Sumadas  todas 
estas  alturas  ,  hacen  un  modulo  y  medio,  que  es  la  al- 
tura del  Arquitrabe. 
El  Friso  tiene  un  modulo  y  medio  de  altura,  y  su  pro- 
yectura es  la  misma  que  la  del  vivo  del  Arquitrabe. 
En  la  parte  superior  del  Friso  hay  un  Filete  de  me- 
dia  parte  ,  y  un  Junquillo  de  una  parte  ,  que  se  inclu- 
yen en  el  modulo  y  medio  del  Friso. 
Sigúese  la  Cornija  ,   que    tiene   2.  módulos  de  altura  en 

las    molduras  que   se    siguen. 
Talón   recto  :  altura  3.  partes  :  volada  5.  partes. 
Filete  :  altura  media  parte  :  volada  5.  partes  y  media. 
Dentellones  :  altura  6.  partes  :  volada  9.  partes.  Tiene  de 
ancho  cada  dentellón  4.  partes,  y  distan  entre  sí  2. partes. 
Lis tone i l lo  :  altura  media   parte. 
Junquillo  :  altura   1.  parte  :  volada  9.  partes  y  media. 
Quarto-Bocel ,  que  parece  muy  bien  adornado  con  óvalos 

y  agallones  :  altura  4.  partes  :  volada  13.  partes. 
Filete  :  altura  media  parte  :  volada  13.  partes  y  media. 
Faxa  llana  para  los  canes  o'  modillones  :  altura  6.  partes. 

Excluyen  Vitruvio  y  Serlio  los  modillones,  diciendo 
que  no  pueden  estar  quando  en  la  cornija  hay  dentellones; 
porque  estos  representan  los  cabos  de  la  madera  delgada  y 
espesa  con  que  se  cubrían  los  techos  :  y  los  canes  d  modi- 
llones representan  los  cabos  de  los  canterios,  d  de  la  ma- 
dera gruesa :  y  así  como  en  un  mismo  techo  no  está  la  ma- 
dera gruesa  sobre  la  mas  delgada  ,  así  tampoco  pueden  en 
una  misma  cornija  estar  los  dentellones  y  modillones,  que 
representan  aquellas  maderas.  Pero  esta  razón  no  conven- 
ce, porque  dentellones  y  modillones  parecen  muy  bien  en 
la  cornija  Corintia:  y  en  la  Arquitectura  ,  no  tanto  se  bus- 
ca la  representación  de  las  partes  de  que  se  originaron  las 
molduras,  como  la  hermosura;  y  siendo  mayor  la  hermo- 
sura de  la  cornija  Corintia  ,  quando  lleva  canes  d  modi- 
llones ,  que  quando  no  les  lleva ,  por  esta  causa  los  Ar- 
quitectos comunmente  la  adornan  con  ellos.  Como  y 
quántos  hayan  de  ser  los  modillones  ,  que  se  han  de  co- 
locar  en  la  cornija ,  se  dirá  después. 

H 


5  8  Arquitectura  Civil. 

Corona  :  altura  6.  partes  y  media  :  su  plano  vertical  tiene 

5.  y  las  restantes  r.  y  media  son  para  el  Talón  recto,  que 

adorna  el  borde  interior  de  la  corona  :  su  proyectura  es 

si.  partes  ,  hasta  el  plano  vertical  de  la   corona. 

Talón  recto  :  altura  una  parte  y  media,  y  un  Filete  encima 

de  media  parte  :  su  volada  33.  partes. 
Gola  directa  :  altura    5.  partes  :   volada  38.  partes. 
Listón  :  altura   1.  parte  :  volada  38.  partes. 

Con  que  es   toda  la  altura  de  la   cornija  2.  módulos, 
y  su  volada  2.  módulos   y  2.  partes. 

La  Fig.  5.  de  la  Estampa  20.  expresa  el  plano  inferior 
ó  Paflón  de  la  cornija,  en  el  quaise  vé  el  modo  con  que  Vi- 
ñola  distribuye  los.  canes  y  demás  ornatos  que  enrique- 
cen las  molduras.  Los  canes  ó  modillones  suelen  tener  8. 
partes  de  anchura  ,  y  proyectura  ó  volada  tanta  como  la 
corona  que  sostienen;  y  siempre  se  han  de  distribuir  de  mo- 
do ,  que  corresponda  uno  sobre  el  medio  de  cada  coluna. 
Trázanse  los  canes  de  los  dos  modos  que  se  vén  en  las 
Figuras  3.7  4.  de  los  quales  el  de  la  Figura  3.  es  de  Viñola, 
y  el  otro  de  Scamozi, reducido  á  las  medidas  de  Viñola. En- 
tre can  y  can,  aunque  Viñola  no  lo  observa,  sedexa  un  es- 
pacio quadrado  o'  casi  quadrado,  en  el  qual  se  suele  hacer 
una  caxaquadrada,y  en  medio  de  ella  se  suele  entallar  una 
rosa  algo  desprendida  de  su  plano, que  siempre  suele  estar 
algo  mas  hondo  ,  que  la  moldura  que  le  sirve  de  borde. 
Vístense  los  canes  de  las  mismas  hojas  que  el  chapitel. 

PROP.    XLIV. 

Explicase  la  disposición  de  los  entrecolunios  ,  y  la  proporción 

de  los  arcos  en  este  orden  Corintio. 

Estampa  20. 

Vg/uando  el  colunario  se  hace  de  colunas  isladas  sin  ar- 
cos ,  como  Fig.  8.  será  el  entrecolunio  de  4.  módulos 
y  2.  tercios  ,  y  de  este  modo  se  podrán  distribuir  en 
la  cornija  4.  modillones  de  8.  partes  de  anchura  cada 
uno  ,  sin  incluir  los  dos  que  corresponden  al  medio  de  las 
colunas.  Entre  modillón  y  modillón  se  dexa  en  este  caso 


JV-' 


E<st<xmpcL\p    Fol.  i^p 


Libro  Primero.  50 

un  espacio  casi  quadrado  de  16.  partes  por  un  lado  ,  y 
17.  y  medio  por  el  otro  ;  y  en  este  espacio  se  hace  la 
caxa  ,  en  cuyo  medio  se  entalla   la  Rosa. 

Quando  el  colunario,  ademas  de  las  colunas,  lleva  pa- 
rástades  sin  pedestales  Estampa  21. ,  se  dará  á  las  parásta- 
des  3.  módulos,  2.  para  la  coluna,  y  medio  para  cada  jam- 
ba. El  claro  del  arco  tendrá  18.  módulos  de  altura ,  y  9. 
de  anchura.  La  arquivuelta  tendrá  medio  modulo, 'y  que- 
dará modulo  y  medio  hasta  el  cornijón.  La  imposta  ten- 
drá también  medio  modulo  ,  y  se  hará  á  altura  de  13. 
módulos  ,  hasta  13.  y  medio.  Sobre  esta  imposta  cargan 
los  pies  del  arco  ,  que  tiene  en  medio  una  ménsula  o  car- 
tela ,  como  se  vé  ert  la  Estampa.  La  volada  d  resalte  de  es- 
ta ménsula  sobre  el  plano  de  la  pared  ,  ha  de  ser  siempre 
menor  que  el  de  la  coluna  o'  pilastra.  En  este  caso  se 
podrán  repartir  en  la  cornija  correspondiente  á  este  en- 
trecolunio  8.  canes  de  8.  partes  cada  uno  ,  sin  incluir 
los  dos  que  caen  sobre  el  medio  de  las  colunas.  Entre 
estos  canes  se  dexan  9.  espacios  casi  quadrados  de  16.  par- 
tes por  un  lado  ,  y  17.  y  media  por  el  otro. 

Quando  el  colunario  lleva  parástades  y  pedestales 
Estampa  22.,  se  dará  á  las  parástades  4.  módulos  ,  dos  pa- 
ra la  coluna  ,  y  uno  para  cada  jamba  de  los  lados  de  la  co- 
luna. La  altura  del  claro  del  arco  será  25.  módulos  ,  y  la 
anchura  12.  módulos;  y  así  tendrá  este  arco  de  altura  mas 
que  la  dupla  proporción  ,  que  parecerá  muy  bien  en  este 
orden  ,  que  es  mas  delicado  que  los  demás.  La  imposta  y 
arquivuelta  que  circuye  el  arco  ,  tendrán  un  modulo  de 
altura,  y  6.  partes  de  proyectura  en  los  cortes  que  se  vén  en 
la  Fig.  1.  de  la  Estampa  20. ,  y  teniendo  la  coluna  y  pe- 
destal 2y.  módulos ,  quedará  desde  la  arquivuelta  hasta 
el  Arquitrabe  un  módulo.  En  la  cornija  se  reparten  en 
este  caso  n.  canes  de  8.  partes  cada  uno  ,  sin  incluir 
los  dos  que  caen  al  medio  de  las  colunas.  Entre  estos 
canes  se  dexan  12.  espacios  casi  quadrados  de  16.  par- 
tes  por    un    lado  ,  y  17.  y   media  por  el  otro. 

Quando  el  colunario  consta  de  colunas  y  arcos  sin 
parástades  ni  pedestales,  será  la  altura  del  claro  del  arco 

H2 


6o  Arquitectura  Civil. 

20.  módulos  y  2.  tercios  ,  y  su  entrecolunio  13.  módulos 
y  un  tercio.  La  a  rq  a  i  vuelca  que  guarnece  el  arco  tendrá 
un  modulo  ,  y  el  cornijón  5.  módulos,  que  sumados  con 
los  de  la  altura  del  arco  y  arquivuelta  serán  32.  módulos 
y  2  tercios ;  por  cuyo  numero  se  ha  de  partir  la  altura  de  la 
obra,  para  saber  la  cantidad  del  módulo.  En  este  caso  se 
repartirán  en  la  parte  de  la  cornija  correspondiente  al  en- 
trecolunio 11.  canes  de  8.  partes  de  anchura,  sin  contar 
los  dos  que  caen  al  medio  de  las  colunas  ;  y  entre  estos 
canes  quedarán  12.  espacios  casi  quadrados  de  15.  partes 
por  un  lado  ,  y  17.  y  media  por  otro. 

Quando  las  colunas  isiadas  llevan  pedestales,  tendrá  de 
altura  el  claro  del  arco  36.  módulos,  y  el  entrecolunio  18. 
módulos.  La  imposta  tiene  un  módulo  ,  y  el  cornijón  5. 
que  sumados  con  los  36.  módulos  de  la  altura  del  arco,  ha- 
cen 42.  módulos ,  que  es  toda  la  altura  de  la  obra  ;  y  por 
este  numero  se  han  de  partir  los  pies  ó  palmos  de  la  altura 
de  la  obra  para  saber  la  magnitud  del  módulo.  En  este  caso 
se  distribuirán  en  la  cornija  correspondiente  al  entrecolunio 
12.  canes  de  8.  partes  cada  uno  ,  sin  contar  los  de  las  dos 
colunas,yse  dexarán  ^.espacios  quadrados  para  las  Rosas» 


CAPITULO     VIL 
DEL     ORDEN    COMPUESTO. 


L 


(os  antiguos  Arquitectos  Romanos  ,  queriendo  ade- 
lantar y  perficionar  la  Arquitectura  ,  mudaron  ,  mez- 
claron y  variaron  los  ornatos  de  los  órdenes  Jónico  y 
Corintio  ,  y  de  esta  mezcla  y  variación  resultó  el  orden 
Compuesto  ,  llamado  así  ;  porque  no  es  otra  cosa  este 
orden  ,  sino  una  composición  de  los  órdenes  Griegos, 
Jónico  y  Corintio.  Los  mas  bellos  modelos  antiguos 
que  nos  quedan  de  este  orden  ,  son  los  arcos  de  Tito 
y  Vespasiano  y  de  Septimio  Severo  ,  con  los  quales  no 
son  comparables  ni  el  del  Templo  de  Baco  ,  ni  el  del  ar- 
co de  los  Plateros.  En  el  Templo  de  ia  Casa  Profesa  de 


Libro  Primero.  6  i 

la   Compañía  de  Jesús  de   Roma  ,   executd  Vi  ñola    este 
.  orden, en  el  qual  se  vé  el  buen  gusto  de  sus  perfiles  y  pro- 
porciones ,  que  casi  no  se  distinguen  de  las  Corintias,  co- 
mo se  verá  en  las   proposiciones  siguientes. 

PROP.    XLV. 

Explícase  la  proposición  y  simetría  del  orden  Compuesto, 

Estampa  23. 

_L  articipa  el  orden  Compuesto  del  Jónico  y  del  Corin- 
tio ;  pero  mucho  mas  de  este  ,  que  de  aquel  ,  porque  del 
Jónico  solo  tiene  las  volutas  y  un  Quarto-Bocel  entallado 
de  óvalos  y  agallones  debaxo  del  Abaco  ;  y  del  Corin- 
tio toma  las  dimensiones  de  la  coluna  ,  basa  ,  chapitel ,  pe- 
destal y  cornijón  ;  y  así  ,  sin  detenerme  mucho  en  su  ex- 
plicación, digo  Fig.  1.  y  2. ,  que  la  coluna  con  basa  y  cha- 
pitel consta  de  20.  módulos.  De  estos  tiene  16.  módulos 
y  m^dio  la  caña  ó  cuerpo  de  la  coluna  ,  uno  la  basa  ,  y 
dos  y  medio  el  chapitel.  El  pedestal  tiene  7.  módulos  de 
altura,  y  2.  módulos  y  14.  partes  de  anchura.  La  basa 
del  pedestal  tiene  12.  partes ,  14.  su  cornija  con  el  friserolo, 
y  5.  módulos  y  10.  partes  el  Neto  ;  y  todas  estas  alturas 
juntas  hacen  los  7.  módulos  del  pedestal.  El  cornijón  cons- 
ta de  5.  módulos  ,  de  estos  tiene  uno  y  medio  el  arquitra- 
be ,  uno  y  medio  el   Friso  ,  y  2.  la  cornija. 

PROP.    XLVI. 

"Explícame  las  alturas  y  voladas  ó  proyecturas  de  los  cortes 
que  adornan  este  orden  Compuesto.  Estampa  2$. 

r>  Pedestal  Fig.  ti 

kjócolo  :  altura  4.  partes  ,  y   1.  módulo  y    15.   partes  d$ 

proyectura  ,  contada   del  medio  del    pedestal. 
Cordón  :  altura  3.  partes :  proyectura  1.  módulo  y  15 partes. 
Filete  :  altura  una  parte  :  proyectura  30.  partes  y  media. 
Talón  reverso  :  altura  3.  partes  :  proyectura  30.  partes. 
Junquillo  :  altura  una  parte  :  proyectura  27.  partes. 
Filete  :  altura  una  parte  :  proyectura  26.  partes. 


6i  Arquitectura  Civil. 

Neto  :  altura  5.  módulos  y  10.  partes :  proyectura  1.  mo- 
dulo   y  7.   partes. 

Coluna.   Fig.   1.   y  2. 

La  basa  de  esta  coluna  solo  se  distingue  de  la  Corintia, 
en  que  la  Corintia  tiene  dos  junquillos ,  que  forman  el 
Astrágalo  ,  que  está  entre  las  dos  Escocias;  y  esta  en  lugar 
de  los  dos  junquillos  tiene  uno  solo  con  la  altura  de  am- 
bos ;  y  de  este  modo  se  distinguen  las  basas  de  todos  los  or- 
denes ,  porque  h-Toscana  tiene  un  solo  Toro  o  Cordón; 
la  Dórica  un  junquillo  sobre  el  Toro  ó  Cordón  ;  la  Jónica 
un  Astrágalo  debaxo  de  un  Cordón  ;  la  Corintia  tiene  un 
Astrágalo  o  dos  junquillos  entre  un  Toro  y  un  Bocel; 
la  Compuesta  tiene  un  solo  junquillo  entre  un  Toro  y  un 
Bocel.  El  cuerpo  de  esta  coluna  es  como  el  de  la  coluna 
Corintia.  El  chapitel  Fig.  2.  es  casi  el  único  distintivo 
de  estos  dos  ordenes  ;  porque  este  en  lugar  de  los  caulí- 
colos  que  tiene  el  Corintio  ,  tiene  volutas  ,  que  salen  del 
Tímpano  del  chapitel,  y  cubren  algunas  partes  del  Abaco, 
debaxo  del  qual  hay  un  Quarto-Bocel  entallado  de  óva- 
los y  agallones.  Las  medidas  de  las  partes  del  chapitel  ,  y 
formación  del  Abaco  se  vén  claramente  en  las  Figuras 
1.  y  2.  de  la  Estampa  ,  y  consta  de  lo  que  diximos  en 
la  formación  del  Abaco   Corintio. 

Cornijón.  Fig.  2.  de  la  Estampa  23. 
Vivo  del  Arquitrabe  :  altura  8.  partes  :  proyectura  como 

el  sumoscapo  de   la  coluna. 
Talón  recto  :  altura  2.   partes  :  volada  2.  partes. 
Faxa  :  altura  2.   partes  :  volada   2.  partes   y  media. 
Contario  :  altura  una  parte  :    volada  3.  partes. 
Quarto-Bocel ,  grabado  con  óvalos  y  agallones  :   altura 

3.  partes  :   volada  5.    partes. 
Esgucio  1  altura   2.   partes  :   volada  7.   partes. 
Filete  :    altura  1.  parte  :  volada  7.    partes   y  media. 
Friso  :  un  modulo   y  medio  :  proyectura  ,  igual  á  la  del 

vivo   del   Arquitrabe. 
En   esta  altura  del  Friso  ,    se  incluye  un    listoncillo 
de  media  parte  ,   y  un  contrario  de  una  parte  ,  que  se 
hacen  en  la  parte   superior. 


Estampa  22 


Fot. 


^"^^■PS^^S^S 


62  1] 


Libro  Primero.  63 

Sígnese  en  la  cornija  un  Qiiarto- Bocel  ,  que  se  pue- 
de entallar  con  óvalos  y  agallones  :  su  altura  5.  partes: 
su   proyectura  8.    partes. 

Filete  :  altura   una  parte  :    volada  8.  partes  y   media. 
Dentellones  :  altura  8.  partes  :   volada  14.    partes 

Cada  dentellón  tiene  de  anchura  6.  partes  ,  y  los  en- 
tredentellones  o    vacíos   entremediados  3.  partes. 
Talón  recto :  altura  4.    partes:  volada  18.   partes. 

Sigúese  un  Filete  :  altura  1.  parte  :  volada  19.  partes. 
Gola  recta ,  que  se  acaba  de  formar  en  lo  cavado  ,  que  hay* 

debaxo  de  la  corona  :  altura  1.  parte  y  media. 
Corona  :  altura  5.  partes  :  volada  28.    partes. 
Contarlo  :  altura   1.  parte  :  volada  28.   partes  y  media. 
Talón  recto  :  altura  2.  partes  :  volada    30.    partes. 
Filete  :  altura  una   parte  :  volada  31.    partes. 
Gola  recta  :  altura  5.   partes  :  volada  2.   módulos. 
Filete  :  altura    2.   partes  :  volada   2.  módulos. 

Los  ornatos  que  se  graban  en  la  cornija  son  arbitra- 
rios ,  y  suelen  ser  como  los  que  se  vén  en  la  Figura  6, 
de  la  Estampa  20.  ,  que  representa  el  paflón  ó  la  parte 
inferior  de  esta  cornija  ,  con  la  volada  de  todas  sus  mol- 
duras. Los  colunarios  arcos  y  entrecolunios  ,  se  dispo- 
nen del  mismo  modo  que  los  del  orden  Corintio.  La 
Acquivuelta  é  imposta  compuestas  tienen  en  lugar  del 
Quarto- Bocel  de  las  Corintias  una  Gola  directa,  y  en 
lugar  del  Talón  recto  ,  un  Esgucio.  La  Fig.  2.  de  la 
Estampa  20.  representa  la  imposta  y  Arquivuelta  com- 
puestas ,  con  todas  sus  voladas   y   alturas. 


A 


PROP.    XLVII. 
Trazar  la   Basa  Aticurga  y  Escocia.  Estampa  20. 


unque  la  Basa  Aticurga  no  esté  tan  enriquecida  de 
molduras  como  la  Cornija  ,  es  mas  hermosa  ,  y  por  es- 
ta causa  se  halla  muchas  veces  executada  en  lugar  de  la 
Corintia ,  como  se  vé  en  los  Templos  de  Vesta  ,  de  la  Paz, 
de  Antonino  ,  en  el  Frontispicio  de  Nerón  ,  y  en  el  Arco  de 
Constantino.  Suele  colocarse  con  acierto  debaxo  de  las  co- 


64  Arquitectura  Civil. 

lunas  ,  no  solo  Corintias  ,  sino  también  Dóricas  ,  Jónicas 
y  Compuestas;  pero  parece  que  es  mas  proporcionada  esta 
basa  para  las  colunas  Compuestas  que  para  las  otras  ;  y 
por  esta  razón  me  ha  parecido  conveniente  poner  aquí  su 
formación.  Esta  basa  se  llama  Ática  d  Aticurga,  por  haber 
sido  los  Atenienses  sus  inventores.  Consta  de  una  Escocia 
entre  dos  cordones  o'  Toros.  Su  altura  es  un  modulo  re- 
partido en  los  cortes  siguientes.  Fig.  9. 
Plinto  :  altura  6.  partes  :  proyectura  igual  al  Neto  del 
.  pedestal. 
Toro  6  Cordón  :  altura  4.   partes  y  media  :   proyectura 

como   el  plinto. 
Filete  :  altura  media  parte  :  proyectura  1.    modulo  y  5. 

partes. 
Escocia  :  altura  3.   partes. 
Otro  Filete  :  altura  media  parte  :  proyectura  1.  modulo, 

y  3.  partes  y  media. 
Bocel  ó  Toro  superior  :  altura  3.   partes  y  media  :    pro- 
yectura   1.  modulo  ,  y  quatro    partes  y    media. 
Estas  proyecturas  se  han  contado  de  la  línea  que  pa- 
sa por  medio   de  la  coluna  ,  basa  y  pedestal. 

La  Escocia  se  traza  de  este  modo  Fig.  7.  de-  la  Es- 
tampa 20.  De  la  extremidad  del  Filete  superior  de  la 
Escocia  señalada  en  el  punto  I  ,  tírese  la  perpendicular 
IR  :  tómese  en  esta  línea  la  CI  de  una  parte  y  media: 
con  esta  distancia  CI  ,  desde  el  punto  C  ,  descríbase  un 
quadrante  de  círculo  ,  que  se  terminará  en  la  orizontal 
KC  :  tírese  la  línea  oculta  HO  á  la  extremidad  del  Fi- 
lete inferior  :  divídase  la  HO  por  medio  con  la  r erpen- 
dicular  ZV  ,  que  cortará  al  radio  CH  prolongado  en 
S  :  con  la  distancia  HS  descríbase  el  arco  HRO  ,  y 
quedará  delineada  la  Escocia. 


Libro  Primero.  65 

CAPITULO    VIIL 

DE     ALGUNOS   OTROS     ORDENES 

de   Arquitectura  ,    que  se    reducen  á  los 
sobredichos. 

PROP.     XLVIII. 

Explícame  los  órdenes  nuevos  Francés  y  Español, 

-L'os  Arquitectos  de  la  Real  Academia  de  Arquitectura 
de  París  ,  para  adelantar  mas  este  Arte  ,  y  hacer  mas  glo- 
rioso el  Reynado  de  Luis  XIV.  el  Grande  ,  quisieron  in- 
ventar un  nuevo  o'rden  de  Arquitectura  ,  distinto  de  los 
cinco  explicados ,  que  pudiese  llamarse  Francés.  Entre  mi- 
llares de  diseños  ,  que  se  presentaron  á  la  Real  Academia, 
el  que  agrado  mas  fué  el  de  Sebastian  Le-Clerc;  sin  em- 
bargo resolvió  la  Academia  ,  que  ni  este  ni  otro  alguno  de 
los  diseños  que  se  le  habían  presentado  merecía  el  glorio- 
so nombre  de  orden  Francés.  Mas  porque  Sebastian  Le- 
Clerc  le  da  este  nombre  ,  y  muchos  Arquitectos  desearán 
ver  su  diseño ,  le  pongo  aquí  ,  con  la  explicación  del  mis- 
mo Autor ,  que  en  Castellano  es  la  siguiente  ,  Estampa  26 
y  25  ,  Fig.  F.  Doy  (dice  el  Autor)  á  este  orden  tanta  deli- 
cadez, ,  hermosura  y  riqueza  como  he  podido  ,  sin  dar  en  el 
exceso.  La  coluna  tiene  20.  módulos  y  3. partes  de  altura,  el 
pedestal  6.  módulos  y  13.  partes  ,  el  cornijón  4.  módulos  y 
medio  ,  y  todo  el  orden  31.  módulo  y  7.  partes.  Los  ornatos 
del  chapitel  Estampa  26.  son  tres  Jlores  de  Lirio  á  cada  la- 
do ,  Palmas  ,y  el  símbolo  de  Francia  ,  que  es  un  Gallo,  y  de- 
baxo  de  este  Espadas  y  otras  Armas.  A  la  sombra  de  las 
Palmas  ,  que  forman  los  caulícolos  una  Lira.  El  Friso  está 
hermoseado  con  coronas  de  Laurel ,  y  en  medio  de  ellas  hay 
un  Sol;  todo  lo  qual  manifiesta  ,  que  este  orden  está  dedica- 
do á  la  gloria  de  nuestro  invencible  Monarca. 

Sebastian  Le-Oerc,  no  contento  con  la  pretendida  in- 
vención del  orden  Francés ,  nos  da  un  diseño  de  otro  o'r- 

I 


66  Arquitectura  Civil. 

den  ,  que  él  llama  Español.  Su  simetría  y  proporción  es 
según  explica  el  Autor  la  siguiente  Estampa  27. y  25.  Fig.E. 
Este  orden  (dice)  es  mas  hermoso  en  su  todo  y  en  sus  partes, 
que  el  Romano  y  Compuesto  ,  y  tiene  no  obstante  un  carácter 
de  robustez,  y  grandeva  ,  que  le  hace  agradable.  La  altura 
de  su  colana  es  19.  módulos  y  15.  partes  ,  la  de  su  pedestal 
6.  módulos  y  11.  partes  ,  la  del  cornijón  4.  módulos  y  me- 
dio ,  y  todo  el  orden  30.  módulos  y  17.  partes.  En  este  orden 
el  Abaco  esta  sostenido  de  4.  caulícolos.  En  medio  del  Abaco 
hay  una  cabeza  de  León,  en  lugar  de  Flor ,  para  que  se  sepay 
que  este  animales  símbolo  de  España,  que  manifiesta  lajuer- 
ía  ,  gravedad  y  prudencia  de  esta  Nación.  En  el  Friso  so- 
bre el  chapitel,  se  pone  un  globo  terrestre  circuido  de  dos  cor- 
nucopias ,  Palmas  y  Laureles.  De  este  globo  está  pendiente 
el  Toyson  (como  se  vé  en  la  Estampa  27.)  En  medio  del  colu- 
nario se  podrán  poner  las  coronas  de  dos  en  dos  ,  para  dar  á 
entender  el  gran  Dominio  de  esta  Nación  en  las  dos  partes 
del  Mundo.  El  chapitel  está  adornado  con  1 6.  granadas  co- 
ronadas. Lo  restante  mas  fácilmente  se  entiende  con  la  Fi- 
gura que  con  la  explicación.  Ni  este  diseño  ni  el  pasado  se 
distinguen  bastante  del  Corintio  ,  para  llamarles  con  Jos  es- 
peciales nombres  que  quiere  su  Autor;  pero  es  cierto,  que 
los  dos  diseños  son  muy  hermosos  ,  y  bien  executados 
adornarán  qualquiera  primorosa  fábrica» 

PROP.    XLIX. 

Explícase  el  orden  Corintio  del  Templo  de  Salomón. 

T 

J—'a  Estampa  28.  contiene  un  perfil  Corintio  ,  delineado 
según  la  idea  que  muchos  Historiadores  célebres  dan  de 
algunas  partes  del  Templo  de  Salomón.  Mal  parecería  que 
yo  quisiese  entraren  la  disertación  crítica,  sobre  si  era 
a<í  el  orden  de  este  Templo  o  no  ;  por  esta  causa  refe- 
riré solamente  palabra  por  palabra  lo  que  hablando  de  es- 
te diseño  dice  Rolando  Frearr,  Señor  de  Cambray  ,  en  su 
Paralelo  de  Arquitectura  ,  dexando  al  Letor  con  Ja  libertad 
de  ástmtir  á  lo  que  le  pareciere  mas  verosímil  :  Veis  aquí 
(dice)  un  orden  especial ,  mas  de  excelente  composición  :  / 


RtampcLl1)     ^ol  6  6 


Estampa  ^_£).Fol    6  7 


Libro  Primero.  67 

aunque  no  me  atrevo  á  asegurar ,  que  este  perfil  sea  con  toda 
exactitud  el  del  Tt  mplo  de  Salomón  (que  es  el  modelo  que  me 
he  propuesto)  ,  no  obstante,  en  qtidítto podemos  acercarnos  á 
aquella  divina  idea  ,  por  la  descripción  que  se  vé  en  la  Es- 
critura, y  en  algunos  t  ele b res  Historiadores ,  que  Villalp ando 
refiere  en  la  descripi  ion  que  hace  ae  este  Templo  ,  en  la  qual 
todos  los  ornatos  ,y  todas  las  proporciones  principales  de  cada 
miembro  están  exactamente  especificadas  ,  creo  que  le  es  bas- 
tantemente conforme.  La  composición  es  toda  Corintia  ,  aun- 
que las  hojas  del  chapitel  y  los  caidlcohs  sean  de  Palma ,  y  el 
Friso  del  cornijón  haya  tomaao  los  ornatos  del  orden  Dórico, 
que  son  los  Triglifos  y  metopas  ,  cuya  solidez,  no  tiene  con- 
formidad alguna  con  la  delicadeza  Corintia.  Mas  dése  el 
nombre  que  se  quiera  á  este  orden ,  Josepho  dice,  que  era  Co- 
rintio. Ello  es  cierto  que  nunca  ha  habiuo  orden  mas  perfecto; 
y  aunque  el  orden  Corintio  sea  un  orden  delicado  y  virginal, 
que  no  pide  esta  fortaleza  y  robustez  Dórica  ,  que  nos  es- 
tá simbolizada  en  los  Triglifos,  se poará alguna  vez  executar 
este  diseño  con  mas  acierto  que  qualquiera  otro.  Las  medi- 
das son  Corintias ,  y  el  módulo  se  supone  dividido  en  30. 
parres  iguales.  Si  se  quiere  poner  en  execucion  este  oiden, 
se  dará  mas  proyectura  al  Abaco  del  chapitel  ;  porque  te- 
niendo mas  vuelo  los  caulícolos,  parecerá  mas  hermoso. 

PROP.    L. 

Explícase  el  orden  Salomónico  ó  Mosayco.  Estampa  29. 

'lámase  este  orden  Salomónico  ó  Mosayco ,  porque  así 
llamamos  á  las  culunas  que  le  componen.  Estas  colunas 
no  se  pueden  poner  ni  en  los  corredores  ni  en  otra 
parte  donde  hayan  de  sustentar  mucho  peso  ;  porque  aun- 
que bien  torneadas  parecen  bien  á  la  vista  ,  son  de  muy 
poca  firmeza.  Su  delineacion  se  hará  de  qualquiera  de  los 
dos  modos  que  se  siguen. 

Modo  1.  Descrita  una  coluna  ordinaria  con  puntos,  co- 
mo laque  se  vé  en  la  Fig.  1.  tírese  el  exe  HO  prolongado  á 
discreción  del  Artífice:  tómese  con  el  compás  la  sexta  parte 
del  diámetro  del  imo-scapo  de  la  coluna  punteada,  y  con 

I2 


68  Arquitectura  Civil. 

ese  intervalo  descríbase  el  semicírculo  que  se  vé  debaxo: 
divídase  este  semicírculo  en  4.  partes  iguales:  por  estas  di- 
visiones tírense  4.  líneas  paralelas  al  exe  HO :  este  exe  di- 
vídase en  48.  partes  iguales:  por  estas  divisiones  tírense  las 
transversales  punteadas  paralelas  al  diámetro  del  imo-sca- 
po,  y  largas  á  discreción:  tómense  con  el  compás  los  semi- 
diámetros de  la  coluna  punteada,  y  vayanse  transfiriendo 
con  este  orden  :  el  primer  semidiámetro,  asentando  la  una 
punta  del  compás  en  la  primera  división  de  la  línea  3  ,  que 
es  el  exe  ,  póngase  la  otra  á  una  y  otra  parte  de  la  trans- 
versal ;  el  segundo  ,  asentando  la  una  punta  del  compás  en 
la  segunda  división  de  la  línea  4,  póngase  la  otra  á  una  y 
otra  parte  de  la  segunda  transversal  ;  el  tercero  ,  asentan- 
do la  una  punta  del  compás  en  la  tercera  división  de  la  lí- 
nea 5  ,  póngase  la  otra  á  una  y  otra  parte  de  la  tercera  trans- 
versal ,  y  continuando  así ,  y  guiando  por  los  puntos  ex- 
teriores señalados  en  las  transversales  una  línea ,  quedará 
descrita  la  coluna  Salomónica. 

De  esta  descripción  se  colige  ,  como  advierte  el  Padre 
Doctor  Thomás  Vicente  Tosca  en  el  tratado  XIV.  de  su 
Compendio  Matemático ,  que  la  coluna  Salomónica  tie- 
ne en  qualquiera  parte  sobresalientes  sus  vueltas  ,  mas  que 
la  coluna  llana  de  igual  basa  y  altura  ,  la  sexta  parte  de  su 
diámetro  ;  y  así  ,  para  labrarla  será  preciso  escoger  una 
piedra  ó  viga  ,  que  tenga  un  sexto  mas  de  diámetro  que  la 
cotuna  llana;  y  las  espiras  se  han  de  cavar  hasta  dos  quin- 
tas partes  del  semidiámetro  aumentado  ,  dándoles  la  figu- 
ra circular  que  requieren  ,  y  de  este  modo  quedará  bien 
torneada  la  coluna.  Estas  colunas  se  pueden  acomodar  en 
qualquiera  orden  ,  dándoles  los  ornatos  y  medidas  pro- 
pias del  orden.  Pero  para  que  parezcan  bien  ,  se  ha  de 
observar  en  su  construcción  lo  siguiente.  1.  La  coluna 
ha  de  tener  á  lo  menos  seis  vueltas.  2.  Si  se  hiciere  una 
coluna  sola  ,  las  vueltas  pueden  ir  hacia  qualquiera  parte. 
3.  Si  las  colunas  son  dos ,  han  de  tener  las  vueltas  encon- 
tradas. 4.  Si  las  colunas  fueren  quatro ,  dos  á  cada  parte, 
las  dos  de  un  lado  han  de  torcerse  hacia  una  misma  parte, 
y  las  otras  dos  á  la  contraria. 


Estcnnpai7M.(f) 


Libro  Primero.  69 

Modo  2.  Fig.  2.  de  la  Estampa  29.  Trácese  una  coluna 
llana  con  líneas  punteadas  :  tírese  la  OC  perpendicular  al 
exe  ,  é  igual  á  la  punteada  OB;  tírese  la  BC  ,  y  del  punto 
C  ,  como  centro  ,  con  el  intervalo  CO  descríbase  el  arco 
OH :  este  arco  divídase  en  12.  partes  iguales  :  por  los  pun- 
tos de  la  división  se  tirarán  del  punto  C  líneas  rectas,  alar- 
gadas hasta  que  corten  la  coluna  llana  punteada  :  por  los 
puntos  de  estas  intersecciones  tírense  12.  transversales  pa- 
ralelas á  la  basa,  y  con  las  distancias  de  una  paralela  á  otra 
se  describirán  triángulos  equiláteros  ,  de  cuyos  vértices, 
con  la  distancia  de  uno  de  sus  lados  ,  se  formarán  los  ar- 
cos y  espiras  que  se  vén  en  la  Fig.  2. 

Para  que  se  vea  que  estas  colunas ,  bien  executadas  y 
adornadas  con  ornatos  convenientes ,  son  muy  primorosas 
y  agradables  á  la  vista  ,  me  ha  parecido  conveniente  poner 
las  dos ,  que  se  vén  en  la  Estampa  30  ,  con  sus  pedestales 
y  cornijones.  La  primera  ,  señalada  en  la  letra  O ,  está  en 
Paris  en  el  Templo  de  N.  Sra.  de  Val-T>e-Grace.  Está  es- 
traida  en  su  primer  tercio  ,  los  otros  dos  están  enriqueci- 
dos con  hojas  de  Palma ,  de  Laurel  y  de  Granado.  El  Ar- 
quitrabe y  chapitel  son  Compuestos  ;  y  la  cornija  Co- 
rintia con  modillones.  La  basa  Ática  ,  el  pedestal  Corin- 
tio ,  y  tiene  de  altura  casi  la  tercia  parte  de  la  coluna. 
Esta  coluna  es  de  mármol  ,  y  de  mano  de  Miguel  En- 
guieres  ,  famoso  Escultor  Parisiense.  La  segunda  ,  señala- 
da con  la  letra  C  ,  se  halla  en  Roma  en  el  Dosel  del  Al- 
tar del  Templo  de  San  Pedro.  Esta  coluna  es  de  bronce, 
está  acanalada  en  su  primer  tercio  ;  los  dos  tercios  supe- 
riores están  enriquecidos  de  pámpanos,  de  follages  y  otros 
relieves,  que  la  hacen  muy  hermosa.  El  chapitel  y  el  cor- 
nijón son  Compuestos.  El  pedestal  es  de  mármol  ,  y  tie- 
ne de  altura  casi  la  tercera  parte  de  la  coluna  ,  cuyo  diá- 
metro consta  de  4.  pies.  El  Arquitecto  de  este  Altar  fué 
el  Caballero  Bernini. 


yo  Arquitectura  Civil. 


E, 


PROP.    Ll. 

Explicarse  los  órdenes  Atlántico  y  Paranínjico. 
Estampa  31. 


«n  otro  tiempo  los  Griegos  ,  para  conservar  la  memoria 
de  sus  victorias,  daban  á  las  colunas  de  sus  edificios  públi- 
cos la  figura  y  semejanza  de  los  enemigos  vencidos  y  su- 
jetos á  su  obediencia.  Las  Mugeres  de  Caria  rebeldes  ,  y 
los  Persas  vencidos  en  la  batalla  de  Platea  ,  fueron  los 
primeros  objetos  de  estas  colunas  ,  que  manifestaban  á  la 
posteridad  la  gloria  de  los  vencedores ,  y  el  oprobio  de  los 
vencidos.  De  esto  procede  el  llamarse  las  unas  Cariátides, 
y  las  otras  Pérsicas.  Nosotros  comunmente  á  las  estatuas  de 
mugeres  que  sirven  de  colunas  llamamos  Ninfas  ,  y  á  las 
de  hombres  Telamones  y  Atlantes  ,  y  de  aquí  se  siguió  el 
llamar  á  estos  ordenes  Atlántico  y  Paranínjico. 

Ya  no  se  da  á  las  Cariátides  la  Figura  de  esclavitud;  y 
solo  se  hacen  para  simbolizar  algunas  virtudes ,  como  la 
Sabiduría,  Justicia,  Templanza,  &c.  Quando  las  Cariátides 
d  Ninfas  están  isladas  ,  no  deben  sustentar  mas  que  balco- 
nes ,  tribunas  y  cornijones  muy  ligeros  ,  y  en  todos  casos 
han  de  tener  las  piernas  muy  juntas  ,  con  los  brazos  juntos 
al  cuerpo  o'  á  la  cabeza,  para  que  ocupando  el  Jugar  de  las 
colunas,  tengan  su  figura  lomas  que  pudieren.  Sobre  la  ca- 
beza de  las  Ninfas  se  suelen  poner  algunas  cartelas  ,  que 
sostienen  el  peso  del  cornijón.  También  se  suele  dar  á  las 
Cariátides  la  figura  de  Angeles  ,  y  se  suelen  colocar  en  los 
Tabernáculos  y  Retablos  de  los  Altares  con  acierto  ;  y  en 
estos  casos  se  ha  de  procurar  que  el  cornijón  no  cargue  so- 
bre sus  hombros  ,  sino  sobre  sus  manos. 

Tampoco  se  hacen  ya  las  colunas  Pérsicas  d  Atlantes 
para  representar  la  esclavitud,  sino  para  simbolizar  algunas 
virtudes,  como  al  Gozo,  al  Valor,  á  la  Fortaleza:  hácen- 
se  también  para  representar  alguna  Deidad  fabulosa;  y  así 
se  suele  hacer  un  Hércules  en  símbolo  de  la  robustez  ,  un 
Marte  en  símbolo  del  valor,  un  Mercurio  en  símbolo  de 
sus  embaxadas  ,  y  los  Faunos  y  Sátiros  para  diversión. 


Libro  Primero.  yx 

CAPITULO    IX. 

DECLARANSE     ALGUNAS    COSAS 

pertenecientes  á  todos   los  órdenes  de 
Arquitectura. 

PROPOSICIÓN"    LII. 

Explícase    el    uso  y  aplicación   de   los    cinco   órdenes  de 

Arquitectura. 


D 


\ 


eben  ser  los  ordenes  de  Arquitectura  proporcionados 
al  edificio  ,  de  suerte  que  por  su  robustez  o  delicadez, 
y  por  sus  ornatos  se  pueda  conocer  á  quien  esta  dedicado 
el  edificio.  Por  esta  causa  quieren  algunos  Arquitectos, 
que  el  orden  Toscano  se  execute  solamente  en  las  Casas  de 
campo,  y  en  las  Puertas  de  los  Castillos  ,  de  las  Ciudades  y 
Villas.  El  orden  Dórico  en  las  fachadas  de  las  Casas  gran- 
des y  Palacios  ,  y  en  los  Templos  dedicados  á  los  Santos 
Mártires ;  porque  estos  edificios  deben  ser  hermosos  ,  y  al 
mismo  tiempo  deben  mostrar  cierta  robustez  y  fortaleza, 
que  dé  á  conocer  la  de  los  Dueños  del  edificio  ,  y  la  de  los 
Santos  á  quien  están  dedicados  los  Templos.  El  orden  Jó- 
nico en  los  Templos  de  los  Santos  Confesores  y  de  las  San- 
tas Mártires  ;  porque  este  orden  tiene  cierto  carácter  de 
hermosura  y  robustez,  que  indica' la  que  tuvieron  las  Santas 
Mártires,  padeciendo  por  Jesu  Christotan  crueles  fermen- 
tos. El  orden  Corintio  en  los  Templos  de  Nuestra  Señora 
y  de  las  Santas  Vírgenes  ;  porque  este  orden  es  mas  deli- 
cado que  los  demás ,  y  simboliza  mejor  que  los  otros  la  de- 
licadez de  las  Vírgenes.  El  orden  Compuesto  en  los  mis- 
mos edificios  que  el  Corintio.  Estos  dos  ordenes  se  exe- 
cutan  también  en  casi  todos  los  Retablos  de  los  Altares^ 
aunque  estos  también  se  pueden  hermosear  alguna  vez  con 
los  ordenes  Dórico  y  Jónico,  mas  nunca  con  el  Toscano. 


72  Arquitectura  Civil. 


C 


PROP.    Lili. 

Explícase  la  diminución  de  las  colimas.  Estampa  29. 


/onsta  de  lo  que  he  dicho  ,  hablando  de  las  proyectu- 
ras de  las  colunas  ,  que  estas  son  menores  o  mas  delgadas 
en  el  sumoscapo  que  en  su  pie  ;  de  modo  que  quanto 
mas  sube  la  coluna ,  tanto  mas  se  va  estrechando ,  hasta 
llegar  al  sumo-scapo  en  donde  remata  su  diminución.  En 
esto  todos  convienen  s  mas  en  el  modo  y  en  la  cantidad  de 
la  diminución  ,  casi  todos  son  de  diferente  sentir;  porque 
unos  disminuyen  la  coluna  en  su  pie  y  en  los  dos  tercios 
superiores  ,  y  en  su  primer  tercio  la  dexan  mas  gruesa,  ha- 
ciendo allí  un  entase  d  vientre,  y  la  coluna  así  disminuida, 
es  semejante  al  cuerpo  humano  ,  que  es  mas  grueso  en  su 
medio  que  en  sus  extremos.  Otros  disminuyen  la  coluna 
solamente  en  sus  dos  tercios  superiores  ;  y  la  coluna  así 
disminuida  es  semejante  al  tronco  del  árbol  ,  que  quanto 
mas  sube ,  tanto  mas  se  va  adelgazando.  En  la  cantidad  de 
la  diminución  son  también  varias  las  sentencias;  pero  ten- 
go por  mejores  las  de  Baroccio  ,  que  disminuye  la  coluna 
una  sexta  parte  de  su  diámetro  inferior  d  del  imo-scapo;  y 
la  de  Caramuel ,  que  la^disminuye  una  quinta  parta  de  su 
diámetro  inferior. 

Qualquiera  de  estas  dos  sentencias  puede  seguir  con 
seguridad  el  Arquitecto.  Yo  siguiendo  la  de  Viñola  ,  que 
permite  la  diminución  en  el  primer  tercio  en  las  colunas 
Jónicas  ,  Corintias  y  Compuestas  ,  y  en  las  colunas  Tos- 
canas  y  Dóricas  ,  solamente  en  los  dos  tercios  superiores, 
explicaré  tres  modos  de  disminuir  las  colunas. 

Modo  1.  Tírese  el  exe  d  cateto  BO  Fig.%.  de  la  Estam- 
pa 29.  prolongado  hasta  la  basa ;  divídase  este  exe  en  tres 
partes  iguales  en  el  punto  O ,  y  en  el  de  la  letra  H ,  que  está 
en  medio  de  las  otras:  en  todo  el  primer  tercio  póngase  to- 
do el  grueso  del  imo-scapo  ,  que  es  2.  módulos ;  y  así ,  dan- 
do á  la  línea  CO,  que  es  el  semidiámetro,  un  modulo, y  lo 
mismo  al  semidiámetro  de  la  otra  parte ,  tírense  desde  la  ba- 
sa dos  líneas  hasta  los  extremos  de  la  línea  del  primer  tercio; 


Libro  Primero.  73 

y  quedará  trazado  el  primer  tercio,  que  por  ahora  no  se  dis- 
minuye. Pasemos  á  los  otros  dos  tercios  superiores.  Pón- 
gase en  la  línea  I  del  sumo-scapo  toda  la  diminución  de  la 
coluna  ,  y  será  en  los  ordenes  Jónico  ,  Corintio  y  Com- 
puesto de  30.  partes; en  el  Toscano  de  19.  ,  y  en  el  Dórico 
de  20.  partes  :  luego  en  aquellos  el  semidiámetro  del  sumo- 
scapo será  de  1 5.  partes  ,  en  el  Dórico  de  1  o. ,  y  en  ei  Tosca- 
no  de  9.  partes  y  media.  Esto  supuesto  ,  alargúese  la  CO 
hacia  E  á  discreción :  tómese  con  el  compás  la  distancia  de 
un  módulo  ,  y  asentando  la  una  p^nta  en  I, córtese  con  la 
otra  el  exe  BO  en  el  punto  B:  por  los  puntos  IB  tírese  una 
línea  larga  hasta  que  corre  la  CO  prolongada  en  E  :  desde 
este  punto  E  por  las  divisiones  H  ,  H  ,  (que  serán  tantas 
como  quisiere  ei  Artífice,  y  quantas  mas  mejor)  tírense 
rectas  ocultas  ,  y  córtense  las  líneas  H,  H  de  un  módulo 
justo  ;  por  los  puntos  extremos  exteriores  de  las  líneas 
H ,  H  vayase  guiando  la  línea  curva  IC  ,  y  quedará  dis- 
minuida la  coluna  en  sus  dos  tercios  superiores  ,  haciendo 
esta  misma  operación  en  la   otra  parte. 

Si  se  quiere  que  la  coluna  esté  aumentada  en  su  primer; 
tercio,  se  tomará  la  CO  de  suerte,  que  sea  un  módulo,  una 
parte  y  un  tercio ,  como  se  vé  notado  en  la  Figura  :  esta 
distancia  CO  se  pasará  de  la  I  á  B;  y  lirando  la  IB  prolon- 
gada ,  se  tendrá  el  punto  F ,  y  obrando  como  antes  quedará 
.  disminuida  la  coluna  en  sus  dos  tercios  superiores.  Hágase 
lo  mismo  en  el  primer  tercio,  y  se  tendrá  lo  que  se  pide. 

Modo  2.  que  es  deJacoboBaroccioy  Sebastiano  Serlio, 
que  obran  en  la  forma  siguiente:tirada  la  línea  ó  exe  BB  Fig. 
4.  de  la  Estampa  29.  divídanse  en  6.  partes  iguales  los  dos 
tercios  superiores,ó  en  mas  si  se  quisiere:  por  estas  divisio- 
nes tírense  las  transversales  OF  paralelas  á  la  basa, y  largas 
á  discreción ;  la  última  transversal  superior,  notada  con  la 
letra  B,  es  el  diámetro  menor  ó  del  sumo  scapo;  y  así  se 
cortará  una  sexta  parte  menor  que  el  diámetro  del  imo-  sca- 
po ,  según  Baroccio,  ó  una  quinta  parte  ,  según  Caiamuel. 
Hecho  esto,  del  punto  2.  que  está  en  el  primer  tercio  como 
centro  ,  descríbase  en  el  intervalo  de  un  módulo,  el  semi- 
círculo ,  que  se  vé  en  la  Figura:  del  punto  extremo  déla 

K. 


«74  Arquitectura  Civil. 

línea  Bdel  sumoscapo,  tírese  una  perpendicular  prolonga- 
da ,  hasta  que  corte  al  semicírculo  descrito :  divídase  la  por- 
ción menor  del  semicírculo  que  ha  cortado  la  perpendicu- 
lar en  tantas  partes  en  quantas  se  dividieron  los  dos  ter- 
cios superiores  ,  que  en  este  caso  son  seis  :  de  cada  uno  de 
los  puntos  de  esta  di  visión  tírese  una  perpendicular  de  suer- 
te ,  que  la  mas  apartada  del  exe  llegue  hasta  la  primera 
transversal ;  la  otra   hasta  la  segunda,  &c.  Por  los  puntos 
F,  F,  en  que  las  perpendiculares  cortan  á  las  transversales, 
guíese  con  mano  diestra  y  exercitada  una  línea  curva  ,  y 
quedará  poruña  parte  disminuida  la  coluna.  Hágase  la  mis- 
ma operación  á  la  otra  parte,  y  se  concluirá  la  diminución. 
Modo  3.  Francisco  Biondel  para  disminuirla  coluna  de 
una  vez  sin  buscar  tantas  líneas  como  en  los  dos  casos  pre- 
cedentes, nos  trazo  un  instrumento,  que  abrevia  mucho  la 
operación.  Fabrícase  de  esra  suerte  :  tómese  una  vara  d 
regla  grande  de  madera  d  de  metal  SSFig.iAt  la  Estampa 
32.  casi  tan  larga  como  tiene  de  alto  la  coluna :  Tómese  otra 
vara  IB  larga  á  discreción,  y  encáxese  en  la  SS  en  el  punto 
correspondiente  á  B,  que  está  en  el  teicio  de  la  coluna,  de 
suerte  que  forme  ángulos  rectoi  con  lavara  SS  :  para  ase- 
gurar este  encaxe  ó  unión  ,  añádanse  los  estribos  ó  listo- 
nes de  los  lados  :  en  medio  de  la  vara  SS  hágase  una  canal 
en  figura  de  cola  de  Milán  :  tomando  con  el  compás  la  dis- 
tancia de  un  mddulo,asiéntese  la  una  punta  en  el  punto  O, 
que  es  donde  tiene  su  menor  diámetro  la  coluna,  y  con  la 
otra  señálese  el  punto  C:  en  este  punto  póngase  \in  tarugo 
de  modo,  que  por  la  parte  superior  forme  como  un  botón, 
y  por  la  parte  inferior  una  cola  de  Milán  ,  encaxada  en  la 
canal  de  la  vara  SS  :  por  los  puntos  O  y  C  tírese  una  línea 
larga  OP  ,  que  cortará  la  vara  BI  en  E  :  en  este  punto  E 
pongas»  otro  tarugo  de  madera   ó  de  metal  :  de  O  á  P 
póngase  otra  vara  ó  regla  PO ,  que  se  unirá  con  la  vara  SS 
por  medio  deí  tarugo  C,  y  con  la  BI  por  medio  del  tarugo 
d  boron  Een  la  regía  PO  hágase  la  abertura  ER  de  suer- 
te ,  que  la  RO  sea  igual  con  la  EH,  y  de  este  modo  queda 
fabricado  el  instrumento. 

Su  uso  es  este:  Póngase  sobre  el  medio  del  estípite ,  del 


Libro  Primero.  j¿ 

cjual  se  hade  hacer  la  coluna ,  el  instrumento  del  modo  que 
se  vé  en  hFig.  i.;  muévase  la  regla  OP,baxando  siempre 
por  la  canal  el  tarugo  C,  y  la  punta  puesta  en  el  extremo 
O  describirá  necesariamente  la  curva  OH  ,  que  señala  la 
diminución  de  la  coluna.  Claudio  Peraut ,  para  que  con  este 
instrumento  se  puedan  disminuir  tanto  las  colunas  peque- 
ñas como  las  grandes  ,  le  traza  del  modo  que  se  vé  en  las 
Figuras  274.,  en  las  quales  se  vé  ,que  la  PO  puede  cor- 
rer tanto  hacia  O  como  hacia  P,  para  que  de  este  modo  Ja 
CO  se  haga  igual  al  modulo,  así  de  la  coluna  grande  como 
de  la  pequeña.  Los  tornillos  de  la  Fig.  3.  74  sirven  para 
determinar  y  fixar  la  longitud  ,  así  de  la  porción  CO  (que 
según  la  variedad  de  coiunas  será  mayor  d  menor  )  como 
de  la  EC,y  de  la  EB  en  la  Figura  1.  La  Figura  3.  se  pone 
para  que  se  vea  como  se  hace  la  canal  y  el  tarugo. 

PROP.    LIV. 

Explícase  el  modo  de  acanalar  y  estriar  las  colunas. 

V^/anal  de  la  coluna  es  lo  cavado  en  el  vivo  o'  macizo  de 
este  cuerpo  :  estria  es  el  lomo  ,  que  separa  y  divide  las 
canales.  Ambos  ornatos  suelen  hermosear  las  colunas  Jó- 
nicas ,  Corintias  y  Compuestas ,  y  solo  el  primero  las  Dd- 
ricas.  Las  canales  son  siempre  porciones  de  círculo  ,*  en 
las  colunas  Jónicas  ,  Corintias  y  Compuestas  son  semi- 
círculos ;  en  las  Dóricas  quadrantes  ,  o  aun  la  sexta  par- 
te del  círculo.  En  este  orden  se  unen  las  canales  sin  de- 
xar  estria  alguna  entre  sí,  como  se  vé  en  las  Figuras  1. 
y  2.  de  la  Estampa  9.  Los  términos  d  remates  de  las  ca- 
nales ,  así  en  las  colunas  Dóricas  como  en  las  demás  ,  son 
casi  siempre  semicírculos  ,  aunque  se  halle  tal  qual  colu- 
na antigua  ,  como  las  del  Templo  de  Vesta  en  Tívolí, 
cuyos  remates  no  son  semicirculares  sino  quadrados.  De 
estas  canales  se  hacen  20.  en  las  colunas  Dóricas,  24.  en 
las  Jónicas  ,  Corintias  y  Compuestas. 

En  las  colunas  Dóricas  se  trazan  de  este  modo: divída- 
se la  circunferencia  de  la  coluna  en  el  sumo-scapo  en  20. par- 
tes iguales:  de  uno  de  los  puntos  de  esta  división  tírese  112  2 

K2 


76  Arquitectura  Civil. 

línea  recta  hasta  el  sumoscapo  :  empezando  del  corte  que 
hace  la  sobredicha  línea  en  el  sumo-scapo,  divídase  la  cir- 
cunferencia de  este  en  otras  20.  partes  iguales:  únanse  con 
líneas  rectas  los  puntos  señalados  en  el  imo-scapo,  con  los 
cjue  le  corresponden  en  el  sumoscapo  ;  y  de  este  modo  se 
sabrá  la  anchura  de  cada  canal.  Hecho  esto  tómese  aparte 
en  una  línea  la  amplitud  de  la  canal  en  el  imo-scapo  :  sobre 
esta  amplitud  hágase  un  triángulo  equilátero  ,  como  se  vé 
en  la  Figura  C  cíe  la  Estampa  9.  ;  y  del  vértice  de  este  trián- 
gulo, con  el  intervalo  de  qualquiera  de  suslados, descríbase 
la  porción  del  arco  que  se  vé  en  la  Figura ,  y  esta  porción 
será  la  concavidad  de  la  canal ,  que  de  este  modo  será  la 
sexta  parte  del  círculo.  Si  se  traza  del  modo  que  se  vé  en 
la  Figura  O  será  quadrante  ;  y  esta  porción  será  la  conca- 
vidad de  la  canal  en  el  imo-scapo.  Hágase  la  misma  opera- 
ción en  el  sumo  scapo  ,  y  se  labrarán  con  facilidad. 

En  las  colunas  Jonkas,  Corintias  y  Compuestas  se  di- 
vidirán las  periferias  del  imo  y  sumo- scapo  en  24.  partes 
iguales  del  modo  que  antes  dixe.  Cada  una  de  estas  24.  par- 
tes o  intervalos  se  divide  en  quatro  partes  iguales,  o  tam- 
bién en  5.  :  una  de  estas  partes  sirve  para  la  anchura  de  Ja 
estria  ,  y  las  demás  para  la  anchura  de  la  canal ,  que  se  ha- 
ce en  forma  y  concavidad  de  semicírculo. 

Estas  canales  se  pueden  adornar  del  modo  que  lo  están 
las  de  las  Figuras  1.  y  2.  de  la  Estampa  33.  que  tienen  me- 
tidas dentro  de  sí  en  la  parte  interior  unas  contracanales 
ó  báculos  ,  de  los  quales  nacen  hojas  ,  flores  y  frutos. 
Otros  ornatos  se  pueden  entallar  en  Jas  canales  ;  pero 
los  que  se  vén  en  las  Figuras  citadas  salen  con  acierto. 
Aquí  se  han  de  advertir  dos  cosas.  La  primera  ,  que  es- 
tas canales  íolo  pueden  estar  así  entalladas  quando  es- 
tá el  Friso  esculpido  ,  y  la  cornija  adornada  con  todos 
los  ornatos  con  que  la  puede  hermosear  el  arte.  La  se- 
gunda ,  que  las  canales  quando  están  así  enriquecidas  con 
estos  relieves  han  de  ser  20.  solamente  ,  para  que  la  vis- 
ta perciba  sin  confusión   sus  labores. 


Libro  Primero.  77 

PROPOSICIÓN    LV. 

Hacer  una  coluna  de  muchas  -piezas  de  piedra  ó  de  otra 
materia.  Estampa  33.  Fig.  3. 


E 


s  constante  ,  que  la  hermosura  de  las  colunas  consiste 
principalmente  en  ser  todas  de  una  pieza  ;  pero  por  fal- 
ta de  piedras  de  competente  magnitud  nos  vemos  muchas 
veces  precisados  á  labrarlas  de  muchas  piezas  ,  especial- 
mente si  se  quieren  hacer  de  mármol  ú  otras  piedras  ri- 
cas, que  con  dificultad  suelen  hallarse  en  muchos  Países. 
Para  que  el  Arquitecto  pues  labre  estas  colunas  con  acier- 
to ,  debe  procurar  quanto  pueda  ocultar  la  unión  d  jun- 
tura de  las  piezas.  A  este  fin  se  hacen  á  iguales  distan- 
cias varias  faxas  resaltadas  ,  en  las  quales  se  pueden  en- 
tallar algunos  ornatos  ,  como  las  Armas  Reales,  d  algunos 
otros  símbolos  de  alguna  historia  ,  apropiados  al  lugar  y 
á  las  personas.  Con  estos  relieves  y  labores  fácilmente 
se  ocultan  las  junturas.  Las  faxas  resaltadas  pueden  ser 
de  diferente  materia  que  los  tímpanos  d  piezas  interme- 
dias ,  y  también  de  diferente  color  ; porque  no  parece  mal 
una  coluna  ,  en  la  qual  los  tímpanos  son  de  mármol  blan- 
co ,  y  las  faxas  resaltadas  de  otro  color  o  al  contrario. 
La  mayor  altura  de  estas  faxas  ,  es  un  modulo,  y  no 
pueden  ser  mas  que  seis  ,  porque  siendo  mas  harían  pa- 
recer muy  baxa  la  coluna.  Aquí  se  debe  advertir  ,  que 
si  lo  que  falta  á  la  piedra  dé  que  se  ha  de  hacer  la  co- 
luna fuere  poco  ,  se  podrá  suplir  este  defecto  hacien- 
do la  basa  de  la  coluna  algo  mayor  que  las  ordinarias, 
y  añadiendo  á  la  iíltima  moldura  ,  que  suelen  tener  las 
basas  ,  otra  moldura  revestida  de  hojas  y  otros  ornatos, 
que  ocultan  la  unión  de  la  basa  con  la  coluna.  De  este 
artificio  se  valió  el  Arquitecto  que  fabrico  la  Capilla 
en  que  dicen  que  fué  bautizado  Constantino  el  Gran- 
de. Del  mismo  usaron  Andrés  Paladio  y  otros  célebres 
Arquitectos. 


y$  Arquitectura  Civit. 

PROPOSICIÓN    LVI. 

Explicase  la  proporción  de  las  pilastras  y  retropilastras. 

uon  las  pilastras  unas  porciones  de  colunas  quadradas, 
que  suelen  resaltar  sobre  el  macizo  de  lis  parástades  ó  pi- 
lares. Pdnense  en  lugar  de  las  colunas  de  todos  los  orde- 
nes ,  y  tienen  de  altura  los  mismos  módulos  que  tienen  las 
colunas  del  orden  áque  pertenecen.  El  chapitel  y  basa  tie- 
nen las  mismas  medidas  y  ornatos  que  en  las  colunas  ;  pe- 
ro por  quanto  las  pilastras  no  suelen  disminuirse,  como  las 
colunas,  se  podrá  dar  al  Abaco  del  chapitel  de  las  pilastras 
6.partes  de  proyectura  mas  que  al  Abaco  del  chapitel  de  las 
colunas.  El  resalte  de  las  pilastras  sobre  el  plano  de  los  pi- 
lares ,  ha  de  ser  algo  mayor  que  el  de  la  arquivuelta  ,  que 
circuye  al  arco.Debaxode  las  basas  de  las  pilastras  se  suelen 
poner  unos  pedestales  con  basa  ,  pero  sin  cornija,  que  por 
lo  ordinario  tienen  el  Neto  quadrado  aun  en  los  órdenes 
Corintio  y  Compuesto;  mas  no  se  puede  negar,  que  en  es- 
tos dos  ordenes,  y  aun  en  el  Jónico,  pareceria  mucho  me- 
jor el  pedestal,  si  de  la  altura  que  tiene  quando  lleva  basa 
y  cornija  ,  se  quitasen  solamente  dos  módulos;  de  suerte 
que  el  pedestal  Jónico  sin  cornija  tuviese  4.  módulos  de 
alto  ,  y  el  Cornijón  y  Compuesto  5.  módulos. 

Las  retropilastras  ó  traspilastras  se  ponen  detras  de  las 
colunas  volantes,  ó  avanzadas  hacia  fuera  de  la  pared.  Ob- 
servan en  todo  lo  mismo  que  hemos  dicho  de  las  pilastras. 

PROP.  LVII. 

Explicase  la  colocación  de  las  colanas  y  pilastras ,  /  el  resal' 
te  de  los  cornijones. 

-Las  colunas  se  pueden  colocar  de  varios  modos  en  los 
edificios  ,  porque  se  pueden  poner  ó  del  todo  separadas 
de  los  pilares  ,  de  suerte  que  vuelen  del  todo  hacia  fuera, 
ó  parte  entradas  en  el  macizo  de  los  pilares.  Quando  las 
colunas  son  volantes,  llevan  traspilastras;  y  están  estas  tan 
distantes  de  las  colunas ,  quanto  es  menester  para  los  vue- 


Libro  Primero.  «o 

los  del  chapitel,  así  de  las  colunas  como  de  las  traspilastras. 
Quando  están  parte  entregadas  en  el  macizo  de  los  pilares, 
es  preciso  que  resalten  sobre  el  plano  de  estos  dos  tercios  de 
su  diámetro,para  que  las  proyecturas  de  las  impostas  y  ar- 
quivueltas  no  salgan  mas  afuera  del  medio  de  las  colunas. 

Si  las  colunas  son  volantes  ,  el  cornijón  ha  de  resaltar 
en  la  parte  correspondiente  á  la  coluna.  Si  las  colunas  están 
entregadas  en  el  macizo  de  los  pilares  ,  podrá  seguir  el  re- 
salte'todo  el  cornijón:  y  si  se  quiere  solo  el  Friso  y  Arqui- 
trabe, quedando  la  cornija  en  la  parte  correspondiente  á  la 
coluna  con  la  misma  proyectura,  que  en  Ja  parte  correspon- 
diente á  los  Portales  ó  entrecolunios.El  resalte  del  Friso  y 
Arquitrabe  ha  de  ser  igual  al  sumo -scapo  de  las  colunas,  tari- 
*to  en  la  frente  como  en  los  lados.  Lo  mismo  que  se  ha  di- 
cho de  las  colunas  entregadas  en  el  macizo  de  las  parástades, 
se  ha  de  entender  de  las  pilastras  ,  advirtiendo  que  quando 
no  llevan  grande  resalte  se  podrán  encapitelar  en  el  Friso  y 
Arquitrabe  >  pasando  la  corona  de  Ja  cornija  sin  resalte  al- 
guno. 

PROP.    LVIII. 
Explícase  la  proporción  y  simetría  de  dos  6 .  tres  cuerpos 
de  Arquitectura  ,  quando  puestos  unos  sobre  otros 
componen  una  fábrica. 

XIjS  muy  ordinario  en  los  Retablos  de  los  Altares ,  y 
en  las  fábricas  especialmente  de  Frontispicios  ,  Claustros 
y  Colunatas  ,  el  sobreponer  unos  cuerpos  de  Arquitec- 
tura á  otros  ;  y  así  es  preciso  explicar  la  simetría  y  pro- 
porción que  han  de  observar  entre'  sí  ,  para  que  ha- 
gan buena  y  agradable  vista.  Para  esto  se  ha  de  supo- 
ner ,  que  los  Arquitectos  nunca  ponen  sobre  el  primer 
cuerpo  otro  del  mismo  orden  ,  sino  que  en  el  inferior 
lugar  ponen  los  ordenes  mas  firmes  y  robustos  :  y  en  el 
lugar  superior  los  mas  delgados  y  menos  robustos;  de  suer- 
te que  (  dexando  aparte  el  Orden  Toscano  ,  que  no  tiene 
lugar  en  fábricas  primorosas)  tendrá  el  primero  é  inferior 
lugar  el  orden  Dórico  ,  el  segundo  el  Jónico  ,  el  tercero 
el  Corintio  ,   y  sobre  el  Corintio  se   pondrá  el  Com- 


go  Arquitectura  Civil. 

puesto.  Regularmente  en  las  fábricas  solo  suelen  colocar- 
se dos  ó  tres  ordenes  ,  y  así  explicaré  solamente  la  pro- 
porción respectiva  de  tres  cuerpos  de  Arquitectura  ,  qua- 
lesquiera  que  sean  de  los  sobredichos. 

Algunos  Arquitectos  quieren  que  la  proporción  del 
primer  cuerpo  con  el  segundo  sea  como  5.  con  3.  ;  esto 
es  ,  que  de  la  altura  que  han  de  ocupar  los  dos  cuerpos 
de  Arquitectura  ,  tenga  5.  partes  el  primer  o'rden  ,  y  3.  el 
segundo.  Scamozi  quiere  que  el  semidiámetro  del  sumo- 
scapo de  la  coluna  inferior  ,  sea  la  cantidad  del  modulo 
del  orden  superior.  Vitruvio  dice  ,  que  las  colunas  del  se- 
gundo cuerpo  han  de  ser  3.  quartos  de  las  del  primero  ,  y 
las  del  tercero  3.  quartos  de  las  del  segundo. 

El  Padre  Dr.  Tomas  Vicente  Tosca  juzga  ,  que  no  se 
puede  dar  regla  general ,  diciendo  que  lo  firme  del  pedestal 
del  segundo  cuerpo  solamente  ha  detener  de  anchólo  que 
tiene  de  diámetro  el  sumoscapo  de  la  coluna  inferior  sobre 
quien  asienta  ;  y  determinada  esta  magnitud  ,  queda  jun- 
tamente determinada  la  magnitud  del  modulo  del  segundo 
cuerpo;  y  sabida  la  cantidad  del  modulo,  se  sabe  también 
la  altura  del  segundo  cuerpo ,  según  pide  el  orden  á  que 
pertenece.  Siendo  pues  diferentes  los  ordenes  á  que  puede 
pertenecer  este  segundo  cuerpo  ,  no  será  una  misma  su  al- 
tura ,  y  por  consiguiente  ni  su  proporción  con  el  primer 
cuerpo;  y  por  esta  razón  dice  este  Autor,  que  no  se  puede 
dar  regla  general  que  determine  la  proporción  del  segundo 
cuerpo  con  el  primero.  Pero  de  un  supuesto  que  hace,  de- 
duce una  regla  ,  que  de  su  aplicación  á  cada  orden  particu- 
lar ,  resulta  una  hermosa  proporción  del  segundo  cuerpo 
con  el  primero  ,  y  del  tercero  con  el  segundo. 

Supone  este  sabio  Autor,  que  las  anchuras  de  los  pe- 
destales son  proporcionales  con  las  alturas  de  toda  la  obra 
en  un  mismo  orden  ;  y  así  sabida  la  anchura  del  pedestal 
del  segundo  cuerpo  ,  se  halla  por  regla  de  tres  su  altura 
en  la  rorma  siguiente.  Quiero  saber  la  altura  ,  que  ha  de  te- 
ner un  segundo  cuerpo  de  orden  Corintio  con  pedestales, 
que  cargan  sobre  el  sumo-scapo  de  las  colunas  del  primer 
cuerpo  ,  que  supongo  ser  Jónico  :  esto  es ,  quiero  saber 


Libro  Primer».  8  c 

quantos  módulos  del  primer  cuerpo  Jónico  ha  de  tener  el 
segundo  ,  que  es  el  Corintio.  Operacio?t.  El  diámetro  del 
sumo-scapo  de  la  coluna  Jónica  son  30.  partes  de  su  mo- 
dulo :  luego  la  anchura  del  pedestal  Corintio  consta  de  30. 
partes  del  modulo  del  orden  Jónico  inferior  :  y  sabido  es- 
te numero  ,  formo  esta  regla  de  tres :  Si  50.  partes  que  ha 
de  tener  de  anchura  el  pedestal  Corintio  se  reducen  á  30; 
luego  32.  módulos  que  pide  la  altura  del  orden  Corintio, 
se  reducirán  á  19,  módulos  y  un  quinto  ;  y  esta  es  la  al- 
tura que  ha  de  tener  el  segundo  cuerpo.  Pero  se  debe  ad- 
vertir, que  estos  19.  módulos  son  de  la  misma  cantidad 
que  los  que  sirven  en  el  cuerpo  inferior  ;  y  así  para  de- 
terminar la  altura  de  los  miembros  y  molduras  del  se- 
gundo cuerpo  ,  no  se  ha  de  usar  de  la  cantidad  de  este 
modulo  ,  sino  de  la  que  consta  de  un  modulo  de  los  32. 
del  segundo  cuerpo  ,  por  los  quales  se  parte  la  altura  de 
los  19.  módulos  y  un  quinto  ,  y  se  sabe  la  cantidad  del 
modulo  propio  de  este  segundo  orden.  Del  mismo  mo- 
do se  halla  la  altura  del  segundo  cuerpo  en  los  demás 
ordenes. 

La  altura  del  tercero  cuerpo  se  halla  buscando  un  ter- 
cero niimero  proporcional  al  número  de  módulos  de  que 
consta  el  segundo  cuerpo  ;  de  suerte  que  el  primer  cuer- 
po tenga  con  el  segundo  la  misma  razón  ,  que  el  segun- 
do con  el  tercero.  Según  estas  reglas  he  formado  las  Ta- 
blas siguientes ,  en  las  quales  están  expresadas  las  alturas 
de  los  tres  cuerpos  ,  que  siempre  han  de  llevar  pedestal, 
á  lo  menos  el  segundo  y  tercero  cuerpo  ;  porque  si  algu- 
no de  estos  careciere  de  él ,  la  cornija  del  cuerpo  inferior 
ocultaría  gran  parte  de  la  coluna  del  cuerpo  superior  ,  lo 
que  parecería  cosa  fea.  En  la  Tabla  no  pongo  al  o'rden 
Toscano  ,  porque  este  no  tiene  lugar  entre  los  demás. 


8  2  Arquitectura  Civil. 

TABLA    I. 

BE  LA  ELEVACIÓN  DE  TRES  CUERPOS 

de  Arquitectura  ,  que  llevan  colunas. 

Jónico  sobre  Dórico  ,  y  Corintio  sobre  Jónico. 

i.  Cuerpo.  jL/orico   con    pedestales  25.  módulos  y  un 
tercio. 

2.  Cuerpo.  Jónico  con  pedestales  17.  módulos. 

3.  Cuerpo.   Corintio  con  pedestales  11.  módulos  y  medio. 
La  suma  de  los  dos  primeros  42.  módulos  y  un  tercio. 
La  suma  de  los  tres  53.  módulos  y  5.  sextos. 

Corintio  sobre  Jónico ,  y  Compuesto  sobre  Corintio. 

1.  Cuerpo.    I  ónico  con  pedestales  28.  módulos  y  medio. 

2.  Cuerpo.  •'Corintio  con  pedestales   10.  módulos  y  un 
quinto. 

3.  Cuerpo.  Compuesto  con  pedestales  13.  módulos. 

La  suma  de  los  dos  primeros  47.  módulos  y  dos  tercios 

poco  mas. 
La  suma  de  los  tres  60.  módulos  y  2.  tercios  poco  mas. 

Compuesto  sobre  Corintio. 

1.  Cuerpo.   v_Jorintio  con  pedestales  32.  módulos. 

2.  Cuerpo.  Compuesto  con  pedestales  19.  módulos  y  un 
quinto. 

La  suma  de  ambos  51.  módulos  y  un  quinto. 

Si  en  lugar  de  colunas  hubiese  pilastras  ,  cuyo  sumo- 
scapo no  suele  disminuirse  ,  se  usará  de  la  tabla  siguiente 
fabricada  con  el  mismo  artificio,. 


Libro  Primero,  $$ 

TABLA     II. 

DE  LA  ELEVACIÓN  DE  TRES  CUERPOS 

de  Arquitectura  ,  que  llevan  pilastras. 

Jónico  sobre  Dórico  ,  /  Corintio  sobre  Jónico, 

i.  Cuerpo.  ^L/drico  con  pedestales  25.  módulos»  y  un 
tercio. 

2>  Cuerpo.  Jónico  con  pedestales  20.  módulos ,  y  4.  vein- 
te y  cinco  avos. 

3.  Cuerpo.  Corintio  sobre  Jónico  16.  módulos  ,  y  un 
veinte  y  cinco  avo. 

La  suma  de  los  dos  primeros  45.  módulos  y  medio. 

La  suma  de  los  tres  61.  módulos ,  y  4.  séptimos  con  po- 
ca diferencia. 

Corintio  sobre  Jónico ,  y  Compuesto  sobre  Corintio, 

1.  Cuerpo.     I  dnico  con  pedestales   28.  módulos  y  me- 

y  dio. 

2.  Cuerpo.  Corintio  con  pedestales  23.  módulos  ,  y  un 
veinte  y  cinco  avo. 

3.  Cuerpo.  Compuesto  con  pedestales  19.  módulos. 

La  suma  de  los  dos  primeros  51.  módulos,  y  poco   mas 

de  medio. 
La  suma  de  los  tres  70.  módulos,  y  poco  mas  de  medio. 

Compuesto  sobre  Corintio. 

1.  Cuerpo.  V->orintio  con  pedestales  32.  módulos. 

2.  Cuerpo.  Compuesto  con  pedestales  23.  módulos  ,  y  u» 
veinte  y  cinco  avo. 

La  suma  de  la  altura  de  ambos  53.  módulos  ,  y  un  veinte 
y  cinco  avo. 
Aquí  advierte  el  citado  Padre  Dr.  Tosca  ,  que  puede  el 

~L  2 


84  Arquitectura  Civil. 

Arquitecto  dar  uno  ú  otro  módulo  mas  á  las  colunas ,  so- 
bre los  que  á  cada  orden  se  han  señalado  ,  lo  que  no  dis- 
minuirá la  hermosura  y  magestad  de  la  obra. 

PROP.    LIX. 

Explícase  la  altura  que  ha  de  ocupar  cada  cuerpo  de  Ar- 
quitectura ,   aliando  dos  ó  tres  juntos  componen 
una  fábrica. 

Oabida  la  proporción  que  tienen  entre  sí  los  dos  ó  tres 
cuerpos  de  Arquitectura  ,  quando  juntos  componen  una 
fábrica  ,  si  se  quiere  saber  quántos  palmos  de  altura  ocu- 
pará el  primer  cuerpo  ,  quántos  el  segundo  ,  y  quántos 
el  tercero  ,  se  hará  la  operación  siguiente.  Véase  quántos 
palmos  han  de  subir  los  tres  cuerpos  de  Arquitectura  jun- 
tos ;  pártase  el  número  de  estos  palmos  por  la  suma  de  to- 
dos los  mo'du los,  que  contienen  los  tres  cuerpos,  que  se 
halla  en  las  Tablas  de  la  proposición  antecedente;  y  el  quo- 
ciente  multipliqúese  por  el  numero  de  módulos  ,  que  en  la 
Tabla  tiene  el  primer  cuerpo,  y  el  producto  dará  los  palmos 
de  altura  del  primer  cuerpo :  multipliqúese  otra  vezel  mis- 
mo quociente  por  el  número  de  módulos  que  en  la  Tabla  tie- 
ne ti  segundo  cuerpo,  y  el  producto  dará  los  palmos  de  al- 
tura del  segundo  cuerpo:  multipliqúese  tercera  vez  el  mismo 
quociente  por  el  número  de  módulos  que  en  la  Tabla  tiene 
el  tercero  cuerpo,  y  el  producto  determinará  los  palmos  de 
altura  del  tercero  cuerpo.  Exemplo.  Supongo  que  la  altu- 
ra que  han  de  ocupar  los  tres  cuerpos  de  Arquitectura  jun- 
tos, Dórico  ,  Jónico  y  Corintio  es  108.  palmos.  Operación. 
Búsquese  en  la  Tabla  qual  es  la  suma  de  los  módulos  que 
contienen  los  tres  cuerpos,  y  se  hallará  que  es  53.  y  5.  sex- 
tos: parto  pues  los  108.  palmos  de  la  altura  de  los  tres  cuer- 
pos por  53.  y  5.  sextos ,  y  el  quociente  dos  palmos  poco  mas 
es  el  módulo  común  álos  tres  órdenes.  Multipliqúese  ahora 
este  quociente  2.  palmos  por  25. y  un  tercio,  que  es  el  núme- 
ro de  módulos,  que  en  la  Tabla  tiene  el  primer  cuerpo,  y 
el  producto  50.  palmos  y  dos  tercios  será  la  altura  del  pri- 
mer cuerpo :  multipliqúese  el  misino  quociente  dos  palmos 


Libro  Primero.  #^ 

por  17.  que  es  el  número  de  módulos  que  en  la  Tabla  tiene 
el  segundo  cuerpo  ,  y  el  producto  34.  palmos  será  la  altu- 
ra del  segundo  cuerpo  :  multiplíquese  finalmente  el  mis- 
mo quociente  dos  palmos  por  n.  y  medio  ,  que  es  el  nu- 
mero de  módulos  que  en  la  Tabla  tiene  el  tercero  cuerpo, 
que  en  esta  suposición  es  Corintio  ,  y  el  producto  2%.  pal- 
mos será  la  altura  del  tercero  cuerpo. 

Si  solo  se  hubieren  de  poner  dos  ordenes  en  la  fachada 
u  otra  obra  ,  pártase  la  altura  que  han  de  ocupar  los  dos 
ordenes  juntos  por  la  suma  de  los  módulos  que  en  la  Ta- 
bla tienen  los  dos  cuerpos  ,  y  el  quociente  multiplíquese 
por  el  número  de  módulos  que  en  la  Tabla  tiene  cada  or- 
den ;  y  continuando  la  operación  como  antes  ,  se  sabrán 
los  palmos  de  altura  de  cada  cuerpo. 

PROP.    LX. 

Explícase  el  modo  de  trazar  el  remate  6  frontera  de  una 

fachada. 

duelen  terminarse  las  fábricas ,  d  en  línea  orizontal  d 
en  inclinada  ,  que  unas  veces  es  recta  ,  y  otras  circular. 
Quando  el  remate  d  difinicion  de  la  fábrica  es  en  línea  ori- 
zontal, d  se  termina  esta  en  el  mismo  cornijón,  d  sobre  el 
cornijón  se  añade  un  antepecho  con  balaustres  iguales  á  la 
altura  de  los  pedestales  de  aquel  orden  ,  que  allí  se  colocaría 
si  fuere  necesario.  Quando  el  remate  es  en  línea  inclinada, 
suele  ser  triangular  o  circular,  y  entonces  le  trazan  de  va- 
rios modos  los  Arquitectos  ;  pero  el  que  con  mas  acierto 
determina  su  altura  ,  es  el  de  Sebastiano  Serlio  ,  que  en  el 
cap.6.  del  lib.  4.  de  su  Arquitec  tura  obra  del  modo  siguiente, 
Fig.  5.  de  la  Estampa  29.  Sea  la  IR  la  basa  del  remate  d 
frontón  de  un  frontispicio  :  pártase  por  medio  en  C  con  la 
perpendicular  OCH  :  córtese  la  CH  iguala  IC  :  hágase  cen- 
tro en  H  ,  y  con  la  distancia  HI  descríbase  el  segmento  de 
círculo  IOD  ,  y  este  arco  determinará  la  altura  del  remate 
circular.  Si  se  quiere  triangular,  tírense  las  líneas  IO,  RO, 
y  quedará  formado.  Por  estas  líneas  se  ha  de  ir  guiando  la 
cornija  con  las  mismas  medidas  y  cortes ,  que  si  la  cor- 


86  Arquitectura  Civil. 

ni  ja  estuviese  en  línea  orizontal.  En  el  modo  de  determinar 
el  origen  de  los  cortes  de  estas  cornijas  angulatas  o  circu- 
lares ,  suelen  cometer  algunos  yerros  los  Arquitectos ,  que 
evitarán  si  determinan  su  origen  de  este  modo :  Sea  la  cor- 
nija angulata  que  se  ha  de  formar  la  de  la  Fig.  6.  de  la 
Estampa  29.  Determinado  primeramente  el  ángulo  P  d  D, 
suponiendo  que  se  ha  tirado  una  línea  desde  D  á  C,  se  des- 
cribirá con  líneas  ocultas  la  cornija  recta  B  (que  está  al  lado 
de  la  Figura  6.)  d  la  que  se  quisiere  usar:  tírense  las  líneas 
HOy  DP ,  prolongada  esta  hasta  la  basa ,  de  suerte  que  sean 
perpendiculares  al  Orizonte  ,  y  por  consiguiente  entre  sí 
paralelas :  continúense  las  líneas  de  la  cornija  recta  B  hasta 
que  corten  HO  ;  y  de  las  intersecciones  tírense  líneas  pa- 
ralelas á  la  SD  hasta  llegar  á  la  DP  ,  en  la  qual  forman  un 
mismo  ángulo.  Hágase  en  la  otra  parte  esta  misma  opera- 
ción ,  y  quedará  bien  determinado  el  origen  de  los  cortes 
de  la  cornija  angulata,  cuyos  dentellones  han  de  ser  siem- 
pre perpendiculares  al  Orizonte.  Estas  cornijas  angulatas  se 
suelen  quebrar  ,  quando  en  medio  de  ellas  se  quiere  colo- 
car otro  cuerpo  mas  alto.  Sobre  la  cornija  d  frontón  ,  en 
la  parte  correspondiente  á  las  colunas  d  pilastras ,  se  suele 
poner  d  una  Acrotera  con  su  bola  encima  ,  d  una  Estatua, 
ú  otro  qualquier  ornato  ,  que  termine  con  gala  la  coluna 
d pilastra,  que  está  debaxo.  La  altura  del  Neto  de  las  acro- 
teras  de  los  lados  suele  ser  igual  al  vuelo  de  la  cornija  ;  la 
del  Neto  de  la  acrotera  de  en  medio  siempre  es  mayor. 


A, 


PROP.    LXI. 

Explicase  la  proporción  de  los  balaustres. 


.doman  los  balaustres  los  remates  de  las  fábricas  ,  los 
Presbiterios  de  los  Templos  ,  y  otras  muchas  partes,  de 
manera  que  su  freqüente  uso  les  ha  hecho  uno  de  los 
principales  ornatos  de  los  edificios.  Su  altura  depende  del 
lugar  en  que  se  ponen.  Si  se  coloca  n  sobre  cornijones ,  se  les 
dará  de  altura  lo  mismo  que  se  daria  á  los  pedestales 
de  los  ordenes  ,  que  sobre  los  cornijones  se  pueden  co- 
locar. Si  se  ponen  en  los  Presbiterio s ,  en  las  Capillas,  y  en 


Libro  Primero.  %y 

qualquiera  otra  parte  que  no  esté  muy  alta  ,  comunmente 
suelen  tener  dos  pies  y  un  tercio  de  altura  ,  sin  la  plan- 
ta-baxa  o  socolo  ,  que  suelen  tener  continuado  por  to- 
da la  longitud  de  los  pretiles  d  hileras  ,  y  sin  la  ta- 
blita  superior  d  planta-alta  ,  que  les  sirve  de  cornija. 
Entre  cada  cinco  d  seis  balaustres  se  ponen  unas  acro- 
teras  d  pedestales  pequeños  que  les  separan.  Sobre  es- 
tas acroteras  se  ponen  unas  bolas  redondas  ,  en  que  re- 
matan con  grande  gala  y  hermosura.  Estos  balaustres, 
acroteras  y  bolas  se  suelen  hacer  de  mármol  ,  de  jas- 
pe ,  y  de  otras  piedras  ricas.  En  la  Estampa  34.  he 
puesto  15.  diseños  diferentes  de  balaustres  ,  y  en  la 
Estampa  35.  seis ,  de  los  quales  podrás  servirte  si  te 
parecieren  buenos. 

LIBRO    IX 

TOTAL  DE    LA   DISPOSICIÓN  DE   LAS 

fabricas. 


E 


is  la  disposición  total  de  los  edificios  el  principal 
objeto  de  este  tratado  ,  á  que  se  dirige  todo  lo  que 
hemos  dicho  en  el  libro  antecedente  ;  mas  porque  ade- 
mas de  los  cuerpos  en  él  explicados  ,  hay  otros  cuya 
delineacion  es  del  todo  necesaria  ,  explicaré  en  este  pri- 
mer capítulo  su  formación  ,  para  que  pueda  el  Arquitecto 
con  acierto  proceder  á  la  descripción  total  de  las  obras, 


$3  Arquitectura  Civit. 

CAPITULO    I. 

EXPLICASE    LA    PROPORCIÓN 

de  algunos  cuerpos ,  cuya  formación  es  necesaria 
para  la  recta  descripción  de  los  edificios. 


s 


on  las  ventanas  ,  puertas,  nichos  y  chimeneas  las  par- 
tes mas  esenciales  de  las  fábricas  ;  y  así  debe  el  Arquitec- 
to saber  trazar  con  perfección  ,  no  sea  que  de  su  fealdad 
resulte  la  de  todo  el  edificio. 


E 


PROP.    I. 

Explícase  la  proporción  de  las  partes.  Estampa  36". 


<s  la  puerta  el  primer  objeto  que  se  presenta  á  la  vista 
del  que  entra  en  el  edificio  ,  adorna  la  fachada  ,  y  osten- 
ta la  interior  grandeza  de  la  fábrica  :  por  esta  causa  debe 
ser  bien  proporcionada  y  garbosa  ,  no  sea  que  tropezando 
en  ella  la  vista  halle  en  el  primer  objeto  que  corregir.  La 
proporción  de  las  puertas  depende  de  los  lugares  en  que  se 
hubieren  de  hacer  ;  y  siendo  estos  tantos  y  tan  varios  ,  no 
será  siempre  una  misma  proporción  :  y  así  explicaré  sola- 
mente la  que  ordinariamente  suelen  tener.  Para  esto  se  ha 
de  suponer,  que  de  las  puertas  hay  unas  grandes,  otras  me- 
dianas ,  y  otras  pequeñas.  Cuéntanse  entre  las  grandes  los 
arcos  d  portales  de  las  Ciudades  y  Villas  ,  las  de  los  Tem- 
plos ,  y  las  de  algunos  grandes  cercados.  Las  medianas  son 
las  puertas  de  casas  ordinarias ,  por  las  quales  no  entran  co- 
ches ni  sillas  :  las  puertas  menos  principales  de  los  Tem- 
plos ,  y  otras  que  suelen  ser  de  la  misma  anchura.  Las  pe- 
queñas son  las  puertas  de  los  aposentos ,  salas ,  cámaras  ,  y 
otros  apartamientos  de  una  casa.  La  anchura  de  los  porta- 
les de  las  Ciudades  y  Villas  se  determina  por  la  estrechez 
ó  anchura  de  la  calle.  Las  puertas  cocheras ,  como  las  de 
las  Figuras  3.  6. y  9.  si  se  hacen  encalle  muy  ancha,  bastará 


Libro  Segundo.  S^ 

que  tengan  9.  pies  de  anchura ;  si  se  hacen  en  calle  estrecha, 
por  la  qual  no  pueden  pasar  dos  coches  á  la  par  ,  se  dará  á 
las  puertas  10.  pies  y  medio  de  ancho.  Si  por  la  puerta  co- 
chera hubieren  de  entrar  carros  y  galeras  ,  aunque  la  calle 
sea  muy  espaciosa  ,  será  preciso  darla  de  claro  10.  pies  y 
medio  lo  que  menos;  y  si  la  calle  fuere  muy  estrecha  12. 
pies.  La  altura  de  estas  puertas  ha  de  ser  dupla  d  casi  du- 
pla ;  y  aunque  alguna  vez  sea  de  un  ancho  y  tres  quartos, 
parecerá  muy  bien;  mas  no  si  fuere  menor  que  un  ancho  y 
medio.  Las  puertas  cocheras  pueden  ser  adinteladas  ,  es- 
carzanas ,  semicirculares ,  &c.  mas  no  polígonas. 

Las  puertas  de  grandes  cercados,  como  Fig.  1.  ,  tienen 
la  misma  anchura  que  las  cocheras ;  pero  su  altura  por  lo 
ordinario  no  excede  á  un  ancho  y  3.  quartos.  Otras  puer- 
tas hay  de  Jardines  ,  como  la  de  la  Fig.  5 ,  que  tienen  la 
misma  altura  y  anchura  que  las  cocheras.  La  anchura  de 
las  puertas  principales  de  los  Templos ,  se  toma  de  la  an- 
chura de  la  Nave;  de  suerte  que  si  su  anchura  es  de  24.  has- 
ta 32.  se  dará  el  tercio  al  claro  de  la  puerta;  pero  si  la  an- 
chura de  la  Nave  fuere  de  32.  hasta  50.  nunca  ha  de  ser  me- 
nor la  anchura  de  la  puerta  que  la  quarta  parte,  ni  mayor 
que  la  tercera.  La  altura  de  estas  puertas  ha  de  ser  dupla 
de  su  anchura  ,  y  se  ha  de  cerrar  ó  terminar  con  dintel, 
haciéndolas  siempre  quadrangulares.  Las  puertas  media- 
nas ,  como  las  de  las  Figuras  2 ,  4,  7  y  8 ,  suelen  tener  de 
anchura  de  5.  á  7.  pies.  Su  altura  dupla,  ó  mas  que  dupla, 
que  para  este  género  de  puertas  es  una  proporción  admira- 
ble. La  anchura  de  las  puertas  pequeñas  para  salas  y  otras 
piezas  grandes  de  las  casas,  será  de  4.  pies  hasta  5.  y  me- 
dio; su  altura  dupla,  d  algo  mas  que  dupla.  Las  puertas  de 
escaleras  excusadas,  de  recámaras,  de  gabinetes,  y  de  otras 
piezas  pequeñas  tendrán  de  anchura  de  3.  pies  y  medio  has- 
ta 4.  ,  su  altura  mas  que  dupla. 


M 


90  Arquitectura  Civil. 


S 


PROP.    II. 

Explícame  los  ornatos  de  las  puertas.  Estampa  36. 


iendo  las  puertas  principales  de  los  edificios  la  parte  mas 
visible  de  las  fachadas,  se  podrá  distinguir  la  puerta  de  una 
casa  grande  de  la  de  las  pequeñas,  haciendo  resaltar  sobre 
las  jambas  un  cuerpo  ú  orden  de  Arquitectura.  Si  la  calle 
en  donde  se  hace  la  puerta  fuere  bastantemente  ancha  ,  se 
podrá  adornar  con  colunas,  cornijón  y  remate  encima,  po- 
niendo en  el  Témpano  del  remate  d  Frontón  las  Armas  del 
Dueño  de  la  casa,  como  se  vé  en  la  Fig.  9.  Si  la  calle  fue- 
re estrecha ,  se  pondrán  pilastras  en  lugar  de  colunas  ,  y  se 
dará  poca  volada  á  las  molduras  del  orden.  Quando  hay 
orden  de  Arquitectura  en  la  portada ,  se  dará  al  sobredintel 
un  modulo  de  altura.  La  misma  anchura  tendrán  en  ese  ca- 
so las  sobrejambas,  que  son  unas  molduras  que  se  suelen  ha- 
cer sobre  las  jambas ,  y  unidas  con  las  del  sobredintel  guar- 
necen la  puerta.  Si  la  calle  es  tan  estrecha ,  que  no  permite 
aun  el  poco  vuelo  de  las  pilastras ,  se  hará  un  encasamiento 
en  la  pared  delantera,  y  en  él  se  colocará  la  puerta,  como 
se  vé  en  la  Fig.  6.  Sobre  la  puerta  principal  de  las  casas  se 
suele  hacer  un  balcón  ,  como  se  representa  en  la  Fig.  3,  de- 
baxo  del  qual  se  podrá  hacer  un  cuerpo  volante,  que  aun- 
que no  le  sostenga,  parezca  sostenerle;  y  en  este  cuerpo  ú 
ornato  se  podrán  colocar  las  Armas  del  Dueño  de  la  casa. 
Las  puertas  medianas  de  casas  ,  que  tienen  su  fachada 
en  alguna  calle  estrecha  ,  las  de  salas  grandes ,  antesalas, 
Sacristías  ,  &c.  se  adornan  solamente  con  sobrejambas, 
sobredinteles  y  cornijones ,  cuyas  medidas  suelen  ser  es- 
tas ,  Fig.  3.  de  la  Estampa  35.  La  altura  del  claro  de  la 
puerta  es  dupla  de  su  anchura:  divídase  esta  altura  en  11. 
partes  iguales ,  y  tres  de  estas  serán  para  la  altura  del  cor- 
nijón, que  será  d  arbitrario,  d  uno  de  los  cinco  ordenes; 
y  de  qualquiera  orden  que  sea  se  darán  al  Arquitrabe, 
Friso  y  Cornija  ,  las  medidas  y  molduras  que  les  corres- 
ponden, según  lo  que  hemos  dicho  hablando  de  cada  orden 
en  particular.  La  anchura  de  las  sobrejambas  es  igual  á  la 


Libro  Segundo.  91 

altura  del  Arquitrabe  d  sobredintel ,  que  en  este  caso  son 
una  misma  cosa.  Al  lado  de  las  sobrejambas  se  ponen  los 
montantes  P,  que  son  unas  pilastras  pequeñas  de  poco  re- 
salte ,  d  otra  qualquiera  moldura  paralela  á  las  sobrejambas: 
su  altura  es  la  misma  que  la  del  claro  de  Ja  puerta.  Sobre 
los  montantes  se  ponen  unas  cartelas  como  B  ,  que  sostie- 
nen la  cornija.  Sobre  el  cornijón  se  puede  poner  un  Fron- 
tón o'  algún  otro  remate  arbitrario  ;  y  hecho  esto  ,  queda- 
rán trazados  los  ornatos  de  las  puertas 

PROPOSICIÓN    III. 

Explícase  la  proporción  y  simetría  de  las  'ventanas. 
Estampa  37. 

Oon  las  ventanas  en  las  fachadas,  como  los  ojos  en  la  cai- 
ra ;  así  pues  como  de  la  fealdad  de  los  ojos  procede  la  feal- 
dad de  la  cara  y  de  la  persona  ,  así  también  de  la  fealdad 
de  las  ventanas  resulta  la  de  la  fachada  y  de  todo  el  edifi- 
cio. Por  esta  causa  pues  debe  el  Arquitecto  poner  tanto 
cuidado  en  esta  como  en  qualquiera  otra  parte  del  edifi- 
cio. Su  proporción  depende  de  los  lugares  en  que  se  exe- 
cutan.  Las  ventanas  ovales  como  C ,  y  las  circulares  como 
O  ,  rara  vez  se  executan  en  los  edificios  modernos.  Las  es- 
carzanas como  D ,  las  quadrilongas  como  E ,  y  las  semicir- 
culares como  F  se  executan  en  los  Templos  ,  Palacios ,  y  en 
todo  género  de  fábricas.  Las  semicirculares  se  suelen  hacer 
en  medio  de  las  paredes  de  los  Cruceros  de  los  Templos ,  y 
en  medio  de  las  fachadas  ;  y  en  estas  paredes  será  convenien- 
te que  su  altura  sea  dupla ,  d  casi  dupla  de  su  anchura  ,  co- 
mo se  vé  en  la  Fig.  F.  Su  anchura  ha  de  ser  proporciona- 
da á  la  anchura  de  la  Nave  y  Crucero.  También  parecerán 
mejor  las  ventanas  semicirculares  ,  que  qualesquiera  otras, 
en  los  Cimborios  de  los  Templos ,  en  medio  de  las  facha- 
das de  los  Palacios  ,  y  en  medio  de  las  galerías  o  corredo- 
res. Quando  se  hacen  en  los  Cimborios  de  ios  Templos,  se 
les  dará  de  altura  dos  anchos  y  medio,  y  serán  como  ia  de 
la  Figura  H.   Si  se  hacen  en  las  fachadas  d  en  ¿as  galerías, 
se  harán  de  menor  altura ,  aunque  esra  siempre  ha  de  ser  mas 

U2 


^ 2  Arquitectura  Civil. 

que  dupla  de  su  anchura. 

Las  cuadrilongas  en  altura  son  las  que  mas  freqiiente- 
menre  se  executan  en  las  Casas,  y  en  los  lados  de  las  Naves 
de  los  Templos.  La  anchura  de  las  que  se  hacen  en  las  Na- 
ves de  los  Templos  ,  se  hará  á  gusto  y  discreción  del  Ar- 
quitecto; la  altura  será  casi  dupla  o  dupla.  Las  quadrilon- 
gas  que  se  hacen  en  las  casas,  tienen  sus  alturas  diferentes, 
según  la  grandeza  de  las  salas  y  aposentos,  y  según  la  ma- 
yor ó  menor  altura  de  los  techos;  y  por  ser  en  esto  tanta  la 
variedad ,  no  es  fácil  dar  regla  general  que  determine  la  al- 
tura de  las  ventanas :  y  así  solamente  diré  lo  que  han  prac- 
ticado los  Arquitectos  de  mas  juicio.  De  las  ventanas  qua- 
drilongas ,  unas  se  llaman  ventanas  rasgadas  ,  y  otras  cru- 
zadas. La  altura  de  estas  se  determina  así:  Supongamos  que 
el  techo  del  aposento  d  cámara  dista  del  suelo  12.  pies;  de 
estos  12.  pies  quítese  uno  para  la  altura  de  la  cornija,  que 
suele  correr  por  todo  el  aposento  d  cámara  ;  después  quí- 
tense tres  pies ,  poco  mas  d  menos ,  que  se  suelen  dar  al  an- 
tepecho, y  los  8.  restantes  serán  para  la  altura  de  la  venta- 
na cruzada  ,  cuya  mitad  ,  que  son  4.  pies,  será  su  anchura; 
y  de  este  modo  se  podrán  determinar  las  medidas  de  las 
ventanas  en  qualquiera  otra  altura  de  techo.  Las  ventanas 
rasgadas  y  balcones  ocupan  casi  toda  la  altura  de  los  apo- 
sentos, dexando  lugar  solamente  para  la  cornija;  de  suer- 
te que  su  altura  suele  ser  dos  anchos  y  medio  con  poca  di- 
ferencia ,  como  se  vé  en  el  balcón  de  la  Figura  P. 

Las  ventanas  han  de  caer  á  plomo  las  unas  sobre  las 
otras ;  y  para  mayor  firmeza  del  edificio  se  han  de  hacer 
tan  distantes  las  unas  de  las  otras  ,  que  en  medio  de  ellas 
quede  un  macizo  igual  á  su  anchura.  Alguna  vez  será  pre- 
ciso fingir  ventanas  á  la  una  parte  del  edificio ,  para  que 
guarde  uniformidad  y  correspondencia  con  la  otra.  Los 
ornatos  de  las  ventanas ,  como  sobrejambas,  cartelas,  fron- 
tones ,  &c.  son  semejantes  á  los  de  las  puertas,  como  se  vé 
en  la  Estampa  §j. 


Libro  Segundo.  93 

PROP.    IV. 

Explicase  la  proporción  y  simetría  de  los  Nichos. 
Estampa  38. 

'os  nichos  si  son  garbosos  adornan  con  grande  gala  las 
fachadas ;  al  contrario  ,  si  son  feos  todo  lo  afean.  Por  es- 
ta causa  no  debe  el  Arquitecto  despreciar  esta  parte  de  Ar- 
quitectura ,  que  es  de  tanto  uso  como  qualquiera  otra.  La 
proporción  de  los  nichos  depende  del  orden  de  la  fachada 
ó  retablo  de  la  Estatua  que  en  él  se  ha  de  colocar,  y  del  lu- 
gar en  donde  se  ha  de  executar.  De  todas  estas  cosas  torna 
su  proporción ;  porque  los  nichos  mas  baxos  son  mas  pro- 
porcionados para  las  Estatuas  pesadas  ,  y  para  los  primeros 
cuerpos  de  las  fichadas,  que  les  forman  ordinariamente  los 
ordenes  mas  robustos :  al  contrario ,  los  mas  altos  son  mas 
proporcionados  para  las  Estatuas  mas  ligeras ,  y  para  los 
ordenes  mas  delicados.  Esto  supuesto,  digo,  que  la  altura 
de  los  nichos  de  los  primeros  cuerpos  d  del  primer  orden 
será  dupla ,  y  un  quarto  de  su  anchura ,  como  se  vé  en  el 
nicho  de  la  Fig.  P.  Los  nichos  de  los  otros  ordenes  supe- 
riores pueden  ser  mas  altos  que  el  antecedente ,  como  se 
vé  en  las  Figuras  B ,  D ,  S ,  &c. 

El  plano  de  los  nichos  puede  ser  circular  como  el  de  las 
Figuras  B  y  D ,  d  quadrangular  como  el  de  las  Figuras  P 
y  E.  Los  nichos  cuyo  plano  es  circular  se  terminan  en  ar^ 
co  circular;  y  los  de  plano  d  suelo  quadrangular  se  termi- 
nan en  otro  plano  quadrangular.  Si  la  Estatua  que  se  ha  de 
colocar  en  el  nicho  ha  de  estar  en  pie,  se  pondrá  sobre  un 
pedestal  que  suba  disminuyéndose  como  el  de  la  Fig.  D. 
Si  la  Estatua  hubiere  de  estar  de  otra  postura,  se  hará  el  pe- 
destal del  modo  que  explicaré  en  la  proposición  siguiente. 
Alguna  vez  se  hacen  los  pedestales  debaxo  de  los  nichos,  y 
en  este  caso  no  son  otros  ,  que  cierto  ornato  en  figura  de 
pedestal ,  que  resalta  sobre  el  macizo  de  la  pared  ,  como  A, 
F ,  P.  La  altura  de  las  Estatuas  ha  de  ser  proporcionada  á 
los  nichos ;  de  suerte  que  los  ojos  de  la  Estatua  han  de  estar 
en  la  misma  altura  que  la  última  moldura  de  la  imposta, 


24  Arquitectura  Ci vir- 

que se  suele  hacer  en  todos  los  nichos  semicirculares.  En  el 
primer  cuerpo  de  los  retablos  de  los  Altares  no  pueden  ser 
los  nichos  tan  altos  como  se  ha  dicho ;  porque  si  fuesen 
tan  altos  romperían  la  cornija ,  o  seria  menester  levantarla 
y  hacerla  semicircular ,  lo  que  no  parece  bien  por  muchos 
motivos;  y  así  bastará  que  su  altura  sea  un  ancho  y  medio, 
o'  aun  algo  menor.  Otros  nichos  hay  pequeños  para  Bustos 
d  medios  cuerpos,  cuya  formación  se  entiende  fácilmente 
mirando  las  Figuras  H,  O.  Los  ornatos  de  los  nichos  son 
con  poca  diferencia  como  los  de  la  Estampa  38. 

PROP.    V. 

Explícase  la  proporción  de  los  pedestales  extraordinarios, 

¿He  suelen  servir  para  todo  género  de  Estatuas. 

Estampa  39,  19  y  24. 

V_>oldcanse  sobre  estos  pedestales  extraordinarios  Esta- 
tuas en  pie  ,  á  caballo  ,  asentadas ,  reclinadas  y  Gru- 
pos ,  que  son  unas  estatuas  de  muchas  figuras  entrelazadas 
entre  sí.  A  esta  variedad  en  las  posturas  ha  de  acompañar 
la  variedad  de  los  pedestales ,  cuya  formación  no  se  puede 
determinar  por  regla  general;  y  así  diré  solamente  lo  que 
el  Arquitecto  debe  tener  presente  para  poder  acertar  en  su 
traza  y  formación.  Para  las  Estatuas  en  pie  se  han  de  hacer 
los  pedestales  mas  altos  que  anchos,  y  podrán  ser  como  los 
que  se  vén  en  las  Figuras  1 ,  2,  3,  4,  5,  6,  7,  879.  de  la 
Estampa  39.  Para  las  Estatuas  asentadas  servirán  los  pedes- 
tales un  poco  mas  baxos,  y  algo  mas  anchos,  que  suelen  ser 
como  los  de  las  Figuras  3,4/5.  de  la  Estampa  19.  Para 
las  Estatuas  reclinadas  y  Grupos,  mas  baxos  y  anchos  que 
los  antecedentes,  y  podrán  ser  como  los  de  las  Figuras  3,  4 
/  5.  de  la  Estampa  24.  Los  ornatos  de  estos  pedestales  han 
de  ser  proporcionados  á  la  Estatua  que  ha  de  asentar  sobre 
ellos;  de  suerte  que  si  esta  es  delicada  y  hermosa,  sus  orna- 
tos y  molduras  han  de  ser  delgadas  y  hermosas.  Si  la  Esta- 
tua fuere  grave  ,  los  ornatos  han  de  ser  pocos  y  graves.  En 
la  frente  de  estos  pedestales  se  suele  representar  la  historia 
de  la  Estatua  que  está  sobre  ellos,  d  por  medio  de  algunos 


Libro  Segundo.  95 

)axos  relieves ,  d  de  alguna  breve  inscripción. 

PROP.    VI. 

Explícase  la  formación  de  las  Chimeneas.  Estampa  39. 


N 


o  hablo  aquí  de  las  chimeneas  de  cocina  ,  sino  de  las 
que  se  suelen  hacer  en  las  salas,  galerías,  cámaras  ,  an- 
tecámaras ,  gabinetes ,  &c.  que  solemos  decir  Chimeneas  á 
la  Francesa.  La  disposición  moderna  de  estas  chimeneas  es 
muy  diferente  de  la  antigua  ,  porque  antiguamente  se  ha- 
rían tan  pesadas,  y  tan  cargadas  de  molduras  ,  que  casi  to- 
las sus  partes  y  ornatos  se  confundían ;  y  al  presente  se  ha- 
:en  tan  ligeras,  y  las  molduras  y  ornatos  se  acomodan  tan 
í  proposito  ,  que  parecen  muy  hermosas.  Su  formaciou  se 
tiara  de  este  modo  ,  Fig.  1. 

Dése  de  anchura  al  hogar  4.  pies ,  poco  mas  d  menos; 
m  los  cabos  de  esta  anchura  levántense  dos  pies  derechos 
5  jambas  como  HO ,  una  á  cada  lado.  La  altura  de  estas 
ambas  será  3.  pies,  poco  mas  o  menos;  su  anchura  la  hará 
;1  Artífice  á  discreción.  De  Jos  lados  de  estas  jambas  mue- 
ve  el  dintel ,  que  será  escarzano  ú  otro  qualquiera.  Sobre 
las  jambas  o  pies  derechos  HO  se  hace  una  cornija  de  po- 
:o  resalte,  que  corre  por  toda  la  anchura  de  la  chimenea. 
Sobre  esta  cornija,  y  á  plomo  de  los  pies  derechos  HO,  se 
iuelen  colocar  dos  montantes  o  pilastras  de  poco  resalte, 
:omo  C  :  estas  pueden  llegar  hasta  la  cornija  ,  que  corre 
x>r  todo  el  aposento  ,  d  quedarse  mas  abaxo.  Si  no  llegan 
íasta  la  cornija  ,  se  hace  sobre  ellas  un  hermoso  remate  que 
livierta  la  vista.  Enfrente  del  claro,  y  á  los  lados  interio- 
es  de  la  chimenea  se  ponen  planchas  de  hierro  fundido 
>ara  que  dure  mas  el  calor.  Junto  á  las  jambas  se  pueden 
íacer  dos  armarios  pequeños  cerrados  con' sus  puertas ,  en 
londe  se  pondrá  lo  que  fuere  necesario  para  el  uso  de  la 
himenea.  Las  molduras  y  ornatos  que  se  hacen  sobre  las 
ambas  y  demás  partes  de  la  chimenea ,  son  del  todo  ar- 
bitrarias. 

La  materia  de  las  jambas  y  cornija  ,  que  carga  sobre 
illas ,  suele  ser  de  mármol,  jaspe  ú  otra  piedra  rica;  la  de 


96  Arquitectura  Civit. 

las  pilastras  d  montantes  suele  ser  madera  sobredorada  o* 
pintada  dé  diferentes  colores  ,  á  imitación  del  ¡aspe  d  de 
otra  qualquiera  piedra.  En  el  espacio  intermedio  de  las  pi- 
lastras o  montantes  se  pone  un  espejo,  sobre  el  qual  se  po- 
nen algunos  ornatos  ligeros  de  baxo  relieve.  Los  demás  or- 
natos que  se  suelen  hacer  en  las  chimeneas  serán  a  gusto  y 
discreción  del  Arquitecto.  Aquí  se  debe  advertir,  que  es- 
tas chimeneas  pueden  ser  mas  grandes  o  mas  pequeñas,  se- 
gún la  capacidad  del  lugar,  y  á  discreción  del  Artífice.  El 
plano  del  hogar  puede  ser  polígono,  circular,  quadrangu- 
íar  ,  o  de  otra  qualquiera  figura.  Si  las  paredes  en  donde 
están  metidas  las  chimeneas  tuvieren  bastante  gordaria,  se 
entregará  en  ellas  todo  su  fondo  ,  que  será  dos  pies,  poco 
mas  o  menos;  pero  si  la  gordaria  de  las  paredes  fuere  poca, 
será  preciso  que  resalte  sobre  ellas  lo  que  le  pareciere  con- 
veniente al  Arquitecto. 

CAPITULO     II. 

DE  LAS  CONDICIONES  QUE  SE  DEBEN 

observar  en  las  plantas  y  perfiles  de  los 
edificios. 


H 


asta  aquí  hemos  tratado  de  la  formación  de  todas 
las  partes  mas  principales  de  una  fábrica ;  ahora  hemos 
de  pasar  á  la  disposición  total  de  los  edificios  ,  á  cuya 
construcción  se  dirigen  las  sobredichas  partes.  Siendo 
pues  los  Templos  y  casas  de  particulares  las  obras  mas 
necesarias,  y  las  que  mas  freqüentemente  se  executm,  ex- 
plicaré lo  que  se  debe  observar  en  su  disposición  con  la 
mayor  claridad  posible. 


Libro  Primero.  97 

PROP.    VIL 

Expltcanse  las  condiciones   que  se  deben  observar  en  la 
Planta  de  un  Templo. 

JL  res  son  los  géneros  de  Templos  que  se  usan  en  nues- 
tros tiempos ,  que  son  :  de  una  nave  sin  crucero  ,  de  una 
nave  con  crucero ,  y  de  tres  naves  con  crucero.  £1  Tem- 
plo de  una  nave  sin  crucero  tendrá  quatro  anchos  de  lon- 
gitud ,  de  los  quales ,  tres  serán  para  el  cuerpo  de  la  Igle- 
sia ,  y  el  otro  servirá  para  el  Coro. 

Si  el  Coro  no  estuviere  en  la  Capilla  mayor ,  se  dará 
al  Templo  la  misma  longitud  ,  añadiendo  en  sus  pies  un 
Pórtico  ,  sobre  el  qual  se  podrá  hacer  el  Coro  ,  quedando 
de  este  modo  el  cuerpo  del  Templo  muy  señoril  y  des- 
ahogado. 

Si  el  Templo  fuere  de  una  nave  con  crucero,  bastará 
que  tenga  quatro  quadros  o  anchos  de  longitud  ;  pero  pa- 
recerá mejor  si  tiene  quatro  y  medio  ,  d  aun  cinco. 

Si  la  longitud  del  Templo  es  quatro  quadros ,  se  darán 
dos  al  cuerpo  del  Templo,  uno  á  la  Cúpula,  y  otro  al 
Presbiterio  ;  si  fuere  quatro  quadros  y  medio  ,  se  dará  un 
quadro  al  Presbiterio  o  Capilla  mayor ,  otro  á  la  Cúpula, 
y  los  dos  y  medio  restantes  al  cuerpo  de  la  Iglesia.  Si  fue- 
re cinco  anchos  d  quadros  ,  se  dará  al  Presbiterio  algo  mas 
de  un  quadro  ,  otro  á  la  Cúpula,  y  la  restante  longitud  se- 
rá para  el  cuerpo  del  Templo. 

Si  el  Templo  fuere  de  tres  naves  ,  tendrá  la  nave  prin- 
cipal cinco  quadros  de  longitud ,  que  se  repartirán  del  mo- 
do que  hemos  dicho  en  el  caso  antecedente.  Las  naves  de 
los  lados  y  las  Capillas  tendrán  de  anchura  la  mitad  de  la 
nave  principal.  La  profundidad  del  crucero  y  de  las  Capi- 
llas ,  será  igual  á  la  mitad  de  la  anchura  de  la  nave ;  aun- 
que parecerían  mejor  las  Capillas, del  crucero  si  fuesen  al- 
go mas  hondas  que  las  otras.  Si  se  hubieren  de  hacer  mu- 
chas Capillas ,  bastará  que  su  claro  sea  algo  mas  que  la  ter- 
cera parte  de  la  anchura  de  la  nave. 

En  orden  á  la  gordaria  de  las  paredes  de  los  Templos, 

N 


9  8  Arquitectura  Ovil. 

no  se  puede  dar  regla  general ,  porque  los  materiales  como 
piedra,  ladrillo,  cal,  yeso,  &c.  no  son  igualmente  buenos 
en  todos  los  Países ;  pero  sin  embargo  diré  lo  que  en  esto 
suelen  practicar  los  Arquitectos.  Si  la  bóveda  es  de  cante- 
ría, y  las  paredes  no  llevan  estribos,  se  suele  dar  á  estas  al- 
go mas  de  la  quarta  parte  de  la  anchura  del  Templo.  Si  la 
bóveda  lleva  estribos  ,  se  dará  á  las  paredes  la  sexta  parte, 
y  á  los  estribos  algo  mas  de  la  quarta  parte  de  la  anchura 
de  la  nave.  Si  la  bóveda  fuere  de  ladrillo  de  rosca ,  y  no 
llevare  estribos ,  se  dará  de  grueso  á  las  paredes  la  quarta 
parte  de  la  latitud  de  la  nave.  Si  llevare  estribos ,  se  dará 
á  estos  la  quarta  parte  ,  y  á  las  paredes  la  séptima  de  la  an- 
chura de  la  nave.  Si  las  bóvedas  fueren  tabicadas  y  con  es- 
tribos, se  dará  á  estos  algo  menos  de  la  quarta  parte ,  y  á 
las  paredes  la  octava  parte  de  la  anchura  de  la  nave. 

Si  la  bóveda  no  llevare  estribos ,  se  dará  á  las  paredes 
la  quinta  parte.  Los  estribos  podrán  tener  de  grueso  las 
dos  partes  de  la  gordaria  de  las  paredes.  Si  el  Templo  lle- 
vare Capillas  ,  el  fondo  de  los  estribos  será  el  mismo  que 
el  de  las  Capillas  ,  y  su  grueso  ó  ancho  le  determinará  el 
orden  de  Arquitectura  que  corre  por  toda  la  nave ;  pero 
se  ha  de  advertir  ,  que  los  estribos  se  han  de  continuar  lo 
que  fuere  menester  sobre  las  Capillas.  Si  el  Templo  fuere 
de  tres  naves  con  Cimborio  y  Cúpula  ,  se  harán  los  estri- 
bos de  los  arcos  torales  dos  pies  poco  mas  ó  menos  mas 
gruesos ,  que  los  del  cuerpo  de  la  Iglesia  ,  cuya  gordaria 
siempre  la  determina  el  orden  de  la  nave.  Las  paredes  de 
los  lados  del  Presbiterio  ,  la  del  cabecero  ,  y  las  de  los  bra- 
zos del  crucero ,  tendrán  la  séptima  parte  ,  si  el  Templo 
fuere  de  cantería  ,  y  si  fuere  de  ladrillo  bastará  la  octava 
parte  de  la  anchura  de  la  nave. 

El  lugar  mas  á  propósito  para  la  Sacristía  es  á  un  lado 
del  Presbiterio  ;  al  otro  lado  se  puede  hacer  la  Capilla  de 
Comunión  ,  si  esta  no  pudiere  estar  en  los  pies  de  la  Iglesia. 
Sobre  la  Sacristía  ó  Capilla  de  Comunión  ,  quando  están  á 
los  lados  del  Presbiterio,  se  podrá  colocar  el  Órgano.  Las 
puertas  así  de  esta  como  de  aquella  han  de  guardar  unifor- 
midad y  correspondencia  entre  sí;  de  que  se  sigue ,  que  en 


Libro  Segundo.  09 

el  lado  del  Presbiterio  en  que  está  la  Capilla  de  Comunión, 
se  ha  de  fingir  una  puerta  correspondiente  á  la  de  la  Sacris- 
tía que  sale  al  Coro.  Los  Templos  de  tres  naves  han  de  te- 
ner tres  puertas  en  la  fachada.  Los  de  una  nave  con  crucero 
también  han  de  tener  tres  puertas ,  de  las  quales  la  una  esta- 
rá en  medio  de  la  fachada ,  y  las  otras  dos  detras  de  las  dos 
Capillas  que  están  á  los  lados  del  crucero ,  de  suerte  que 
de  estas  no  se  ha  de  entrar  inmediatamente  á  la  nave  del 
Templo  sino  al  crucero;  lo  que  se  hace  disponiéndolas  de 
este  modo :  dense  á  los  brazos  del  crucero  y  á  las  Capillas 
que  están  á  sus  lados  siete  ú  ocho  pies  de  profundidad  mas 
que  á  las  demás  Capillas  de  la  nave,  de  suerte  que  las  pa- 
redes cabeceras  del  crucero  se  continúen  en  línea  recta  por 
detras  de  las  dos  Capillas  que  están  inmediatas  al  crucero, 
hasta  encontrar  con  los  dos  estribos  primeros  de  las  Capi- 
llas siguientes.  Hecho  esto  trácense  todas  las  Capillas ,  me- 
nos las  dos  que  están  inmediatas  á  los  brazos  del  crucero, 
y  déseles  la  profundidad  que  se  hubiere  determinado;  tra- 
zadas estas ,  se  trazarán  las  otras  dos ,  dándoles  de  profun- 
didad lo  mismo  que  á  las  otras ,  y  haciendo  su  pared  teste- 
ra en  línea  recta  con  la  de  las  otras  Capillas;  detras  de  es- 
ta pared  testera  se  hace  Ja  puerta,  y  entre  es  a  y  la  pared 
quedan  aquellos  siete  ú"  ocho  pies  de  profundidad  ,  que  se 
dieron  mas  á  los  brazos  del  crucero  y  Capillas  inmediatas. 
El  espacio  de  estos  siete  ú  ocho  pies  sirve  de  entrada,  de  la 
qual  por  otra  puerta  que  se  hace  en  los  brazos  del  crucero, 
y  arrimada  á  su  pared  testera,  se  entra  en  el  Templo. 

De  este  modo  las  puertas  no  impiden  Capilla  alguna, 
7  queda  el  cuerpo  del  Templo  con  grande  uniformidad  y 
íermosura.  En  los  ángulos  de  los  brazos  del  crucero  se  po- 
len ,  o  medias  pilastras  ,  6  solo  sus  porciones  angulares. 

Una  planta  tenia  trazada  de  mi  invención  ,  que  podía 
servir  de  modelo  para  que  el  Arquitecto  pudiese  trazar 
)tras  á  su  imitación;  pero  considerando  que  se  recibirán  i 
:on  mayor  aprobación  los  diseños  de  Viñola  que  no  los  i 
viios ,  doy  en  la  Estampa  40.  la  planta  del  Templo  de  la  j 
2asa  Profesa  de  la  Compañía  de  Jesús  de  Roma  delineada  j 
>or  Viñola ,  aunque  no  va  entre  sus  obras.  Siendo  pues  esta 

N2 


i  o©  Arquitectura  Civil. 

planta  de  tan  célebre  Arquitecto  ,  será  conveniente  que 

nos  detengamos  algo  en  su  explicación ,  Estampa  40. 

Tiene  pues  la  nave  de  ancho  61.  pies,  y  de  largo  251., 
que  vienen  á  ser  poco  mas  de  quatro  anchos.  Pe  la  pared 
testera  del  un  brazo  del  crucero  hasta  la  del  otro  hay  119. 
pies;  el  diámetro  de  la  Cúpula  es  de  58.  pies,  y  el  de  la 
linterna  de  9.  pies  ,  que  son  poco  menos  que  la  sexta  parte 
del  diámetro  de  la  media  naranja.  La  profundidad  de  las 
Capillas  es  sin  diferencia  notable  igual  á  la  mitad  de  la  an- 
chura de  la  nave.  El  Presbiterio  tiene  un  poco  mas  de  un 
quadro.  Por  la  puerta  E  se  entra  en  la  Sacristía.  Por  las  es- 
caleras B  se  sube  á  las  Tribunas  que  están  sobre  las  Capi- 
llas. La  groseza  de  los  pilares  y  de  las  demás  partes  se  sa- 
brá por  el  pitipié.  Las  dos  puertas  D  y  E  de  los  lados  ocu- 
pan el  lugar  de  dos  Capillas,  lo  que  no  dexa  de  causar  al- 
guna fealdad  en  el  Templo,  que  se  hubiera  evitado  si  Vi- 
ñola  hubiese  hecho  estas  puertas  del  modo  que  hemos  ex- 
plicado. Los  pilares  de  los  arcos  ,  las  pilasrras ,  sus  boqui- 
llas, y  en  fin  todas  las  partes  de  esta  planta,  observan  una 
correspondencia  admirable  entre  sí. 

PROP.   VIII. 

Explícame  las  condiciones  que  se  deben  observar  en  los 

Perfiles  de  los  Templos. 

XZ>{  Perfil  de  un  Templo  manifiesta  la  altura  y  anchura 
de  los  miembros  que  le  componen  ,  de  que  se  sigue, 
que  para  trazarle  con  acierto  ,  es  menester  dar  á  cada 
miembro  las  medidas  que  le  corresponden ,  que  son  las 
siguientes. 

La  altura  del  Templo  ha  de  ser  dupla  de  su  anchura, 
aunque  se  hallen  muchos  Templos,  cuya  altura  es  solo  un 
ancho  y  trts  quartos ,  o  un  ancho  y  medio. 

Para  que  los  arcos  de  la  bóveda  campeen  mas  y  se  de- 
xen  ver  desde  su  principio,  se  pone  un  poco  mas  arriba  del 
cornijón  una  moldura  arbitraria  llamada  Rebanco  ,  que 
circuye  todo  el  Templo,  de  la  qual  mueven  los  Arcos. 

Quando  la  altura  del  Templo  es  dupla ,  se  da  de  alto  al 


Libro  Segundo.  i  ex 

orden  de  Arquitectura  de  la  nave  un  ancho  y  dos  sextos. 
El  rebanco  se  hace  una  sexta  parte  de  la  anchura  de  la  na- 
ve mas  alto  que  la  ultima  moldura  del  cornijón.  Sobre  el 
rebanco  se  hacen  las  ventanas. 

Los  arcos  de  las  Capillas  podrán  tener  la  proporción 
dupla ,  y  la  imposta  ha  de  frisar  toda  la  Capilla. 

Sobre  los  arcos  torales  asienta  el  anillo ,  que  es  un 
cornijón  con  su  Friso  y  Arquitrabe  ,  cuya  altura  suele  ser 
dos  tercios ,  o  algo  mas  del  cornijón  de  la  nave. 

Sobre  lo  firme  del  anillo  carga  el  Cimborio,  cuya  altu- 
ra suele  ser  igual ,  aunque  basta  que  sea  dos  tercios  de  su 
diámetro.  Adornase  por  la  parte  de  adentro  con  un  orden 
de  Arquitectura  mas  delicado  que  el  de  la  nave.  La  figura 
interior  del  Cimborio  es  circular,  la  exterior  ochavada, 
pero  puede  ser  circular.  En  medio  de  los  lados  d  espacios 
que  están  entre  las  pilastras  se  hacen  ocho  ventanas-. 

Sobre  el  Cimborio  asienta  la  Cilpula  d  media  naranja, 
que  puede  ser  semiesférica  ,  d  levantada  de  punto  á  dis- 
creción del  Arquitecto.  La  linterna  que  suele  hacerse  so- 
bre la  Cúpula  ,  tiene  de  diámetro  la  quinta  d  sexta  parte 
del  diámetro  de  la  media  naranja.  Otras  cosas  se  deben 
observar ,  cuya  explicación  no  me  permite  la  pequenez 
de  este  volumen. 

La  Estampa  41.  es  el  perfil  del  Templo  de  la  Casa  Pro- 
fesa de  la  Compañía  de  Jesús  de  Roma  delineado  por  Vi- 
ñola.  El  orden  que  adorna  la  nave  de  este  Templo  es  Com- 
puesto; sobre  las  Capillas  hay  Tribunas,  y  sobre  el  corni- 
jón está  el  rebanco,  un  poco  mas  arriba  de  lo  que  debe. 
Las  pilastras  están  de  dos  en  dos.  El  cuerpo  de  Arquitec- 
tura es  baxo,  y  parecería  mucho  mejor  si  fuese  dos  sextas 
partes  de  la  anchura  del  Templo  mas  alto.  La  altura  del 
Cimborio  sin  la  del  anillo  es  mayor  que  los  dos  tercios  de 
su  diámetro.  Lo  demás  se  vé  en  la  Figura ,  cuyas  medidas 
se  hallarán  por  el  pitipié.  Junto  á  los  Templos  se  hacen  los 
Campanarios ,  cuya  altura  hasta  la  cornija  suele  ser  qiia- 
tro  o  cinco  anchos  suyos.  La  altura  del  remate  y  sus  or- 
natos les  hará  el  Arquitecto  á  su  discreción. 


«oa  Arquitectura  Civil. 

PROP.   IX. 

JDanse  algunas  advertencias  pertenecientes  á  la  recta  dis- 
tribución de  los  planos  de  las  casas. 


E, 


futiendo  por  distribución  de  los  planos  de  las  casas ,  el 
repartimiento  que  se  hace  del  terreno  en  que  se  fabrican. 
Esta  parte  de  la  Arquitectura  se  debe  tener  por  la  princi- 
pal á  quien  están  subordinadas  todas  las  demás ;  porque  á 
la  verdad ,  aunque  se  hermoseara  una  casa  poniendo  colu- 
nas sobre  colunas ;  aunque  su  fachada  fuese  mas  regular, 
y  de  miembros  mas  delicados  que  las  de  los  mas  bellos  edi- 
ficios antiguos ;  y  aunque  los  mas  célebres  Arquitectos  y 
Escultores  se  esmerasen  en  adornarla,  ¿  qué  acierto  se  po- 
día esperar  si  el  terreno  estuviese  mal  distribuido  ?  ¿  Si  los 
principales  apartamientos  no  tuviesen  aquella  grandeza, 
magestad  ,  conveniencia  y  hermosura  que  les  pertenece  ? 
Por  esta  causa  pues  diré  con  brevedad  lo  que  se  debe  ob- 
servar en  la  distribución  de  los  planos  de  las  casas. 

La  disposición  general  del  plano,  es  lo  primero  en  que 
se  debe  poner  mucho  cuidado.  El  dueño  de  la  casa  forma 
ordinariamente  la  primera  idea  de  su  plano ,  poniendo  la 
mira  en  los  usos  y  comodidades  particulares,  y  determina 
lo  que  quiere  gastar  en  ella.  Después  de  formada  la  idea  y 
determinado  el  gasto  que  se  quiere  hacer  en  su  execucion, 
pertenece  á  la  habilidad  y  experiencia  del  Arquitecto  or- 
denar la  idea  del  dueño  de  tal  suerte,  que  la  irregularidad 
del  terreno  no  impida  que  en  él  se  fabrique  una  casa,  que 
sea  juntamente  acomodada  y  agradable.  Para  poder  hacer 
esto  convendrá  observar  lo  siguiente. 

El  principal  cuerpo  de  una  casa  se  ha  de  hacer  entre  el 
patio  y  el  Jardin,  quando  el  terreno  permite  que  le  haya,  no 
solo  porque  su  vista  es  mas  agradable,  y  porque  está  menos 
expuesto  al  ruido  de  la  calle,  sino  también  porque  de  este 
modo  no  es  menester  pasar  por  el  patio  para  ir  al  jardin, 
y  por  otras  comodidades  que  no  se  pueden  tener  si  se  hace 
en  la  delantera.  Las  piezas  serviciales  y  caballeriz  s  se  han 
de  disponer  de  suerte ,  que  no  incomoden  los  demás  apar- 


iRrfcunpa^tM  tO  2, 


Perfil  áíl  mismo  templo 


Libro  Segundo.  103 

tamientos ,  lo  qual  se  puede  hacer  colocándoles  en  una  de 
las  alas  de  la  casa ,  quando  el  terreno  es  corto  ,  y  entonces 
se  procura  colocar  las  cocinas  hacia  al  Norte,  para  impedir 
que  el  calor  no  corrompa  las  viandas ;  y  al  contrario  ,  para 
impedir  la  humedad  de  las  Caballerizas,  se  deben  exponer 
estas  al  mediodía  ,  y  las  carroceras  al  Poniente ,  para  que  el 
Sol  no  dañe  las  Carrozas.  El  mejor  lugar  para  las  Caballe- 
rizas y  cocinas  son  los  extremos  de  las  alas  hacia  la  calle; 
porque  de  este  modo  se  echan  las  vasuras  y  agua  de  la  co- 
cina ,  sin  que  sea  menester  pasar  por  otro  aposento ;  y  se  saca 
el  estiércol  de  las  Caballerizas ,  sin  que  sea  menester  pasar 
por  medio  del  patio  ni  ensuciarle.  También  porque  de  es- 
te modo  el  ruido  que  hacen  las  muías  o  caballos  incomo- 
da menos  á  los  que  duermen  en  los  aposentos  de  la  casa. 

Si  el  plano  tiene  extensión  bastante ,  para  que  á  un  sue- 
lo se  hagan  todas  las  piezas  necesarias  y  agradables  de  una 
casa ,  seria  gran  disparate  colocar  algunas  piezas  en  el  pla- 
no superior  ,  por  hacer  las  que  han  de  ocupar  el  plano  in- 
ferior mas  grandes  de  lo  que  deben  ser. 

Si  el  terreno  es  corto,  se  verá  obligado  el  Arquitecto  á 
distribuir  los  aposentos  en  diferentes  planos  d  estancias ,  y 
en  este  caso  será  conveniente  hacer  las  Cocinas ,  Despensa, 
Repostería  y  Comedero  en  el  primer  plano ;  y  si  sobrare 
lugar  se  empleará  lo  restante  en  algunas  cámaras ,  ú  otras 
piezas  necesarias  Si  estas  piezas  se  distribuyen  en  el  pri- 
mer plano,  habrá  en  el  segundo,  que  es  donde  habita  el 
dueño  de  la  casa  ,  lugar  bastante  para  la  Sala  ,  Quadra  y 
Cámaras,  no  solo  de  los  dueños,  sino  también  de  las  cria- 
das ,  siendo  de  gran  conveniencia  ,  que  estas  puedan  dor- 
mir en  cámaras  cercanas  á  las  de  sus  amas ,  por  si  acaso  las 
hubieren  de  menester  á  deshora. 

Débense  excusar  las  piezas  perdidas  ;  esto  es ,  antes  de 
la  Sala  d  Cámara  no  se  han  de  hacer  dos  antesalas  ni  dos 
antecámaras ,  sino  en  caso  que  sobrare  el  terreno.  Las  an- 
tecámaras se  han  de  disponer  siempre  que  se  pueda  de 
modo  ,  que  una  misma  pieza  sirva  de  antesala  y  de  ante- 
cámara. 

Junto  á  las  Cámaras  deben  estar  las   recámaras.  Los 


104  Arquitectura  Civil. 

gabinetes  han  de  estar  en  los  ángulos  de  la  casa ,  y  han  de 

tener  sus  ventanas  hacia  el  Jardin  quando  le  hubiere. 

Las  Galerías  se  han  de  hacer  hacia  aquella  parte  en  que 
su  vista  es  mas  agradable  ;  pero  estas  solo  se  deben  hacer, 
quando  hechas  las  piezas  necesarias  sobrare  terreno  para 
las  de  diversión. 

Las  Letrinas  se  hacen  debaxo  de  las  vueltas  de  las  es- 
caleras ;  alguna  vez  también  se  suelen  hacer  junto  á  las  re- 
cámaras ,  y  para  que  de  estas  no  se  sienta  el  mal  olor  que 
suelen  causar  quando  están  tan  cerca  ,  se  ha  inventado  un 
nuevo  modo  de  Letrinas  que  quiero  explicar ,  porque  la 
mayor  parte  de  los  Arquitectos  no  saben  idearlas.  El  mo- 
do pues  es  este. 

Cávase  en  el  suelo  de  la  casa  un  hoyo  de  poca  extensión, 
pero  tan  hondo,  que  llega  hasta  la  agua.  Este  hoyo  se  fabri- 
ca de  piedra  seca  ,  y  se  dexan  en  él  algunos  agujeros  d  a- 
berturas  ,  para  que  mezclándose  los  excrementos  con  la 
agua  ,  vayan  colando,  y  perdiéndose  en  la  tierra  por  me- 
dio de  las  sobredichas  aberturas.  Sobre  este  hoyo  se  hace 
un  conducto  d  encañado  que  sube  hacia  arriba  ,  y  llega  hasta 
el  suelo  del  aposento  en  que  se  ha  de  hacer  la  Letrina.  Este 
conducto  d  encañado  ha  de  tener  tres  pies  en  quadro  den- 
tro de  obra ,  para  que  cayendo  los  excrementos  no  se  pe- 
guen á  sus  paredes ,  que  se  harán  de  piedra  y  cemento.  So- 
bre este  conducto  d  encañado  póngase  un  asiento  semejan- 
te á  una  banqueta,  que  tenga  una  tabla  ,  que  se  baxe  y  le- 
vante, como  quando  se  abre  y  cierra  una  arca :  debaxo  de 
esta  banqueta  d  tabla  se  pone  un  caño  de  tierra  bien  vidria- 
do, que  tenga  la  figura  de  un  embudo,  cuya  longitud  será 
un  pie  y  medio  ,  ó  dos  pies.  Este  caño  por  la  parte  de  aba- 
xo  está  encaxado  en  un  cerco  de  hierro  ,  que  está  clavado 
con  la  banqueta  por  medio  de  unas  varas  de  hierro. 

En  este  cerco  se  hace  una  empalma ,  que  todo  le  rodea ,  y 
en  esta  empalma  se  pone  por  medio  de  un  gozne  una  plan- 
cha redonda  de  cobre  de  suerte  ,  que  venga  bien  ajustada. 
En  la  parte  de  abaxo  de  esta  plancha  redonda  se  clava  un 
pedazo  de  hierro  ú  otro  metal,  por  medio  del  qual  la  plan- 
cha o  diafragma  está  atada  á  la  tabla  que  cierra  la  Letrina, 


Libro  Segundo.  rkfyi 

con  tal  artificio,  que  levantando  la  tabla  d  tapadera,  se 
abre  hacia  baxo  la  plancha  redonda,  y  baxando  se  cierra, 
ajusfando  bien  con  la  empalma  del  cerco;  de  que  se  sigue, 
que  la  Letrina  tiene  dos  tapaderas ,  una  en  la  parte  de  arri- 
ba ,  que  está  encaxada  en  la  tabla  de  la  banqueta ,  y  aforra- 
da de  cordovan :  y  otra  en  la  parte  de  abaxo,  clavada  en  el 
cerco.  Limpiase  el  caño  de  los  excrementos  que  se  le  pegan, 
con  agua  que  cae  por  medio  de  una  espita  o  canilia  de  un 
reservatorio  ,  que  se  haee  á  una  altura  competente  ,  para 
que  cayendo  la  agua  con  ímpetu  ,  limpie  el  caño  de  suerte, 
que  no  quede  en  él  materia  alguna  que  pueda  causar  mal 
olor.  El  conducto  d  encañado,  que  se  hizo  de  tres  pies  en 
quadro  ,  no  se  continua  todo  hacia  arriba,  sino  que  de  uno 
de  sus  ángulos  prosigue  un  encañado  mas  estrecho ,  que  po- 
drá ser  de  medio  pie.  Este  segundo  encañado  llega  hasta 
el  texado,  y  aun  sube  tres  d  quatro  pies  mas  alto ,  y  por  él 
se  exhala  el  mal  olor  de  la  Letrina.  Estas  Letrinas  son  mas 
costosas  que  las  ordinarias,  pero  llevan  consigo  una  gran- 
de conveniencia,  y  es,  que  se  pueden  hacer  junto  á  las  re- 
amaras, sin  que  en  estas  se  sienta  el  mal  olor. 

Las  escaleras  se  harán  á  un  lado  de  los  edificios,  porque 
aunque  si  se  hacen  en  medio  dan  mas  fácil  comunicación  á 
entrambos  lados ,  pero  ocupan  el  lugar  de  una  de  las  me- 
jores piezas,  como  de  una  Sala  d  Quadra.  La  altura  de  los 
escalones  suele  ser  medio  pie,  d  algo  mas;  su  anchura  4. 
3Íes  en  las  casas  medianas ,  y  un  poco  menos  en  las  peque- 
ias.  La  altura  de  las  varandas  d  balaustres  será  3.  pies 
quando  mas,  y  2.  y  medio  quando  menos.  Quando  á  los  es- 
piones se  les  da  poca  huella,  se  le  podrá  dar  á  esta  a'go  de 
nelinacion  hacia  dentro ,  de  suerte  que  subiendo  la  punta 
leí  pie  esté  un  poco  mas  baxa  que  el  talón  ,  porque  esta  in- 
:linacion  ayuda  tanto  á  subir,  que  parece  que  se  ande  á 
livel.  Lo  que  principalmente  debe  observar  una  escalera 
.'s,  que  á  cada  mesa  d  descanso  tenga  su  Ventana  corres- 
pondiente, para  que  de  este  modo  pueda  ser  bien  clara. 

Las  Salas  tendrán  de  24.  hasta  26.  pies  de  anchura  ,  y 
de  longitud  de  36.  hasta  40.  En  las  casas  muy  grandes  la 
longitud  de  las  Salas  será  dupla. 

O 


io6  Arquitectura  Civil. 

Las  Cámaras  se  harán  de  24.  d  26.  pies  en  quadro.  La 
longitud  y  anchura  así  de  estas  piezas  como  de  las  otras 
que  suele  haber  en  las  casas  ,  mas  fácilmente  se  entenderá 
en  la  distribución  de  los  planos  siguientes. 

Advierto,  que  los  planos  siguientes  son  de  casas  me- 
dianeras, que  no  pueden  recibir  luz  por  los  lados,  ni  por 
detras  de  ellas. 

Distribución  de  los  -planos  de  casas  medianeras ,  que  tienen 

desde  18.  pies  de  anchura  hasta  22.  ,  y  de  profundidad 

desde  41.  hasta  53.  Estampa  42. 

Supongo  lo  primero,  que  quando  digo  de  quántos  pies 
consta  el  plano,  se  ha  de  entender,  que  hablo  de  pies 
Castellanos,  que  son  menores  que  el  pie  Romano  o  Va- 
lenciano casi  una  décimaquarta  parte  ;  y  que  el  plano  y 
sus  quartos  tienen  los  que  aquí  expreso ,  y  se  notan  en  la 
Estampa  ,  dentro  de  obra  ó  de  luz  ,  sin  contar  lo  grueso 
de  las  paredes. 

Supongo  lo  segundo ,  que  el  pie  Castellano  se  divide 
en  12.  dedos,  y  cada  dedo  en  12.  partes,  que  llamaremos 
líneas. 

El  plano  propuesto  en  la  Estampa  42.  tiene  18  pies  de 
anchura, y  41.  de  profundidad.  Su  distribución  en  su  primera 
estancia  o  quarto  baxo  es  esta:  La  entrada  tiene  10.  pies 
de  anchura,  y  1 1.  de  profundidad.  A  su  lado  está  la  Escalera 
de  7.  pies  y  medio  en  quadro.  El  espacio  de  tres  pies  que 
hay  entre  la  pared  de  la  Escalera  y  de  la  Cocina  ,  sirve  para 
un  pequeño  Pasadizo  que  guia  á  la  Escalera  y  al  otro  Pa- 
sadizo que  está  junto  á  la  Cocina  ,  por  el  qual  se  entra  al 
descubierto  ó  Patin.  Este  otro  Pasadizo  tiene  4.  pies  de  an- 
chura, y  la  misma  profundidad  de  1 8.  pies  que  la  Cocina,  cu- 
ya anchura  es  13.  pies  y  medio.  En  estas  casas  pequeñas  la 
misma  Cocina  sirve  de  Comedor.  Junto  á  la  Cocina  se  hace 
un  aposentillo  P,  que  puede  servir  de  Despensa;  su  anchura 
es  5.  pies,  y  su  profundidad  6.  Detras  de  la  Cocina  está  el 
Patin  por  donde  recibe  luz.  La  profundidad  de  este  es  10. 
pies  y  medio,  y  su  anchura  12.  pies  y  medio.  En  un  án- 


Libro  Segundo.  107 

guio  del  Patín  se  hace  el  Pozo  C ,  y  en  el  otro  la  Letrina  I. 

Adviértase  aquí  ,  que  por  profundidad  entiendo  la 
distancia  que  el  Plano  tiene  de  la  calle  hacia  dentro,  y 
por  anchura  la  que  el  Plano  tiene  desde  la  una  pared  me- 
dianera hasta  la  otra. 

El  Plano  de  la  segunda  estancia  se  distribuye  en  una 
Cámara  correspondiente  á  la  entrada  ;  en  otra  Cámara  o 
aposento  correspondiente  al  Pasadizo  y  Cocina  de  abaxo, 
con  las  medidas  de  entrambos,  y  en  un  Gabinete  de  5.  pies 
de  anchura,  y  10.  de  profundidad.  El  Plano  de  la  tercera  es- 
tancia se  distribuirá  del  mismo  modo  que  el  de  la  segunda. 

La  distribución  de  este  Plano  se  podrá  variar  haciendo 
la  entrada  igual  á  la  Cocina ,  y  colocando  la  Escalera  jun- 
to al  Patin  ,  entre  la  Cocina  y  Pasadizo. 

La  altura  de  la  primera  y  segunda  estancia  sin  la  espe- 
sura del  techo  será  1 1.  pies  y  un  tercio;  y  con  la  espesura 
del  techo  12.  pies  justos:  partiendo  esta  altura  por  19.,  que 
es  el  número  de  escalones  que  ha  de  tener  la  escalera  de  la 
primera  hasta  la  segunda  estancia,  y  de  la  segunda  hasta 
la  tercera ,  se  hallará ,  que  la  altura  de  cada  escalón  es  7. 
dedos  ,  y  cerca  de  7.  líneas. 

La  altura  de  la  tercera  estancia  ,  incluyendo  la  espesu- 
ra del  techo,  será  11.  pies  y  dos  tercios  ,  y  partiendo  esta 
altura  por  19.,  será  la  altura  de  cada  escalón  7.  dedos  y  4. 
líneas  poco  mas. 

Los  otros  Planos  que  tienen  desde  18.  hasta  22.  pies 
de  anchura,  y  de  profundidad  desde  41.  h.¡sta  53.  se  dis- 
tribuirán del  mismo  modo  que  el  sobredicho  ,  dando  mas 
o  menos  profundidad  y  anchura  á  las  mismas  piezas  ex- 
plicadas ,  á  arbitrio  del  que  edificare. 

Distribución  de  los  Planos  de  casas  medianeras ,  que  tienen 

desde  22.  pies  de  anchura  hasta  24.  ,  y  de  profundidad 

desde  53.  hasta  7 2.  pies. 


E 


1  Plano  propuesto  en  la  Estampa  43.  tiene  22.  pies  de 
anchura  ,  y  58.  de  profundidad.  Distribuyese  en  una  en- 
trada ,  que   tiene  10.  pies  y  medio  de  anchura,  y  9.  de 

O2 


io8  Arquitectura  Civil. 

profundidad.  Las  mismas  medidas  tiene  la  Cocina  que 
está  á  su  lado.  Después  de  la  Cocina  se  sigue  el  Comedero, 
que  tiene  14.  pies  de  anchura,  y  20.  de  profundidad.  Jun- 
to al  Comedero  se  hace  la  Escalera  de  7.  pies  en  quadro; 
y  al  lado  de  esta  se  dexa  el  espacio  C  para  hacer  en  él  una 
Alacena.  Enfrente  de  la  puerta  de  la  entrada  se  hace  un 
Pasadizo  de  cerca  de  4.  pies  de  anchura ,  y  de  20.  de  pro- 
fundidad. Después  de  este  Pasadizo  se  sigue  el  Patio,  que 
tiene  22.  pies  de  anchura,  y  12.  de  profundidad.  Detras 
del  Patio  se  hace  un  aposento  ó  Caballeriza  (á  discreción) 
de  12.  pies  de  profundidad.  A  un  lado  de  este  aposento  se 
hace  la  Letrina  ,  detras  de  la  qual  se  podrá  acomodar  un 
Almario.  El  Plano  de  la  segunda  distancia  se  distribuye 
así:  La  Sala  tiene  22.  pies  de  anchura  ,  y  16.  de  profundi- 
dad. Después  de  la  Sala  se  sigue  una  Cámara  de  13.  pies  en 
quadro.  De  este  cuerpo  delantero  se  pasa  al  testero  por 
medio  de  un  Pasadizo  de  3.  pies  de  ancho,  que  guia  á  la 
otra  Cámara,  que  tiene  22.  pies  de  anchura  ,  y  12.  de  pro- 
fundidad. Si  la  casa  tuviere  de  22.  hasta  24.  pies  de  anchu- 
ra, y  de  53.  hasta  72.  pies  de  profundidad,  se  observará  la 
misma  disposición,  dando  mas  o  menos  anchura  y  profun- 
didad á  cada  una  de  las  piezas  sobredichas. 

La  altura  de  la  primera  estancia  será  12.  pies  ,  inclu- 
yendo la  espesura  del  techo.  La  misma  altura  tiene  la  se 
gunda  estancia;  y  partiendo  esta  altura  por  19.,  que  es  e 
numero  de  escalones  que  tiene  la  Escalera,  se  hallará,  qu< 
la  altura  de  cada  escalón  es  7.  dedos,  y  cerca  de  7.  líneas 
De  los  19.  escalones  que  sirven  para  subir  al  cuerpo  delan 
tero  ,  solo  los  doce  sirven  para  subir  al  cuerpo  testero,  ha 
riéndose  los  siete  restantes  en  el  mismo  Pasadizo.  La  altu 
ra  de  la  tercera  estancia  ,  incluyendo  la  espesura  del  teche 
será  11.  pies  y  2.  tercios.  Esta  altura  se  sube  con  19.  esca 
Iones  de  7.  dedos ,  y  un  poco  mas  de  4.  líneas  cada  uno. 
Sobre  esta  estancia  se  hacen  los  desvanes. 


Estampa /fi  Folio  \  O  tf 


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Sobre 

esta  estancia  se  hacen  los  desvanes. 

gura,  o  hagan  obscuras  las  que  en  la  presente  distribución 
son  claras.  Para  que  los  que  entran  puedan  fácilmente  en- 


-  Estampa^-  ^  Folio  l  Ó  9 


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Comedero 

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Cámara 

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Cámara 

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SeounoLo  Plano 


Libro  Segundo.  109 

Distribución  de  ¡os  Planos  de  casas  medianeras ,  que  tienen 

desde  24.  pies  de  anchura  hasta  36.  ,/  de  72.  pies 

de  profundidad  hasta  ~6. 

íl  Plano  propuesto  en  la  Estampa  44.  tiene  veinte  y 
quatro  pies  de  anchura  ,  y  setenta  y  dos  de  profundidad. 
Su  distribución  es  la  que  se  sigue  :  La  entrada  tiene  10. 
pies  y  medio  de  anchura  ,  y  13.  y  medio  de  profundidad. 
Junto  á  la  entrada  se  hace  un  aposento  de  13.  pies  de  an- 
chura ,  y  de  13.  y  medio  de  profundidad.  A  este  aposen- 
to se  subirá  por  medio  de  3.  04.  escalones,  que  se  pueden 
hacer  en  ia  misma  entrada.  Desde  este  aposento  se  entra 
en  una  Recámara  de  8.  pies  y  medio  de  anchura,  y  8.  de 
profundidad.  Al  lado  de  esta  Recámara  se  hace  una  Alcova 
de  10.  pies  de  anchura  ,  y  8.  de  profundidad.  El  Comedero 
tiene  19.  pies  de  anchura,  y  13.  de  profundidad.  Junto  á 
la  Alcova  y  Comedero  se  hace  un  Pasadizo  ,  desde  Ja  en- 
trada hasta  el  Patio,  de  4.  pies  y  medio  de  anchura.  El  Pa- 
tio tiene  22.  pies  y  medio\ie  profundidad,  y  16.  de  anchu- 
ra. Del  Patio  se  sube  por  medio  de  tres  d  quatro  escalones 
á  la  primera  estancia,  que  está  mas  alta  que  el  suelo  de  la 
calle  dos  pies  y  medio ,  o  tres  pies.  El  Pasadizo  que  está 
entre  la  Escalera  y  el  Patio  tiene  la  misma  profundidad 
que  este  ,  y  solos  3.  pies  de  anchura.  Debaxo  de  la  segun- 
da mesa  ó  descanso  de  la  Escalera  se  hará  la  Letrina.  El 
cuerpo  testero  de  la  casa  se  compone  de  una  Cocina  de  15. 
pies  de  anchura,  y  12.  y  medio  de  profundidad,  y  de  una 
Despensa  de  la  misma  profundidad,  y  de  8.  pies  de  anchura. 

Parecerá  á  muchos  Arquitectos ,  que  el  Patio  y  Eccalei  a 
están  muy  distantes  de  la  calle,  y  que  es  defecto  notable  ha- 
ber de  pasar  por  un  Pasadizo  tan  largo ,  como  el  que  se  re- 
presenta en  la  Figura,  para  encontrar  la  Escalera;  pero  si  se 
advierte  la  profundidad  del  Plano,  se  verá  claramente,  que 
ni  la  Escalera  ni  el  Patio  pueden  estar  en  otro  lugar  sin  que 
impidan  algunas  de  las  piezas,  que  se  representan  en  la  Fi- 
gura, 6  hagan  obscuras  las  que  en  la  presente  distribución 
son  claras.  Para  que  los  que  entran  puedan  fácilmente  en- 


no  Arquitectura  Civil. 

contrar  la  Escalera  principal,  se  podrán  hacer  enfrente  del 
Pasadizo ,  y  debaxo  de  la  ventana  de  la  Despensa  4.  esca- 
lones ,  que  viéndoles  el  que  entra  desde  la  puerta  del  Pa- 
sadizo, pensará  que  son  de  la  Escalera  principal ,  y  enca- 
minará hacia  ellos  sus  pasos  hasta  salir  al  Patio ,  en  cuyo 
Jado  se  vé  la  Escalera  principal. 

En  el  Plano  de  la  segunda  estancia  hay  una  Sala  de  24. 
pies  de  anchura,  y  21.  de  profundidad.  Junto  á  la  Sala  es- 
tá la  Antesala  y  la  Cámara  ;  la  Antesala  tiene  13.  pies  y 
medio  de  profundidad,  y  10.  y  medio  de  anchura;  la  an- 
chura de  la  Cámara  es  13.  pies,  y  la  profundidad  la  misma 
que  la  de  la  Antesala.  La  Escalera  y  Pasadizo  tienen  las 
mismas  dimensiones  que  en  la  estancia  de  abaxo.  La  Cá- 
mara y  Recámara  del  cuerpo  testero  son  iguales  á  la  Co- 
cina y  Despensa  del  Plano  de  abaxo. 

Si  el  Plano  tuviere  mas  de  2j.  pies  de  anchura,  se  mu- 
dará el  asiento  de  las  vigas  de  la  anchura  en  la  profundi- 
dad, y  entonces  será  preciso  hacer  pared  maestra,  la  que 
ahora  divide  la  Sala  de  la*Cámara  y  Antesala  ;  y  la  puer- 
ta de  la  Alcova  se  hará  hacia  el  aposento  delantero,  y  no 
hacia  el  Comedero ;  haciendo  Alcova  lo  que  ahora  es  Re- 
cámara ,  y  al  contrario. 

Si  siendo  la  anchura  de  los  Planos  de  24.  pies  hasta  36., 
fuere  su  profundidad  de  58.  hasta  68.  pies,  se  distribuirán 
del  modo  que  se  verá  en  la  Estampa  siguiente. 

La  altura  de  la  primera  estancia  ,  sin  incluir  la  espesu- 
ra del  techo,  será  11.  pies  y  3.  quartos;  y  siendo  la  espe- 
sura del  techo  9.  dedos ,  será  toda  la  altura  12.  pies  y  me- 
dio ,  la  qual  se  subirá  con  20.  escalones  de  7.  dedos  y  me- 
dio cada  uno. 

La  altura  de  la  segunda  estancia  es  la  misma. 

La  altura  de  la  tercera  estancia  ,  incluyendo  la  espesu- 
ra del  techo,  es  11.  pies,  la  qual  se  subirá  por  20.  escalo- 
nes de  6.  dedos  y  siete  líneas  cada  uno.  Sobre  esta  estan- 
cia estarán  los  desvanes ,  en  los  quales  se  podrán  hacer 
aposentos  de  8.  á  9.  pies  de  altura. 


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del  patio       JQ 


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cia estarán  los  desvanes ,  en  los  quales  se  podrán  hacer 
aposentos  de  8.  á  9.  pies  de  altura. 


Libro  Secundo.  ni 

Distribución  de  los  Planos  de  casas  medianeras  ,  que  tienen 

desde  36.  hasta  46.  pies  de  anchura  ,  y  de  profundidad 

desde  68.  hasta  80.  ó  90.  pies. 

Jl-j\  Plano  descrito  en  la  Estampa 45 é  consta  de  36.  pies 
de  anchura  ,  y  de  68.  de  profundidad.  Su  distribución  es 
esta.  La  entrada  es  como  un  Pasadizo  largo,  que  llega  has- 
ta el  Patio ;  su  anchura  es  10.  pies.  A  su  lado  hay  un  apo- 
sento de  25.  pies  en  quadro.  Después  de  la  entrada  se  si- 
gue un  Patio  de  25.  pies  de  anchura  ,  y  de  22.  de  profun- 
didad. Del  Patio  se  sube  á  la  primera  estancia  por  los  dos 
escalones  que  se  vén  en  la  Estampa.  Entre  el  Patio  y  Es- 
calera hay  un  Pasadizo  de  4.  pies  y  medio  de  anchura  ,  y 
de  la  misma  profundidad  que  el  Patio.  La  Escalera  tiene  4. 
pies  y  medio  de  anchura ,  y  debaxo  de  su  segunda  mesa  o 
descanso  está  la  Letrina.  En  el  cuerpo  testero  está  la  Coci- 
na de  19.  pies  de  anchura ,  y  17.  de  profundidad.  Esta  Co- 
cina podrá  dividirse  con  un  tabique  ,  denotado  con  los 
puntos  que  se  vén  en  la  Figura,  haciendo  servir  el  lugar  C 
de  Despensa.  Al  lado  de  la  Cocina  está  el  Comedero  de 
15.  pies  de  anchura  ,  y  17.  de  profundidad. 

El  segundo  Plano,  d  de  la  estancia  superior  se  distribu- 
ye en  una  Sala  de  25.  pies  de  profundidad ,  y  de  24.  de  an- 
chura. Al  lado  de  la  Sala  hay  una  Recámara  de  n.  pies  de 
anchura,  y  de  19.  pies  de  profundidad.  El  espacio  O,  aun- 
que pequeño,  sirve  de  Antesala.  Síguense  el  Pasadizo  y  Es- 
calera ,  que  tienen  las  mismas  medidas  que  en  la  estancia 
de  abaxo.  En  el  cuerpo  testero  áe  la  casa  se  hacen  dos  Cá- 
maras, la  una  de  15.  pies  de  anchura,  y  17.  de  profundidad, 
y  la  otra  de  19.  pies  de  anchura  ,  y  17.  de  profundidad. 

Si  la  anchura  fuere  desde  36.  hasta  46.  pies  ,  y  la  pro- 
fundidad desde  68.  hasta  80.  ó  90.  pies,  se  guardará  la 
misma  distribución  ,  aumentando  la  anchura  de  cada  apo- 
sento á  discreción. 

La  altura  de  la  primera  estancia,  sin  incluir  la  espesura 
del  techo ,  será  12.  pies  y  un  sexto ;  y  siendo  la  groseza  del 
techo  10.  dedos  ,  será  toda  la  altura  13.  pies ;  y  partiendo 


1 1 2  Arquitectura    Civir,. 

13.  por  21. ,  que  es  el  numero  de  escalones  que  tiene  la  Es- 
calera, se  hallará,  que  la  altura  de  cada  escalón  es  7.  dedos 
y  $,  líneas. 

La  altura  de  la  segunda  estancia  es  la  misma. 

La  tercera  estancia  tendrá  de  altura  ir.  pies  y  medio, 
la  qual  se  subirá  con  21.  escalones  de  seis  dedos  y  un  po- 
co mas  de  medio.  Sobre  esta  estancia  estarán  los  desvanes 
en  los  quales  se  podrán  hacer  apartamientos  de  8.  á  9.  pies 
de  altura. 

Distribución  de  un  Vlano  de  una  casa  medianera  de  46.  pies 
de  anchura  ,y  120.  de  profundidad. 


1  Plano  descrito  en  la  Estampa  46.  tiene  46.  pies  de  an- 
chura ,  y  90.  de  profundidad  dentro  de  obra  ,  ocupando  los 
30.  restantes  el  Jardín.  La  distribución  es  esta:  A  un  lado 
del  cuerpo  delantero  de  la  casa  hay  una  Cocina  de  23.  pies 
y  medio  de  profundidad  ,  y  de  17.  de  anchura.  Al  otro  la- 
do está  la  Caballeriza  de  la  misma  profundidad  ,  y  de  15. 
pies  y  medio  de  anchura.  Entre  estas  dos  piezas  está  la  en- 
trada de  1 1.  pies  y  medio  de  anchura  ,  y  23.  y  medio  de 
profundidad.  Sigúese  el  Patio  de  33.  pies  en  quadro.  De 
este  se  sube  al  primer  plano  ó  estancia  por  medio  de  4.  es- 
calones. Del  cuerpo  delantero  de  la  casa  se  pasa  al  testero 
por  un  Pasadizo  de  5.  pies  de  anchura ,  y  de  la  misma  pro- 
fundidad que  el  Patio.  Entre  la  Cocina  y  Escalera  se  hace 
una  Alacena.  La  Escalera  tiene  de  ancho  4.  pies  y  medio. 
Entrando  en  el  cuerpo  testero  se  halla  primeramente  un  Pa- 
sadizo de  5.  pies  de  anchura,  en  cuyo  rincón  se  podrá  ha- 
cer la  Letrina  O,  cerrada  con  su  puerta.  El  Comedero  tie- 
ne 30.  pies  de  anchura  ,  y  27.  de  profundidad ;  si  pareciere 
demasiado  grande  ,  se  podrá  hacer  Ja  división  notada  con 
las  líneas  punteadas,  y  en  ella  se  podrá  hacer  una  Despen- 
sa y  una  Repostería.  Junto  al  Comedero  hay  una  Cámara 
de  14.  pies  de  anchura,  y  21.  y  medio  de  profundidad. 
La  restante  profundidad  se  emplea  en  el  Jardín,  que  no  se 
representa  en  la  Figura  por  la  pequer.ez  de  esta  Estampa. 

Aquí  se  ha  de  advertir,  que  así  en  esta  casa ,  como  en 


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Aquí  se  ha  de  advertir,  que  así  en  esta  casa,  como  en 


Libro  segundo.  115 

todas  las  demás,  he  distribuido  la  Cocina  y  Oficinas  depen- 
dientes en  el  primer  plano;  porque  si  se  hacen  en  el  se- 
gundo plano  d  estancia  principal ,  la  ocupan  casi  toda, 
sin  dexar  lugar  bastante  para  las  Cámaras  y  piezas  de 
cumplimiento.  Es  verdad  ,  que  las  Cocinas  en  el  primer 
Plano  llevan  algunos  inconvenientes ,  especialmente  quan- 
do  guisan  mugeres  ;  pero  casi  todos  se  pueden  evitar 
poniendo   rejas   en   las   ventanas. 

El  segundo  Plano  ,  d  de  la  segunda  estancia  se  repar- 
te así  :  La  Sala  tiene  31.  pies  de  ancho  ,  y  23.  de  pro- 
fundidad. La  Cámara  que  está  junto  á  la  Sala  tiene  23.  pies 
de  profundidad ,  y  14.  de  anchura.  Antes  de  la  Sala  se  ha- 
lla la  Antesala  de  10.  pies  y  medio  en  quadro.  Después  se 
sigue  el  Pasadizo  y  Escalera  con  las  mismas  dimensiones 
que  en  la  estancia  de  abaxo.  En  el  cuerpo  testero  se  ha- 
ce una  Cámara  de  14.  pies  de  anchura  ,  y  21.  y  medio  de 
profundidad.  Al  lado  de  la  Cámara  hay  una  Quadra  de 
ij.  pies  de  profundidad  ,  y  17.  y  medio  de  anchura.  De 
la  Quadra  se  entra  en  una  Alcova  de  11.  pies  y  medio  en 
quadro.  Al  lado  de  la  Alcova  se  puede  hacer  un  Gabine- 
te de  n.  pies  y  medio  de  ancho  ,  y  de  15.  pies  de  profun- 
didad. El  lugar  de  la  Alcova  lo  podrá  ocupar  el  Gabi- 
nete ,  y  al  contrario.  La  Escalera  que  baxa  á  los  sótanos, 
se  podrá   hacer   debaxo  de   la   Escalera    principal. 

La  primera  estancia  tendrá  15.  pies  de  altura  ,  sin 
incluir  la  espesura  del  techo  ,  que  es  10.  dedos  ,  1* 
qual  sumada  con  los  15.  pies  hará  15.  pies  y  10.  dedos. 
Esta  altura  partida  por  24.  que  es  el  numero  de  escalones, 
dará  por  quociente  7.  dedos  y  once  líneas  :  y  *sta  será 
la   altura  de  cada  escalón. 

La  segunda  estancia  tendrá  de  altura  14.  pies  y  10. 
dedos  ,  incluyendo  la  espesura  del  techo.  Para  subir  es- 
ta altura  son  menester  24.  escalones  de  7.  dedos  y  5. 
líneas  de  altura  cada  uno. 

La  tercera  estancia  tendrá  12.  pies  de  altura  ,  que  se 
subirá  por  24.  escalones  de  ó.  dedos  de  altura  cada  uno. 


ii4  Arquitectura  Civil. 

Primera  distribución  de  un  Plano  de  una  Casa  medianera  de 
58.  pies  de  anchura  ,  y  de  68.  pies  de  profundidad. 

■I  entrase    en   el  Patio  Estampa  47.  por  un  Pasadizo  de 
11.  pies  y  medio  de  anchura  ,  y  26.  de  profundidad.    A 
su  lado  hay  una  Carrocera  de  Ja  misma  profundidad  ,  y 
de  9.  pies  y  medio  de  anchura.  Junto  á  la  Carrocera  está 
la  Caballeriza  de  14.  pies  de  anchura,  y  26.  de  profundidad. 
En  la  misma  ala  ,  y  al  lado  de  la  Caballeriza  hay  otra  Car- 
rocera de  15.  pies  de  anchura  ,  y  9.  y  medio  de  profundi- 
dad. Sobre  la  Caballeriza  y  Carroceras  se  podrán  hacer  al- 
gunos cjuartos  de  poca  altura  para  los  Criados  de  librea, 
cuidando  que  sobre  lugar  para  Sillero,  Pajar, y  demás  pie- 
zas pequeñas  ,  que  son  menester  para  servicio  de  la  Caba- 
lleriza. Sigúese  la  Despensa  de  12.  pies  y  medio  de  anchu- 
ra, y  11.de  profundidad.  Después  se  sigue  la  Cocina  de  18. 
pies  de  profundidad  ,y  12.  y  medio  de' anchura.  De  la  Co- 
cina se  pasa  al  Comedero  por  un  Pasadizo  de  5.  pies  de 
anchura.  Arrimada  al  Pasadizo  hay  una  Escalera  ,  por  la 
qual  las  Criadas  d  Criados  suben  de  la  Cocina  á  las  Cá- 
maras de  la  estancia  superior,  sin  que  sea  menester  pasar  á 
la  otra  parte  de  la  casa.  El  Comedero  tiene  19.  pies  de  an- 
chura^ 18.  de  profundidad.  Junto  al  Comedero  hay  una 
Alcova  de  9.  pies  de  profundidad  ,  y  12.  y  medio  de  an- 
chura. Su  puerta  se  podrá  hacer  hacia  el  Patio  si  se  quiere. 
Animada  á  la  pared  de  la  Alcova  está  la  Escalera ,  cuya 
caxa  tiene  14.  pies  de  anchura  ,  y  11.  de  profundidad.  El 
Aposente  que  está  en  el  cuerpo  delantero  de  la  casa  tiene 
26.  pies  de  profundidad  ,  y  20.  de  anchura.  En  medio  de 
la  casa  está  el  Patio  de  23.  pies  de  anchura  ,  y  de  30.  pies 
de  profundidad.  Del  Patio  se  sube  por  medio  de  3.  d  4.  es- 
calones al  primer  Plano,  que  estará  2.  pies  y  medio,  d  tres 
mas  alto  que  el  nivel  de  la  calle. 

Nótese,  que  á  las  Entradas  solamente  doy  11.  d  12. 
pies  de  anchura ,  porque  estas  no  son  piezas  de  habitación 
sino  de  tránsito  ;  y  para  tránsito  la  sobredicha  anchura  e? 
bastante.  Comunmente  los  Arquitectos  las  hacen  mas  an 


Libro  Segundo.  i  r  5 

chas  ;  pero  si  bien  se  considera  todo  el  espacio  en  que  ex- 
ceden á  los  12.  pies  ,  es  lugar  perdido.  Sin  embargo, 
cjuando  las  Casas  de  Coche  están  en  alguna  calle  estrecha, 
se  podrá  dar  mas  anchura  á  la  entrada  ,  para  que  pue- 
dan entrar  los  Coches  con   mas  facilidad. 

El  segundo  Plano,d  de  la  segunda  estancia  se  distribuye 
así:  En  el  cuerpo  delantero  de  la  Casa  se  hace  una  Sala  de 
26.  pies  de  profundidad,  y  de  32.  pies  de  anchura.  A  su  lado 
se  hará  la  Quadra  de  la  misma  profundidad,  y  de  23.  pies 
de  anchura.  Lo  restante  de  este  Plano  está  distribuido  del 
mismo  modo,  que  en  el  Plano  de  abaxo.  Debaxo  de  la  Es- 
calera se  podrá  hacer  la  Letrina  cerrada  con  su  puerta. 

La  primera  estancia  tendrá  15.  pies  ,  y  10.  dedos  de 
altura  ,  incluyendo  la  espesura  del  techo  ;  y  partiendo 
esta  altura  por  25.  que  es  el  níímero  de  los  escalones, 
será  el  quociente  7.  dedos  y  7.  líneas  ;  y  esta  es  la  al- 
tura de  cada  escalón. 

La  misma  altura  tiene  la  segunda  estancia. 

La  tercera  estancia  tendrá  12  pies  de  altura  ,  que  se 
subirá  por  25.  escalones  de  5.  dedos  y  9.  líneas  de  al- 
tura cada  uno.  Sobre  esta  estancia  se  harán  los  desva- 
nes ,  y  en  ellos  los  apartamientos  que  se  quisiere. 

Segunda  distribución  del  mismo  Plano  de  58.  pies  de  anchara, 
y  de  68.  pies  de  profundidad. 

<a  distribución  del  primer  Plano  Estampa  48.  es  esta: 
La  Entrada  tiene  ir.  pies  de  anchura  ,  y  11.  y  medio 
de  profundidad.  De  la  entrada  se  sube  por  medio  de  5.  gra- 
das d  escalones  al  primer  Plano ,  que  está  mas  alto  que  la 
calle  tres  pies.  Un  pie  antes  de  estas  gradas,  notadas  con  las 
líneas  punteadas  que  se  vén  en  la  Figura ,  se  pondrá  una 
compuerta,  que  estará  cerrada, quando  la  puerta  principal 
estuviere  abierta.  A  un  lado  de  la  entrada  hay  dos  Aposen- 
tos, de  los  qualesel  primero  tiene  2$.  pies  de  profundidad, 
y  16.  de  anchura;  y  el  segundo  15.  pies  de  anchura  ,  y  la 
misma  profundidad  que  el  primero.  Junto  al  segundo  Apo- 
sento está  la  Cocina  de  t8.  pies  de  anchura  ,  y  de  20.  de 

V  2 


iid  Arquitectura  Civil. 

profundidad.  Entre  la  Cocina  y  Escalera  hay  una  Reposte- 
ría de  i  o.  pies  de  anchura,  y  de  14.de  profundidad.  Después 
de  la  Cocina  se  sigue  una  Despensa  de  10.  pies  de  anchura, 
y  de  15.  pies  de  profundidad.  Detras  de  esta  Despensa  se 
podrá  hacer  la  Letrina.  La  Caballeriza  está  junto  á  la  entra- 
da; su  anchura  es  14.  pies ;  su  profundidad  23.  pies.  Junto 
á  la  Caballeriza  está  el  Comedero  de  19.  pies  de  profundi- 
dad ,  y  de  16.  de  anchura.  Después  del  Comedero  se  sigue 
un  Gabinete  de  10. pies  de  anchura, y  21.de  profundidad. 
Entre  el  Comedero  y  la  Repostería  está  la  Escalera.  De  es- 
te Plano  se  baxará  al  Patio  por  las  5.  gradas  punteadas ,  que 
se  vén  debaxo  del  un  tiro  de  la  Escalera.  El  Jardín  tendrá 
21.  pies  de  profundidad  ,  y  35.  de  anchura.  Este  Plano  se 
podrá  distribuir  de  otro  modo  ,  haciendo  la  Cocina  donde 
está  el  segundo  Aposento,  y  el  Comedero  donde  está  la  Co- 
cina ,  y  donde  ahora  está  el  Comedero  se  podrá  hacer  una 
Cámara.  La  distribución  del  segundo  Plano,  d  de  la  segun- 
da estancia  es  esta :  La  Sala  tiene  30.  pies  de  anchura  ,  y  23. 
de  profundidad.  Al  lado  de  la  Sala  hay  una  Quadra  de  27. 
pies  de  anchura,  y  de  23.  pies  de  profundidad.  Sigúese  una 
Cámara  con  su  Alcova  de  las  mismas  dimensiones  que  la 
Cocina  y  Despensa  de  abaxo.  De  esta  Cámara  se  entra  en 
una  Recámara  de  21.  pies  de  profundidad  ,  y  de  10.  pies 
de  anchura.  Al  otro  lado  de  la  Casa  hay  otra  Cámara  de 
las  mismas  dimensiones  que  el  Comedero  de  abaxo.  De 
esta  Cámara  se  entra  en  un  Gabinete  de  10.  pies  de  an- 
chura ,    y    21.  de  profundidad. 

La  altura  de  las  estancias,  es  la  misma  que  en  la  distri- 
bución precedente, y  así  no  me  detengo  en  su  explicación. 

Distribución  de  un  Plano  de  67.  pies  de  anchura  ,  y  de  1 17. 

de  profundidad. 

J-il  Plano  propuesto  en  la  Estampa  49.  se  distribuye  del 
modo  siguiente  :  La  Entrada  tiene  n.  pies  y  medio  de 
anchura  ,  y  27.  de  profundidad.  A  sus  lados  tiene  dos 
Carroceras  de  10.  pies  de  anchura,  y  de  la  misma  profun- 
didad que  la  Entrada.  Junto  á  una  Carrocera  está  la  Caba- 


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Libro  Segundo.  117 

lleriza  de  13.  pies  de  anchura.  Sobre  las  Carroceras  y  Ca- 
ballerizas se  podrán  hacer  los  apartamientos  necesarios,  co- 
mo son  Sillero ,  Pajar ,  &c.  y  también  se  podrán  hacer ,  si  so- 
bra lugar,  algunos  Quartos  pequeños  para  Criados  de  Li- 
brea. Después  de  la  Caballeriza  se  sigue  un  Caracol  de  10. 
pies  en  quadro.  De  las  tres  Cámaras  siguientes,  las  dos  pri- 
meras son  iguales  ,  y  tiene  cada  una  14.  pies  de  profundi- 
dad sobre  11.  y  medio  de  anchura.  De  estas  dos  Cámaras  se 
podrá  hacer  si  se  quiere  una  Galería  de  29.  pies  de  profun- 
didad. La  tercera  Cámara  tiene  27.  pies  de  profundidad, 
y  18.  de  anchura.  Del  espacio  que  ha  de  ocupar  el  Jardin  se 
podrá  tomar  lugar  para  hacer  un  Gabinete  de  10.  pies  de 
anchura  ,  y  11.  y  medio  de  profundidad.  En  medio  del 
cuerpo  testero  de  la  casa  hay  un  Comedero  de  2%.  pies  de 
anchura  ,  y  de  27.  pies  de  profundidad.  De  este  Comedero 
se  podrá  baxar  al  Jardin  por  las  4.  d  5.  gradas  que  se  vén  en 
la  Ustampa.  Junto  al  Comedero  hay  otra  Cámara  de  22.  pies 
de  anchura  ,  y  de  20.  de  profundidad.  De  esta  Cámara  se 
entra  en  un  Gabinete  ,  que  tiene  las  mismas  dimensiones 
que  el  que  está  en  la  otra  parte.  Antes  de  la  Cámara  hay  un 
Pasadizo  de  5.  pies  de  anchura  ,  en  cuyo  rincón  se  podrá 
hacer  la  Letrina  notada  con  la  letra  C.  La  Caxa  de  la  Es- 
calera ocupa  21.  pies  de  profundidad,  y  16.  pies  de  anchura, 
incluyendo  la  del  Pasadizo  que  le  está  delante.  Entre  la  Co- 
cina y  Escalera  está  la  Despensa  de  18.  pies  de  profundi- 
dad ,  y  1  o.  pies  de  anchura.  La  Cocina  tiene  27.  pies  de  pro- 
fundidad ,y  18.  de  anchura.  En  medio  déla  casa  está  el  Patio 
de  35.  pies  de  anchura,  y  de  46.  pies  de  profundidad.  Del 
Patio  se  sube  al  primer  Plano  ,  que  está  tres  pies  mas  alto 
que  el  nivel  de  la  calle  ,  por  medio  de  4.  d  5.  escalones. 

El  Plano  segundo ,  d  de  la  estancia  principal  se  reparte 
así:  La  Sala  tendrá  4  r.  pies  de  anchura,y  27.de  profundidad. 
A  su  lado  hay  una  Cámara  de  25.  pies  de  anchura  ,  y  de  27. 
de  profundidad.  Sigúese  el  Caracol,  y  después  tres  Cámaras 
consecutivas,  que  constan  de  las  mismas  medidas  ,  que  las 
.  que  hay  en  la  esrancia  de  abaxo.  De  las  dos  primeras  se  po- 
drá hacer  una  Galería.  Lo  restante  de  este  segundo  Plano  se 
distribuye  casi  del  mismo  modo  que  en  elPlano  de  abaxo. 


n8  Arquitectura  Civil. 

La  altura  de  la  primera  estancia  Estampa  50.  ,  incluyen- 
do la  espesura  del  techo, será  17.  pies  y  medio  ;  y  partien- 
do esta  altura  por  26.  ,  que  es  el  número  de  los  escalones, 
será  la  altura  de  cada  escalón  8.  dedos  poco  mas. 

La  altura  de  la  segunda  estancia  es  15.  pies  y  medio, 
incluyendo  la  espesura  del  techo.  A  esta  altura  se  su- 
birá por  una  Escalera  de  25.  escalones  de  7.  dedos ,  y 
algo   mas  de  5.    líneas  de   altura    cada  uno. 

La  tercera  estancia  tendrá  14.  pies  y  medio  de  al- 
tura ,  la  qual  se  subirá  con  25.  escalones  de  casi  7.  de- 
dos de  altura  cada  uno.  Sobre  esta  estancia  se  harán  los 
desvanes  ,  en  los  quales  se  podrán  hacer  si  fuere  menes- 
ter  aposentos  de  9.    á    10.   pies  de   altura. 

Distribución  de  un  Plano  de  una  Casa  medianera  de  84.  pies 
de  anchura , y  de  87.  pies  de  profundidad. 

.La  distribución  de  este  Plano  Estampa  51.  es  del  todo 
diferente  de  las  precedentes  ,  por  hallarse  el  Patio  no  en 
medio  ,  sino  en  la  misma  delantera  de  la  casa.  La  anchu- 
ra del  Patio  es  45.  pies  ,  y  su  profundidad  31.  pies.  A  un 
lado  del  Patio  está  la  Cocina  de  17.  pies  y  medio  de  an- 
chura^ de  2 1. y  medio  de  profundidad. La  Despensa  tie- 
ne 10.  pies  y  medio  de  anchura  ,  y  9.  de  profundidad.  Si- 
gúese el  Comedero  de  27.  pies  de  anchura ,  y  de  26.  de  pro- 
fundidad. Del  Comedero  se  entra  en  una  Galería  de  12. 
pies  de-anchura,  y  de  25.  pies  y  medio  de  profundidad.  La 
Caballeriza  tiene  21.  pks  de  profundidad  ,  y  17.  y  medio 
de  anchura.  La  Carrocera  que  está  junto  á  la  Caballeriza 
tiene  8.  pies  de  profundidad  ,  y  19.  pies  de  anchura.  La 
Sala  tiene  42.  pies  de  anchura  ,  y  26.  pies  de  profundidad. 
Entre  la  Sala  y  el  Comedero  está  la  caxa  de  la  Escalera  de 

11.  pies  de  anchura.  De  la  Sala  se  entra  en  una  Galería  de 

12.  pies  de  anchura,  y  de  25.  y  medio  de  profundidad.  El 
segundo  Plano  ,  o  de  la  segunda  estancia  se  distribuye  así, 
Estampa  52.  En  el  cuerpo  delantero  se  hacen  dos  Cámaras 
de  31.  pies  de  profundidad  ,  y  de  17.  pies  y  medio  de  an- 
chura. En  el  espacio  que  corresponde  á  la  Sala  de  abaxo, 


stampa  ^OFdia  1 1  p 

jQL     Fachada 


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Libro  Segundo.  no 

se  hace  una  Quadra  y  una  Cámara.  En  lo  demás  es  este  se- 
gundo Plano  semejante  al  primero. 

La  altura  de  la  primera  estancia  Estampa  53.  será  16. 
pies  ,  que  partidos  por  28.  ,  que  es  el  numero  de  los  es- 
calones de  la  Escalera  ,  será  el  quociente  cerca  de  7.  de- 
dos ,  y  esta   es  la  altura  de  cada  grada. 

La  altura  de  la  segunda  estancia  será  15.  pies  ,  y  la 
de  cada  escalón  6.  dedos  y  5.  líneas  ,  siendo  el  núme- 
ro de  las  gradas   de  la  Escalera   28. 

La  altura  de  la  tercera  estancia  será  n.  pies.  Sobre 
esta  estancia  se  podrán   hacer  los  desvanes. 

Distribución  de  un  Plano  de  216.  pies  de  anchura ,/  de  160. 

de  profundidad. 


E 


ste  Plano  Estampa  54.  tiene  bastante  extensión  para 
que  á  un  mismo  suelo  se  hagan  todas  las  piezas  nece- 
sarias de  una  Casa.  Para  que  todos  los  Quartos  tengan 
bastante  luz  se  han  hecho  dos  Patios  en  los  lados  ,  y 
uno  en  medio  de  la  Casa.  En  la  parte  testera  de  la  Ca- 
sa se  han  hecho  dos  Jardines  uno  en  cada  lado.  De  este 
modo  todos  los  aposentos  serán  divertidos.  Las  medi- 
das de  cada  pieza  en  particular  se  sabrán  por  el  Piti- 
pié. Sobre  este  Plano  d  estancia  no  ha  de  haber  otra, 
ni  es  menester  teniendo  á  un  mismo  andar  espacio  su- 
ficiente para  colocar  en  él  todas  las  piezas  necesarias. 
No  me  detengo  mas  en  la  distribución  de  otros  Planos, 
porque  no  lo  permite  la  pequenez  de  este  volumen  \  y 
en  todas  las  distribuciones  precedentes  téngase  presen- 
te ,  que  he  procurado  dar  unas  ideas  generales  ,  á  fin  de 
que  en  los  lances  particulares  pueda  el  Tracista  plantear 
las  Casas  fácilmente  ,  atendiendo  á  la  región  ,  al  Pueblo, 
á  los  habitadores  ,  y  á  los  ministerios  especiales  ,  que 
se  han  de  exercer  en  ellas. 


12»  Arquitectura  Civil. 

LIBRO    III. 

DEL    CONOCIMIENTO    DE    LOS 

materiales  ,  y   de  los  fundamentos  de  los 
edificios. 


„  ^EsruES  de  haber  explicado  el  modo  de  distribuir 
los  Planos  de  Templos  y  Casas  ,  que  son  el  principal  ob- 
jeto de  este  libro  ,  será  muy  conveniente  explicar  el  mo- 
do de  conocer  los  materiales  necesarios  á  su  execucion, 
para  que  de  esta  manera  se  puedan  distinguir  sus  bue- 
nas y  malas  calidades;  Hay  una  gran  multitud  de  par- 
ticularidades ,  cuya  noticia  es  la  parte  principal  del  Arte 
de  edificar  ;  y  aunque  á  muchos  les  parezcan  groseras  y 
poco  importantes  ,  sin  embargo  ,  si  se  hace  reflexión  que 
para  executar  qualquiera  obra  es  menester  hacer  Capítu- 
los ,  que  expliquen  las  calidades  de  los  materiales  que 
hubieren  de  servir  ,  y  el  modo  de  ponerles  en  obra  ,  se 
verá  la  necesidad  de  estar  bien  instruido  de  estas  particula- 
ridades ,  que  serán  el  objeto  de  las  proposiciones  siguiente!» 

CAPITULO     I. 

EXPLICANSE    LAS   CALIDADES 

de  los    materiales. 

PROP.    I. 

Explican  se  las  calidades  de  diferentes  géneros  de  piedras. 

X  iene  la  piedra  el  primer  lugar  entre  los  materiales, 
que  hemos  de  explicar.  Hállase  pues  de  dos  calidades 
diferentes  ,  la  una  dura  ,  y  la  otra  blanda  o'  tierna.  La 
dura  es  sin  duda  la  mejor  ,  porque  sus  partes  están  mas 
estrechamente  unidas  y  apretadas  que  las  de  la  blanda. 


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Plano 


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Libro  Tercero.  ni 

y  así  son  fnas  capaces  de  resistir  á  las  injurias  del  tiempo, 
o  al  corriente  de  las  aguas  ,  en  los  edificios  que  en  ellas  se 
fabrican.  En  los  parages  que  se  hubiere  de  fabricar,  se  po- 
drá juzgar  de  la  buena  o'  mala  calidad  de  la  piedra  de  las 
canteras  del  contorno ,  por  el  examen  de  aquella  que  se  hu- 
biere puesto  en  obra  en  algunos  edificios  antiguos.  Pero  si 
se  hubiere  de  sacar  piedra  de  alguna  nueva  cantera  ,  será 
forzoso  antes  de  ponerla  en  la  obra,  tomar  algunos  trozos  sa- 
cados de  varias  partes  de  la  cantera  ,  y  ponerles  sobre  tier- 
ra húmeda,  para  dexarles  probar  la  helada  y  humedad  una 
parte  del  invierno;  y  si  resisten  en  esta  situación,  se  tendrá 
seguridad  de  que  la  piedra  es  buena.  A  otras  observaciones 
se  puede  recurrir  para  conocer  si  la  piedra  es  de  buen  uso; 
por  exemplo,  se  debe  desconfiar  de  aquella  que  es  de  color 
pagizo  o  amarillo  claro,  porque  por  lo  ordinario  este  co- 
lor no  procede  de  otra  causa, sino  de  que  la  piedra  es  grasa, 
y  contiene  mucha  humedad  dentro  de  sí.  Débese  desconfiar 
también  de  aquellas  en  las  quales  se  advirtieren  vetas  obs- 
curas y  coloradas ,  y  que  tienen  una  groseza  considerable 
de  bocin  ,  cuyas  partes  no  están  bastantemente  apretadas 
para  resistir  á  los  golpes  de  una  varita.  También  se  deben 
tener  por  malas  y  de  poca  resistencia  las  que  vienen  á  mo- 
lerse y  deshacerse  á  pedacitos  por  poco  que  se   toquen 
con  el  martillo.  En  fin ,  se  debe  desconfiar  de  aquellas  que 
se  sacan  frescamente  de  las  canteras, las  quales  no  se  deben 
poner  en  obra  ,  aunque  no  tuvieren  ninguno  de  los  defec- 
tos que  acabamos  de  notar  ,  sino  después  de  haberlas  ex- 
puesto á  la  helada  un   invierno.  Pero  si  se  tiene  prisa, 
será  menester  por  lo  menos  ponerlas  en  obra  al  fin  de  la 
primavera  ,  á  fin  de  que  los  calores  del  estío  hagan  evapo- 
rar la  humedad  que  encierran  ,  para  que  puedan  después 
resistir  á  las  mas  fuertes  estaciones. 

La  piedra  será  buena  si  está  bien  llena  y  m  >ciza  ,  de 
color  igual  ,  sin  vetas  ,  de  grano  fino  y  llano  ;  si  las  as- 
tillas se  cortan  en   limpio  y  hacen  un   claro   sonido. 

Quandola  piedra  se  pone  en  obra, es  menester  asentar- 
la sobre  su  lecho, quiero  decir  ,  del  mismo  modo  queesra^ 
ba  en  la  cantera;porque  en  esta  situación  es  capaz  deresis- 

Q 


122  Arquitectura  Civil. 

tir  mas  peso  ,  que  puesta  de  otro  qualquiera  lado.  Ca- 
si todos  los  Albañiles  conocen  en  una  ojeada  el  lecho 
de  la  piedra  ;  pero  si  no  se  pone  cuidado  en  esto  ,  nun- 
ca la  ponen   como  es  menester. 

Quando  se  fabrica  algún  edificio  en  que  es  preciso 
yalerse  de  piedras  de  diferentes  calidades  ,  se  debe  cui- 
dar de  colocar  la  mas  dura  y  que  mejor  resista  á  la 
humedad ,  en  los  puestos  mas  expuestos  al  ayre ,  reservan- 
do la  que  se  sospechare  que  no  es  tan  buena  para  me- 
terla en  los  fundamentos  y  otros  parages  cubiertos.  La 
piedra  se  halla  ordinariamente  junta  en  forma  de  ban- 
cos ,  cuya  altura  y  anchura  es  diferente  ,  según  los  luga- 
res y  su  naturaleza;  por  esta  causa  quando  se  ha  de  hacer 
algún  edificio,  si  no  se  saben  todas  las  particularidades  re- 
feridas, será  menester  instruirse  de  ellas  ,  consultando  con 
Maestros  inteligentes  del  lugar  en  que  se  edifica  ,  a  fin  de 
poder  circunstanciaren  las  capitulaciones,  de  qué  cantera, 
altura  y  anchura  han  de  ser  las  piedras ,  para  que  conven- 
gan á  la  obra  que  se  hubiere  de  executar. 

Quando  la  piedra  que  se  quiere  poner  en  obra  ,  es 
tan  gruesa  ,  que  se  puede  cortar  del  modo  que  se  quie- 
re ,  se  llama  Piedra   de   talla   ó  sillar. 

Otra  piedra  hay  de  la  qual  no  se  quita  masque  el  bocin, 
y  se  esquadrea  groseramente  para  ser  empleada  en  el  macizo 
de  las  paredes  gruesas  y  en  los  fundamentos.  Esta  piedra 
se  saca  délas  canteras, cuyos  bancos  no  tienen  competente 
altura  ,  para  poderla  cortar  y  emplear  en  los  paramentos. 

Sírvense  en  algunas  partes  de  una  piedra  llamada  Mo- 
lar ,que  es  muy  dura  y  muy  porosa,  y  hace  una  manipos- 
tería muy  buena ,  porque  el  mortero  se  le  pega  é  introdu- 
ce mejor  que  en  qualquiera  otra  especie  de  piedra. 

El  Libage  es  una  especie  de  piedra  mas  dura  que 
la  molar.  Sácase  de  lo  mas  alto  de  las  canteras  ,  y  se 
pone  en  los  fundamentos  sin  desbastar  ,  porque  por  lo 
ordinario  es  de  figura  tan  irregular  ,  que  no  se  pue- 
de corrar  de  la  forma  que    se  requiere. 

El  Gres  es  una  especie  de  roca,  que  se  halla  casi  siempre 
á  descubierto ,  y  esto  es  lo  que  contribuye  á  su  duración; 


Libro  Tercero.  i*$ 

porque  generalmente  todas  las  piedras  que  se  hallan  sin  ca- 
var mucho  en  la  tierra  ,  son  mas  solidas  que  las  que  se  sa- 
can del  fondo  de  las  canteras;  y  en  esto  ponían  gran  cuida- 
do los  antiguos  ,  pues  para  hacer  sus  edificios  de  mas  larga 
duración,  se  servían  de  las  primeras  piedras  que  sacaban  de 
las  canteras  ya  descubiertas  y  comenzadas.  Hay  dos  calida- 
des de  Gres,  duro  y  blando.  El  duro  solo  sirve  para  empe- 
drar las  calles,  y  los  caminos  reales.  El  blando  se  corta  co- 
mo las  piedras  ordinarias.  Pdnese  en  los  embasamentos  de 
paredes  muy  gruesas  ,  principalmente  en  aquellas  que  las 
bañan  las  aguas.  Su  defecto  consiste  en  que  no  se  le  pega 
bien  el  mortero;  por  esta  causa  quando  se  emplea  ,  se  ha- 
cen hoyuelos  en  sus  lechos ,  y  de  este  modo  se  agarra  fuerte- 
mente^ hace  una  obra  muy  fuerte.  Las  juntas  de  esta  pie- 
dra se  llenan  por  la  parte  del  paramento  de  cemento,  que  se 
ata  mejor  con  la  piedra  dura  ,  que  el  mortero  ordinario. 

PROP.   II. 

Explícame  las  calidades  del  ladrillo  tosco  ,  y  el  modo  de 

hacerle. 


E 


s  el  ladrillo  tosco  una  especie  de  piedra  artificial  ,  cu- 
yo uso  es  muy  freqüente  en  la  construcción  de  los  edi- 
ficios. Para  hacerle  bueno  es  menester  escoger  buena  tier- 
ra ,  legamosa  y  fuerte  ,  sin  que  en  ella  se  hallen  cali- 
ches o  piedrezuelas  menudas ;  y  de  la  que  tuviere  es- 
tas calidades  aquella  será  mejor  ,  que  después  de  una 
pequeña  lluvia  se  pegare  mas  á  los  zapatos  ,  de  suerte 
que  difícilmente  pueda  despegarse.  También  es  buena 
aquella  tierra  ,  que  amasada  con  las  manos  está  tara 
vizcosa  ,   que    parece  liga   d  vizco. 

Después  de  haber  escogido  un  buen  espacio  de  esta 
tierra  se  cava  con  la  azada  ,  y  habiendo  reconocido  ,  que 
es  igualmente  buena  por  todas  partes  ,  se  aguarda  el  tiem- 
po de  lluvia  ,  para  que  estando  bien  embebida  se  revuel- 
va y  bata  con  la  azada  y  batidera.  Después  de  esto  se 
dexa  reposar  algún  tiempo  ,  al  cabo  del  qual  se  vuelve 
á  hacer  lo  mismo  ,  continuando  en  hacerlo  quatro  o  cía- 

Qa 


iijj.  Arquitectura  Civil. 

co  veces.  Comiénzase  ordinariamente  la  preparación  de 
esta  tierra  en  el  me$  de  Marzo  ;  pero  seria  mejor  hacer- 
la en  el  invierno  ,  porque  las  pequeñas  heladas  son  muy 
buenas  para  hacer  la  tierra  mantecosa,  y  batirla  con  facili- 
dad. El  tiempo  bueno  para  hacer  ladrillo  es  el  mes  de  Ma- 
yo y  Junio  ;  porque  en  esta  estación  hay  bastante  tiempo 
para  secar  la  tierra  ,  y  para  meterla  después  en  el  horno; 
y  así  es  menester  evitar  en  quantose  pueda  la  estación  muy 
avanzada,  porque  los  ladrillos  hechos  entonces  no  son  tan 
buenos  ,  como  los  que  se  hacen   en  el  Estio. 

No  basta  haber  insinuado  lo  que  puede  contribuir  para 
hacer  buenos  ladrillos  ;  es  menester  también  discernir  las 
buenas  y  malas  calidades  de  aquellos  que  se  hallan  en 
los  Almacenes ,  supuesto  que  de  este  discernimiento  de- 
pende la  duración  de  la  obra  que  se  requiere  executar. 
"Vitruvio  refiere  ,  que  en  su  tiempo  el  Magistrado  de  la 
famosa  Ciudad  de  Utica  ,  para  impedir  las  ruinas  de  las 
obras  ,  no  permitia  que  se  pusiese  en  obra  ningún  ladri- 
llo ,  sin  que  precediese  su  visita  y  aprobación  :  por  falta 
de  esta  inspección  se  vén  entre  nosotros  muchas  obras, que 
amenazan  su  ruina  ,  aun  antes  de  estar  acabadas. 

El  ladrillo  bueno  es  el  que  después  de  cocido  tiene  el 
color  entre  pagizo  y  colorado  ;  porque  este  ordinariamen- 
te se  hace  de  la  tierra  legamosa  que  hemos  dicho.  Tam- 
bién se  conoce  si  el  ladrillo  es  bueno  en  el  sonido  ;  si  el 
sonido  fuere  claro  y  limpio  ,  el  ladrillo  será  bueno  y  pre- 
ferible á  los  otros,  que  tienen  el  sonido  sordo  y  confuso. 
Muchas  veces  sucede,  que  los  ladrillos  hechos  de  una  mis- 
ma tierra,  é  igualmente  preparada  ,  tienen  diferentes  colo- 
res, y  por  consiguiente  diferentes  calidades;  y  esto  se  co- 
noce especialmente  quando  se  advierte  ,  que  los  unos  son 
mas  colorados  que  los  otros  ,  los  quales  no  por  eso  son 
mejores  ,  antes  peores  ,  porque  el  estar  colorados  provie- 
ne de  que  en  el  horno  han  estado  colocados  en  parte  en 
que  el  fuego  no  ha  tenido  bastante  fuerza  para  cocerles; 
de  que  se  sigue  ,  que  estos  no  resisten  bastantemente  á  las 
lluvias  ni  al  peso  que  suele  cargar  sobre  ellos  ,  quebrán- 
dose y  reduciéndose  fácilmente  á  polvo. 


■iiiirtiiiml>lmiiiimiiiiiilniiHiiiiiiiiliilMni«niminuiiiliSl 


Libro  Tercero.  125 

Finalmente  la  prueba  mas  segura  para  conocer  si  los  la- 
drillos son  buenos(quando  se  trata  de  algún  edificio  de  im- 
portancia, cuya  execucion  se  puede  diferir  un  año)es,de- 
xarles  expuestos  á  las  heladas  durante  un  invierno  ,  y  los 
que  resistieren  todo  este  tiempo  sin  reducirse  á  pequeñas 
hojas  ni  quebrársele  podrán  emplear  con  toda  seguridad. 
Los  ladrillos  toscos  en  unas  partes  tienen  12.  dedos  de 
longitud  ,  sobre  cinco,  o  cinco  y  medio  de  latitud  ,  y  dos 
de  groseza  ó  espesura ;  en  otras  partes  12.  dedos  de  longi- 
tud ,  4.  de  latitud  ,  y  dos  de  grueso. 

PROP.  III. 

Explícanse  las  calidades  de  la  Cal ,  /  el  modo  de  matarla. 


L 


,a  Cal  es  una  piedra  cocida  al  horno  ,  que  mezclándose 
con  arena  y  agua  componen  el  mortero.  Para  hacerla 
buena  es  menester  escoger  piedras  muy  duras  ,  pesadas  y 
blancas ,  y  de  todas  las  que  pueden  servir  para  hacer  Cal, 
ninguna  la  hace  mejor  que  el  mármol ,  quando  se  puede 
tener  con  abundancia ,  como  en  los  Países  en  que  es  común. 
La  piedra  recientemente  sacada  de  la  cantera, es  mejor  pa- 
ra hacer  cal  que  la  que  mucho  tiempo  está  amontonada ,  y 
Ja  de  las  canteras  húmedas  es  mejor  que  la  de  Jas  canteras 
secas.  Los  pedernales  que  se  hallan  en  los  montes,  los  can- 
tos pelados  de  rio  ,  como  también  ciertas  piedras  esponjo- 
sas y  duras  que  suelen  hallarse  en  los  campos  ,  hacen  muy 
buena  cal ,  y  la  obra  que  de  ella  se  hace,  queda  muy  blan- 
ca y  lucida  ;  y  esta  es  la  causa  porque  nos  servimos  ordi- 
nariamente de  esta  cal  en  los  enlucimientos  de  las  paredes. 
También  se  halla  en  muchas  partes  cierta  piedra  de  color 
pagizo  ,  que  hace  muy  buena  cal.  Las  piedras  extraordi- 
nariamente pesadas  y  pardas  ,  ó  que  tiran  al  color  de  plo- 
mo sucio  ,  no  se  calcinan  por  mas  fuego  que  les  den  ,  an- 
tes van  saltando  chinillas  con  estrépito  ,  de  suerte  que  se 
suelen  perder  hornos  enteros ,  sin  sacar  una  onza  de  cal. 

El  carbón  de  tierra  es  mucho  mejor  para  cocer  la  cal 
que  la  leña ,  no  solo  porque  las  caldas  se  hacen  mas  presto, 
sino  también  porque  la  cal  sale  mas  grasa  y  jugosa. 


i2Ó  Arquitectura  Civil. 

Qtiando  la  cal  se  saca  del  horno,  es  menester  para  matar- 
la bien,  cuidar  que  se  ponga  la  cantidad  de  agua  necesaria; 
porque  si  es  poca  la  quema,  y  si  es  mucha  le  quita  algo  de  su 
fuerza,  lo  mejor  es  echarla  poco  á  poco  en  diferentes  veces. 

Para  que  la  cal  sea  buena  es  menester  que  esté  bien 
cocida  ,  que  sea  blanca  y  jugosa  ,  que  no  esté  oreada, 
y  suene  como  un  vaso  de  tierra  ,  quando  le  hieren;  que 
quando  se  echa  el  agua  salga  el  humo  espeso  ,  y  quando 
se  deshace   o   liquida    se   pegue  á  la  batidera. 

Para  matar  la  cal  se  hace  en  tierra  una  fosa  ú  hoyo  ,  y 
se  echa  en  él  la  cantidad  que  se  quiere  matar  ;  después  se 
cubre  igualmente  por  todas  partes  con  una  buena  capa 
de  arena  de  casi  un  pie  de  altura;  y  hecho  esto  se  echa  so- 
bre la  arena  agua  bastante,  para  que  la  cal  que  está  deba- 
xo  ,  se  vaya  disolviendo  sin  quemarse  ,  lo  que  sucedería 
sino  se  le  echase  el  agua  que  ha  menester.  Si  se  advierte 
que  Ja  arena  se  hiende  y  abre  paso  al  humo  ,  es  menester 
volver  luego  á  cubrir  la  abertura  ;  y  mediante  esta  prepa- 
ración se  convertirá  en  una  masa  tan  grasa,  que  empezán- 
dola á  gastar  al  cabo  de  dos  d  tres  años ,  semejará  á  la  man- 
teca ;  y  será  tan  pegajosa  ,  que  no  se  podrá  sacar  fácilmen- 
te la  batidera.  Y  es  cuento  de  viejas  ,  y  error  de  oficiales 
ignorantes  el  decir  ,  que  los  antiguos  para  tener  la  cal  de 
buen  jugo  y  duración  ,  observaban  las  lunaciones ,  tanto 
en  cocerla  como   en  matarla  y  amerarla. 

Vitruvio  dice  ,  que  para  saber  si  la  cal  está  bastan- 
temente muerta  y  deshecha  ,  es  menester  meter  un  cu- 
chillo dentro  de  ella  ;  si  el  cuchillo  encuentra  con  al- 
gunas piedrezuelas  ,  es  señal  que  no  está  bastantemen- 
te muerta  ;  si  se  saca  limpio  ,  será  scáal  que  no  tiene 
bastante  agua  ;  si  la  cal  se  le  pega  y  se  viere  manteco- 
sa ,  será   señal  que  está  buena   y  bien  deshecha. 

Hay  sin  embargo  de  esto  una  calidad  de  cal ,  que  no  se 
deshace  como  la  otra.  Tal  es  la  de  Metz  y  sus  contornos, 
en  donde  ha  sucedido  ,  que  algunos  no  conociendo  la  cal, 
la  deshicieron,  metiéndola  en  fosas  y  hoyos  bien  cubier- 
tos de  arena,  y  al  año  siguiente  se  hallo'  tan  dura  como  Ja 
piedra  ;  fué  preciso  romperla  y  ponerla  en  obra  ,  como  si 


Libro  Tercero.  127 

lera  canto.  Para  matar  esta  cal  se  cubre  con  toda  la  arena, 
Lie  debe  entrar  en  el  mortero,  y  se  echa  con  la  mano  agua, 
)CÍándola  muchas  veces  ,  y  se  va  deshaciendo  poco  á  po- 
>  sin  que  salga  humo  de  ella.  Esta  cal  hace  tan  buen  mor- 
ro ,  que  en  Metz  casi  todas  las  cavas  y  sótanos  se  hacen 
e  él  ,  sin  otro  material ,  que  grueso  cascajo  de  Rio. 

En  todas  las  observaciones ,  que  se  han  hecho  sobre  la 
il  ,  se  ha  conocido  ,  que  quanto  es  mas  viva  crece  mas 
uando  la  matan,  sufre  mas  arena,  y  hace  un  mortero  muy 
raso  y  jugoso.  Si  la  cal  después  de  estar  muerta  se  guar- 
a  en  fosas  bien  cubiertas  de  arena  ,  es  mejor.  La  cal  en 
olvo  no  vale  nada  ,  porque  se  evapora  su  sal ,  d  muda 
e  naturaleza  ,  de  suerte  que  no  le  dexa  la  virtud  y 
jerza   de  hacer  cuerpo  en   la  mamposteria. 

PROP.    IV. 

Explícame  las   calidades  de  la  arena  ,   del  ^oIdo 
Ptizolatio  y  del  yeso. 

después  de  haber  explicado  en  la  proposición  ante- 
ídente  las  calidades  de  la  cal  ,  se  sigue  explicar  las  de 
1  arena  ,  para  que  prevenidos  de  todo  lo  que  pertene- 
1  á  estas  dos  materias  ,  se  sepa  hacer  su  mezcla ,  y  com- 
oner   un  buen  mortero. 

Dos  son  las  especies  de  arena  de  que  se  suele  hacer  el 
íortero.  La  una  es  la  de  mina  d  cava  ,  que  se  llama  así 
or  hallarse  cavando  en  la  tierra.  La  otra  se  llama  arena  de 
Lio ,  porque  se  saca  de  los  cauces  d  madres  de  los  Rios. 
La  arena  de  mina  se  halla  muchas  veces  sin  profundar 
mucho  en  la  tierra,  en  donde  forma  casi  siempre  como 
unos  bancos,  cuya  extensión  y  espesura  mudan  según  la 
diferencia  de  los  lugares,  que  también  le  dan  diferente  co- 
lor. Mas  porque  el  color  no  decide  nada  sobre  la  buena  d 
mala  calidad  de  la  arena, debemos  atender  especialmente   al 
grano  ,  que  ni  ha  de  ser  terroso  ni   graso  ;  esto  es ,  no  ha 
de  estar  mezclado  con  tierra,  sino  al  contrario  limpio,  de 
suerte  que  estregándole  entre  las  manos  rechine.  El  grano 
blanco  está  ordinariamente  menos  cargado  de  tierra  ,  y 


n8  Arquitectura  Civil. 

puede  ponerse  en  obra  con  toda  seguridad  ,  cuidando  que 
sea  de  cierta  groseza  ,  porque  si  es  muy  fino  y  casi  imper- 
ceptible ,  no  hace  cuerpo  con  la  cal  ,  y  el  mortero  que  se 
compone  de  él  se  reduce  á  polvo  dentro  de  poco  tiempo. 

La  arena  de  Rio  se  debe  preferir  á  la  de  mina  ,  porque 
es  menos  grasa  ,  y  mucho  mejor  para  los  enlucidos  o'  en- 
jaharrados  ;  y  así  quando  uno  pudiere  tenerla  no  la  debe 
despreciar.  Hállase  también  otra  especie  de  arena  cascajosa, 
que  limpiándose  del  casquijo  que  la  hace  defectuosa ,  es  de 
grande  uso;  mas  no  se  estima  tanto  como  la  arena  ordina- 
ria, porque  no  es  tan  menuda  ,  y  el  mortero  que  se  hace  de 
ella  no  trava  muy  bien  las  piedras,  por  la  desigualdad  que 
el  grano  grueso  causa  en  las  juntas  ;  puede  servir  no  obs- 
tante para  los  fundamentos  y  otras  obras  gruesas. 

Para  conocer  si  es  buena  la  arena  quando  uno  está  in- 
cierto ,  es  menester  echar  una  poca  dentro  de  un  vaso  de 
agua  clara  ,  y  menearla  con  los  dedos ,  si  la  agua  se  hace 
negra  é  inmunda  d  sucia  ,  es  señal  que  la  arena  es  grasa  y 
terrosa  ;  al  contrario  si  la  agua  permanece  casi  tan  cla- 
ra como  antes ,  d  no  queda  mas  que  un  poco  turbia ,  es  se- 
ñal que  la  arena  es  pura  y  limpia. 

También  se  suele  hacer  mortero  de  tres  especies  de  pol- 
vo. El  primero  es  el  Puteolano  d  Puzolano,  que  suele  ser 
colorado.  Hállase  en  el  término  de  Puzol  en  el  Reyno  de 
Ñapóles,  y  en  el  Pais  de  Baya.  El  mortero  que  se  hace  de 
este  polvo  es  muy  bueno  ,  no  solo  para  los  edificios  que  se 
levantan  en  Lugares  secos  ,  sino  también  y  mas  principal- 
mente para  los  que  se  fabrican  en  el  Mar  y  en  las  aguas, 
haciendo  cuerpo  poco  después  de  haberse  puesto  en  obra, 
y  endureciéndose  en  el  agua ,  como  explicaré  en  otra  parte. 

La  segunda  especie  de  polvo  se  halla  en  el  término 
de  la  Ciudad  de  San  Felipe  en  el  Reyno  de  Valencia, 
y  en  los  Lugares  del  contorno.  Este  polvo  tiene  las  mis- 
mas propiedades  que  el  de  Puzol.  Llámanle  vulgarmen- 
te Argila  (aunque  es  muy  diferente  de  Ja  argila  de  otras 
partes  de  este  Reyno.  )  Se  halla  no  solo  en  polvo  ,  sino 
también  en  terrones.  Mézclase  con  cal  viva  ,  y  se  endu- 
rece en  el  agua  como  el  Puzolano. 


Libro  Tercero.  129 

La  otra  especie  de  polvo  se  hace  de  una  tierra  que  se  ha- 
lla muy  cerca  del  baxo  Rin  en  Alemania;  cuécese  como  el 
yeso  ,   y  para  reducirla  á  polvo  ,  se  muele  con  muelas  de 
Molino.  Es  tan  comun  en  los  Países- Baxos ,  que  se  le  ha 
dado  el  nombre  de  una  de  sus  Provincias,  llamándola  tier- 
ra de  Holanda.  Es  de  color  pardo ,  y  quando  no  esta  falsea- 
da (lo  que  rara  vez  sucede)  hace  un  mortero  muy  bueno 
para  las  fábricas  que  las  bañan  las  aguas,  y  resiste  igualmen- 
te á  la  injuria  de  las  estaciones  fuertes;  lo  que  hace  que  se 
sirvan  de  esta  tierra  en  Francia  y  en  los  Paises-Baxos  en  la 
construcción  de  las  obras  que  se  fabrican  en  el  agua  ,  por  la 
dificultad  que  hay  en  tener  el  Puzolano  aun  precio  acomo- 
dado. Sirve  también  en  lugar  de  arena  cierto  polvo  artifi- 
cial de  muy  buen  uso  para  los  edificios.  Hácese  de  este  mo- 
do :   apílense  pedazos  de  ollas  ,  tiestos  de   otros  vasos  de 
tierra  ,  y  pedazos  de  la  escoria  del  hierro,  que  se  hace  del 
carbón  de  tierra  ,  quemado  en  la  hornaza :  redúzganse  á 
polvo,  y  mézclese  con  igual  cantidad  de  cemento  de  muela 
de  Molino  ,  y  de  esta  mezcla  resulta  un  polvo  excelente, 
que  mezclándose  con  la  cal,  hace  un  mortero  muy  bueno, 
que  resiste  perfectamente  al  agua  en  los  edificios  que  en  ella 
se  hacen.  Otra  especie  hay  de  polvo  artificial,  que  también 
es  de  muy  buen  uso  ;  hácese  de  los  guijarros  que  se  hallan 
en  los  Rios ,  los  quales  se  ponen  en  el  Horno  ,  y  en  estan- 
do algo  colorados  se  sacan  ,  después  se  apilan  ,  y  se  redu- 
cen á  un  polvo  que  es  de  tan  buen  uso  como  la  tierra  de 
Holanda,  y  la  argila  de  San  Felipe. 

El  yeso  se  hace  de  una  piedra  de  color  pagizo  ,  que  no 
se  halla  sino  en  ciertos  Países.  Cuécese  como  la  cal  :  mas  es 
muy  diferente  ,  porque  la  cal  no  puede  servir  sin  mezcla  de 
otra  materia  que  la  sostenga,  y  le  dé  mas  cuerpo  que  el  que 
naturalmente  tiene;  siendo  así,  que  el  yeso  se  bate  puro  con 
sola  agua ,  y  luego  se  pone  en  obra  ;  porque  tiene  esto  de 
particular  ,  que  si  después  de  batido  no  se  pone  luego  en 
obra  se  seca  ,  y  no  puede  hacer  cuerpo  con  los  otros  ma- 
teriales, ni  recibir  las  impresiones  diferentes,  que  es  me-, 
nester  darle  para  hacer  ornatos  de  Arquitectura. 

En  ningún  material  podemos  ser  mas  fácilmente  erga- 

R 


ijo  Arquitectura  Civil. 

nados  que  en  este.  Algunas  veces  es  malo  el  yeso  por  estar 
oreado,  otras  veces  porque  las  caldas  no  se  han  hecho  bien; 
lo  que  sucede  freqüentemente  ,  porque  como  el  que  está 
en  las  extremidades  del  Horno ,  no  tiene  el  grado  de  calor 
que  es  menester  para  estar  calcinado  hasta  cierto  punto,  ca- 
si solo  el  de  en  medio  se  cuece  como  es  menester.  Sin  em- 
bargo una  vez  hecho  ,  los  Yeseros  mezclan  el  uno  con  el 
otro,  le  reducen  á  polvo,  y  el  de  los  extremos  del  Horno 
se  contunde  con  eíde  en  medio;  y  este  último  que  hubiera 
sido  muy  bueno  si  se  hubiera  puesto  aparte  ,  queda  altera- 
do con  la  mezcla  que  de  él  se  hace,  y  no  vale  de  mucho  lo 
que  valia  antes.  Per  esta  causa  en  las  obras  de  importancia 
que  se  hacen  de  yeso  ,  conviene  no  servirse  de  otro,  que 
de  aquel  que  ha  estado  en  medio  del  Horno.  Esto  se  consi- 
gue pagándolo  aigo  mas  que  el  otro. 

La  buena  caída  del  yeso  consiste  en  tantear  un  grado 
de  calor,  que  poco  á  poco  deseque  la  humedad,  evapore  el 
azufre  que  contiene,  y  leiimpie  de  las  parres  de  que  puede 
estar  mezclado  ,  cuidando  que  la  violencia  de  la  llama  no 
cause  un  desecamiento  total;  porque  es  muy  verisímil,  que 
la  virtud  del  yeso  consiste  en  cierta  sal  ,  que  hace  que  sus 
partes  se  aten  bien  las  unas  con  las  otras,  y  si  esta  sal  está 
muy  seca  ,  no  puede  atarse  bien,  como  lo  han  experimen- 
tado muchos  Yeseros  ,  que  antes  de  saber  la  causa  estaban 
aturdidos  de  ver  que  no  hacia  cuerpo  el  yeso  nuevo  ,  de 
que  pensaban  estar  asegurados ,  porque  sabian  ciertamente 
que  en  él  no  habia  mezcla  de  otra  cosa. 

Quando  el  yeso  está  bkn  cocido  ,  es  fácil  de  conocer; 
porque  entonces  tiene  cierto  jugo  y  graseza ,  que  va  co- 
lando entre  los  dedos  quando  le  manejan  :  al  contrario  si 
está  mal  cocido,  tiene  cierta  aspereza  ,  y  no  se  pega  como 
el  otro.  Muchas  veces  por  bien  que  se  nava  hecho  la  calda, 
se  vuelve  el  yeso  de  casi  ningún  valor,  por  haberle  querido 
guardar  mucho  tiempo  antes  de  ponerle  t  n  obra;  porque  el 
yeso  se  parece  á  aquellos  licores  exquisitos,  que  no  tienen 
sabor  ,  sino  mientras  se  cuida  de  no  dexar  evaporar  los  cs- 
píiitus ,  en  los  quales  consiste  toda  su  virtud.  Si  el  ye«;o  no 
está  bien  cerrado  dentro  de  toneles  6  caxo^i»  co¡ocados  en 


Libro  Tercero.  j$t 

lugares  secos  se  orea  ;  esto  es ,  la  sal  en  que  consiste  toda 
su  virtud  se  evapora,  y  no  queda  sino  una  especie  de  ceni- 
za ,  que  puesta  en  obra  no  hace  cuerpo  con  los  otros  mate- 
riales. El  tiempo  pues  mas  á  proposito  para  ponerle  en  obra 
es  al  salir  del  Horno. 

Finalmente  ,  quando  no  se  pudiere  practicar  todo  loque 
se  ha  dicho,  para  asegurarse  del  yeso,  se  procurará  escoger 
el  mejor  que  se  hallare  en  el  Almacén  ;  pues  para  conocerle 
no  es  menester  mas  que  amasar  un  poco  en  las  manos ,  y  el 
que  se  aguarrare  é  hiciere  mas  presto  cuerpo  será  preferible 
al  otro. 

PROP.    V. 


H, 


Explícase  la  composición  del  Mortero. 


emos  dicho  que  después  de  haber  muerto  la  cal  en  las 
fosas  ú  hoyos  cavados  en  la  tierra  ,  es  muy  conveniente 
dexarla  reposar  mucho  tiempo  antes  de  mezclarla  con  la 
arena  ,  porque  en  efecto  nada  la  hace  mejor  que  esta  pre- 
paración ;  mas  porque  ordinariamente  no  hay  tiempo  pa- 
ra prepararla  así ,  quiero  explicar  como  luego  que  se  sa- 
ca del  Horno  se  mezcla  con  la  arena  ,  y  compone  el 
Mortero. 

De  dos  maneras  se  puede  hacer  esta  mezcla  ,  y  de  qual- 
quiera  de  las  dos  sale  el  mortero  muy  bueno.  Para  hacerla 
del  primer  modo,  se  hace  en  tierra  un  hoyo  pequeño,  y  al 
lado  de  este  se  cava  otro  mas  grande  y  mas  hondo;  pdnese 
en  el  pequeño  la  cantidad  de  cal  que  se  quiere;  échase  so- 
bre ella  el  agua  que  es  menester  para  matarla  y  batirla  ;  y 
después  que  está  disuelta  y  líquida  se  hace  colar  del  hoyo 
pequeño  al  grande,  en  donde  viene  á  hacerse  como  una 
manteca ,  y  hecho  esto  se  saca  del  hoyo  grande  para  batir- 
la y  mezclarla  bien  con  la  arena.  Esta  mezcla  se  compone 
ordinariamente  de  dos  partes  ó  tercios  de  arena ,  y  una  de 
cal ,  medida  viva  ,  o'  de  tres  quintos  de  arena  ,  y  dos  de  cal, 
según  lo  que  esta  creciere;  de  suerte  que  si  fuere  muy  grasa 
y  jugosa  se  podrán  poner  tres  partes  de  arena  y  una  de 
cal  ;  mas  esto  no  se  puede   practicar  ordinariamente  así, 

R2 


132  Arquitectura  Civir,. 

porque  pocas  veces  se  halla  cal  tan  jugosa  ,  que  pueda  sufrir 
tanta  arena.  Aquí  se  debe  advertir ,  que  la  arena  no  se  debe 
sacar  de  la  Mina  d  Rio,  sino  al  paso  que  se  mezcla  ;  porque 
la  experiencia  enseña  ,  que  el  Sol  la  altera,  la  seca  y  le  quita 
cierto  jugo,  en  que  consiste  su  virtud:  por  otra  parte  la  llu- 
via disuelve  las  sales  volátiles ,  y  la  arena  se  convierte  en 
una  especie  de  tierra  ,  que  mezclándose  con  la  cal  no  hace 
cuerpo  ni  trabazón  con  los  otros  materiales. 

Él  otro  modo  mas  ordinario  de  hacer  el  mortero  es  el 
siguiente  :  Tómese  toda  la  cal  viva  que  se  ha  de  gastar  en 
toda  una  semana,  y  póngase  en  el  batidero  de  suerte ,  que 
forme  un  lecho  d  arena  de  casi  un  pie  de  altura;  échese  en 
la  cal  toda  el  agua  que  es  menester  para  matarla,  y  después 
póngase  sobre  este  lecho  de  cal  otro  de  arena  ,  que  cubra 
la  cal  por  todas  partes  ,  y  que  contenga  doble  mas  arena 
que  la  cal  que  contiene  el  lecho  de  abaxo  :  déxese  reposar 
así  dos  d  tres  dias,  en  los  quales  podrá  disolverse  la  cal; 
pasado  este  tiempo  mézclese  la  cal  con  la  arena  ,  y  bátase 
bien,  luego  que  esté  bien  batida  hágase  de  esta  mezcla  una 
buena  pilada  ,  y  déxese  reposar  otros  dos  dias  ,  al  cabo  de 
los  quales  se  volverá  á  batir  (echando  agua  de  quando  en 
quando)  aquella  porción  que  se  hubiere  de  gastar  aquel  dia, 
y  luego  que  esté  bien  batida,  se  pondrá  en  obra  ,  con  segu- 
ridad de  que  hará  cuerpo  con  los  otros  materiales;  lo  mis- 
mo se  podrá  hacer  los  otros  dias  siguientes,  hasta  que  se 
haya  acabado  la  pilada.  De  esta  misma  suerte  se  hace  el 
mortero,  que  se  compone  de  cal  y  tierra  de  Holanda. 

El  Cemento  ,  que  es  el  polvo  que  se  hace  de  las  tejas 
y  ladrillos,  se  mezcla  también  con  cal,  en  mayor  d  menor 
cantidad ,  según  lo  que  mas  d  menos  abunda.  Las  mezclas 
suelen  ser  las  mismas  que  he  dicho  arriba. 

El  mortero  de  polvo  Puzolano  se  hace  como  el  de  are- 
na. Sirve ,  como  hemos  dicho  en  otra  parte,  para  las  obras 
que  se  fabrican  dentro  el  agua. 

El  mortero  de  la  argila  de  San  Felipe  se  hace  así:  Pd- 
nese  un  lecho  de  cal  viva :  sobre  este  lecho  se  pone  otro  de 
argila:  échase  encima  el  agua  que  es  menester  para  matar  la 
cai,  y  al  mismo  tiempo  se  bate  ;  y  luego  que  esta  mezcla 


Libro   Tercero.  133 

está  bien  batida ,  se  pone  en  obra  sin  dexarla  reposar.  Este 
mortero  se  compone  de  una  parte  de  cal,  y  dos  del  sobredi- 
cho polvo  ó  argila.  Sus  propiedades  son  las  mismas  que  las 
del  mortero  de  Pizolano;  de  suerte  que  luego  que  se  po- 
ne en  obra  en  los  edificios  que  se  fabrican  en  el  agua  hace 
cuerpo  con  los  otros  materiales. 

En  los  Países  en  que  la  buena  cal  es  rara ,  se  hacen  dos 
especies  de  cal.  La  una  se  hace  de  buenas  piedras  duras  ,  y 
la  otra  de  piedras  ordinarias  ,  ó  de  las  primeras  que  se  ha- 
llan. De  la  primera  como  mejor  se  hace  el  mortero  que  lla- 
man bueno,  y  sirve  para  las  obras  que  merecen  alguna  aten- 
ción. De  la  otra  sé  hace  el  mortero  blanco  ,  que  no  siendo 
de  muy  buena  calidad,  se  gasta  solamente  en  los  fundamen- 
tos ,  y  en  el  macizo  de  las  paredes  gruesas.  Hácese  también 
en  estos  Países  un  mortero  que  se  llama  bastardo  ,  porque 
ordinariamente  se  compone  de  buena  y  mala  cal.  Sirve  es- 
te mortero  para  las  paredes  de  una  groseza  mediana. 

Quando  la  cal  que  mucho  tiempo  está  muerta  y  disuelta 
se  saca  del  hoyo  ,  y  se  mezcla  con  arena  ,  es  menester  para 
hacer  buen  mortero  echar  la  menor  cantidad  de  agua  que 
se  pueda  ;  porque  á  fuerza  de  batirla  y  revolverla  con  la 
batidera  ,  se  hace  tan  jugosa  ,  como  si  entonces  mismo  se  hu- 
biese acabado  de  matar  con  agua.  Sin  embargo  se  ha  de  ob- 
servar ,  que  si  el  mortero  se  pone  en  obra  con  piedras  que 
se  embeben  mucha  agua ,  será  menester  echarle  mas  que 
quando  le  usamos  para  juntar  piedras  mas  duras  y  sólidas. 

El  agua  que  se  echa  en  la  cal  ha  de  ser  clara  ,  y  así  no 
podrá  servir  la  de  balsa  ni  la  de  laguna,  ni  laque  se  recoge 
en  algún  hoyo  después  de  la  lluvia  ;  porque  estas  aguas  es- 
tán mezcladas  de  suciedades  que  dañan  mucho  al  mortero. 
Hay  muchos  que  para  hacer  agarrar  el  mortero  mas  pres- 
to ,  mezclan  orines  con  agua  ,  de  la  qual  se  sirven  para  ba- 
tirle. Otros  echan  sal  armoníaco  en  agua  de  rio,  y  con  esta 
agua  baten  el  mortero  ,  que  después  de  bien  batido  hace 
cuerpo  tan  presto  como  el  yeso;  lo  que  puede  ser  de  gran- 
de uso  en  ios  Países  en  donde  es  raro  este  material. 

En  muchos  Países  en  donde  la  buena  cal  se  halla  pocas 
veces,  mejoran  la  qu¿  oi-dinariairunte  tienen  de  este  modo: 


134  Arquitectura  Civil. 

Hacen  dos  hoyos  grandes ,  de  los  quales  el  uno  está  mas 
alto  que  el  otro,  y  los  dos  tienen  el  suelo  enladrillado  ,  y 
sus  lados  de  manipostería  :  po'nese  toda  la  calque  se  requie- 
re en  el  hoyo  que  está  mas  alto :  e'chase  toda  el  agua  que  es 
menester  para  matarla  ,  y  después  se  hace  colar  al  hoyo  que 
está  mas  baxo  :  quando  ha  pasado  toda  se  vuelve  á  echar 
tanta  agua  como  se  echo  la  primera  vez  para  matarla  ,  y  se 
bate  bien  con  la  batidera  :  después  se  dexa  reposar  24.  ho- 
ras, y  pasado  este  tiempo  se  halla  cubierta  de  una  agua  de 
color  verde,  que  contiene  toda  la  sal  que  tenia  la  cal  an- 
tes de  matarla  :  tomase  toda  esta  agua  ,  y  se  echa  en  un  ti- 
najón:  quítase  después  toda  la  cal  que  hay  en  el  hoyo,  y 
se  echa  donde  se  quiere,  porque  ya  no  es  buena  para  nada: 
pdncse  de  nuevo  otra  cal  en  el  hoyo  que  está  mas  alto  ,  y 
en  lugar  de  matarla  con  agua  clara ,  se  mata  con  la  que  se 
puso  en  el  tinajón :  y  se  hace  colar  como  la  primera  vez 
al  hoyo  que  está  mas  baxo,  y  de  este  modo  contiene  la  cal 
dos  veces  mas  sal  de  la  que  naturalmente  tenia ,  y  así  es 
incomparablemente  mejor  de  lo  que  era  antes  de  esta  pre- 
paración. Si  se  quisiere  hacer  mejor  cal  que  esta  segunda, 
se  podrá  hacer  con  esta  lo  que  se  hizo  en  la  primera,  y  la 
tercera  cal  será  tan  buena,  que  se  podrá  poner  en  obra 
en  los  edificios  que  se  hacen  en  el  agua ,  y  entonces  la  se- 
gunda cal  no  se  ha  de  echar  como  la  primera,  porque  aun 
puede  servir  para  obras  gruesas. 

La  cal  preparada  de  este  modo  es  muy  costosa ,  y  por 
esta  causa  solo  se  prepara  aquella  cantidad  que  es  menes- 
ter para  los  paramentos  d  haceras ,  y  para  las  otras  partes 
de  los  edificios  que  están  mas  expuestos  al  ayre  y  á  las 
lluvias. 

La  otra  cal  se  mezcla  con  la  arena  sin  esta  preparación, 
y  sirve  para  los  fundamentos  y  paredes  gruesas.  He  dicho 
todo  esto,  para  que  todos  entiendan ,  que  aunque  en  algún 
Pais  sean  malos  los  materiales  ,  no  por  eso  lo  ha  de  ser  la 
manipostería ;  porque  en  este  caso  se  hallarán  mil  medios 
artificiales  ,  con  que  se  podrá  corregir  el  defecto  natural  de 
los  materiales. 


Libro  Tercero.  13  j 

PROP.     VI. 

JExplícanse  las  calidades  de  la  Madera. 

J-ja  madera  mejor  para  los  edificios  es  la  de  Encina  ,  por- 
que es  mas  dura  ,  resiste  mas  peso  que  Jas  otras ,  y  se  con- 
serva mas  tiempo  en  buen  estado  sin  podrecerse ;  y  también 
porque  se  conserva  mucho  tiempo  en  el  agua  ,  en  donde 
adquiere  tanta  dureza  ,  que  casi  no-se  puede  trabajar  con 
la  herramienta  ordinaria  ,  como  se  ha  experimentado  mu- 
chas veces  en  las  estacas  ,  que  se  han  hallado  debaxo  de  la.c 
ruinas  de  las  obras  de  los  antiguos  Romanos. 

En  otro  tiempo  se  servían  en  algunas  partes  de  castaño 
para  los  grandes  edificios, porque  se  ignoraba  la  calidad  de 
la  encina;  mas  se  han  desengañado  de  este  error  de  150.  años 
á*  esta  parte,  porque  han  experimentado,  que  el  castaño  está 
mas  sujeto  que  la  encina  á  henderse  y  a  podrecerse  en  aque- 
lla parte  que  toca  la  manipostería,  como  son  los  cabos  d 
extremos  de  las  bigas ,  lo  que  obliga  á  renovarlas  muy 
presto;  siendo  así,  que  las  bigas  de  encina  se  conservan  en 
buen  estado  700.  d  800.  años ,  quando  se  toman  antes  de 
cortarla  todas  las  precauciones  de  que  hablaremos  luego. 

El  Pino  es  la  madera  de  mas  uso  en  los  edificios  ,  por- 
que su  ligereza  le  hace  mas  apreciable  que  la  encina. 

Los  árboles  de  qualquier  especie  que  sean  participan 
siempre  déla  naturaleza  del  terreno  en  donde  se  crian. Los 
que  se  crian  en  lugares  secos ,  pedregosos  y  arenosos  son 
ordinariamente  duros  y  de  muy  buen  uso  ;  al  contrario  los 
que  se  crian  en  lugares  sombiíos  y  que  abundan  de  agua  no 
son  de  tan  buena  calidad  ,  porque  suelen  ser  mas  tiernos,  y 
no  pueden  sostener  mucho  peso  ;  mas  en  recompensa  de 
esto  se  trabajan  mejor  ,  y  son  muy  buenos  para  las  obras  de 
ensambladura.  Los  que  se  crian  hacia  el  Mediodía  son  mejo- 
res que  ios  que  se  crian  hacia  el  Poniente  ,  porque  el  Sol  les 
hace  mas  duros,  mas  altos  y  mas  gruesos;  y  ademas  de 
esto  tienen  muy  poco  alaveo,  que  es  una  parte  muy  tierna 
del  árbol  ,  que  está  entre  la  corteza  y  el  macizo  del  tronco. 

Los  árboles  mas  combatidos  de  los  vientos  son  mas  du- 


136  Arquitectura  Civil. 

ros  y  mas  fuertes  que  los  otros  que  se  crían  en  parte  don- 
de los  vientos  no  les  pueden  penetrar.  En  quanto  á  la  ca- 
lidad de  los  árboles  en  general,  los  mejores  son  los  betide- 
rechos ,  que  no  tienen  ñudos  ni  gemas ,  ni  son  tampoco 
desmedrados. 

La  Encina  se  suele  cortar  de  60.  hasta  200.  años  ,  por- 
que antes  de  los  60.  no  tiene  bastante  fuerza,  y  después 
de  los  200.  años  se  va  poco  á  poco  desmedrando,  y  no  se 
conserva  tanto  como  si  se  hubiese  cortado  un  poco  tiempo 
antes.  El  tiempo  mas  conveniente  para  cortarla  es  á  los 
100.  años. 

Si  se  quiere  saber  quántos  años  tenia  la  madera  al  tiem- 
po que  se  corto ,  se  hará  en  uno  de  sus  cabos  un  corte  obli- 
quo  ,  y  se  verá  un  grande  numero  de  circunferencias  casi 
concéntricas  ,  que  hacen  como  una  progresión  desde  el 
centro  del  árbol  hasta  la  corteza  ,  las  quales  denotan  los 
crecimientos ,  y  por  consiguiente  el  numero  de  los  años. 

El  tiempo  mas  conveniente  para  cortar  los  árboles  es 
en  los  meses  de  Diciembre ,  Enero  y  Febrero ,  porque  en- 
tonces el  humor  está  casi  sin  acción,  y  los  poros  están  muy 
apretados.  El  corte  se  ha  de  hacer  en  Luna  menguante, 
porque  en  este  tiempo  tiene  el  árbol  menos  humor  que  en 
el  creciente. 

Para  que  la  madera  no  contenga  nada  de  humor  ,  se 
corta  el  árbol  por  el  pie  hasta  en  medio  del  corazón  ,  y  se 
dexa  así  algún  tiempo,  para  que  destilándose  el  humor 
por  este  corte  ,  al  través  del  alaveo,  no  se  corrompa  den- 
tro del  tronco. 

Quando  se  compra  la  madera  es  menester  probarla  an- 
tes ,  para  que  si  tiene  algún  defecto  se  pueda  comprar  mas 
barata ,  y  se  pueda  colocar  en  el  lugar  mas  conveniente. 
Para  hacer  la  prueba,  se  echa  un  poco  de  aceyte  bien  calien- 
te en  los  cabos  de  las  bigas,  y  si  la  madera  es  de  terreno 
marjalengo  se  congelará  el  aceyte;  y  si  es  de  buen  terreno,  y 
se  ha  cortado  en  tiempo  que  tenia  mucho  humor,  no  se  le 
embeberá  enteramente  ,  sí  que  siempre  quedará  algo  en  las 
orillas;  al  contrario  si  la  madera  es  de  lugar  seco,  y  se  ha 
cortado  en  tiempo  que  tenia  poco  humor,  y  estaba  como 


Libro  Tercero.  137 

amortecido ,  se  embeberá  todo  el  aceyte  ,  y  se  secará 
luego  al  punto.  Sabido  esto ,  se  cuidará  de  no  poner  la 
madera  que  se  hubiere  criado  en  lugar  marjalengo  en  los 
lugares  húmedos  o  expuestos  á  la  lluvia  ,  porque  se  po- 
drecerá dentro  de  poco  tiempo.  Tampoco  se  ha  de  po- 
ner en  parte  donde  toca  mucho  el  Sol  ,  porque  el  calor, 
secando  la  humedad  de  que  está  llena  ,  la  abre  y  la  ha- 
ce hender  ,  como  se  experimenta  cada  dia  no  solo  en 
las  obras  de  carpintería  que  están  expuestas  al  ayre,  sino 
también  en  las   que  están  en  cubierto. 

Mas  porque  es  muchas  veces  forzoso  servirse  de  made- 
ra de  buena  y  mala  calidad ,  será  conveniente  poner  lsi 
que  tiene  menos  humedad  en  los  lugares  más  principa- 
les del  edificio  ,  y  la  otra  en  las  otras  partes  de  poca 
consideración,  haciendo  la  cuenta,  que  si  la  madera  gruesa 
tiene  algún  vicio  ,  está  mas  expuesta  á  henderse  y  rom- 
perse del  todo  ,  que  la  mas  delgada.  Las  bigas  siempre 
han  de  ser  de  la  mejor  madera ,  porque  si  estas  se  rom- 
pen ,  e.s  mucho  el  gasto  que  se   ofrece  en  remudarlas. 

Alguna  vez  sucede  ,  que  después  de  estar  allanada  una 
pieza  de  madera,  parece  muy  sana,  y  en  efecto  tiene  den- 
tro el  corazón  gastado.  Para  no  engañarse  en  esto  ,  se  dan 
algunos  golpes  de  martillo  á  un  cabo  ,  y  se  aplica  el  oido 
al  otro  ;  si  el  sonido  que  se  oye  es  confuso  ,•  es  señal  que 
la  pieza  está  por  dentro  gastada  ;  y  al  contrario,  si  el  so- 
nido es  claro  ,  es  seSal  que  es  buena.  Quando  la  madera 
se  puede  guardar  en  lugar  cubierto  algún  tiempo  antes' 
de  venderla  ,  es  de  mejor  uso  ,  porque  si  ha  crecido  en 
lugar  húmedo  se  seca  ,  y  está  después  menos  expuesta  á 
henderse  y  á  corbarse  ;  por  esta  causa  será  conveniente 
que  se  guarde  á  lo  menos  dos  años  para  las  obras  de  car- 
pintería, y  entretanto  se  fortalecerá  y  consolidará;  y  para 
las  obras  de  ensambladura   mucho  mas  tiempo. 

La  madera  ha  de  estar  bien  lisa,  esto  es ,  no  ha  de  que- 
dar en  ella  nada  de  corteza  ni  de  alaveo  ,  porque  si  queda 
algo  de  esto  ,  por  poco  que  sea  ,  es  cierto  que  la  podrece- 
rá ,  y  que  engendrará  carcoma   y  gusanos. 

Quando  la  madera  está  recalentada  ,  se  suele  cubrir  de 

S 


^8  Arquitectura  Civil. 

unas  manchas  pequeñas ,  blancas  ,  negras  y  coloradas, 
que  la  hacen  parecer  podrida  ;  pero  lo  que  mas  admira 
es  ,  que  una  madera  por  sana  que  esté  ,  aplicada  contra 
otra  que  tiene  el  defecto  sobredicho  ,  padece  el  mismo 
defecto  al  cabo  de  cierto  tiempo  :  por  esta  causa  se  de- 
be procurar  ,  que  la  madera  no  toque  nada  que  la  pueda 
dañar  ,  y  que  las  bigas  mas  grandes  no  toquen  al  mor- 
tero ni  al  yeso  ,  porque  estas  materias  las  recalientan. 
Algunos  dexan  en  la  pared  algunos  agugeros  ,  por  donde 
entra  el  ayre  que   refrigera  los  cabos   de  las  bigas. 

CAPITULO    II. 

DE  LOS  FUNDAMENTOS^ DE  ALGUNAS 

condiciones  que  se  deben  observar  para  firmeza 
y  seguridad  de  los  edificios, 

PROP.    VIL 

Explícase  el  modo  de  hacer  los  fundamentos  en  todo 
género  de  terrenos. 


E 


ll  primer  conocimiento  de  que  el  Arquitecto  de- 
be estar  prevenido  ,  es  de  la  naturaleza  de  los  terrenos, 
que  se  hallan  profundando  en  la  tierra  ;  y  aunque  sea 
grande  su  variedad  ,  se  podrán  reducir  á  tres  especies 
principales.  La  primera  es  la  de  Tufo  o  piedra  arenisca 
y  de  roca.  Este  terreno  último  es  fácil  de  conocer  por 
la  resistencia  que  hallan  los  Cavadores   cavando. 

La  segunda  especie  de  terreno  es  arenisca  ,  del  qual  se 
hallan  dos  especies.  La  una  es  de  arena  firme  y  dura  ,  so- 
bre la  qual  no  se  pone  la  menor  duda  en  asentar  los  funda- 
mentos. La  otra  es  de  arena  floxa  y  movediza  ,  cuya  poca 
firmeza  no  permite  que  se  trabaje  encima  sin  tomar  alguna 
precaución  para  prevenir  los  accidentes  que  pueden  suce- 
der. Distingüese  la  arena  movediza  de  la  firme  por  medio 
de  una  Sonda  de  hierro,  que  remata  en  una  punta  como  de 


Libro  Tercero.  13$ 

barrena  ,  para  poder  ver  quando  se  saca  el  terreno  que 
ha  taladrado.  Quando  el  terreno  resiste,  y  la  barrena  en- 
tra con  dificultad  ,  es  señal  que  el  terreno  es  duro  y  fir- 
me ;  si  entra  y  sale  con  facilidad ,  es  señal  que  la  arena 
es  floxa  y  movediza.  Hállase  también  en  algunos  luga- 
res que  abundan  de  agua  una  especie  de  arena  ,  de  la 
qual  sale  agua  quando  se  anda  sobre  ella.  Esta  no  se  debe 
confundir  con  la  movediza  ,  pues  muchas  veces  es  tan  fir- 
me ,  que  sobre  ella  se  pueden  levantar  fundamentos  muy 
firmes   y  solidos  ,  como  veremos  en  adelante. 

La  tercera  especie  de  terreno  es  de  tierra  ,  de  la  qual  se 
distinguen  quatro  especies ,  que  son  de  tierra  ordinaria , de 
tierra  grasa  ,  de  argila  y  de  tourba.  La  tierra  ordinaria  se 
halla  en  lugares  secos  y  altos.  La  tierra  grasa  no  se  halla 
casi  sino  en  lugares  baxos ,  y  es  una  especie  de  barro  de  muy 
poca  firmeza,  sobre  el  qual  no  se  puede  fabricar  sin  tomar 
antes  grandes  precauciones.  La  argila  se  halla  indiferente- 
mente en  lugares  altos  y  baxos.  Quando  es  firme  y  forma 
un  banco  de  bastante  espesura  ,  se  puede  fundar  sobre  ella 
sin  1  czeío  ,  con  tal  que  haya  seguridad  de  que  se  halla  por 
todas  partes  de  igual  espesura  y  firmeza  ,  sin  cuya  noticia 
será  menester  tomar  todas  las  medidas  convenientes ,  se- 
gún la  necesidad.  La  tierra  tourba  no  se  halla  sino  en  los 
lugares  que  abundan  de  agua  ,  y  es  una  especie  de  tierra 
negra  ,  grasa  y  bituminosa  ,  que  se  consume  en  el  fuego 
después  de  haberla  secado.  Tampoco  se  puede  fabricar 
sobre  ella  ,  sin  tomar  las  precauciones  que  el  arte  y  la  in- 
dustria sugieren   en  semejantes  casos. 

Los  fundamentos  que  se  hacen  en  terreno  seco  ,  d  se 
levantan  sobre  roca  ,  d  sobre  un  fondo  firme  y  solido. 
Quando  se  levantan  sobre  roca  ,  si  es  menester  subir  y  ba- 
xar  ,  se  asientan  las  hiladas  por  resaltes ,  dándoles  siempre 
el  mayor  asiento  que  es  posible  ,  y  un  dedo,  d  dedo  y 
medio  de  inclinación  de  delante  hacia  atrás  ,  para  que  la 
obra  que  se  quiere  levantar  ,  se  sostenga  con  mayor  firme- 
za. Si  la  obra  es  muy  lisa  ,  y  se  rezela  que  la  manipostería 
no  se  pegue  y  agarre  bien ,  se  hacen  unos  hoyuelos  pican- 
do la  roca ,  y  después  de  haberla  limpiado  bien  del  polvo 

S2 


140  Arquitectura  Civil. 

y  astillas  qne  saltaron  picándola ,  se  asientan  los  sillares  d 
hiladas  con  baño  de  buen  mortero, procurando  encaxar  las 
piedras  dos  o  tres  dedos  dentro  la  roca.  Si  la  roca  sobre 
que  se  ha  de  hacer  el  fundamento  está  dispuesta  de  mo- 
do ,  que  su  altura  puede  hacer  parte  de  la  pared  ,  se  le  apli- 
ca y  pega  la  manipostería  ,  y  se  hacen  en  ella  algunas  des- 
gajaduras que  son  como  adarajas  ,  que  sirven  para  travar 
bien  la  manipostería  con  la  roca. 

Quando  se  han  de  levantar  los  fundamentos  sobre  una 
roca  muy  desigual  y  lisa  ,  la  mayor  dificultad  consiste  en 
travar  bien  con  la  roca  las  primeras  hiladas  de  maniposte- 
ría ,  y  en  levantarlas  hasta  cierta  altura.  De  todos  los  mo- 
dos que  han  llegado  á  mi  noticia  ,  y  de  que  qualquiera  se 
puede  servir  en  semejante  caso  ,  quiero  explicar  el  que  se 
sigue  ,  que  es  el  mejor  ,  cuya  práctica  ha  salido  acertada  en 
la  construcción  de  muchas  fabricas  de  importancia. 

Después  de  haber  señalado  el  terreno  del  modo  que  se 
juzgare  conveniente ,  y  de  haber  determinado  la  espesura 
que  se  debe  dar  á  los  fundamentos  ,  según  la  altura  de  las 
paredes, es  menester  poner  en  la  anchura  de  los  fundamen- 
tos arcas  grandes  de  Carpintería  ;  de  suerte  que  las  tablas 
superiores  estén  lo  mas  orizontalmente  que  puedan  ;  pero 
las  inferiores,  d  las  de  abaxo  deben  seguir  los  resaltes,  con- 
cavidades y  convexidades  que  tiene  la  roca.  Habiendo  re- 
cogido un  montón  de  piedras  pequeñas  como  el  puño,  mé- 
tanse dentro  del  mortero  bien  batido  :  al  otro  dia  ,  o  dos 
dias  después  de  haber  apilado  el  mortero  (  que  por  la 
mezcla  del  cascajo  mediano  que  tiene ,  le  llamaremos  ma- 
zacote )  es  menester  un  buen  número  de  Peones  ,  de  los 
quales  los  unos  llenarán  las  arcas  de  mortero  o  mazaco- 
te ,  mientras  que  los  otros  pisan  la  manipostería  al  paso 
que  sube  con  pisones  del  peso  de  30.  libras  ,  aforrados  de 
hierro.  La  primera  hilada  de  mazacote  debe  estar  meti- 
da 7.  ú  8.  dedos  dentro  la  roca. 

Quando  esta  manipostería  está  bastantemente  seca  y  ha 
hecho  cuerpo,  se  quitan  las  arcas  para  servirse  de  ellas  en 
otra  parte.  Si  en  la  roca  se  ha  de  hacer  alguna  cascada  para 
subir  o  baxar  ,  se  sostiene  la  manipostería  pQr  los  lados 


Libro  Tercero.  141 

con  otras  arcas  dispuestas  por  la  parte  de  abaxo  en  for- 
ma de  gradas  ;  y  de  este  modo  se  continua  en  levan- 
tar los  fundamentos  sobre  la  roca  ,  dándoles  la  figura 
que  se  quisiere.  Advirtiéndose  que  llamo  fundamento  á 
la  manipostería  que  sirve  de  suela  ,  y  rodapié  á  la  otra 
que  se  ha  de  levantar  por  hiladas  regladas  ,  aunque  esta 
suela  d  rodapié  no  esté  empotrado  en  la  tierra  ,  como 
los  cimientos  ordinarios.  La  altura  de  estos  fundamentos 
será  de  quatro   pies  poco  mas  d  menos. 

Para  que  todas  las  partes  de  los  fundamentos  estén 
bien  travadas  y  unidas  con  la  roca  ,  es  menester'  Henar 
las  arcas  sin  interrupción  sobre  toda  la  extensión  de  la 
obra ,  procurando  hacerla  pisar  igualmente  por  todas  par- 
tes ,  especialmente  al  principio  ,  á  fin  de  que  el  morrero 
y  las  piedras  se  introduzcan  en  las  desgajaduras  de  la 
roca  que  se  hallaren  acaso  ,  o  que  se  hubieren  hecho 
adrede   para   hacer  la  travazon   mas    fuerte. 

Quando  la  roca  es  muy  escarpada  ,  se  pondrán  ta- 
blas bien  ajustadas  delante  ,  para  sostener  h  manipos- 
tería de  mazacote  ,  y  se  llenará  de  este  material  el  es- 
pacio que  hay  entre  la  roca  y  las  tablas  ,  y  Ja  obra  que 
se  hiciere  de   este    modo   será   muy  solida  y   fuerte. 

Quando  los  fundamentos  se  hubieren  levantado  en  una 
parte,  se  continua  la  misma  obra  en  toda  la  longitud  de  Ja 
fábrica  ,  procurando  travar  bien  la  manipostería  vieja  con 
la  nueva ;  esto  es ,  las  hiladas  dei  mazacote  que  ya  hubieren 
hecho  cuerpo  con  las  quede  nuevo  se  hubieren  de  asentar. 
Para  esto  será  menester  hacer  diferentes  graditas  y  resaltes 
en  los  extremos  de  los  fundamentos  que  se  hubieren  de  con- 
tinuar con  el  tiempo,  y  sobre  estos  resaltes,  que  son  como 
las  adarajas  en  las  obras  ordinarias ,  se  echará  buena  canti- 
dad de  agua  ,  y  se  pisará  bien  la  nueva  manipostería,  al  mis- 
mo tiempo  que  se  aplicare  sóbrela  vieja.  De  esta  manera  se 
harán  unos  fundamentos  ,  que  endureciéndose  poco  á  poco, 
compondrán  por  todas  partes  un  cuerpo  tan  firme  y  fuer- 
te ,  que  no  hay  que  rezelar  que  abra  en  adelante  ninguna 
quiebra  ni  resquebrajo  ,  aunque  se  hallen  desigualmente 
cargados  de  las  paredes  que  se  levantaren  encima ,  d  aun- 


i4*  Arquitectura  Civit. 

que  alguna  parte  del  terreno  menos  firme  que  lo  restante, 

se  hunda  y  caiga  ,  como  ha  sucedido  muchas  veces. 

Quando  la  cal  es  buena  ,  ninguna  manipostería  es  me- 
jor que  la  de  mazacote  ,  hecho  de  piedras  como  el  puño  d 
mas  pequeñas  :  no  solo  porque  la  obra  que  de  éi  se  hace  es 
muy  fuerte  ,  sino  mas  principalmente  porque  puede  servir 
en  todo  género  de  terrenos ,  lo  que  no  tienen  las  otras. 
Freqüentemente  se  abren  zanjas  en  un  terreno  firme  en  una 
parte  ,  y  floxo  en  otra  algunos  pasos  distante,  lo  que  suele 
ocasionar  que  las  paredes  abran  quiebras  desigualmente; 
pero  si  los  fundamentos  se  hacen  de  mazacote  de  buena  cal, 
no  hay  querezelar  que  teniendo  competente  espesura  abran 
quiebras  por  ninguna  parte  ,  aun  quando  hubiere  algunos 
pedazos  de  los  fundamentos  que  cargaren  sobre  vacio  ,•  lo 
que  no  se  puede  confiar  de  la  manipostería  ordinaria,  espe- 
cialmente quando  se  hace  de  piedras  grandes  ,  porque  el 
mortero  se  agarra  menos,  y  está  expuesto  á  apilarse  mas  en 
una  parte  que  en  otra.  Y  esta  es  la  causa  porque  dixo  Vi- 
truvio,  que  la  manipostería  hecha  de  piedras  mas  pequeña* 
que  el  puño  ,  era  mas  indisoluble  que  las  otras. 

Monsieur  Perault  en  el  Comentario  que  hizo  de  las 
obras  de  este  Autor,  muestra  en  muchas  partes  de  sus  No- 
tas ,  que  los  antiguos  Romanos  hacían  freqüentemente 
maniposterías  de  estas  piedras,  no  solamente  para  los  fun- 
damentos escarpados  é  inclinados  ,  sino  también  en  otras 
muchas  ocasiones, como  se  puede  juzgar  de  los  fragmentos 
que  nos  quedan, en  los  quales  se  nota  ,  que  todas  las  obras 
hechas  de  esta  manipostería  se  han  endurecido  tanto  ,  que 
exceden  la  dureza  del  mármol ;  pues  no  hay  mármol  tan 
duro  ,  que  no  se  pueda  romper  ,  y  del  qual  no  se  puedan 
hacer  saltar  algunas  astillas :  siendo  así  ,  que  de  un  maci- 
zo hecho  del  mazacote  de  estas  piedras  ,  no  se  pueden  se- 
parar sus  partes  sino  succesivamento, 

Quando  se  edifica  en  un  Pais  en  que  la  piedra  dura  d 
libage  es  muy  rara,  se  podrán  hacer  los  embasamientos  de 
esta  manipostería  con  toda  seguridad.  La  dificultad  consiste 
únicamente  en  tener  buena  cal.  Es  verdad  que  la  gran  can- 
tidad de  cal  que  se  requiere  para  esta  manipostería  la  hace 


Libro  Tercero.  143 

muy  cara  ;  mas  quando  se  trata  de  una  obra  de  importan- 
cia ,  no  se  ha  de  reparar  en  el  coste  de  los  materiales.  Sin 
embargo  ,  bien  considerado  todo  ,  la  manipostería  de  pie- 
dra pequeña  no  costará  ordinariamente  tanto  como  la  de 
cantería  ,  o  de  piedras  sillares.  El  defecto  que  suele  tener 
esta  manipostería  es  ,  que  los  paramentos  no  quedan  bas- 
tantemente lisos  ,  sino  de  muy  desagradable  figura.  Pero 
esto  se  remedia  fácilmente,  haciendo  dos  especies  de  mor- 
tero d  mazacote.  El  uno  mezclado  de  piedras  como  el 
puño  ,  d  algo  mas  pequeñas  ;  y  el  otro  de  mas  gruesas 
y  lisas.  Si  en  el  país  donde  se  edifica  hubiere  dos  especies 
de  cal ,  convendrá  mezclar  la  mejor  con  las  piedras  mas 
gruesas  ,  y  la  otra  con  las  mas  pequeñas,  y  hecho  esto 
se  pondrán  en  obra  del   modo  siguiente. 

Quando  se  trabajare  sobre  roca  ,  se  echará  en  el  fondo 
de  las  arcas  una  hilada  d  mampuesta  de  mortero  fino,  que 
se  agarrará  mejor  que  el  otro:  después  de  esto,  de  los  Peo- 
nos  que  hubieren  de  llenar  las  arcas  ,  se  escogerán  algunos 
para  llevar  el  mortero  fino  ,  encargándoles  que  le  echen 
hacia  aquella  parte  de  la  arca  que  sostiene  el  paramento  ,y 
lo  restante  se  llenará  del  mazacote  de  piedra  pequeña.  Si 
esto  se  hace  con  el  cuidado  que  es  menester,  se  travará  el 
mortero  d  mazacote  fino  con  el  otro ,  y  formará  hacia  la 
una  parte  de  las  arcas  un  paramento  liso  ,  que  en  llegando 
á  endurecerse  hará  el  mismo  efecto  que  la  piedra  ,  y  para 
mayor  hermosura  ,  pasado  un  poco  de  tiempo  ,  se  podrán 
fingir  juntas  ,  como  las  que  hay  en  las  obras  de  sillería. 

Los  cimientos  que  se  hacen  en  seco  sobre  un  buen  ter- 
reno ,  se  levantan  con  grande  facilidad.  Abrense  las  zanjas 
de  la  anchura  y  profundidad  determinada  por  los  perfiles: 
después  se  asienta  la  primera  hilada  de  buenos  libages  lla- 
nos con  baño  de  buen  mortero  (aunque  muchos  mas  quie- 
ren ponerla  en  seco) :  sobre  esta  primera  hilada  se  pone  otra 
de  buenos  tizones  y  haceras  en  travazon  alternativa ,  pro- 
curando que  los  tizones  tengan  un  pie  y  medio  de  cola 
lo  que  menos  ;  el  medio  se  llena  de  buenos  cantos.  Si 
estos  no  se  ajustan  bien  ,  se  llenan  sus  juntas  de  peque- 
ño ripio , metiéndole  lo  mas  adentro  que  se  puede,  y  bien 


144  Arquitectura  Civil. 

enrasada  la  obra  se  continúa  del  mismo  modo  en  las  otras 
hiladas ,  cuidando  mientras  se  pueda  de  llevar  la  obra  á 
un  nivel  en  toda  su  longitud. 

Aunque  el  buen  terreno  ordinariamente  se  halla  mas 
en  los  lugares  altos  ,  que  en  los  baxos  y  que  abundan  de 
agua  ,  no  obstante  se  encuentran  de  muy  buenos  en  estos, 
como  son  los  de  cascajo  ,  los  de  cierta  tierra  blanca  llama- 
da marna  ,  los  de  argila ,  y  otros  de  cierta  tierra  azul,  que 
ordinariamente  suele  ser  muy  firme.  Sobre  todos  estos  ter- 
renos se  levantan  los  cimientos  con  grande  seguridad,  y  así 
no  quiero  detenerme  en  el  modo  de  levantaries. 

Algunas  veces  es  forzoso  cavar  tan  hondo  para  hallar 
buen  terreno,  que  no  se  pueden  levantar  los  fundamentos 
hasta  tierra  sin  gastos  extraordinarios.  En  estos  casos  Delor- 
me,Scamozi,  y  otros  Arquitectos  dicen  ,  que  se  hagan  pi- 
lares á  cierta  distancia,  y  que  sobre  ellos  se  erijan  unos  bo- 
tarretes  d  pequeños  arcos  ,  para  que  á  poca  costa  se  pue- 
da llegar  hasta  el  nivel  de  la  tierra.  Pero  porque  el  terreno 
sobre  que  se  pueden  levantar  los  pilares ,  puede  ser  de  des- 
igual firmeza  ,  se  debe  temer  no  sea  que  en  adelante  falte 
por  alguna  parte,  y  se  caigan  los  pilares, y  por  consiguien- 
te las  paredes  que  se  hubieren  levantado  sobre  ellos.  Para 
prevenir  este  inconveniente  ,  se  ha  juzgado,  que  el  mejor 
medio  era  hacer  otros  arcos  entre  los  pilares  ,  para  que  si 
alguno  se  halla  menos  seguro  que  los  otros  ,  sea  sostenido 
por  los  arcos  vecinos  ,  que  no  pudiendo  retroceder  por  la 
tierra  que  tienen  debaxo  ,  no  es  posible  que  el  pilar  mude 
de  situación  ,  aunque  cargue  sobre  vacio. 

Quando  se  abren  las  zanjas  se  suelen  encontrar  algunas 
fuentccillas  o'  manantiales  de  agua,  que  impiden  mucho  el 
trabajo.  Algunos  pretenden  estancarles  poniendo  ceniza 
mezclada  con  cal  viva  ;  otros  llenan  de  azogue  las  partes 
por  donde  salen ,  para  que  con  su  peso  les  fuerce  á  buscar 
corriente  y  salida  por  otra  parte.  Mas  pienso  que  todos 
estos  expedientes  son  inútiles  quando  se  ponen  en  práctica. 
El  mejor  medio  es  trabajar  prontamente.  Pero  para  no 
llegar  á  estar  inundando ,  es  menester  conducir  las  aguas  por 
medio  de  unos  pequeños  canalículos ,  cubiertos  con  ladri- 


Libro  Tercero.  14$. 

líos,  á  un  pozo  hecho  á  la  otra  parte  de  las  zanjas ,  de  don- 
de se  sacarán  con  máquinas  al  mismo  tiempo  que  caen  en 
el  pozo  ,  y  de  este  modo  quedará  casi  seco  todo  el  fondo 
de  las  zanjas.  Para  prevenir  que  estos  manantiales  no  ha- 
gan en  adelante  daño  á  los  cimientos,  será  conveniente  ha- 
cer en  la  mampostería  algunos  pequeños  aqüeductos,  para 
dexar  á  las  aguas  su  curso  libre ^hácia  aquella  parte  que  fue- 
re mas  conveniente. 

Muchas  veces  sucede,  que  no  hallando  bueno  el  terreno 
sobre  que  se  quiere  fabricar  ,  se  profundan  mas  y  mas  las 
zanjas,  y  en  cuenta  de  hallar  mejor  terreno  se  halla  peor. 
En  este  caso  lo  mejor  es  no  profundar  las  zanjas ,  sino  lo 
menos  que  se  pudiere ,  y  asentar  sobre  toda  la  longitud  de 
los  fundamentos  un  buen  enrejado  de  buenos  marranos  de 
madera  bien  empalmados,  que  tengan  9.  ó  10.  dedos  de 
gruesos ,  y  llenar  los  vacíos  d  quadraditos  que  forman  de 
buena  mampostería  de  ladrillo  y  canto.  Después  sobre  este 
enrejado  se  levanta  la  mampostería  ,  procurando  hacer  el 
paramento  de  buenas  piedras  hasta  el  nivel  de  tierra  ,  d  mas 
arriba  si  la  obra  fuere  de  importancia.  A  estos  cimientos 
se  les  da  buen  rodapié.  Para  lo  qual  será  menester  que  los 
enrejados  se  hagan  uno  d  dos  pies  mas  anchos  que  lo  que 
habían  de  ser  los  cimientos ,  si  se  hiciesen  en  buen  terreno. 
El  rodapié  se  hace  igual  desde  el  fondo  de  los  cimientos, 
hasta  el  nivel  de  tierra  ,  y  de  aquí  se  suele  continuar  en 
diminución  hasta  la  altura  que  es  menester. 

Este  modo  de  hacer  los  cimientos  no  es  bueno  para  to- 
do género  de  terrenos ;  y  por  esta  causa  no  se  usa  de  él,  sino 
en  algunas  partes  del  terreno  ,  que  no  siendo  tan  firmes  y 
solidas  como  las  que  le  están  contiguas,  no  dexan  profun- 
dar mas  sin  grandes  inconvenientes.  Sin  embargo  es  bueno 
para  un  terreno  abundante  de  agua,  si  después  de  h.ber 
puesto  el  enrejado  se  mete  una  estaca  dentro  de  cada  qua- 
dradito  d  vacío  ;  y  en  este  caso  para  asegurar  mas  los  fun- 
damentos ,  se  podrá  hincar  al  rededor  de  estos  una  hilera 
de  estacas  que  toquen  al  enrejado  ,  y  le  sirvan  de  borde. 
Los  vacíos  del  enrejado  que  están  al  rededor  de  las  esta- 
cas ,  se  deben  llenar  de  gruesos  pedazos  de  piedra  ,  v  des- 

T 


146  Arquitectura  Civit. 

pues  de  haberles  bien  enrasado  ,  se  asentará  la  maniposte- 
ría por  hiladas  regladas,  para  que  cargue  igualmente  por 
todas  partes. 

Aunque  este  modo  de  fundar  es  muy  bueno ,  tengo  por 
mas  firme  y  sólido  este  otro.  Métanse  las  hileras  de  las  es- 
tacas que  fueren  menester,  según  la  longitud  y  anchura  de 
los  fundamentos ;  procúrese  hincarlas  de  suerte ,  que  no  pue- 
dan entrar  mas  hondo ;  si  alguna  no  puede  entrar  tanto 
como  las  otras  ,  córtese  de  ella  lo  que  falta  para  igualarlas 
de  suerte  ,  que  todas  estén  á  un  nivtl:  sobre  estas  estacas 
clávense  con  buenos  clavos  los  marranos  ,  y  el  enrejado 
que  se  hace  de  estos  y  de  aquellas,  es  mucho  mas  firme 
que  el  antecedente ,  y  sobre  él  se  pueden  levantar  los  fun- 
damentos con  toda  seguridad. 

Quando  se  ahondaren  las  estacas ,  se  debe  cuidar  de  po- 
ner siempre  las  mas  largas  y  fuertes  en  los  bordes  de 
los  cimientos  ,  porque  la  obra  mas  suele  faltar  por  esta  par- 
te, que  no  por  las  otras.  Para  trabajar  con  toda  seguridad, 
se  deben  observar  algunas  advertencias  sobre  el  modo  de 
hincar  las  estacas;  y  para  no  omitir  nada  ,  quiero  explicar 
aquí  de  qué  longitud  y  groseza  deben  ser ,  según  el  terre- 
no donde  se  hubiere  de  fundar. 

Hinqúese  una  estaca  hasta  que  no  pueda  mas  ,  por  la  re- 
sistencia del  terreno;  nótese  quanto  entro  ,  hasta  encontrar 
terreno  firme  y  sólido  ,  y  sabido  esto  ,  háganse  las  otras 
estacas  un  poco  mas  largas  ,  por  si  acaso  se  halla  alguna 
parte  del  terreno  que  resiste  menos. 

Habiendo  determinado  de  qué  longitud  han  de  ser  las 
estacas ,  se  sabrá  juntamente  su  groseza  ,  que  suele  ser  la 
duodécima  parte  de  su  longitud,  de  suerte  que  si  una  esta- 
ca tiene  12.  pies  de  longitud,  será  su  groseza  un  pie.  Esta 
regla  solo  se  entiende  de  las  estacas  ordinarias  que  tienen 
de  6.  hasta  12.  pies  de  longitud  ;  porque  á  las  otras  que 
tienen  desde  12.  hasta  20.  pies,  bastará  que  se  les  dé  13.  ó 
14.  dedos  pu  lgares  de  latitud. 

Al  un  cabo  de  las  estacas  se  hace  una  punta  de  diaman- 
te ,  que  ni  ha  de  ser  muy  larga  ni  muy  corra  ;  porque  si  es 
cortarse  hincarán  con  grande  trabajo,  y  si  es  muy  larga,  se 


Libro  Tercero.  147 

despuntarán  con  grande  facilidad  por  poco  que  resista  el 
terreno  ;  por  esta  causa  se  suele  hacer  de  un  diámetro  y 
medio  de  la  estaca.  Quando  el  terreno  donde  se  hincan  ¡\o 
resiste  mucho  ,  basta  tocar  la  punta  para  endurecerla  ;  lo 
mismo  se  hace  en  el  cabo  superior,  para  impedir  que  los 
golpes  del  mazo  o  de  la  máquina  no  le  desgajen. 

Pero  si  en  el  terreno  se  hallan  piedras  d  alguna  otra 
cosa  que  resiste  y  despunta  las  estacas ,  se  arman  estas  con 
una  suela  de  hierro  puntiaguda  ,  clavada  con  tres  o  quatro 
clavos  ;  y  al  cabo  superior  de  ellas  se  corona  con  una  ar- 
mella de  hierro  que  le  tiene  bien  apretado  ,  é  impide  que 
los  golpes  del  mazo  o  máquina  no  le  desgajen.  La  distan- 
cia de  las  estacas  ha  de  ser  proporcionada  á  la  calidad  del 
terreno;  pero  nunca  se  han  de  colocar  menos d'stantes,  que 
algo  mas  de  un  diámetro  suyo  >  para  que  de  este  modo 
quede  tierra  bastante  entre  ellas. 

Aunque  en  todo  tiempo  se  hayan  servido  de  estacas  para 
hacer  firmes  los  malos  terrenos  ,  sin  embargo  se  hallan  mu- 
chas ocasiones  en  que  seria  peligroso  usar  de  ellas.  Porexem- 
plo,  sise  quisiere  fabricar  en  un  terreno  donde  manan  mu- 
chas fuentecillas,  no  se  debe  creer  que  las  estacas  sean  muy 
titiles  para  asentar  los  fundamentos,  antes  al  contrario,  pues 
se  ha  experimentado,  que  ahondándolas  crecen  las  fuentes,  y 
manan  agua  con  tanta  abundancia,  que  el  terreno  se  hace 
mucho  peor  de  lo  que  era  antes :  y  lo  que  mas  admira  es ,  que 
después  de  haber  hincado  las  estacas  con  tanta  dificultad  co- 
mo si  fuese  buen  terreno, salgan  al  otrodia  ,d  algunas  horas 
después,  no  por  otra  causa,  sino  porque  las  aguas  de  las 
fuentes  las  rempujan,  haciendo  sus  esfuerzos  para  salir. 

El  inconveniente  que  acabamos  de  notar  sucede  fre- 
qüentemente  en  la  arena  que  brolla  agua  ,  cuyo  te.  reno 
importa  mucho  conocerle ;  porque  como  la  agua  que  bro- 
lla quando  se  anda  sobre  la  arena  ,  no  procede  de  otro, 
que  de  las  fuentecillas  que  se  hallan  debaxo  de  ella  ,  se 
debe  poner  gran  cuidado  en  no  apartar  la  arena  quando 
en  ella  se  quisiere  profundar  ;  pues  quanto  mas  se  profun- 
daren las  zanjas  ,  tanto  peor  estará  el  terreno  para  levan- 
tar los  cimientos.  £1  mejor  medio  en  este  caso  es  no  ahoa- 

T2 


148  Arquitectura  Civil. 

dar  las  zanjas,  sino  lo  menos  que  se  pudiere  ,  y  después 

fundar  sin  rezelo  del  modo  siguiente. 

Después  de  haber  señalado  la  anchura  y  longitud  de  los 
fundamentos  ,  y  después  de  haber  amontonado  los  mate- 
riales necesarios  ,  se  cava  el  terreno  al  paso  cjue  se  ha  de 
fabricar  ,  de  suerte  que  si  solo  se  pueden  hacer  en  un  dia 
seis  varas  de  fundamentos ,  no  se  abran  mas  que  las  seis  va- 
ras :  abiertas  estas  ,  asiéntese  con  la  mayor  presteza  que  se 
pueda  la  primera  hilada  de  gruesos  libages ,  ó  buenos  can- 
tos llanos :  sobre  esta  hilada  asiéntese  la  otra  ,  cuidando 
de  llenar  bien  las  juntas  de  buen  mortero  de  argila  de  San 
Felipe  :  sobre  esta  segunda  se  pondrá  la  tercera  ,  y  así  de 
las  demás  con  la  mayor  prontitud  que  fuere  posible  ,  para 
que  las  fuentecillas  ó  manantiales  no  tengan  tiempo  de 
inundar  lo  que  se  trabajare. 

Alguna  vez  se  vén  fluctuar  sobre  el  agua  las  primeras 
hiladas ,  y  parece  que  la  manipostería  no  puede  hacer  cuer- 
po :  mas  no  hay  que  rezelar ,  continúese  en  trabajar  sin  in- 
terrupción si  es  posible  ,  y  poco  tiempo  después  se  hará 
tan  fuerte  y  firme  la  manipostería,  como  si  estuviere  sobre 
roca;  de  suerte  que  se  podrán  erigir  las  paredes  sin  el  me- 
nor rezelo  de  que  falte  la  obra  por  el  pie,  ni  de  que  los 
fundamentos  se  hundan  mas  ,  después  de  haber  recibido 
su  carga  ,  que  lo  que  lo  estaban  al  principio. 

Adviértase  ,  que  no  se  debe  cavar  al  rededor  de  los 
fundamentos,  no  sea  que  atrayendo  el  agua  ,  vaya  esta 
robando  la  mampostería  ,  y  cause  con  el  tiempo  la  rui- 
na  de   las  paredes. 

Así  en  este  como  en  todos  los  demás  terrenos  abun- 
dantes de  agua  ,  se  han  de  profundar  las  zanjas  lo  menos 
que  se  pudiere  ,  y  se  han  de  llenar  de  mampostería  con 
grande  presteza.  La  manipostería  mejor  para  estos  casos  es 
á  mi  parecer  la  de  piedras  pequeñas  ,  especialmente  si  se 
mezclan  con  argila  de  San  Felipe,  porque  de  esta  mam- 
postería con  mayor  facilidad  se  llenan  ias  zanjas ,  y  por 
otra  parte  hacen  un  macizo  muy  fuerte.  A  los  cimientos 
que  se  levantan  en  estos  terrenos  que  abui  ám\  de  agua  es 
menester  darles  mayor  suela  o  rpdapá  os, 


Libro  Tercero.  149 

para  que   comprehendiendo  mayor  extensión  ,  quede  la 
obra  segura. 

Otro  modo  de  fundar  hay  por  arcas ,  que  es  muy  diferen- 
te del  que  hemos  hablado  hasta  aquí.  Sírvense  de  él  en  luga- 
res donde  el  agua  abunda,  y  en  las  partes  donde  la  tierra  se 
va  cayendo  y  desplomando  al  tiempo  que  se  abren  las 
zanjas.  Comiénzase  profundando  las  zanjas  lo  que  fuere  me- 
nester en  la  longitud  de  4.  o  5.  pies,  dándoles  la  anchura 
determinada  en  los  perfiles  :  pónense  en  Jos  4.  o'  <;.  pies  de 
zanja  abierta  las  arcas  ,  cuyas  tablas  tendrán  lo  que  menos 
tres  dedos  de  grueso  :  encájanse  entre  las  tablas  de  las  ar- 
cas unas  travesías  ,  que  pasan  de  una  parte  á  otra ,  para  que 
teniendo  fixos  los  dos  lados  de  las  arcas  ,  impidan  que  se 
desplome  la  tierra  ;  y  hecho  esto,  se  empiezan  á  llenar  las 
zanjas  demampostería.  Quandolas  arcas  están  sostenidas  de 
la  manipostería  ,  se  quitan  las  travesías,  y  se  acaban  de  lle- 
nar. Luego  que  se  han  acabado  de  llenar,  se  abren  otros  4. 
05  pies  de  zanja,  y  se  maciza  del  mismo  modo.  Después 
de  haber  llenado  tres  ó  quatro  arcas  de  mampostería,  si  esta 
ha  hecho  cuerpo,  se  quitan  las  arcas  para  que  sirvan  en  otra 
parte.  Sin  embargo  de  todas  las  precauciones  que  se  suelen 
tomar,  sucede  freqüentemente,  que  el  agua  lo  rempuja  todo; 
pero  como  las  zanjas  están  poco  abiertas,  con  poca  celeridad 
en  asentar  la  mampostería   se  vencerá  el  embarazo. 

Quando  se  hace  algún  edificio  en  el  agua  ,  y  esta  no 
puede  agotarse  como  en  el  mar  ,  se  recurre  á  un  modo  de 
fundar  que  parecerá  á  primer  vista  poco  solido;  mas  á  la 
verdad  es  de  grande  duración  ,  quando  se  toman  y  apli- 
can todas  las  precauciones  necesarias.  Este  género  de  fun- 
damentos se  llama  á  piedra  perdida  o  enrccamento  ,  cuya 
práctica  es  la  siguiente. 

Comiénzase  llenando  de  piedras  muchas  barcas  que  se 
conducen  cerca  del  lugar  donde  han  de  servir:  aprovéchen- 
se del  tiempo  de  marea  para  señalar  los lineamentos,  é  igua- 
lar en  quanto  sea  posible  eí  fondo  sobre  que  se  ha  de  fun- 
dar, que  debe  s.,j'  no  solo  de  toda  la  extensión  que  ha  de 
Ocupar  el  ... inicio,  sino  de  mucho  mayor,  para  tener  una 
buena  h  • .  t   o  lisera  ,   que  circuyendo  la  pared  asegure 


150  Arquitectura  Civil. 

mas  su  pie.  Habiendo  aparejado  los  materiales  ,  se  echa  al 
tiempo  que  parece  mas  conveniente  un  lecho  de  buenos  li- 
bages  tales  quales  salen  de  la  cantera  :  sobre  este  lecho  se 
echa  otro  de  cal  mezclada  ,  o  con  el  roño  Puzolano,  o  con 
el  de  San  Felipe  ;  después  de  esto  se  echa  otro  lecho  de  can- 
to, que  se  cubre  luego  de  cal  y  de  Puzolano,  o'  deargila  de 
San  Felipe  :  continuase  alternativamente  un  lecho  de  cal  y 
Puzofano  dargila  ,  y  otro  de  piedra,  y  se  hace  luego  un 
cuerpo  tan  firme  y  solido,  como  si  se  hubiere  hecho  en  el 
mejor  terreno;  y  esto  no  por  otro,  sino  por  la  admirable 
propiedad  de  la  argila  ó  del  polvo  Puzolano. 

Aunque  en  estos  fundamentos  no  se  pueda  trabajar  con- 
secutivamente por  las  tormentas  del  mar  ;  sin  embargo  se 
pueden  continuar  sin  que  las  interrupciones  hagan  daño  á 
la  fortaleza  de  la  obra. 

Quando  se  echan  las  piedras,  se  procuran  echar  las 
mas  grandes  hacia  las  haceras,  en  donde  se  suele  hacer  un 
buen  rodapié  ,  c]ue  es  por  lo  ordinario  dos  veces  mayor 
que  su  altura. 

Después  de  haber  levantado  los  cimientos  á  piedra  perdi- 
da, d  enrocamento  tan  altos  como  fuere  menester  para  lle- 
gar al  suelo  del  edificio  ,  será  bueno  dexarles  por  espacio  de 
algunos  años  á  prueba  de  las  tormentas  del  mar;  y  durante 
este  tiempo  convendrá  cargarles  de  todos  los  materiales  ne- 
cesarios para  la  formación  del  edificio  que  se  quiere  levan- 
tar; y  aun  mas  si  se  puede,  para  darles  todo  el  peso  que  han 
de  sostener  ,  á  fin  de  que  se  abran  por  todas  aquellas  partes 
en  que  la  arena  no  estuviere  firme.  Si  al  cabo  de  cierto  tiem- 
po se  vé  que  no  abren  ninguna  quiebra  considerable  ,  se  a- 
sientan  encima  buenos  enrejados  de  madera  cubiertos  de  un 
entablado  muy  grueso  ,  sobre  el  qual  se  levanta  el  edificio. 

Quando  se  pueden  hincar  estacas  al  rededor  del  esp.i- 
cio-que  ha  de  ocupar  el  enrocamento  ,  se  podrá  hacer  con 
ellas  un  buen  rodapié  d  suela,  para  impedir  que  robe  los 
fundamentos  ,  y  quede  mas  asegurada  la  obra. 

Algunas  otras  precauciones  se  pueden  tomar  para  ase- 
gurar mas  estos  edificios  ;  pero  siempre  es  peligroso  edifi- 
car en  el  mar,  aunque  sean  infinitos  los  edificios  de  este 


Libro  Tercero.  t  5 1 

género  ,  que  subsisten  mucho  tiempo  ,  sin  que  haya  suce- 
dido en  ellos  la  menor  ruina. 

He  supuesto  un  enrccamento  hecho  en  el  mar ,  para  mos- 
trar las  mayores  dificultades  que  se  hallan  fundando.  Una 
infinidad  de  otros  lugares  aquatiles  hay  ,  donde  se  puede 
practicar  con  grande  acierto  este  modo  de  edificar  ,  como 
en  los  Rios ,  Lagos,  Estanques ,  y  en  todos  los  demás  lu- 
gares donde  no  se  pueden  hacer  los  fundamentos  en  seco. 

Aun  hay  otro  modo  de  fundar  en  los  parages  que  acaba- 
mos de  suponer ,  que  es  servirse  de  arcas ,  dentro  de  las  quales 
se  van  asentando  las  hiladas  con  cal  y  arena.  Estas  arcas  no 
son  otra  cosa  ,  que  un  ensamblage  de  tablas  bien  calafatea- 
das. Comiénzase  conduciéndolas  y  arreglándolas  ,  estando 
vacías  en  los  lineamentos  del  lugar  donde  se  quiere  fun- 
dar :  átanse  con  cabíes  ,  que  pasan  por  las  argollas  de  hier- 
ro que  están  clavadas  á  las  arcas  :  después  de  haberlas  co- 
locado en  su  lugar  entran  dentro  de  ellas  los  Peones  que 
son  menester,  y  las  llenan  de  mampostería :  al  paso  que  la 
obra  se  adelanta,  el  peso  de  las  piedras  hunde  las  arcas  has- 
ta que  llegan  á  lo  mas  hondo.  Para  que  el  agua  no  impida 
el  trabajo,  se  proporciona  la  altura  de  las  arcas  con  la  pro- 
fundidad del  agua  que  hay  en  el  lugar  donde  se  trabaja, 
procurando  hacerlas  siempre  dos  d  tres  pies  mas  altas. 
Quando  la  profundidad  del  agua  es  tanta  ,  que  no  se  pue- 
de llegar  al  suelo  sin  dar  á  las  arcas  una  altura  extraordi- 
naria ,  se  aumenta  su  altura  con  tablas ,  al  paso  que  se  van 
hundiendo  con  el  peso  de  la  mampostería. 

Alguna  vez  también  sirven  las  arcas  en  un  enrocamen- 
to  ,  como  quando  el  lecho  sobre  que  se  quiere  fundar  no 
está  bastantemente  llano  ,  por  las  quiebras  y  agugtros  que 
hay  en  la  roca  ,  ó  por  los  pequeños  bancos  de  arena  ,  o  por 
las  aguas  que  suelen  sobrepujar  las  rocas. 

Hasta  nci'í  nada  he  duhode  la  profundidad  que  se  debe 
dar  á  los  fundamentos  ,  porque  es  dificultoso  determinarla, 
dependienJo  en  algún  modo  de  la  naturaleza  del  terreno 
donde  se  edifica.  Pero  advertiré  de  paso ,  que  casi  todos 
los  Arquitectos  hacen  gastar  inútilmente  grandes  sumas  de 
dinero ,  dando  á  los  fundamentos  una  grande  profundidad, 


i$2  Arquitectura  Ovil. 

que  en  nada  contribuye  á  la  solidez  y  fortaleza  del  edifi- 
cio ;  porque  o  el  terreno  es  bueno  o'  malo.  Si  es  bueno  ,  se 
podrá  fabricar  sobre  él  con  toda  seguridad.  Si  es  malo  ,  se 
suplirá  su  defecto  hincando  estacas  ,  sin  cavar  muy  hondo 
para  encontrar  mejor  terreno  ,  porque  tal  vez  se  encontra- 
rá peor  ;  y  si  el  terreno  es  movedizo  ,  aun  hay  menos  ra- 
zón para  profundar  las  zanjas  ,  pues  siempre  será  menes- 
ter hincar  estacas  para  hacerle  firme. 

En  todos  estos  casos  la  profundidad  de  los  cimien- 
tos nada  sirve  para  hacer  sólidas  y  firmes  las  paredes  que 
sobre  ellos  se  quisieren  levantar.  Consiste  pues  toda  la. 
fortaleza  de  los  cimientos  en  asentarles  sobre  una  basa  fir- 
me y  solida:  y  si  esta  no  se  halla  tal  qual  debe  ser  ,  es  for- 
zoso recurrir  á  los  expedientes  arriba  dichos ;  y  no  se  ha 
hecho  de  otro  modo  en  muchos  grandes  edificios ,  que 
subsisten  muchos  siglos. 

Los  fundamentos  del  Templo  de  nuestra  Señora  de 
Paris  ,  que  es  un  edificio  muy  grande  ,  aunque  fabricado 
en  muy  mal  terreno ,  no  tienen  casi  nada  de  profundidad; 
todos  los  Puentes  de  la  misma  Ciudad  no  tienen  sino  muy 
poca  ,  y  están  tan  firmes  como  qualesquiera  otros.  Siendo 
esto  así ,  no  sé  por  qué  razón  se  han  de  dar  á  los  funda- 
mentos de  casas  medianas  7.  ó  8.  pies  de  profundidad.  Los 
quatro  lados  de  los  edificios  forman  un  paralelepípedo,  que 
debe  sostenerse  por  su  propio  peso ,  si  son  buenos  los  ma- 
teriales de  que  se  compone. 

Si  se  experimenta  que  alguna  vez  faltan  las  obras  porsu 
pie  ,  no  se  debe  juzgar  que  la  ruina  proviene  de  que  los 
fundamentos  no  tienen  bastante  profundidad  ,  sino  de  que 
la  obra  se  ha  hecho  muy  poco  á  poco  ;  esto  es,  que  ha  habi- 
do en  ella  muchas  interrupciones ,  y  que  la  nueva  manipos- 
tería no  se  ha  travado  bien  con  la  vieja  ;  de  esto  procede, 
que  si  una  pared  está  firme  porque  se  ha  fabricado  primero, 
la  otra  no  lo  está  por  haberse  fabricado  después  ;  de  que  se 
sigue,  que  si  después  se  cargan  juntamente  estas  paredes,  y 
el  peso  es  desigual,  la  parte  mas  débil  se  quiebra,  y  la  otra 
resiste.  Añádase  á  esto ,  que  un  lado  puede  estar  trabajado 
con  buenos  materiales,  y  el  otro  no;  y  así,  lo  que  se  suele 


Libro  Tercero.  1^3 

atribuir  al   defecto  de   los   fundamentos  ,  proviene  casi 
siempre   de   estar    mal   trabajada  la   obra. 

Pero  si  un  edificio  se  comienza  abriendo  las  zanjas  de 
todas  las  paredes ,  y  después  de  haberias  puesto  á  nivel ,  se 
asienta  sobre  el  suelo  buena  manipostería  ,  y  se  prosigue 
cuidando  que  se  lleve  por  todas  partes  á  una  misma  altura, 
y  que  todas  las  paredes  se  levanten  al  mismo  tiempo  con 
buena  travazon  en  todas  sus  partes,  se  puede  asegurar  ,  que 
aunque  los  fundamentos  no  tuvieren  mas  que  dos  d  tres 
pies  de  profundidad  •,  quedará  la  obra  segura  ,  sin  nin- 
gún riesgo  de  ruina  ;  siendo  así ,  que  si  la  obra  se  hace 
á  pedazos  ,  y  no  se  procuran  evitar  los  defectos  que  he 
notado,  aunque  los  fundamentos  tengan  15.  d  20.  pies  de 
profundidad  estará   expuesta  á  arruinarse. 

Si  se  hicieren  algunas  paredes  gruesas  á  las  orillas  de 
los  rios  ,  para  impedir  sus  salidas, o  para  sostener  la  tierra 
de  las  márgenes,  que  por  estar  mas  altas  que  el  rio  carpan 
con  grande  fuerza  contra  ellas,  convendrá  no  solo  observar 
todas  la  advertencias  que  se  han  dicho,  sino  que  será  me- 
nester hacerlas  buenas  suelas,  d  rodapiés  de  mas  anchura 
que  profundidad  ,  procurando  que  esta  anchura ,  que  exce- 
derá la  de  la  pared,  esté  particularmente  en  parte  opuesta 
á  la  que  la  pared  tuviere  algún  empujo  que  sostener.  Es  for- 
zoso no  obstante  alguna  vez  dar  grande  profundidad  i  los 
fundamentos  ,  aunque  el  terreno  sea  bueno  ;  lo  que  se  ha- 
ce quando  se  trabaja  á  orilla  de  algún  rio,  para  llegar  mas 
abaxo  de  su  lecho  o  madre,  rezelando  no  sea  que  las  sg  ias 
roben  los  fundamentos ,  y  les  minen, lo  que  se  debe  temer 
mucho  ,  quando  cerca  hay  alguna  represa  de  la  quaí  cae  el 
agua  con  ímpetu.  Habiendo  tratado  ya  de  la  profundidad 
de  los  cimientos  ,  es  preciso  decir  algo  de  su  anchura. 

Siendo  los  cimientos  la  basa  sobre  que  cargan  las  pare- 
des ,  parece  que  su  anchura  debe  ser  proporcionada,  no  so- 
lo á  la  anchura  de  las  paredes ,  sino  también  ,  y  aun  rmis ,  á 
su  altura.  Débese  pues  dar  regla  cierta  ,  que  determine  la 
anchura  de  los  cimientos  hasta  el  suelo  orizontal  del  terre- 
no. Mas  esto  es  loque  no  ha  hecho  ningún  Arquitecto  hasta 
Monsieur  Belidor  en  su  curioso  libro  intitulado  :  Ciencia, 

V 


154  Arquitectura  Civil. 

de  Ingenieros.  Es  verdad  que  algunos  han  hablado  de  la 
anchura  que  deben  tener  los  fundamentos,  proporcionán- 
dola con  la  anchura  de  las  paredes  ;  pero  ninguno  ha  pro- 
porcionado la  anchura  de  los  fundamentos  con  la  altura  de 
las  paredes.  Por  exempio,Scamozi  quiere  que  se  dé  de  ber- 
ma o  relex  á  cada  parte  de  los  fundamentos  la  octava  par- 
te de  la  anchura  de  las  paredes  ;  esto  es  ,  que  si  las  paredes 
tienen  quatro  pies  de  anchura  ,  se  den  cinco  á  los  cimientos, 
dexando  á  cada  parte  una  berma  ó  relex  de  medio  pie.  De- 
lorme  h¿ce  los  fundamentos  mas  anchos  ,  dándoles  de  ber- 
ma á  cada  lado  un  quartode  la  pared  ,  y  así  á  una  pared  de 
quatro  pies  de  anchura  le  da  6.  pies  de  anchura  en  sus  fun- 
damentos. Paladio  les  hace  aun  mas  anchos, queriendo  que 
su  anchura  sea  doble  de  la  de  las  paredes;  y  lo  que  mas  ad- 
mira es,  que  ni  unos  ni  otros  hagan  cuenta  de  la  altura  de 
las  paredes;  sin  embargo  es  cierto  ,  que  se  debe  dar  mayor 
anchura  á  los  fundamentos  de  las  paredes  muy  altas ,  que 
sustentan  mucho  peso ,  que  no  á  los  de  las  paredes  baxas 
que  no  sustentan  nada  ,  como  las  de  los  cercados. 

Para  saber  pues  á  qué  regla  debemos  atenernos  sin  ad- 
mitir ninguna  de  los  Arquitectos  que  acabo  de  citar, digo, 
que  una  pared  de  20.  pies  de  altura  estará  bastantemente 
asegurada  sobre  su  basa,  si  se  dieren  á  sus  fundamentos  qua- 
tro dedos  de  anchura  mas  á  cada  lado, que  lo  que  tiene  de 
anchóla  pared;  esto  es,  que  si  una  pared  que  tiene  20.  pies 
de  altura  tiene  dos  de  anchura,  se  dé  de  anchura  á  sus  fun- 
damentos 2.  pies  y  8.  dedos.  Si  se  quiere  saber  pues  quan- 
ta  anchura  se  debe  dará  los  fundamentos  de  una  pared  que 
tiene  50.  pies  de  alto,  nose  haga  cuenta  de  la  anchura  de  la 
pared ,  sí  solo  de  la  anchura  de  la  berma  o  relex  ,  y  se  dirá, 
si  á  una  pared  de  20.  pies  de  alto  se  dan  4.  dedos  de  berma 
por  lado,  á  una  de  50.  pies  de  alto,  ¿quántos  se  darán?  Y  se 
hallará  por  regla  de  tres,  que  se  le  deben  dar  10.  dedos  de 
berma  por  lado  ,  y  por  consiguiente,  si  la  pared  tiene  3.  pies 
de  anchura  ,  será  preciso  dar  á  sus  fundamentos  4.  pies  y 
8.  dedos  de  espesura.  Del  mismo  modo  se  sabrá  la  anchura 
que  se  ha  de  dará  los  fundamentos  de  las  paredes  mas  altas, 
tomando  siempre  el  20.  por  primer  término,  4.  dedos  por 


Libro  Tercero.  r^ 

segundo  ,  y  el  número  de  pies  que  ha  de  tener  de  alto  la 
pared  por   tercero. 

Quando  se  erigieren  algunas  paredes  que  tienen  algún 
empujo  que  sostener  ,  no  es  menester  asentarlas  en  medio 
de  sus  fundamentos;  mucho  mas  vale  después  de  haber  halla- 
do su  anchura  dar  dob'e  ,  o  casi  doble  mas  anchura  á  la 
berma  ó  relex  que  está  á  la  parte  que  tiene  de  sostener  el 
empujo  ,  que  no  á  la  otra; como  si  la  berma  que  han  dete- 
ner los  fundamentos  de  las  paredes  de  50.  pies  de  alto  fuere 
20.  dedos,  se  darán  13.  o  14.  dedos  ai  relex  d  berma  ,  que 
está, en  aquella  parte  que  ha  de  sostener  el  empujo,  y  solo  7. 
dedos  á  la  otra  parte ;  y  haciéndolo  de  este  modo,  quedarán 
seguros  los  edificios, sin  que  se  desplomen  hacia  fuera ,  como 
ordinariamente  sucede  en  la  mayor  parte  de  los  edificios. 

PROP.  VIII. 

Danse  algunas  advertencias  para    la  Jirmeza 
y  seguridad  de  las  fábricas. 

'as  obras  de  cantería  son  sin  duda  alguna  las  mas 
vistosas  y  fuertes  :  pero  no  es  posible  por  lo  ordinario 
hacer  todas  las  paredes  de  estas  piedras  ;  y  así ,  solo  se 
suelen  hacer  de  ellas  los  embasamientos  de  las  paredes 
gruesas ,  sus  esquinas  ,  y  otras  partes  de  los  edificios  que 
necesitan  de   gran   fortaleza. 

Para  hacer  las  obras  de  cantería  ,  se  preparan  dos  espe- 
cies de  piedras.  La  primera  es  de  sillares  o  haceras  ,  que 
son  aquellas  piedras  ,  cuyo  paramento  excede  á  su  longi- 
tud. La  segunda  es  de  tizones ,  que  son  aquellas  ,  cuya 
cola  d  longitud  excede  á  su  paramento.  Las  sillares  d 
haceras  hacen  paramento  por  parte  de  su  mayor  anchu- 
ra ,  los  tizones  solo  por  un  cabo  ,  haciendo  su  cola  par- 
te de  la  espesura  de  la  pared.  Asiéntanse  estas  de  suer- 
te ,  que  al  lado  de  cada  tizón  haya  una  hacera  d  sillar; 
continuase  en  hacer  lo  mismo  en  todas  las  hiladas,  pro- 
curando que  las  juntas  de  la  primera  hilada  correspondan 
á  los  planos  ,  d  en  medio  de  las  piedras  de  la  segunda  hi- 
lada ,  y  asimismo  en  todas  las  demás  hiladas  superiores. 

Y  2 


156  Arquitectura  Civil. 

Las  hiladas  se  han  de  hacer  bien  regladas  y  niveladas, 
procurando  que  los  tizones  y  sillares  tengan  una  misma 
altura  ,  para  que  las  juntas  orizontales  ,  que  corren  por 
toda  la  longitud  de  la  pared,  formen  líneas  paralelas  y  ori- 
zontales. Al  mismo  tiempo  que  se  asienta  una  de  estas  hi- 
ladas ,  se  llena  lo  restante  de  la  pared  de  ladrillo  y  canto 
bien  bañado  con  buen  mortero,  cuidando  de  no  dexar  na- 
da vacio,  ni  en  medio  de  La  pared,  ni  dentro  de  las  juntas. 
Quando  la  pared  no  es  mas  que  de  mediana  groseza  ,  se 
procuran  tener  piedras  tan  largas  que  puedan  atravesarla, 
y  hacer  paramento  por  las  dos  partes ;  porque  de  este  mo- 
do es  la  obra  mas  firme  y  solida.  En  las  obras  que  se  hacen 
con  algún  cuidado  ,  se  procura  cortar  las  piedras  de  mo- 
do ,  que  el  paramento  de  los  sillares  sea  doble  del  de  los 
tizones  ,  para  que  las  piedras  puedan  formar  una  buena 
travazon  entre  sí,  y  un  cierto  género  de  simetría ,  que  ha- 
ce muy  agradable  la  obra. 

Los  antiguos  Romanos  cortaban  con  gran  primor  las 
piedras  que  habían  de  formar  la  fachada  de  los  edificios 
considerables  :  hacían  las  juntas  casi  imperceptibles  ,  lo 
que  hace  creer  ,  como  es  muy  verisímil ,  que  muchas  ve- 
ces edificaban  sin  mortero, cortando  las  piedras  tan  justas, 
que  su  situación  y  su  peso  pudiesen  bastar  para  dar  á  la 
obra  toda  la  fortaleza  posible.  Tenían  una  práctica  muy 
ingeniosa  para  dexar  los  paramentos  bien  lisos  ;  cortaban 
con  gran  cuidado  los  lados  o  lechos  de  las  piedras  que  ha- 
bían de  unirse  con  las  otras  ,  y  dexaban  un  dedo  sin  des- 
bastar  ni  picar  por  parte  del  paramento  :  quando  la  obra 
estaba  ya  acabada  ,  cortaban  y  pulían  bien  los  paramen- 
tos de  estas  piedras  de  suerte  ,  que  aunque  se  sirviesen 
de  mortero  ,  no  se  veia  nada  ,  y  parecia  que  todo  el  edi- 
ficio se  componía  de  una  sola  piedra. 

Ademas  de  las  piedras  de  paramento  de  que  hemos  ha- 
blado hay  otras  dos  especies.  La  primera  es  de  libuges  que 
se  ponen  en  los  fundamentos  ;  la  segunda  es  de  cantos  pe- 
queños ,  que  sirven  para  macizar  el  medio  de  la  pared. 
Quando  los  Albañiles  quieren  rener  mas  gana,  cía  de  la  que 
merece  su  trabajo,  en  cuenta  de  macizar  bien  eí  medio  de 


Libro  Tercero.  i  57 

las  paredes  ,  le  llenan  de  pequeño  ripio  7  lodo  ,  haciendo 
la  cuenta  que  los  dueños  de  las  obras  quedan  muy  conten- 
tos, como  el  paramento  o'  fachada  sea  vistosa  y  agradable. 
Para  evitar  pues  este  y  todos  los  demás  daños  que  suelen 
ocasionar  las  ruinas  de  las  obras  ,  si  estas  fueren  grandes, 
y  hubiere  Sobrestante  ,  deberá  observar  lo  siguiente. 

Nunca  se  han  de  dexar  trabajar  los  Albañiles  fuera  de 
las  horas  señaladas,  y  siempre  han  de  tener  los  cordeles  de 
los  lincamientos  delante  y  detras  de  la  pared  ,  no  permi- 
tiendo que  hagan  sus  plomadas  mas  altas  que  pie  y  medio. 

No  se  ha  de  dexar  poner  mortero,  que  no  esté  bien  ba- 
tido y  viejo  de  dos  dias  ,  sin  permitir  que  se  trabaje  en  se- 
co ,  como  sucede  freqúen  temen  te  ,  o'  que  cayendo  en  otro 
extremo  se  llenen  los  vacíos  de  mortero  en  cuenta  de  ripio. 

Háganse  dexar  adarajas  que  tengan  mas  de  medio  pié 
de  largo  en  las  partes  donde  se  interrumpiere  la  obra  ,  y 
quando  se  continuare  la  obra  ,  no  se  debe  trabajar  sin  ha- 
ber echado  mucha  agua  sobre  las  adarajas  ,  que  son  aque- 
llas piedras  d  ladrillos  que  solo  están  metidos  por  un  cabo 
en  el  macizo  de  la  pared ,  y  que  sirven  para  travar  bien  la 
obra  hecha  ,  con  la  que  de  nuevo  se  hubiere  de  hacer. 

No  se  dexen  meter  calas  de  madera  debaxo  de  los 
Sillares  ,  Cordones  ,  Tablillas  ,  y  otras  piedras  de  para- 
mento ,  ni  que  se  pongan  estas  piedras  sin  que  tengan 
un  lecho  bueno  para  que  estén  bien  asentadas. 

No  se  dexen  poner  en  obra  piedras  recientemente  sa- 
cadas de  la  cantera,  ni  las  que  ha  mucho  tiempo  que  se 
han  sacado  ,  si  no  están  enteramente  descargadas  de  su 
bocin  ,  porque  el    mortero  no  se  les  pega.- 

Todas  las  piedras  se  deben  poner  de  suerte  ,  que  no 
excedan  el  nivel   de   la   hilada  en  que  estuvieren. 

No  se  dexen  poner  piedras  areniscas,  porque  el  morte- 
ro no  se  les  pega,  d  porque  sus  poros  son  demasiado  sutiles, 
o  porque  no  tienen  sal  como  las  otras  para  endurecer  y  ha- 
cer secar  el  mortero;  sin  embargo  se  hallan  paredes  de  500 
y  mas  años  de  esta  piedra  tan  fuertes  como  el  bronce.  Yo 
pienso  que  esto  proviene  de  no  mezclar  tanta  arena  á  la 
cal  que  había  de  servir  para  estas  piedras  areniscas ,  como  á 


158  Arquitectura  Civil. 

laque  servia  para  las  vivas.  Yá  mas  de  la  razón  ,  me  ayuda 
:t  pensar  esto  el  ver  quan  blanca  está  por  dentro  la  cal  anti- 
quísima ,  sacada  con  trabajo  de  entre  las  piedras  areniscas. 

El  medio  de  las  paredes  se  ha  de  llenar  de  medios  la- 
drillos ,  de  ladrillos  enteros ,  y  de  cantos  llanos  bien  arre- 
glados y  travados  ,  de  manera  que  el  medio  de  los  unos 
corresponda  sobre  las  juntas  de  los  otros  ,  cuidando  de  lle- 
var la  obra  á  un  nivel  en  toda  su  longitud  y  espesura. 

Quando  se  falta  á  estas  observaciones  sucede  ,  que 
no  estando  el  paramento  de  la  pared  bien  travado  con 
lo  restante  de  la  espesura  ,  viene  á  ser  propiamente  co- 
mo una  pared  aplicada  á  otra  ,  que  separándose  cada 
dia  mas  y  jnas  empieza  á  caerse. 

.Muchas  veces  es  necesario  unir  una  obra  vieja  con 
otra  nueva  ,  y  para  que  el  Arquitecto,-  pueda  hacerlo  con 
acierto  ,  quiero  brevemente  explicar  una  práctica  ,  que 
sale  muy  bien  en  semejante  caso.  Los  Albañiles  ponen 
tan  poco  cuidado  en  la  travazon  de  la  obra  nueva  con 
la  vieja  ,  que  el  edificio  casi  siempre  suele  abrir  una 
grande   quiebra   en   esta  parte. 

Después  de  haber  deshecho  parte  de  la  obra  vieja 
para  tener  adarajas  ,  se  debe  quitar  el  mortero  que  se 
halla  tanto  encima  de  ellas  como  debaxo  ,  de  suerte 
que  no  quede  nada  sino  en  las  juntas  :  hecho  esto  con 
una  escobita  quítese  el  polvo  ,  y  todo  lo  demás  que 
hubiere  sobre  ellas  ,  de  modo  que  no  ha  de  quedar  na- 
da ;  para  lo  qual  será  menester  después  de  haberse  ser- 
vido de  la  escobita  ,  servirse  de  un  grande  brochón  de 
cerdas  ,  para  que  introduciéndose  estas  en  los  poros  mas 
imperceptibles  de  las  piedras  ,  hagan  salir  de  ellos  el 
polvo  que  quedare.  En  esto  se  ha  de  poner  grande  cuida- 
do ,  porque  ordinariamente  el  polvo  que  queda  en  las 
piedras  impide  que  el  mortero  se  introduzca  en  sus  po- 
ros ,  y  haga  buena  travazon.  Hecha  esta  preparación, 
échese  sobre  la  obra  vieja  una  grande  cantidad  de  agua 
en  diferentes  veces  ,  para  que  la  manipostería  vieja  se 
la  embeba  ,  y  para  que  adquiera  ,  por  decirlo  así ,  una 
virtud    atractiva  ;  quanto   mayor  fuere  la  cantidad  de 


Libro  Tercero.  159 

agua  mejor  :  téngase  prevenida  en  un  barreño  cal  sola 
bien  batida  ,  pegajosa  y  mantecosa  :  tomen  brochones  al- 
gunos Peones  ,  y  mójenles  en  la  cal  para  aplicarla  sobre 
la  manipostería  vieja  ,  dando  pequeños  golpes  sobre  ella 
para  que  la  cal  penetre  los  poros  y  juntas  de  las  pie- 
dras ,  hasta  que  esté  bien  embebida  ,  y  que  se  haya 
puesto  una  cantidad  suficiente  ,  que  sobrepuje  tres  d 
quatro  líneas  la  superficie  de  las  adarajas  :  después  de 
esto  continúese  la  obra  con  buen  mortero  como  se  ha- 
ce ordinariamente  ,  procurando  que  las  piedras  y  ladri- 
llos estén  bien  travados  con  las  adarajas  ;  y  la  cal  que 
se  halla  entre  la  obra  nueva  y  vieja  las  unirá  también 
á  entrambas  ,  incorporándose  en  la  una  y  en  la  otra, 
que  dentro  de  poco  tiempo  harán  un  cuerpo  de  una  tra- 
vazon  tan  firme,  que  será  mas  indisoluble  por  la  par- 
te de  la  unión  ,  que  por  lo  restante  de  la  obra  ,  como 
la  experiencia  lo  ha  manifestado  siempre  que  se  ha  he- 
cho  así. 

LAUS  DEO. 


1 6o 

ÍNDICE 

DE  LOS  CAPÍTULOS  ,  Y  PROPOSICIONES 

de    esta    Escuela. 

JLntroduccion  á    la   Arquitectura  Civil.  pag-1 

Difiniciou  ,  División,  Origen  y  Progreso  de  la  Arquitectura 

Civil.  ibid. 

Libro  I.  De  los  órdenes  de  Arquitectura  ,y  de  algunos  prin- 
cipios necesarios  para  su  recta  delincación.  7 
Capítulo  1.  Explícanse  algunos  problemas  geométricos.  8 
Proposición  I.  Sobre  una  linea  recta  describir   un   triángulo 

equilátero.  ibid. 

Prop.  II.  Sobre  una   recta  dada  describir  un  triángulo  Ló- 
celes, ibid. 
Prop.  III.  Dividir  una  línea  recta  en  dos  partes  iguales.  9 
Prop.  IV.  De   un  punto  dado  en  una  línea  ,  levantar   una 

perpendicular.  ibid.. 

Prop.   V.  De  un   punto  dado  fuera    de  una  línea  ,  baxar 

á  ella  una    perpendicular.  10 

Prop.  VI.  Levantar  una  perpendicular  sobre  la  extremidad 

de  una   línea  dada.  ibid. 

Prop.  VII.  Tirar  una  línea  paralela  á  otra  por  un  punto  dado.       1 1 
Prop.  VIII.  Por  dos  puntos    poco   distantes  tirar    una  línea 

ibid. 


lar 


ga- 

Prop.  IX.  Hacer  un  quadrado  sobre  una  recta  dada.  ibid. 

Prop.  X.  Doblar  un  quadrado  ,  ó  un  círculo.  ibid. 

Prop.XI.  Dados  los  lados  hacer  un  paralelógramo  rectángulo.  12 
Prop.  XII.  Describir   un  círculo,   cuya  circunferencia   pase 

por  tres  puntos  dados.  ibid. 
Prop  XIU.  Hallar  el  centro  de  un  círculo.  ibid. 
Prop.  XIV.  Acabar  un  círculo  dada  una  porción  de  él.  ibid. 
Prop.  XV.  Sobre  una  línea  dada  describir  un  pentágono.  13 
Prop.XVI.  Sobre  una  línea  dada  formar  un  exágono  regular.  ibid, 
Prop.  XVII. Sobre  una  recta  dada  describir  qualquiera  recti- 
líneo regular  ,  desde  el  exágono  hasta  el  de  doce  lados.  ibid. 


Índice.  i6r 

Prop.  XVIII.  Sobre  una  recta  dada  describir  qualquiéra  rec- 
tilíneo regular  desde  el  12.  hasta  el  de  24.  lados.  14 

Prop.  XIX.  Inscribir  en  el  círculo  un  quadro  ,  un  octágono, 
y  las  deinas  figuras  de  doblado  número  de  lados.  ibid. 

Prop  XX.  Inscribir  en  el  círculo  un  pentágono  ,y  las  de- 
mas  figuras   de  doblado  número  de  lados.  1  ^ 

Prop.  XXI.  Inscribir  un  exágono  regular  en  el  círculo.  ibid. 

Prop.  XXII.  Inscribir  en  el  círculo  qualquiéra  figura  re- 
gular, ibid. 

Prop.  XXIII.  Describir  una  figura  oval  dado  el  mayor  diá- 
metro. 16 

Prop.  XXIV.  Describir  un  óvalo  dado  el  mayor  y  me- 
nor  diámetro.  ibid. 

Cap.  II.  Explícanse  los  órdenes  de  Arquitectura  en  ge- 
neral,   y   las    partes   ó   cortes  que    le  suelen  componer.      17 

Prop.  XXV.  Del  Pedestal  ,  Coluha  ,  Cornijón  ,  y  de  otros 
miembros  principales,  que  componen  estos  tres  cuerpos,      ibid. 

Prop.  XXVI.  Explícanse  las  molduras  que  suelen  adornar 
los    cinco    órdenes  de   Arquitectura.  18 

Prop.  XXVII.  Explícanse  los  ornatos  que  suelen  hermo- 
sear estas  molduras.  21 

Prop.  XXVIII.  Explícase  la  proporción  de  los  tres  cuer- 
pos  Pedestal,  Coluna  y  Cornijón.  22 

Cap.  III.  Del   orden    Toscano.  23 

Prop.  XXIX.  Explícase  la  proporción  y  simetría  del  or- 
den   Toscano.  24 

Prop.  XXX.  Hallar  la  cantidad  del  módulo  del  orden 
Toscano.  2  f 

Prop.  XXXI.  Explícanse  las  alturas  y  voladas ,  ó  pro- 
yecturas de  las  molduras  que  adornan  al  orden  Tos- 
cano.  26 

Prop.  XXXII.  Explícase  la  disposición  de  los  Entrecolu- 
nios  ,  y   la  proporción   de  los  Arcos.  29 

Cap.  IV.  Del    orden    Dórico.  32 

Prop.  XXXIII.  Explícase  la  proporción  y  simetría  del  or- 
den   Dórico.  33 

Prop.  XXXÍV.  Hallar  la  cantidad  del  módulo  en  este  or- 
den Dórico.  34 

X 


1Ó2  ÍNDICE. 

Prop.   XXXV.  Explícanse  las  alturas  y  voladas  ,  ó  proyec- 
turas de  las  molduras  que  adornan  e¡%te   orden    Dórico.      35 
Prop.  XXXVI.  Explícase    la   disposición  de  los  Entrecolu- 
nios ,  y  la  proporción  de  los  Arcos  en  este  orden  Dórico.      39 

Cap.   V.    Del    orden   Jónico.  41 

Prop.  XXXVII.  Explícase  la  proporción  y  simetría  del 
orden  Jónico.  ibid. 

Prop.  XXXVIII.  Hallar  la  cantidad  del  módulo  en  este 
orden  Jónico.  43 

Prop.  XXXIX.  Decláranse  las  alturas  y  voladas  ,  ó  proyec- 
turas de  las   molduras  que  adornan  este  orden  Jónico.         44 

Prop.  XL  Explícase  la  disposición  de  los  Entrecolunios,  y 
la    proporción  de  los  Arcos  en  este  orden  Jónico.  50 

Cap.  VI.   Del    orden    Corintio.  51 

Prop.  XLI.  Explícase  la  proporción  y  simetría  del  orden 
Corintio.  52 

Prop.  XLII.  Hallar  la  cantidad  del  módulo  en  este  orden 
Corintio.  53 

Prop.  XLIII.  Decláranse  las  alturas  y  voladas  ,  ó  proyec- 
turas de   las    molduras  de   este  orden   Corintio.  ibid. 

Prop.  XLIV.  Explícase  la  disposición  de  los  Entrecolu- 
nios ,  y  la  proporción  de  los  Arcos  en  este  orden  Co- 
rintio. „  59 

Cap.  VII.    Del  orden  Compuesto.  60 

Prop.  XLV.  Explícase  la  proporción  y  simetría  del  orden 
Compuesto.  61 

Prop.  XLVI.  Explícanse  las  altusas  y  voladas  ,  ó  proye.*- 
turas  de  los  cortes  que  adornan  este  orden  Compuesto,     ibid. 

Prop.  XLVII.  Trazar  la  Basa  Aticurga  y  Escocia.  63 

Cap.  VIH.  De  algunos  otros  órdenes  de  Arquitectura, 
que  se    reducen  á   los  sobredichos.  65 

Prop.  XLVIII.  Explícanse  los  dos  órdenes  nuevos  ,  Fran- 
cés y   Español.  ibid. 

Prop.  XLIX.  Explícase  el  orden  Corintio  del  Templo  de 
Salomón.  *  66 

Prop.   L.   Explícase  el  orden  Salomónico  ó   Mosayco.  67 

Prop.  LI.  Explícanse  los  órdenes  Atlántico  y  Paranín- 
fico.  70 


Índice.  163 

Cap.  IX.  Deeláranse  algunas   cosas   pertenecientes  á   todos 

los  órdenes    de  Arquitectura.  71 

Prop.   LII.  Explícase  el    uso  y   la  aplicación    de  los  cinco 

órdenes   de   Arquitectura.  ibid. 

Prop.  Lili.   Explícase  la  diminución  de    las  colunas.  72 

Prop.  LIV".  Explícase   el   modo   de  acanalar  y  estriar    las 

colunas  ne 

Prop.  LV\  Hacer  una  coluna  de    muchas  piezas  de    pie- 
dra  ,  ó   de  otra    materia.  77 
Prop.   LVI.   Explícase    la    proporción   de    las    pilastras    y 

retropilastras.  78 

Prop.    LVII.  Explícase  la  colocación   de    las  colunas  y  pi- 
lastras ,   y  el    resalte   de  los  Cornijones.  ibid. 
Prop.  LVTII.  Explícase    la  proporción   y  simetría  de  dos  ó 
tres  cuerpos  de  Arquitectura  ,  quando  puestos  unos  so- 
bre otros  componen  una    fábrica.  70 
Prop.   LIX   Explícase    la   altura    que  ha    de    ocupar   cada 
cuerpo   de    Arquitectura  ,    quando     dos    ó   tres    juntos 
componen  una  fabrica.                                                                   84 
Prop.  LX.  Explícase  el  modo   de  trazar  el  remate   ó  fron- 
tón  de  una   fábrica.                                                                       85 
Prop.  LXI.    Explícase  la  proporción   de    los    balaustres.  86 
Lib.    II.  De   la  disposición    total  de    las  fábricas.  87 
Cap. I.  Explícase  la  proporción  de  algunos  cuerpos,cuya  forma- 
ción es  necesaria  para  la  recta  descripción  de  las  fabricas.      88 
Prop.  I.   Explicase    la    proporción  de    las  puertas.                   ibid. 
Prop.   II.   Explícanse    los   ornatos   de    las   puertas.                      90 
Prop.   III.  Explícase   la  proporción  y   simetría  de  las   ven- 
tanas.                                                                                            9  1 
Prop.  IV".  Explícase  la  proporción  y  simetría  de  los  nichos.     93 
Prop.  V.   Explícase    la    proporción    de    los    pedestales    ex- 
traordinarios ,   que  suelen  servir  para   todo    género   de 
Estatuas.                                                                                           94 
Prop.  VI.  Explícase   la  formación  de  las  chimeneas.                 95 
Cap.  II.    De   las  condiciones  que  se  deben    observar  en  las 

plantas    y    perfiles  de   los  edificios.  96 

Prop.  VII.   Explícanse   las  condiciones  que   se  deben  obser- 
var en   la    planta   de   un  Templo.  97 


164  Índice. 

Prop.  VIII.  Explícanse  las  condiciones  que  se  deben  ob- 
servar en  lo*  perfiles  de  los   Templos.  100 

Prop.  IX.  Danse  algunas   advertencias  pertenecientes  á  la 

recta    distribución   de  los    planos  de  las  casas.  102 

Lib.  III.  Del    conocimiento   de    los  materiales  ,   y  de  los 

fundamentos    de   los  edificios.  120 

Cap.  I.  Explícanse   las  calidades  de  los  materiales.  ibid. 

Prop.  I.  Explícanse  las   calidades  de  diferentes  géneros  de 

piedra.  ibid. 

Prop.  II.  Explícanse   las  calidades  del   ladrillo    tosco  ,  y 

el  modo  de  hacerle.  123 

Prop.  III.  Explícanse  las  calidades  de  la  cal  ,  y  el  mo- 
do  de    matarla.  125 

Prop.  IV.  Explícanse  las  calidades  de  la  arena ,  del  pol- 
vo   Puzolano  ,   y  del   yeso.  127 

Prop.  V.  Explícase  la  composición  del   mortero.  131 

Prop.  VI.  Explícanse  las  calidades  de   la  madera.  13  £ 

Cap.  II.  De  los  fundamentos  ,  y  de  algunas  condiciones 
que  se  deben  observar  para  la  firmeza  y  seguridad 
de   los    edificios.  138 

Prop.  VII.  Explícase  el   modo  de  hacer   los  fundamentos 

en  todo   género  de   terrenos.  ibid. 

Prop.  VIII.  Danse  algunas  advertencias  para  la  firmeza 

y  seguridad  de  las  fábricas.  155 


p 


Advertencias  sobre  la  Prop.  VI.  del  Lib.  II. 


ara  que  las  Chimeneas  no  revoquen  el  humo  á  las  Cocí' 
ñas ,  se  han  de  levantar  los  cañones  dos  ó  tres  pies  mas  al- 
tos que  el  tejado  ,  de  suerte  que  dominen  á  todas  las  paredes 
vecinas  ;  porque  si  estas  son  mas  altas  que  el  canon  de  la- 
Chimenea  ,  regolfará  el  viento  en  ellas  ,  é  impedirá  el  surti- 
miento del  humo.  La  parte  superior  de  la  Chimenea  se  ha  de 
cerrar  con  ladrillos ,  de  modo  que  solo  queden  en  los  lados 
dos  pequeñas  aberturas  de  medio  pie  ,  para  que  el  humo  sal- 
ga por  ellas. 

En  el  canon  de  la  Chimenea  se  suelen  hacer  á  veces  al- 
gunos agujeros  estrechos  ,  y  algo  mas  elevados  por  taparte 
interior  del  cañón  ,  y  anchos  ,  y  algo  mas  baxos  por  la  exte- 
rior ,  para  que  el  ayre  que  entra  por  estos  agujeros  refrigere 
al  que  se  halla  dentro  del  canon ,  y  haga  subir  al  humo  has- 
ta hacerle  salir  por  las  dos  aberturas  sobredichas.  Quando 
el  canon  de  la  Chimenea  no  se  pudiere  levantar  mas  que  las 
paredes  vecinas ,  se  pondrá  en  lo  mas  alto  del  canon  tina 
plancha  cóncava  de  cobre  ó  hierro  con  una  veleta  encima, 
ajustada  de  modo  que  la  superficie  convexa  esté  siempre  ha- 
cia aquella  parte  por  donde  soplare  el  viento. 

Vara  no  quemar  tanto  carbón  ó  leña  como  ordinariamen- 
te suele  quemarse  en  las  Cocinas  grandes  ,  se  podrán  hacer 
los  hogares  de  las  Chimeneas  circulares  ,  y  mas  estrechos  de 
arriba  que  de  abaxo ;  de  suerte  que  estén  cerrados  tanto 
por  arriba ,  como  en  su  circunferencia ,  dexando  en  esta  dos 
agujeros  bastantemente  capaces  para  poder  meter  la  leña 
dentro  del  hogar ,  y  los  que  fueren  menester  en  taparte  su- 
perior para  las  ollas  y  otros  vasos.  En  esta  especie  de  Chi- 
meneas se  hace  subir  el  humo  levantando  el  cañón  (que  bas- 
tará, que  tenga  medio  pie  por  un  lado ,  y  pie  y  medio  por  el 
otro  )  desde  un  lado  del  hogar  hasta  el  texado ,  y  haciendo  á 
dos  pies  de  distancia  del  hogar  en  el  suelo  de  la  misma  Coci- 
na un  agujero,  que  tenga  comunicación  con  el  cañón  de  la 
Chimenea.  Con  este  artificio  se  hizo  la  Chimenea  de  la  casa 
de  Nuestra  Señora  de  Misericordia  de  esta  Ciudad  de  Va- 
lencia ,  á  cuya  imitación  se  podrán  hacer  otras  muchas.